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2012-07-27

Bord17, El proyecto liberador de Jesús (Bipo-Mc)

LA BUENA NOTICIA SEGUN SAN MARCOS - Evangelios de los domingos del ciclo "B"
Textos que pueden ser usados entre el 17o. y el 21o. Domingo Ordinario - Tema 22.
EL PROYECTO LIBERADOR DE JESUS

Palabra Clave :
"COMPARTIR"
OBJETIVO:
Conocer lo que hace Jesús para que el pueblo se organice para compartir.
Preparar:
Cruz - candela - biblia - el dibujo ampliado - algo para compartir (pan o tortilla, avisando el día de la asamblea anterior)

ENTRADA
  • Saludos a los(las) participantes
  • Invocar la luz y la fuerza del Espíritu

MIREMOS JUNTOS LA VIDA
  1. ¿Qué vemos en el dibujo? ¿Qué hacen? ¿Por qué lo harán?
  1. ¿Esto es fácil en la sociedad en que vivimos?
  2. ¿A qué nos empuja esta sociedad ''neoliberal'' en que estamos?

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción a la lectura:
Marcos en su evangelio nos cuenta lo que pasó en un banquete del rey Herodes: seducido por la danza de una muchacha hija de su amante, Herodes manda a cortar la cabeza de Juan Bautista en la cárcel. Es el BANQUETE DE LA MUERTE.
Poco después, Jesús siente compasión de las multitudes que lo siguen, pues ''eran como ovejas sin pastor'' y les enseña largamente. Lo escuchamos en nuestro último encuentro.
Hoy vamos ha escuchar a Jesús el Buen Pastor: él enseña también a la gente cómo vencer el hambre, compartiendo lo poco que tiene cada uno.
Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios, cantando un himno de alabanza...
Lector(a):
MARCOS 6, 30 - 44 (Jn 6, 1-15)
Hacemos un tiempo de silencio, para que la palabra de Dios pueda penetrar en nuestros corazones...
Animador(a):
Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
  1. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué quiso Jesús revelar?
  1. Decir experiencias gratificantes que hicieron de compartir con los demás...
  2. ¿Qué nos quiere decir Jesús hoy a nosotros(as), que vivimos en una sociedad neoliberal que nos enseña el individualismo?

[El documento de Aparecida dice que:
540. Los discípulos y misioneros promueven la cultura del compartir en contraposición de la cultura dominante de la acumulación, y asumen un estilo de vida sobrio para ir al encuentro de los hermanos que viven en la indigencia.]

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a)
Hubo el banquete de la muerte, celebrado por el rey Herodes cuando mandó a matar a Juan Bautista. En contraste, vimos hoy el banquete de la vida, celebrado por Jesús con la gente sencilla.
Marcos no nos dice cuál era la enseñanza de Jesús. Jesús nos dice, con toda su actuación ese día, que no es necesario tener mucho dinero para alimentar al pueblo; simplemente se trata de dar y compartir lo que tiene cada uno.
Vamos hacerlo con lo que hemos traído hoy. (Compartimos y comemos lo que cada uno ha traído)
  • Tomamos juntos un compromiso: lo que podemos hacer para poner en práctica el evangelio que escuchamos hoy...
  • Terminamos alabando a Dios con el salmo 145 (144). El Reino de Dios llegará cuando todos sepamos compartir con los demás. (cada persona puede leer un versículo, alternándose)
Canto final.


Bipo El Salvador

2011-08-01

Compartir el Pan

18º DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO: (MT 14, 13-21)
COMPARTIR EL PAN

Palabra clave: Compartir
OBJETIVO: Entender que Jesús se compadece de la multitud hambrienta y la enseña a compartir, a fin de que también nosotros mostremos con las obras mostremos la compasión hacia las personas que pasan hambre
Preparar: Cruz - Biblia - candela - dibujo ampliado


ENTRADA
Saludo a los participantes
Canto: CON NOSOTROS ESTÁ
Su nombre es “El Señor” y pasa hambre,
Y clama por la boca del hambriento
Y muchos que lo ven pasan de largo
Acaso por llegar temprano al templo.

CON NOSOTROS ESTA Y NO LE CONOCEMOS,
CON NOSOTROS ESTA, SU NOMBRE ES “EL SEÑOR”.(2v)

Su nombre es “El Señor” y sed soporta
Y está en quien de justicia va sediento
Y muchos que lo ven pasan de largó
A veces ocupados en sus rezos.

Su nombre es “El Señor” y está desnudo
La ausencia del amor hiela sus huesos
Y muchos que lo ven pasan de largo seguros
Y aI calor de su dinero.

Su nombre es “El Señor” y enfermo vive
Y su agonía es la del enfermo
Y muchos que lo saben no hacen caso;
Tal vez no frecuentaba mucho el templo.

Su nombre es “El Señor” y está en la cárcel
Está en la soledad de cada preso
Y nadie lo visita y hasta dicen.
“Tal vez ese no era de los nuestros”.

Su nombre es “El Señor” el que sed tiene,
El pide por la boca del hambriento;
Está preso, está enfermo, está desnudo
Pero El nos va a juzgar por todo eso.

Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo

MIREMOS NUESTRA REALIDAD
Contemplar el dibujo ampliado
¿Qué vemos? ¿Qué nos recuerda’’ ¡Qué nos hace pensar?
Preguntas
En nuestra comunidad
¿Quiénes son las personas que pasan hambre? ¿Por qué?
¿Conoces a alguien que atiende las necesidades de los que tienen hambre?
Comenta, platica

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción: El pan era el alimento básico en tiempos de Jesús. Los ricos lo comían de trigo, los pobres de cebada. Las mujeres hacían el pan en las casas en pequeños hornos.
Por escritos de la época, podemos saber con mucha aproximación el precio del pan en aquel tiempo. Lo que una persona comía diariamente equivalía a 1/12 de un denario, es decir, a 1/12 del jornal, pues lo más frecuente era que al día, en la mayoría de los oficios, se ganara un denario. El pan se comía en forma de tortas planas, poco gruesas, como las que aún hoy se usan en los países orientales. Para su comida diaria, un adulto empleaba al menos tres de esas tortas.
A unos tres kilómetros de Cafarnaum, muy cerca del lago de Tiberíades, está Tabgha, donde la tradición fijó desde muy antiguo el lugar en que Jesús comió panes y peces con una multitud de sus paisanos.
Tabgha es la contracción en árabe del nombre griego “Heptapegon”, que quiere decir “Siete Fuentes”. La iglesia que hoy se visita en Tabgha está edificada sobre la que ya existía allí hace mil 400 años. Los mosaicos que hay en el suelo de esta iglesia, llamada “iglesia de la multiplicación”, son los del antiguo templo y tienen un gran valor artístico y arqueológico.
En uno de esos mosaicos se representa un cesto con cinco panes y dos peces a sus lados
           
Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios, cantando un himno de alabanza...
Lector(a): (Cita bíblica MT 14, 13-21)
Hacemos un rato de silencio, para que la Palabra de Dios pueda anidar en nuestros corazones...
Animador(a): Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
Preguntas
¿A dónde fue Jesús?
¿Qué encontró al bajar de la barca?
¿Cómo estaban aquellas personas? ¿Qué sintió Jesús al verlas?
¿Qué le proponían los discípulos?
¿Cuál es la propuesta de Jesús?
¿Qué ordenó y qué hizo Jesús?
¿Cuál fue el resultado?
¿Qué vamos a hacer nosotros para ayudar a las personas de la comunidad que tienen hambre?
¿Qué vamos a hacer frente al problema del hambre en el mundo?

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a): Deseosos de vivir la compasión de Jesús ante las personas que padecen hambre manifestamos a Jesús nuestro compromiso con El.
Respondemos: Ayúdanos a compartir

Oremos con el Salmo 145 (144) Abres, Señor tu mano y nos llenas de favores
Conclusión: Nuestros Obispos en el documento de Aparecida nos dicen;
DA 363.    La fuerza de este anuncio de vida será fecunda si lo hacemos con el estilo adecuado, con las actitudes del Maestro, teniendo siempre a la Eucaristía como fuente y cumbre de toda actividad misionera. Invocamos al Espíritu Santo para poder dar un testimonio de proximidad que entraña cercanía afectuosa, escucha, humildad, solidaridad, compasión, diálogo, reconciliación, compromiso con la justicia social y capacidad de compartir, como Jesús lo hizo. Él sigue convocando, sigue invitando, sigue ofreciendo incesantemente una vida digna y plena para todos. Nosotros somos ahora, en América Latina y El Caribe, sus discípulos y discípulas, llamados a navegar mar adentro para una pesca abundante. Se trata de salir de nuestra conciencia aislada y de lanzarnos con valentía y confianza (parresía) a la misión de toda la Iglesia.
Cosme

2008-07-28

LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES

Ciclo A, 18° Dom.Ord., 3 de Agosto de 2008


Todos comieron hasta saciarse
(Mateo 14, 20)


Con la multiplicación de los 5 panes y los dos pescados que permitió que mucha gente comiera hasta saciarse, aún con la resistencia y desconfianza de los discípulos, el Señor nos enseña a ser compasivos con los que tienen hambre y compartir nuestros bienes para que todos comamos con satisfacción.

A principios del año 2008 se nos informaba oficialmente que alrededor de 800 millones de personas en el mundo sufren del hambre, que 24 mil personas mueren cada día de hambre o de causas relacionadas con el hambre, y que un 75% de los fallecidos son niños menores de cinco meses. En Latinoamérica está el mayor bloque de pobreza (DAP 527). En México, como 50 millones de personas (la mitad de la población) son pobres, de los cuales alrededor de 20 millones están desnutridos (DPSM, 59). ¿Cuál es la causa? ¿Faltan alimentos? ¿Falta dinero? Ciertamente el problema no es el dinero. Nunca en la historia humana habíamos tenido tanto dinero como hoy. Entonces el problema es la injusta distribución de los bienes. Que quienes hemos acaparado los bienes no queremos compartir.

Aparecida dice: El Santo Padre nos recuerda que, ante “intolerables desigualdades sociales y económicas” que <>, la Iglesia es “abogada de la justicia y defensora de los pobres” (# 395). Hoy queremos ratificar, incluso hasta el martirio, la opción del amor preferencial por los pobres (# 396). Las palabras de San Juan Crisóstomo son vigorosas y nos cuestionan: "No hacer participar a los pobres de los propios bienes es robarles y quitarles la vida. Lo que poseemos no son bienes nuestros, sino los suyos". Es preciso "satisfacer ante todo las exigencias de la justicia, de modo que no se ofrezca como ayuda de caridad lo que ya se debe a título de justicia" (CIC 2446)

La tarea para los discípulos y misioneros de Jesucristo es tener un corazón compasivo como el de Él para compartir desde nuestra pobreza o riqueza no con cualquier persona, familia o institución, sino con aquella que no podrá pagarnos.

Agustín, Pbro.