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2017-11-16

[FeAdulta] Aord33, El talento del ser

El talento del ser
15 de noviembre de 2017

amigos de feadulta

Amigas y amigos:
La interpretación de la parábola de los talentos en clave económica o psicológica no concuerda con lo que sabemos sobre Jesús. Enterrar el talento que hemos recibido sería más bien paralizarnos en el desarrollo de nuestro ser personal. Copio unas palabras de Fray Marcos que resumen bien el mensaje de hoy: «Los talentos de que habla el evangelio no pueden hacer referencia a realidades secundarias, sino a las realidades que hacen al hombre más humano. Y ya sabemos que ser más humano significa ser capaz de amar más».
En la Escuela, proponemos la segunda parte de la clase de la semana pasada de Fray Marcos: desmitificar la mística (II). Las ciencias que estudian el cerebro aseguran que todo lo que ocurre cuando pensamos, imaginamos, recordamos o sentimos, se traduce en impulsos eléctricos neuronales. Por lo tanto podemos afirmar que todos los fenómenos místicos tienen base biológica. Desarrollando estas premisas se pueden sacar interesantísimas conclusiones prácticas para entender la espiritualidad.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 25, 14-30. El empresario se va de viaje y deja a cargo de sus bienes –los talentos- a tres empleados.
Vicente Martínez: Un regalo de ser Dios. Cada persona ha recibido unas cualidades, unos dones, para servir a Dios y al prójimo. Lo que nos obliga a poner en juego cuanto uno es y tiene.
José Luis Sicre: El empleado miedoso y la empresaria modelo. La parábola del domingo pasado (las diez muchachas) animaba a ser inteligentes y previsores. La de hoy anima a la acción, a sacar partido de los dones recibidos de Dios.
Fray Marcos: El verdadero valor está en lo esencial; La diferencia en las cualidades de cada uno, no tiene ninguna importancia para alcanzarla la plenitud.
José Antonio Pagola: Búsqueda creativa. A pesar de su aparente inocencia, la parábola de los talentos encierra una carga explosiva. Es sorprendente ver que el tercer criado es condenado sin haber cometido ninguna acción mala.
Carmen Soto: En clave profética. Nos encontramos con una parábola difícil de incorporar a nuestra habitual interpretación de las parábolas de los evangelios, por eso necesitamos entender el contexto original que le da sentido y descubrir desde él las claves que puedan hacer comprensible su mensaje.

Artículos seleccionados para la semana

Leonardo Boff: La ideología es como la sombra: siempre nos acompaña. El tema de la ideología está a la orden del día. Intentemos poner en claro esta cuestión.
Koldo Aldai: Una Europa transreligiosa. Construimos dioses y religiones a voluntad y los estrellamos contra otros dioses, porque no es suficiente enfrentarnos los humanos, también han de hacerlo nuestros Cielos y Olimpos. 
Religión Digital: Conclusiones del IV foro católico-musulmán, celebrado en Berkeley. Católicos y musulmanes se comprometen con el desarrollo integral de la humanidad.
Enrique Martínez Lozano: Todo pasa. Tú no eres nada de lo que pasa; eres "Eso" en lo que todo pasa.
José Arregi: Cantar de los cantares. Pido disculpas por hablar de cosas tan sublimes mientras en el mundo aumentan los dramas y los grandes medios nos siguen ocultando tantos graves desórdenes...
Gabriel Mª Otalora: Iglesia y política. La dicotomía entre religión y política es uno de los temas más espinosos que tenemos los seguidores de Cristo.
Juan José Tamayo: Recorrido por las teologías contra-hegemónicas del sur global (I). Son teologías emergentes, contra-hegemónicas y creadoras de discursos alternativos que intentan responder a los grandes desafíos de la nueva era que estamos viviendo.
Noticias de alcance. La CEE y Cáritas invitan a los fieles a responder con obras al grito de los pobres.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Proverbios 31, 10-31. Vana es la hermosura, la mujer que teme al Señor, esa será alabada.
1 Tesalonicenses 5, 1-6. Vosotros no vivís en la oscuridad, ese día no os sorprenderá como ladrón, pues todos vosotros sois hijos de la luz.
Florentino Ulibarri: Oración del payaso. Me espanta mi pobreza, pero me consuela tu ternura. Acepta la ofrenda de este atardecer. Mi vida, como una flauta, está llena de agujeros…
Vicky Irigaray: Arriesgar como tu hijo Jesús. Se nos invita y urge a construir Reino, a dar testimonio.
Anáfora: Cooperación. El mundo soñado es posible si todos aportamos nuestro grano de arena.
Monjas Benedictinas de Montserrat. 33º domingo de Tiempo Ordinario.

Material multimedia

El perdón y la culpa. Por Borja Vilaseca. Nuestros enemigos, no son las personas que nos odian, sino las personas que nosotros odiamos.
Salta. Canción Álvaro Fraile. Parábola de los talentos: "la vida es de los que apuestan y saltan, porque detrás cada miedo, hay un reto y todo es posibilidad. Te puedes fiar".
Salomé Arricibita: El miedo y los talentos. Amar es reinventar cómo dar vida, es hacer fecundo y fértil cada día, y quererme como soy, respetando lo que otro ansía.
Tu YO sagrado. Texto de Wayne Dyer. La experiencia del júbilo interior, hace que todo el exterior, parezca carente de significado, aunque no se pueda explicar con palabras.
Equipo Quiero Ver: Somos don. Los tres empleados de la parábola están equiparados en la realidad del don. Ellos, con sus talentos, son un don. Distinto cuantitativamente pero siempre don. Para todos.
Héroes invisibles: Zambia. ¡¡¡IMPRESIONANTE!!! No te pierdas esta serie documental que viaja por todo el mundo para descubrir historias de españoles que decidieron dejarlo todo en España y salir de su zona de confort para dedicar su vida a lograr que niños, mujeres y hombres en diferentes situaciones de vulnerabilidad consiguiesen labrarse un futuro mejor. Pobreza, inmigración, hambre o desigualdad son sólo algunas de las situaciones a las que hacen frente los protagonistas. El espacio visita Zambia, donde conoceremos a una joven madrileña que dejó su vida en España para fundar una ONG.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.
Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,
Inma Calvo

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2013-12-28

Anav2_Mt 2,13-15.19-23: Toma al niño y a su madre, y huye a Egipto

Servicio Bíblico Latinoamericano
Domingo 29 de diciembre de 2013
La Sagrada Familia de Nazaret
Tomás Becker, obispo y mártir (a. 1170)

Eclo 3,2-6.12-14: El que teme al Señor honra a sus padres
Salmo Responsorial 127: Dichoso el que respeta al Señor y sigue sus caminos
Col 3,12-21: Sopórtense y perdónense mutuamente
Mt 2,13-15.19-23: Toma al niño y a su madre, y huye a Egipto




En medio del tiempo de Navidad la Iglesia fija nuestra atención en una realidad muy humana de la vida de Jesús: como todo ser humano Él contó con una familia que lo crió. Tuvo un padre y una madre humanos, un ambiente vital en el que se levantó hasta llegar a ser un adulto, que lo modeló y preparó para realizar su misión.
La primera lectura está tomada del libro de Ben Sirá o “Sirácida” (llamado antiguamente “Eclesiástico”. Se prefieren ahora estas designaciones para evitar la confusión muy frecuente con el libro del Eclesiastés o “Qohélet), que pertenece al grupo de los libros sapienciales del Antiguo Testamento. En él se nos brindan enseñanzas para saber vivir en la presencia de Dios y en la comunidad humana. Muchas de dichas enseñanzas tienen que ver con la familia. Seguramente Jesús amó, respetó y obedeció a sus padres como se nos enseña en la lectura. La mayor parte de su vida la pasó en compañía de los suyos, aunque no sabemos casi nada de las circunstancias de ese período de su vida que llamamos “vida oculta”. Los judíos en la época de Jesús, y muchos de los pueblos primitivos, no conocían, ni conocen, las actuales dificultades y crisis por las que atraviesa en nuestra época la institución familiar. Lo normal era que la familia permaneciera unida, que los vínculos entre sus miembros fueran muy estrechos y positivos. Es cierto que entre los judíos existía el divorcio, a favor del varón, y que la mujer estaba completamente sometida a la voluntad de su padre mientras era soltera y de su esposo cuando se casaba; pero esto se vivía con naturalidad, pues no existían los criterios y movimientos de autonomía femenina que existen en nuestra época, ni los juicios de “machismo” o “sexismo” para ciertas actitudes, como tenemos hoy. Otra cosa muy distinta es la actitud de Jesús frente a su familia una vez comenzada su misión. Sabemos por los evangelios que abandonó su casa, que no formó una familia propia sino que se dedicó por entero a su vocación de proclamar la Buena Noticia; que cuando su familia intentó ponerle alguna traba, recordándole quizá sus obligaciones, Jesús reaccionó con independencia soberana. No obstante todo eso, el evangelista san Juan nos presenta a la madre de Jesús al pie de la cruz, y san Lucas la coloca claramente entre los miembros de la Iglesia naciente.

El pasaje de la carta paulina a los Colosenses es una exhortación a la vida de amor en el seno de una comunidad cristiana. Si Dios nos amó y nos perdonó en Jesucristo, también nosotros debemos amarnos y perdonarnos los unos a los otros. La Iglesia es como una gran familia que vive en la presencia del padre Dios con los sentimientos tan elevados y nobles que San Pablo enumera en su carta: misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión, perdón mutuo, paz... Se nos llega a decir que somos un solo cuerpo y que Cristo es como el árbitro en nuestro corazón.
Obviamente, los textos neotestamentarios nos trasladan el modelo de familia propio del tiempo, si es que se pudiera decir que sólo hubo un modelo... Hoy, como ayer, no tenemos un único modelo de familia, existen diversas formas que unas veces funcionan y otras no. Pero los valores cristianos, los valores del Reino, se pueden vivir en cualquier tipo de familia; es algo que sabemos muy bien. El tema de los modelos de familia es actualmente el centro de un debate, pluridisciplinar, en el que la teología y la moral cristiana no pueden imponer su opinión sobre la sociedad. Es cierto que para la tradición, el actual debate sobre los modelos de familia representa una auténtica revolución. Pero más allá de la sorpresa y del desconcierto, debemos confiar en que la humanidad encontrará su discernimiento adecuado. Mientras, el respeto a los demás, la humildad, y la colaboración positiva, será nuestro mejor aporte como cristianos a este problema que debe resolver la sociedad, la Humanidad, no las decisiones autoritarias de las instituciones religiosas.

En el evangelio de San Mateo se nos presenta un momento concreto de la vida de la sagrada familia: el de su huida a Egipto para evitar la persecución desatada por Herodes. ¿Acaso no debemos admirar la valentía, la solicitud y la prudencia con que José cumple las instrucciones del ángel, y la docilidad de María, según este bienintencionado relato? ¿Acaso no es el pasaje un símbolo de la providencia paternal de Dios sobre estos humildes esposos, a los cuales ha confiado los primeros pasos de su enviado? José buscó para los suyos, siguiendo las inspiraciones divinas, un lugar tranquilo y seguro, en donde pudieran vivir honestamente, dedicados a sus humildes oficios, en la paz doméstica. Por todo esto la Iglesia propone a las familias cristianas este ejemplo: el de la sagrada familia de Nazaret, en la que seguramente se daban las virtudes de que se nos habla en las dos primeras lecturas.
Mirando un poco más allá del cuadro idílico de la casa de Nazaret, podemos hacernos esta reflexión: la familia no fue para Jesús un obstáculo a la hora de emprender su tarea salvadora. Seguramente María sintió la separación de su hijo. Como toda madre hubiera querido retenerlo junto a la seguridad de su amor. Pero, como toda madre consciente, comprendió que su hijo debía ser él mismo, debía encontrar el sentido y la meta de su existencia, y a este deber ella se plegó humilde y amorosamente, ella que sabía de escuchar la Palabra y acogerla en el corazón.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 137, «Perdidos en el Templo», de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1600137 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap137b.mp3 

Para la revisión de vida

          No hay un único modelo de familia cristiana, y en cualquier tipo humano de familia se puede vivir según el espíritu cristiano; eso es algo que lo sabemos muy bien; pero, sea del tipo que sea mi familia, ¿trato de vivir en ella los valores evangélicos? ¿Cómo? ¿Qué espera más de mí mi familia?

Para la reunión de grupo

-                 El quinto mandamiento del Decálogo corresponde con nuestro cuarto mandamiento, y reza así: “Honra a tu padre y a tu madre”. ¿Es un mandamiento judío, o cristiano? Por otra parte, ¿sería un mandamiento «revelado» o «natural»? ¿Por qué?
-                 San Pablo no nos propone nada específica y originalmente cristiano sobre cómo ser cristiano en casa; nos propone una ética familiar llena de lógica sensata y entrañablemente humana. ¿Es que no hay una «ética o moral cristiana de la familia»? ¿Por qué?
-                 ¿Hay un «modelo cristiano» de familia? ¿En qué sentido?
-                 El Evangelio, ¿nos da una lista de valores que podríamos calificar como propios de una familia cristiana o, simplemente, nos invita a que nuestra familia esté abierta a Dios para que acojamos confiadamente su palabra y su plan en nuestras vidas?
-                 La moral cristiana sobre la familia ¿debe estar recogida en la legislación civil? ¿Por qué? Repasemos el caso del divorcio, por ejemplo. (Abordar otros casos, si da tiempo).

Para la oración de los fieles

-                 Por toda la Humanidad, para que los cristianos colaboremos a hacer de ella una verdadera familia en la que no haya discriminaciones sino que reinen la justicia, el amor y la fraternidad. Oremos.
-                 Por todos cristianos, para que seamos solidarios en la tarea de hacer de este mundo una única familia humana llena de paz y fraternidad. Oremos.
-                 Para que ayudemos a construir una sociedad que ayude a las familias a vivir el amor, sin imponer un modelo único de familia, ni siquiera «el modelo cristiano»...
-                 Por las familias cristianas, para que estén abiertas a todas las transformaciones positivas que vive hoy la institución familiar. Oremos.
-                 Por las familias rotas, los hijos que sufren las consecuencias de una separación, los que estén alejados de sus familias, los que no aciertan a saber convivir con los suyos. Oremos.
-                 Por las familias sin vivienda, sin trabajo, emigrantes. Oremos.
-                 Por nuestras familias, para que vivamos en coherencia con nuestra fe, trabajando por el Reino. Oremos.

Oración comunitaria

          Dios, Padre nuestro, que en la Sagrada Familia nos enseñas cómo hemos de buscar siempre y por encima de todo tu voluntad; enséñanos a parecernos a ella para que, unidos por los lazos del respeto, la comprensión y el amor, trabajemos siempre por tu Reino. Por Jesucristo.
          O bien:
          Oh Dios, Padre, Madre, Amante, Amigo, Amiga... Familia primordial, origen fontal del Ser, raíz última de la Realidad... Tú, Misterio inefable que no eres encuadrable en nuestras categorías familiares, danos tu Luz y tu Fuerza para que nos ayuden a vivir según tu mismo Amor, con libertad y creatividad. Nosotros te lo pedimos por Jesús, hijo tuyo y hermano nuestro.

2011-09-12

Perdón sin límites

24° DOMINGO ORDINARIO:
Perdón sin límites
(MT 18, 21-35)

Palabra clave: Reconstruir
OBJETIVO: Entender que Jesús nos enseña la necesidad de perdonar para reconstruir la comunidad, a fin de que nosotros también tengamos actitudes de perdón y ayudemos a reconstruir la comunidad
Preparar: Cruz - Biblia - candela - dibujo ampliado

ENTRADA
Saludo a los participantes
Canto:  70 veces 7
Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo

MIREMOS NUESTRA REALIDAD
Contemplar el dibujo ampliado
¿Qué vemos? ¿Qué sentimientos despierta en nosotros? ¿Qué nos hace pensar?
Preguntas
¿Conoces personas que viven rencorosas?
¿Conoces personas que han sabido perdonar? Comenta, platica

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción: El número siete era un número especialmente significativo en Israel. El origen de su importancia estaba en la observación de las cuatro fases de la luna, que duran cada una de ellas siete días. De ahí pasaron los israelitas a asociar el número siete con un período completo, acabado. El siete significaba para Israel la totalidad querida por Dios.
El orden del tiempo estaba basado en el siete: el sábado, día sagrado, llegaba cada siete días. El candelabro del Templo tenía siete brazos. El verbo hebreo «jurar» significa literalmente “sietearse”: poner por testigos a los siete poderes del cielo y de la tierra.
Perdonar “siete” veces indica perdonar completamente. Como un «borrón y cuenta nueva». Para reforzar aún más esta idea, Jesús le dijo a Pedro que perdonara “setenta veces siete”. Setenta es una combinación del 7 y del 10.
Si el siete era plenitud y totalidad, el diez -el origen estaba en los diez dedos de la mano-, tenía también el carácter de número pleno, aunque en un sentido menor. “Setenta veces siete” quiere decir siempre, sin excepción, a pesar de todo.
La parábola de Jesús sobre el rey Saday, conocida como la del “siervo sin entrañas” es típicamente oriental por la exageración usada en las cifras de las deudas. Diez mil talentos equivalen a cien millones de denarios, el salario de cien millones de jornadas de trabajo, una irreal y gigantesca suma que no puede ni imaginarse.
Esta cantidad contrastaba aún más con la pequeña deuda de cien denarios. En esta parábola, Jesús no habló de un caso sucedido en Palestina. Se refería a un rey extranjero, al estilo de los grandes soberanos de Oriente. Esto se nota en la orden que da el rey de vender a los hijos y a la mujer del deudor, costumbre que no era israelita, o en el hecho de mandar a apresar al deudor como pago por sus deudas, ley que no existía en el derecho judío.
En tiempos de Jesús, los escritos de los rabinos que hablaban sobre el juicio final, se referían siempre a las dos medidas que Dios usa para gobernar el mundo: una, la medida de la misericordia y otra, la de la justicia. Al final -decían los rabinos- “la misericordia desaparece, la compasión queda lejana y la benevolencia se esfuma”. Sólo quedará la pura justicia. Jesús transformó totalmente esta idea religiosa de su tiempo. Enseñó que habrá misericordia a la hora final, añadiendo un dato significativo: el perdón de Dios alcanzará sólo a quienes hayan perdonado.

Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios, cantando un himno de alabanza...
Lector(a): (Cita bíblica MT 18, 21-35)

Hacemos un rato de silencio, para que la Palabra de Dios pueda anidar en nuestros corazones...
Animador(a):
Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
Preguntas
¿Cuál es la pregunta de Pedro?
¿Con quién compara Jesús el reino?
¿Cuánto debía el siervo y cuál era su situación?
¿Qué ordeno el Rey?
¿Qué actitud tomo el siervo?
¿Qué hizo el rey ante la suplica del siervo?
¿Cómo reaccionó el siervo ante su compañero que le debía 100 denarios?
¿Qué nos enseña esta parábola sobre el perdón?
¿Qué vamos hacer nosotros para reconstruir la comunidad cuando la hemos ofendido?

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a): Pidamos a Dios su gracia para que sepamos perdonar
Oremos con el Salmo
Conclusión: Nuestros Obispos en el documento de Aparecida nos dicen:
DA 383: Señales evidentes de la presencia del Reino son: la vivencia personal y comunitaria de las bienaventuranzas, la evangelización de los pobres, el conocimiento y cumplimiento de la voluntad del Padre, el martirio por la fe, el acceso de todos a los bienes de la creación, el perdón mutuo, sincero y fraterno, aceptando y respetando la riqueza de la pluralidad, y la lucha para no sucumbir a la tentación y no ser esclavos del mal.

2008-09-08

EL DEUDOR DESPIADADO

Ciclo A, 24° Dom.Ord. 14 de Septiembre de 2008


No sólo hasta siete, sino hasta setenta veces siete
(Mt 18, 22)

“Perdona nuestros ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (decimos en el Padre Nuestro). Así como Dios perdona, también nosotros tenemos que perdonar.

En el evangelio de este domingo, Pedro se cree muy generoso y, en efecto, lo es, porque ¿quién es capaz de perdonar siete veces a la misma persona que nos trata mal? Sin embargo, el Señor no se contenta con ese tipo de perdón, un poco medido y reflexionado, sino que exige el perdón completo.

La parábola que Mateo nos relata de “el deudor despiadado” ilustra muy bien la doctrina del Maestro divino sobre el perdón, que debe ser una de las actitudes fundamentales del discípulo de Cristo. Toda la narración está sostenida por el contraste de dos conductas, dos comportamientos opuestos: la deuda del siervo es impagable, pero bastó un gesto de buena voluntad del rey y le concedió el perdón; el siervo tiene por su parte un compañero con una pequeña deuda, sin embargo su exigencia es implacable y no conoce esperas ni tolerancias, no perdona. Se porta con insolencia y sin el menor humanismo hacia su amigo, y lo mete a la cárcel. ¡Qué hermoso hubiera sido si, en respuesta al gesto misericordioso de su amo, también hubiera perdonado la deuda a su amigo! A este siervo se le ofrecía la posibilidad de imitar la conducta de su rey. Lamentablemente dejó escapar tan estupenda ocasión. Procedió en sentido contrario.

Finalmente el rey, “encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta que pagara lo que debía.” Y termina el evangelio con la siguiente sentencia de Nuestro Señor: “Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona de corazón a su hermano”.

CONCLUSIÓN: En nuestra sociedad actual parece ser que la venganza es la cosa más natural que existe. La historia como la vida de los individuos está marcada por esta lacra. El cristiano está llamado a cambiar este proceso de venganza en perdón.


David, Pbro.

2008-08-29

LA CORRECCIÓN FRATERNA

Ciclo A, 23° Dom.Ord., 7 de Septiembre de 2008


Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano
(Mt 18, 15)

La corrección fraterna es una de las siete obras espirituales de misericordia, “corregir al que yerra”. La corrección fraterna es “la advertencia hecha al prójimo culpable, en privado y por pura caridad para apartarle del pecado.”

En la explicación de la “corrección fraterna” es muy importante tener en cuenta lo que dicen los santos, por ejemplo San Francisco de Asís, quien dice que “por medio del amor sacarás a tu hermano del camino equivocado, y nunca dejes de amarlo aunque cometa los pecados más graves del mundo.”

¿Cómo hay que hacerla? El evangelio de Mateo nos da una metodología en tres instancias:
1) “Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano.
2) Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos. (Deut 19, 15)
3) Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o de un publicano.”

La parte última es una manera de expresar “ser excomulgado” de la comunidad a causa de algo grave y peligroso para la comunidad misma (1 Cor 5, 2). Sin embargo, aún considerado como “pagano y publicano” la persona tiene siempre la posibilidad de conversión y por tanto, de reintegrarse a la comunidad de hermanos.

La Corrección Fraterna se debe hacer con mucha caridad, ¡pero debe hacerse! El ejemplo lo pone el mismo Jesús. Cuando corregía, nunca humillaba ni se burlaba de nadie. Siempre lo hizo levantando al que había caído.

ORACIÓN: “Señor Jesús, ayúdanos a sabernos corregir con amor.”

David, Pbro.