Mostrando entradas con la etiqueta profeta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta profeta. Mostrar todas las entradas

2012-07-11

Bord14, Nadie es profeta en su tierra (BiPo_Mc, 120708)


LA BUENA NOTICIA SEGUN SAN MARCOS - Evangelios de los domingos del ciclo "B"
14o. Domingo del tiempo Ordinario - Tema 19.
NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA

Palabra Clave :
" PROFETAS RECHAZADOS "
OBJETIVO:
Aceptar que alguien igual que nosotras y nosotros tenga la sabiduría de Dios
Preparar:
Cruz - candela - biblia - el dibujo ampliado - retrato de Mons. Romero


ENTRADA
  • Saludos a los (las) participantes
  • Canto: El profeta del barrio (#261)
  • Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo

MIREMOS JUNTOS LA VIDA
  1. ¿Qué vemos en el dibujo?
  2. ¿Qué críticas solemos recibir de los demás?
  1. ¿En qué sentido tienen razón, y en qué sentido no?
  1. ¿Qué actitudes tomamos ante esto?

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción a la lectura:
Vamos a oír lo que sucedió con Jesús en su tierra. Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios, cantando un himno de alabanza...
Lector(a):
MARCOS 6, 1 - 6
Hacemos un tiempo de silencio, para que la palabra de Dios pueda penetrar en nuestros corazones...
Animador(a):
Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir por este texto:
  1. ¿Qué le sucedió a Jesús en su tierra?
  1. ¿Por qué lo rechazaban los de su pueblo?
  1. ¿Por qué rechazaron a Monseñor Romero y a otros profetas?
  1. Y nosotros y nosotras, ¿en qué sentimos el rechazo y qué hacemos cuando esto nos sucede?

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a):
Los paisanos de Jesús se escandalizan:
  • No les parece que alguien igual a ellos pueda tener una sabiduría más grande que la de los maestros.
  • No les parece que tenga un "poder milagroso" en sus manos. Solo Dios puede tener tal sabiduría y tal poder.
  • No les parece que Jesús esté tan cerca de Dios, pues es uno de entre ellos: "No creían en El, todo lo contrario" (vers. 3).
Para nosotros(as), la reflexión de hoy nos invita a revisar también cómo tratamos a los pequeños y sencillos de nuestra comunidad...
Oremos juntos, presentando a Dios nuestras peticiones, de acuerdo con la reflexión de hoy.
...
A cada petición, todos contestan: SEÑOR, DANOS TU ESPIRITU DE FE Y DE PACIENCIA
Oremos: Señor, danos tu Espíritu de fe y de paciencia; que sepamos escucharte en los más sencillos y no nos desanimemos cuando nos rechacen por trabajar por el Reino.
Todos:
ASI SEA.
Conclusión:
Terminamos con el Salmo 123 (122) que es una oración de esperanza de los pequeños.
Canto final.

2009-01-29

Jesús, el Profeta

Ciclo B, Ord4, 1 de Febrero de 2009

Enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas
(Mc 1, 22)


JESÚS DE NAZARET se puso a enseñar en la sinagoga de Cafarnaúm y nos dice el Evangelio de Marcos que la gente quedó asombrada de su doctrina porque enseñaba con autoridad y no como los escribas. ¿Quiénes son los escribas? Se les denomina también “doctores” o “maestros” de la ley; es decir, eran los expertos de la Biblia, particularmente del Pentateuco. El problema era que con facilidad usaban ese conocimiento para su propia gloria y poder, por eso el mismo Jesús advertía: «Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes; que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones» (Mc 12, 38-40) Por tanto, enseñar con autoridad significará ser sencillos ocupando los últimos lugares, ser compasivos siendo cercanos y solidarios con la gente en especial los más vulnerables, y ser auténticos. ¿Conoce usted a algún profeta auténtico de nuestro tiempo?

EN APARECIDA señalan los Obispos que le compete a la Iglesia denunciar lo incompatible con la dignidad del hombre (AP 480), que nuestro servicio pastoral nos exige anunciar y denunciar (95). Sin embargo –también afirman- en la realidad actual hay “una notable ausencia en el ámbito político, comunicativo y universitario, de voces e iniciativas de líderes católicos de fuerte personalidad y de vocación abnegada que sean coherentes” (502). Hace falta que los cristianos seamos portadores de buenas noticias para la humanidad y no profetas de desventuras (29). Nos advierten, por tanto, que por ejemplo los adolescentes de hoy fácilmente podrían ser víctimas de falsos líderes (442). Finalmente nos desafían diciéndonos que anunciar a Jesucristo como la verdad última del ser humano exige en nuestros días coraje y espíritu profético (480).

QUÉ LES PARECE si nos arriesgamos a denunciar alguna situación de nuestra familia, en el trabajo o en la parroquia que vaya en contra de la dignidad de la persona. Qué les parece si nos animamos a anunciar una buena noticia que en nuestra realidad social y/o eclesial está aconteciendo. ¿Difícil, verdad? Pero todavía lo más difícil de ser profetas es nuestro estilo de vida que avalen tales denuncias y anuncio. Por tanto, qué les parece si intentamos ser profetas de verdad desde una vivencia sencilla, cercana y solidaria con los más marginados.

Agustín Pbro.