Mostrando entradas con la etiqueta mujer samaritana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer samaritana. Mostrar todas las entradas

2017-09-20

NI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO | FeAdulta

NI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO:

Written by Varios autores


Se sentó junto al pozo, estaba cansado de andar (Jn 4, 6), no le importó estar en territorio hostil.

Observó a una mujer que se acercaba al pozo con paso cansino, el sol estaba en el punto álgido del mediodía. Se notaba en su actitud que estaba haciendo lo de todos los días: coger el cántaro, echarse a andar, llegar al pozo, llenarlo de agua y desandar el mismo camino de vuelta a casa. Aquella mujer no esperaba nada nuevo que pudiera hacerle salir del automatismo de lo cotidiano.

Le dijo a la mujer: “Dame de beber” (Jn 4,7), y en ese instante empezó una conversación profunda, tan conocida a través de los siglos que podríamos decir que es de las más famosas del Evangelio. Queremos pararnos aquí en el brocal del pozo.

Jesús entra en la realidad cotidiana de la mujer y le pide el agua que ella tiene y él necesita para calmar la sed del duro camino bajo el sol.

¿Por qué no sucede lo mismo en la Iglesia? ¿Por qué no se adentran en la vida cotidiana de las mujeres? ¿Por qué no se sientan con Jesús en el pozo de la Vida solicitando colaboración, ayuda, alimento, creatividad, etc. abriéndose a recibir a ese cincuenta por ciento que falta en la milenaria vida de la Iglesia?

¿Por qué no miran a las teólogas como sujetos activos con voz y voto, no como meras espectadoras en las reuniones, conferencias, sínodos, etc… y empiezan a considerarlas como iguales en la gestión eclesial?

¿Por qué no miran a las religiosas de vida activa y a la monjas contemplativas exactamente igual que a los religiosos y monjes?

¿Por qué no miran a los millones de mujeres sin recursos en países subdesarrollados, no como sujetos pasivos de ayuda humanitaria o caritativa, sino como sujetos activos que tienen palabra y necesidad de tomar las riendas de sus vidas… y las de sus hijos (ellas son las que atienden a la familia)?

¿Por qué no miran como iguales a las campesinas, migrantes, refugiadas; a las que sufren abandono, violencia, guerras, enfermedades… y se implican con ellas en la defensa de todo tipo de violencias contra la mujer?

No sucede lo mismo en la Iglesia “porque habla de nosotras pero no con nosotras” según dice Lucetta Scaraffia en su libro “Desde el último banco. Las mujeres en la Iglesia”.

Tantas veces sentimos que se da por hecho cómo somos, qué queremos, qué podemos aportar, etc. Tantas veces sentimos que se nos mira como un prototipo universal creado por intereses.

Casi siempre se nos ve como madres y esposas; pero antes somos mujeres, y las hay que no necesariamente son o serán madres y esposas. Quizás cuando algo se mira como prototipo, aglutina pero no compromete.

Si soy mujer, o mejor dicho, persona que puedo aportar armonía, no sólo será en la familia, también en todos los espacios sociales y eclesiales.

Si soy mujer, o mejor dicho, persona con capacidad de evangelizar a mis hijos y mis nietos, también lo seré en otros espacios sociales y eclesiales.

Si soy mujer, o mejor dicho, persona con creatividad y preparación para desarrollar cualquier actividad profesional para la que me preparé a nivel social, por qué no a nivel eclesial.

¿Por qué en la Iglesia parece que siempre hemos de ser tuteladas?

La mujer del cántaro pidió explicaciones a Jesús. No entendía cómo un judío hablaba con alguien de Samaría, y más tratándose de una mujer.

Jesús  miró a la mujer que tenía delante, no a un estereotipo. Jesús mira siempre a la persona y le pide lo que puede dar. Jesús ni da largas, ni pasa de largo.

¿Por qué no sucede lo mismo en la Iglesia? Quizás porque la Iglesia, como institución, no cree tener necesidad de lo que la mujer puede aportar.

Menos mal que a Jesús lo seguimos encontrando junto al Pozo, pidiendo lo que necesita y podemos dar, y dando de beber del agua que “convierte al que la bebe en fuente de agua que brota para la vida eterna” (Jn 4, 14). Nuestra vida espiritual está a salvo y nos fortalece para seguir insistiendo por nosotras y por las que nos sigan.

La mujer va a seguir teniendo sed en la Iglesia mientras no sea considerada como persona adulta, creyente y comprometida con la expansión del Reino. Y la Iglesia seguirá teniendo sed mientras no pida a las mujeres el agua que ellas pueden dar.



Yolanda Chaves, Mª Paz Santos, Patricia Paz

Eclesalia


'via Blog this'

2011-03-22

Jesús y la Mujer Samaritana

JESÚS Y LA MUJER
CICLO-A, TERCER DOMINGO DE CUARESMA (JN 4, 5-42)


Palabra clave: Libertad
OBJETIVO: Entender que Jesús, valora a la Samaritana, la hace sentirse libre, y la dispone para colaborar en el proyecto del Reino, a fin de que nosotros, valoremos la dignidad de la mujer, promovamos su libertad y capacidad para colaborar en el proyecto del Reino
Preparar: Cruz - Biblia - candela - dibujo ampliado

ENTRADA
Saludo a los participantes
Canto: Cristo libertador
http://www.youtube.com/watch?v=V-4mKUMO_1U
Cristo nos da la libertad,
Cristo nos da la salvación,
Cristo nos da la esperanza,
Cristo nos da el amor.
Cuando luche por la paz y la verdad,
La encontraré.
Cuando cargue con la cruz de los demás
Me salvaré.
Dame Señor tu palabra,
Oye Señor mi oración.
Cuando sepa perdonar de corazón,
Tendré perdón;
Cuando siga los caminos del amor,
Veré al señor.
Dame, Señor tu palabra,
oye señor mi ORACION.
Cuando siembre la alegría y la amistad
Vendrá el amor;
Cuando viva en comunión con los demás,
Seré de Dios.
Dame Señor tu palabra, oye Señor mi oración.
Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo

MIREMOS NUESTRA REALIDAD
Contemplar el dibujo ampliado
¿Qué vemos?
¿Qué nos recuerda?
¿Qué nos hace pensar?
Preguntas
En nuestra comunidad
¿Cuáles son las desigualdades que viven las mujeres en la familia, en la sociedad, en la Iglesia?
¿A qué se deben estas desigualdades?
¿Dónde buscan las mujeres saciar sus inquietudes, sus anhelos, sus aspiraciones? (De igualdad, de libertad, de respeto, de conocimientos)
¿Qué significa Jesús para muchas mujeres ansiosas de igualdad, de libertad, de respeto, de conocimientos?

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción
: En los terrenos de Sicar, en Samaria, hay un pozo que, después de casi dos mil años, se sigue llamando como en los tiempos de Jesús: pozo de Jacob. Aún hoy es posible, después de cuatro mil años, beber agua fresca de este pozo, que los cristianos llaman Pozo de la Samaritana.
Muy cerca del pozo, la tradición árabe conserva un túmulo funerario que venera como la tumba de José, el hijo del patriarca Jacob, heredero de las tierras de Siquem.
Los pozos siempre han tenido gran importancia en Palestina, por la escasez de agua. Las fuentes subterráneas, por ser tan poco abundantes, son fácilmente localizables con exactitud aún después de siglos.
Para los pastores y nómadas, los pozos –que llegaban a tener hasta 20 metros de profundidad- eran vitales, pues de sus aguas dependía la vida del ganado, su única fuente de riqueza. Sólo el evangelio de Juan recoge el diálogo de Jesús con la samaritana en una densa elaboración teológica cargada de símbolos.
El elemento sustancial del diálogo se resume en la palabra libertad. Al hablar con la mujer samaritana a solas, Jesús rompió a la vez dos arraigados prejuicios de su tiempo: el de género, que prohibía a todo varón hablar a solas con cualquier mujer, y el nacional-racista, que enemistaba a muerte a israelitas y samaritanos.

Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios
, cantando un himno de alabanza...
Lector(a): (Cita bíblica Jn 4, 5-42)
Hacemos un rato de silencio, para que la Palabra de Dios pueda anidar en nuestros corazones...
Animador(a): Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
Preguntas
¿Dónde sitúa San Juan este episodio?
Señala todas las palabras que tienen relación con el pozo de Jacob y compáralas
¿Qué sentido tiene la palabra pozo y la palabra agua en labios de la Samaritana?
¿Qué sentido tiene la palabra pozo y la palabra agua en los labios de Jesús?
¿Cómo sacia Jesús las ansias de igualdad, de libertad, de respeto y de conocimiento que tiene La Samaritana?
¿Qué vamos a hacer para ayudar a las mujeres de nuestra comunidad para que encuentren en Jesús el manantial que les dará la igualdad, la libertad, el respeto y el conocimiento que anhelan?

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a): Demos gracias a Jesús que rompe las barreras de género, de raza y de situación moral y de este modo nos da la libertad que permite vernos como iguales e hijos del mismo Padre
Oremos con el Salmo 8: “Dignidad del ser humano”
Conclusión:
Nuestros Obispos en documento de Aparecida nos dicen
DA 104. Bendecimos a Dios por la dignidad de la persona humana, creada a su imagen y semejanza. Nos ha creado libres y nos ha hecho sujetos de derechos y deberes en medio de la creación.
Le agradecemos por asociarnos al perfeccionamiento del mundo, dándonos inteligencia y capacidad para amar; por la dignidad, que recibimos también como tarea que debemos proteger, cultivar y promover.
Lo bendecimos por el don de la fe que nos permite vivir en alianza con Él hasta compartir la vida eterna. Lo bendecimos por hacernos hijas e hijos suyos en Cristo, por habernos redimido con el precio de su sangre y por la relación permanente que establece con nosotros, que es fuente de nuestra dignidad absoluta, innegociable e inviolable.
Si el pecado ha deteriorado la imagen de Dios en el hombre y ha herido su condición, la buena nueva, que es Cristo lo ha redimido y restablecido en la gracia (cf. Rm 5, 12-21).

Cosme