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2017-09-20

[FeAdulta] Aord25, Lógica divina

Lógica divina
20 de septiembre de 2017
amigos de feadulta 


Amigas y amigos:
Tras varios domingos con enseñanzas como la corrección fraterna o el perdón sin medida, llegamos a una cima de la lógica divina: la generosidad universal, sin excepciones. En palabras de nuestra comentarista, María Dolores López Guzmán, "este relato pone patas arriba el modo habitual que tenemos de aplicar la justicia (…) Bendito Dios al que todo ser humano le resulta valioso y considera que tiene algo que aportar".
En nuestra Escuela subimos esta semana una interesantísima clase de José Luis Sicre: Entorno histórico y sociológico de Jesús. Muy recomendable para contextualizar al Jesús histórico de los evangelios. ¿Qué significaba vivir bajo la opresión romana? ¿Qué papel desempeñaban los publicanos y por qué eran detestados por el pueblo? ¿Quiénes eran los zelotes y los sicarios? ¿En qué clases sociales se dividía la sociedad en tiempos de Jesús?

Ya sólo faltan nueve días para apuntarse a nuestro encuentro anual: una ocasión estupenda para aprender, meditar y compartir momentos. Podéis consultar toda la información de las III Jornadas EFFA, del 29 de septiembre al 1 de octubre en Galapagar.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 20, 1-16. El pago a los jornaleros que habían estado el día entero sin trabajar porque nadie antes les había contratado. Desconcertante como toda buena parábola. 
Vicente Martínez: Envidia. Algunos autores dicen que la envidia es el pecado humano por antonomasia, y que hace al hombre diferente de los animales. También Jesús fue víctima de tal pecado.
José Luis Sicre: La parábola del terrateniente cabrón. Jesús parece disfrutar desconcertando a sus discípulos con ideas novedosas sobre el matrimonio, la importancia de los niños, la riqueza. Pero el punto culminante del desconcierto lo constituye esta parábola sobre el pago por el trabajo realizado.
Fray Marcos: Un relación de toma y daca con Dios no tiene sentido. Mi verdadera riqueza es el mismo Dios en mí. Nuestra tarea es descubrir y vivir ese don absoluto.
José Antonio Pagola: No desvirtuar la bondad de Dios. Su mensaje es tan revolucionario que, después de veinte siglos, hay todavía cristianos que no se atreven a tomarlo en serio.
Dolores López Guzmán: ¿Qué más quieres? En el reino de Dios no existen las desigualdades sino la fraternidad universal.

Artículos seleccionados para la semana

Yolanda Chaves, Mª Paz Santos, Patricia Paz: Ni da largas, ni pasa de largo. La mujer va a seguir teniendo sed en la Iglesia mientras no sea considerada como persona adulta, creyente y comprometida con la expansión del Reino.
Jesús Bastante: El Papa pide no reducir a mujeres y laicos a "siervos de nuestro recalcitrante clericalismo". La Iglesia debe conjugar estos verbos con sabor a evangelio en su misión: salir para encontrar, sin pasar de largo; reclinarse sin desidia; tocar sin miedo.
José M. Castillo: La independencia. Cuando pensamos que somos más libres que nunca, en realidad estamos más controlados que nunca.
José Arregi: En memoria de Jon Etxebeste. El amor y el asombro de la Realidad Última le bullían dentro y se expresaban en sus ojos, sus gestos, en todas sus palabras.
Tomás Muro: Desesperación como grito de esperanza. Cuando la esperanza no se abre a nuevas e insospechadas posibilidades, termina hastiando al personal en las estanterías de las "grandes superficies" o de las agencias de viaje.
Gerardo Villar: Con letra negrita. Cuando queremos remarcar una conducta, unas creencias, una fe, es preciso hacerlo enérgicamente, con letra negrita.
Enrique Martínez Lozano: Retirarse es beneficioso. Retirarse siete días tiene positivos efectos neurofisiológicos. Un estudio descubre que la experiencia impacta en la dopamina y la serotonina.
Koldo Aldai: Camina conmigo. Voy libre de toda carga del pasado, avanzo en paz y pido a Dios coraje y fuerza para poder caminar también con quién nunca he caminado.
Noticias de alcance. Flaminia Giovanelli: "Cada vez hay más laicos trabajando en la Curia vaticana".

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 55, 6-9.  Nuestro Dios es rico en perdón. No está Dios ausente de la Historia, es que no entendemos sus pensamientos y caminos.
Filipenses 1, 20-27. Por una parte, deseo partir y estar con Cristo, mas, por otra parte, quedarme en esta vida es más necesario para vosotros.
Florentino Ulibarri: A tu manera. A todos diste salario digno y justo, según el corazón y las necesidades te dictaban. Señor, sé, como siempre, rico en misericordia y espléndido en tus dones.
Vicky Irigaray: Nuestro corazón se parezca. El amor de nuestro Dios es puro don, amor gratuito; desconcertante y escandaloso para algunos.
Anáfora: Más allá de la equidad. La justicia de Dios Padre-Madre trasciende nuestro modelo raquítico de justicia.
Monjas Benedictinas de Montserrat. 25º domingo de Tiempo Ordinario.

Material multimedia

El camino a casa a través de la naturaleza. Por Echart Tolle. A través de la naturaleza podemos sentir la quietud y la sacralidad de la Vida que somos, nos ayuda a reconectar con nuestro Ser.
Hablar o guardar silencio. Enseñanza Lakota. ¡Enséñame a confiar en mi corazón, en mi sabiduría interna, y en las bendiciones de mi espíritu, para que pueda entrar en mi espacio sagrado y amar más allá de mis miedos!
Salomé Arricibita y Teresa Nécega: No entendemos. Realmente nos desconcierta la justicia y la bondad de Dios. No entendemos, pero Él ya cuenta con ello...
Papa Francisco: Ser feliz es una conquista para quien sabe entrar en su propio Ser.
Equipo Quiero Ver: Conversaciones. Es la envidia del justo frente a un Dios cuyo comportamiento y amor es desconcertante, gratuito y escandaloso.
Sector social jesuitas. El amor entregado a los demás, en el día a día, es posible. Joaquín Solá nos habla del trabajo de los jesuitas con menores y jóvenes en riesgo social.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.
Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,
Inma Calvo


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2015-11-29

Cadv01, SBL_Lc 21,25-28.34-36: Se acerca su liberación (20151129)

Servicio Bíblico Latinoamericano 
Domingo 29 de noviembre de 2015
Primer Domingo de Adviento (Comineza el ciclo C)
Saturnino, Iluminada

Jer 33,14-16: Suscitaré a David un vástago legítimo
Salmo 24: A ti, Señor, levanto mi alma
1Tes 3,12–4,2: Que el Señor les fortalezca internamente, para cuando vuelva Jesús
Lc 21,25-28.34-36: Se acerca su liberación



Este primer domingo de adviento sirve de puente entre el tiempo ordinario y el tiempo de adviento. El tiempo ordinario termina reflexionando sobre la segunda venida de Jesús, sobre los acontecimientos del fin de los tiempos. En esta medida el primer domingo del adviento se inaugura con el tema del final de los tiempos, y nos va a introducir en el tiempo de la espera y de la esperanza, el tiempo de adviento.

La lectura del libro de Jeremías nos sitúa en el tiempo inmediatamente posterior a la destrucción de Jerusalén en el año 587 a.C. El pueblo está desolado y empieza a tomar conciencia de su situación. Jeremías dirige su palabra profética a su pueblo para decirle que Dios no los ha abandonado, que hará regresar a los cautivos y los perdonará, se construirán de nuevo las ciudades, los campos volverán a granar y los ganados a pastar. Es esos días el Señor hará brotar en rey justo, no como los reyes que los llevaron al destierro, el cual será llamado «Dios es nuestra justicia». Vendrá un rey justo a restaurar al pueblo de Israel.

El salmo responsorial expresará que esa esperanza que leemos en la primera lectura, no quedará defraudada, pues quien espera y quien es fiel al Señor no queda defraudado. Yahvé siempre lleva al cumplimiento su palabra. Por esta razón el salmo enfatiza la idea de Jeremías, el rey de justicia que esperamos sí llegará. Ese rey esperado es para nosotros los cristianos, Jesús el señor.
El Segundo Testamento a partir de la novedad de Jesús nos introducirá en otro tipo de espera y esperanza. Supone claramente que el rey esperado del Primer Testamento es Jesús, pero abre la puerta a una espera en el esperado, hacia el final de los tiempos. Jesús vino en humildad, como el campesino de Nazaret que fue obediente al Padre, y que por esa obediencia fue muerto y resucitado. Pero al final de los tiempos, él regresará a manifestar su gloria. Por eso en la carta de los Tesalonicenses, Pablo exhorta a la comunidad a mantenerse fieles a Jesús y prepararse para esa segunda venida. El evangelio de Lucas describe de manera metafórica, los acontecimientos que precederían a esa segunda venida de Jesús. Por este acontecimiento final es que Lucas invita a los hermanos y hermanas a mantenerse fieles y vigilantes para mantenerse en pie (fieles) ante el Hijo del Hombre.

El texto del evangelio de hoy es un texto difícil: la liberación llega. En los versículos anteriores Lucas nos hablaba del asedio a Jerusalén (21,20-23). Ahora, alude a la segunda venida de Jesús: es decir a lo que llamamos la parusía. El discurso de Jesús es apocalíptico y adaptado a la cultura de su tiempo (apocalipsis no significa catástrofe, como tendemos a pensar, sino revelación), y nosotros tenemos que releer esas señales del mundo natural en el mundo de la historia, que es el lugar en que el Espíritu se manifiesta. La segunda venida del Señor revelará la historia a sí misma. La verdad que estaba oculta aparecerá a plena luz. Todos llegaremos a conocernos mejor (1Cor 13,12b).
En nosotros existe la angustia, el miedo y el espanto, no causados por “las señales en el sol, la luna y las estrellas”. Nuestras angustias e inseguridades están causadas más bien por las crisis económicas, por los conflictos sociales, por el abuso del poder, por la falta de pan y trabajo, por la frustración... de tantas estructuras injustas, que solo podrán ser removidas por el paso -del amor de Dios y su justicia- en el corazón del ser humano.
El mensaje de Jesús no nos evita los problemas y la inseguridad, pero nos enseña cómo afrontarlos. El discípulo de Jesús tiene las mismas causas de angustia que el no creyente; pero ser cristiano consiste en una actitud y en una reacción diferente: lo propio de la esperanza que mantiene nuestra fe en las promesas del Dios liberador y que nos permite descubrir el paso de ese Dios en el drama de la historia. La actitud de vigilancia a que nos lleva el adviento es estar alerta a descubrir el “Cristo que viene” en las situaciones actuales, y a afrontarlas como proceso necesario de una liberación total que pasa por la cruz.

Por eso el Evangelio nos llama a “estar alerta”, a tener el corazón libre de los vicios y de los ídolos de la vida (la conversión), para hacernos dóciles al Espíritu de Cristo que habita las situaciones que vivimos en nuestro entorno. Nos llama a “estar despiertos y orando”, porque este Espíritu se descubre con una Esperanza viva, punto de encuentro entre las promesas de la fe y los signos precarios que hoy envuelven esas promesas. La esperanza es una memoria que tiende a olvidarse, se nutre con la oración, nos adhiere a las promesas de la fe y nos inspira, cada día, la búsqueda de sus huellas en las señales del tiempo. La Esperanza cristiana se hace por nuestra entrega a trabajar para que las promesas se verifiquen en nuestras vidas.

El adviento es tiempo de preparación de espera. Jesús cumplió las promesas del Antiguo Testamento con su vida y predicación. No esperamos su nuevo nacimiento. Esperamos que él vuelva a juzgar la creación. Es ese momento el que esperamos, y para ese momento en que creemos que la justicia, que la igualdad, que la solidaridad se impondrán.

El evangelio de este domingo no está dramatizado en la serie radiofónica «Un tal Jesús».
La serie «Otro Dios es posible» contiene dos «entrevistas a Jesús de Nazaret, en su segunda venida a la Tierra», en las que comenta estas páginas apocalípticas de los evangelios: las entrevistas nº 88 y 89. Se puede escuchar o recoger  el audio, leer o recoger el guión y unos sustanciosos comentarios complementarios en radialistas.net [http://radialistas.net/category/otro-dios-es-posible/?page=6] 

          Dos esperas han marcado la historia de nuestra fe desde nuestro padre Abraham hasta nuestros días. La primera espera, la espera del AT, es la espera del Mesías, del rey que restauraría el esplendor del pueblo de Israel, una vez destruido por Asiria y Babilonia. Para que este Mesías apareciera era necesario una vida transparente, el cumplimiento de la alianza del pueblo con Yahvé, fidelidad a Dios, en último término. Esa espera llegó a su cumplimiento en Jesús de Nazaret.
          La segunda espera, la espera del NT, es la espera de la parusía, del retorno del señor en gloria para reinar sobre su pueblo, cuando el sea todo en todos y en todo. Esta Parusía esta asociada a la idea del juicio universal de las naciones: El Señor vendrá a juzgar. Esa escatología inminente fue lo que en la Iglesia primitiva dio pie para enfatizar en la preparación moral para ese momento.
          Nosotros hoy continuamos expectantes esperanzados esperando la Parusía. Seguimos de camino. Preguntémoslos:
          En las situaciones de muerte que vive el mundo (guerras, epidemias, hambre, injusticia, crisis económica que descarga su crueldad sobre quienes no provocaron la crisis) ¿nos preguntamos por el sentido de la vida y de nuestra existencia?
          ¿Qué interpretación hacemos de estas tragedias como signos apocalípticos o como situaciones de injusticia que merecen ser rechazadas?
          En mi vida personal, en medio de la situación de crisis del mundo actual, ¿cuál es el ideal que me anima a continuar luchando hacia el futuro?

Para la reunión de grupo

-                 ¿Qué signos de esperanza y de desesperanza da esta sociedad actual "realista", sin utopías, desencantada, anestesiada por la proclamación del "final de la historia"...?
-                 Se dice que, "con la caída del muro de Berlín, lo que se produjo en la sociedad fue el abandono de la concepción utópico-histórica de la política"; en la sociedad post-moderna ya no se toma la historia como un camino hacia la «transformación de la sociedad», ya no hay lugar para los mesianismos ni para las utopías… La sociedad se hizo "pragmática", "realista". La mística utópica y la esperanza apasionada de una renovación del mundo parecen cosas de otros tiempos… ¿Qué papel tendríamos los cristianos en esta época sin esperanzas mesiánicas ni liberadoras? ¿Qué sería la esperanza en un contexto sociocultural como éste? ¿Somos testigos de esperanza?
-                 Qué pueden significar los signos apocalípticos que utiliza el evangelio (señales en el sol, la luna y los astros, rugido del mar, amenaza de la llegada imprevista...)
-                 ¿En qué sentido el fin del mundo (y/o de nuestra propia vida) es la "venida del Señor Jesús"?

Para la oración de los fieles

-                 Para que las comunidades cristianas vivan intensamente el adviento como preparación a la navidad y como tiempo dedicado más intensamente a alimentar la esperanza del mundo y la propia nuestra, roguemos al Señor....
-                 Por todos los que lloran y se desesperan ante la muerte, para que encuentren sus vidas el coraje de la esperanza...
-                 Por todas las personas que por edad, enfermedad o cualquier otra circunstancia sienten la proximidad de su final; para que comprendan esa situación como una gracia, un don, una oportunidad para alcanzar la plenitud de sus vidas...
-                 Por todas las otras personas, especialmente jóvenes, que viven de espaldas a la realidad de la muerte y de la finitud de nuestras vidas; para que abandonen toda enajenación y vivan todos los días conscientes de las dimensiones reales de la vida humana...
-                 Por la esperanza de los pobres, los dos tercios del mundo, los mil millones de personas que viven con un dólar diario, los 2.600 millones de personas (el 40% de la humanidad) sin empleo (datos del Informe del PNUD 2007-2008, cap. 1); el 20% más pobre de la población mundial recibe el 1'4% del producto mundial; para que por nuestro compromiso decidido por la transformación del mundo seamos adviento, esperanza, buena noticia para estos hermanos y hermanas nuestros…
-                 Para que los teólogos cristianos reelaboren y reformulen las verdades eternas y la fe en el más allá de la muerte con un lenguaje más adecuado al hombre y la mujer de hoy…

Oración comunitaria

          Oh Dios, Madre y Padre, Fuerza y Origen, Fundamento misterioso del Ser, que llamas a la existencia y siembras los impulsos y los brotes, e suscitas siempre la creatividad gratuita. Al comenzar este nuevo Adviento acoge nuestras limitaciones y temores, y libera toda tu energía en nosotros, para que renazcamos a una esperanza nueva. Tú que vives y haces vivir, por los siglos de los siglos. Amén.



2015-02-08

Bord05, Cosme20150208, Mc1,29-39 Jesús defiende la vida y lucha contra el sufrimiento

Bord05, Cosme20150208, Jesús defiende la vida y lucha contra el sufrimiento

Job 7,1-4.6-7: Me harto de dolores hasta la noche
Salmo responsorial 146: Alabad al Señor, que sana los corazones destrozados.
1Cor 9,16-19.22-23: ¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!
Mc 1,29-39: Jesús cura a la suegra de Pedro y a otros enfermos


Hoy, como ayer, hay muchas personas y grupos religiosos que pretenden imponer por la fuerza su propia manera de ver a Dios y de vivir su fe.
De acuerdo con el Consejo Nacional para la Prevención Contra Accidentes, las principales causas de muerte en México se han mantenido constantes durante el año 2013: Diabetes, Enfermedades del corazón, Enfermedades cerebro vasculares, Cirrosis y otras enfermedades del hígado, Enfermedad pulmonar, Hipertensión, Enfermedades respiratorias, Nefritis y VIH.
La Organización mundial de la salud, en base a datos del 2014 señala como factores de riesgo el alcohol, el tabaco, la nutrición, el sobrepeso y la obesidad.

En la época en que se redacta el libro de Job está presente la teología de la retribución, que afirma que Dios a los buenos les da bienes y a los malos males. El libro de Job constituye una protesta con esta clase de teología
Hoy el libro de Job nos lo presenta sumido en un gran sufrimiento. Delante de sus amigos desnuda su corazón, su desilusión. Ellos no pueden comprender la queja de su amigo ni acompañarlo plenamente en su dolor.
El grito de Job está presente en la vida diaria de muchos hombres y mujeres en todos los rincones del planeta, que enfrentan una vida de lucha y dificultad. Job compara su existencia con la vida de un «mercenario»; mercenario es quien vende su lucha, que libra por dinero causas que no son suyas, y se fatiga por empresas que no ama.
Lo importante del libro de Job no son sus «datos históricos» ni las respuestas de tipo explicativo que quisiera dar sobre el dolor humano sino la sabiduría que encierra en sus reflexiones: Dios no es el autor del mal y del sufrimiento.

Jesús en el evangelio de Marcos entra en la vida de las personas, es uno de ellos en su cotidianidad. Hoy, acompañamos a Jesús con Simón y Andrés a la casa de Pedro. Allí se encuentra con una anciana enferma, la suegra de Pedro, Jesús se acerca, la toma de la mano y la levanta.
La fiebre es símbolo de un mal peligroso para todo el que quiera ser discípulo de Jesús: el fanatismo violento, la convicción de que la fe puede y debe imponerse por la fuerza.
Un gesto muy simple como es el acercarse, y tomar de la mano hace el milagro de recuperar a esta mujer, que no sólo recupera su salud, sino su capacidad de servicio.
Al atardecer muchos vinieron a buscarlos, y relata el evangelista que Jesús continuó sanando. La práctica de curación, la lucha contra el mal, es decir, la praxis liberación del ser humano... es la práctica habitual de Jesús.
Con sus hechos y palabras, Jesús presenta a Dios como el autor de la vida y de la salud, por ello a nosotros los creyentes nos corresponde luchar contra todo lo que daña la vida y la salud y trabajar, como Jesús para que haya vida y salud.

Luchar contra el mal, no quedarse de brazos cruzados o ensimismado en los propios asuntos, cuando vivimos en un mundo con las cifras escalofriantes de pobreza, de miseria y de violencia que hoy padecemos, es nuestra misión.

- Seguir a Jesús hoy, significa acercarnos, tender la mano y levantar a todas las víctimas del dolor y del sufrimiento, en especial porque el día 11 se celebra el día mundial del enfermo.
- Seguir a Jesús hoy significa luchar contra el fanatismo de muchos de nosotros los católicos, que queremos imponer a otros por la fuerza, la fe que profesamos.
- Seguir a Jesús hoy significa luchar contra los factores de riesgo para la salud: la adicción al tabaco y al alcohol y el desorden en el comer que nos lleva al sobrepeso.
- Seguir a Jesús hoy significa luchar para hacer más llevadera la vida de las personas con enfermedades crónicas.
- Seguir a Jesús hoy significa luchar para encontrar caminos de salud alternativos (otra forma de cuidar la salud) que ayuden a las personas más pobres en su enfermedad. O sea impulsar la medicina natural.

Cosme Carlos Ríos
Febrero 07 2015


2009-02-24

JESÚS LIBERA A UN PARALÍTICO

Ciclo B, Ord7, 22 de Febrero de 2009

Y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla
(Mc 2, 4)

JESÚS DE NAZARET estaba en una casa de Cafarnaúm cuando curó a un paralítico que habían introducido por el techo de la casa en donde se encontraba. El Evangelio subraya el hecho de que Jesús le haya perdonado sus pecados. La curación del paralítico nos hace recordar el programa misionero que Jesús había ya anunciado: “El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva y proclamar la liberación a los cautivos.” (Lc 4, 18) ¿Qué le llamó la atención a Jesús cuando le presentaron al paralítico? ¿Cuál crees que sea la buena nueva y de qué liberación se trataría en este caso? Actualmente es difícil para muchas personas acercarse a los sacramentos por diferentes motivos. Es todavía más difícil para millones de trabajadores acercarse a un salario digno, a tener seguridad médica… Simplemente tener acceso a un empleo. Muchos están paralizados por el hambre y el miedo, y han sido abandonados a su vulnerabilidad.

EN APARECIDA señalan los Obispos que la Iglesia tiene como misión propia la Palabra, los Sacramentos y practicar la Caridad (386), es abogada de la justicia y defensora de los pobres (395), entre ellos, los obreros. De hecho tiene como desafío emplear esfuerzo y creatividad en la evangelización del mundo del trabajo (492), acercarse al pueblo pobre de las periferias (550), llegar con creatividad a las multitudes (173), despertar en la sociedad los valores sociales (385), consolidar una patria de hermanos con dignidad (534). Está llamada también a colaborar en la consolidación de las frágiles democracias (541). La misión de la Iglesia es, pues, la liberación de los paralíticos, una liberación no sólo corporal y del corazón, sino también externa, social. Sin embargo, mientras que la delincuencia organizada crece en poder y creatividad, el Estado y la Iglesia no encuentran el camino para dar salud y dignidad al paralítico.

QUÉ LES PARECE si, con creatividad, astucia y esperanza, buscamos el camino de la conversión personal, eclesial y pastoral, para que, desde las pequeñas comunidades de base hasta los niveles diocesanos, mejoremos juntos el acceso a los sacramentos, a la planificación pastoral y a la comunión eclesial. Y desde allí, encontrar rendijas para colaborar con el Estado en la consolidación de una democracia en donde todos tengamos acceso a la alimentación básica y medicinas, a un empleo y salario dignos, en una palabra a una vida con dignidad.

Agustín Pbro.