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2013-12-25

Anav1_Jn1:1-18, Amarse con los ojos abiertos

Amarse con los ojos abiertos
amigos de feadulta
23 de diciembre de 2013


Amigas y amigos: felicidades!!
Hacemos nuestras y extensivas a todos vosotros las muchas felicitaciones recibidas. Van en cartas que nos llegan. Por cierto, la semana pasada también subimos a esta sección algunas otras cartas de interés. Gracias.

Hoy tenemos tarea por triplicado: Nochebuena, Navidad y la fiesta de la familia.
Vicente Martínez: Amarse con los ojos abiertos. Este beso es para el mundo entero.
EVANGELIOS. Nochebuena: Lucas 2, 1-14. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada. Navidad: Juan 1, 1-18. Vino a su casa, pero los suyos no le acogieron. Familia de Jesús: Mateo 2, 13-15 y 19-23. José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche, se fue a Egipto y se quedó allí hasta la muerte de Herodes.



LECTURAS. José Enrique Galarreta:
·         Nochebuena: Isaías 9, 1-3 y 5-6. El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande. Tito 2, 11-15. Ha aparecido la gracia de Dios.
·         Navidad: Isaías 52, 7-11. Un canto guerrero aplicado a la victoria del Reino de Dios, presente en Jesús. Hebreos 1, 1-6Jesús "sentado a la derecha de Dios en las alturas…" pero nosotros lo vemos acostado en el pesebre.
·         Familia de Jesús: Eclesiástico 3, 2-7. Una tradicional visita del respeto a los padres. Colosenses 3, 12-21. El amor, motor de las relaciones humanas.

Florentino Ulibarri: Navidad. En Navidad, buscar es mi oficio… Bendición a los niños. Que el Señor os bendiga para que lleguéis a ser todo lo esperado.
Vicky Irigaray: Jesús, la buena noticia. Para los pobres, los que lloran, los que sufren. Armonía familiar. Concédenos, Padre, la paz en nuestras familias.
Rafael Calvo: Nochebuena: Si Dios se encarna en Jesús, es encarnación en todos y siempre. Navidad. Jesús encarnó en su vida y en su mensaje la palabra de Dios. Escuchémosle. La familia. Jesús creció y se educó en una familia que potenció su desarrollo personal
Fray Marcos: Dios se hace carne. No es un hecho puntual de Dios. Estamos descubriendo que Dios es encarnación y se hace presente en lo más contingente de nuestro ser. La familia, el mejor marco para la humanización. El modelo de familia cristiana será el que permita unas relaciones que nos ayuden a alcanzar nuestra plenitud humana.
José Antonio Pagola: Abiertas al proyecto de Dios. Dios tiene un gran proyecto: construir en el mundo una gran familia humana.
Enrique Martínez Lozano: De la esclavitud a la libertad. De la ignorancia a la comprensión, de la oscuridad a la luz, del sufrimiento a la liberación…, del ego a la Consciencia. 
José Enrique Galarreta: La noche y la luz. Esta es la noche de creer en los valores enterrados en el corazón de toda la gente. ¿Quién es Jesús? El prólogo de Juan no nos limita a la ternura del niñito recién nacido, sino que nos lleva hasta el fondo del mensaje. La familia, modelo de vida. La infancia de Jesús desde cuatro puntos de vista.
Dolores Aleixandre: Tís ti are. Jesús es de todos y siempre ha sido partido y compartido. Jesús no tuvo nunca nada, iba de prestado, nació en un pesebre prestado y fue enterrado en una tumba prestada.
José Sánchez Luque: Navidad: la revolución de la ternura. El Papa Francisco nos dice que el hecho de que el Hijo de Dios se haga carne en cada Navidad nos tiene que hacer mucho más tiernos.
José Arregi: Feliz nacimiento. Amiga, amigo, en la claridad de tus días o en medio de tu noche, vuelve a escuchar la voz del ángel de la Navidad: "No temas. Te anuncio una gran alegría"
Gerardo Villar: Lo que se perdieron. Busquemos una nueva economía que parta de una actitud positiva hacia el bien común, la gente cada vez es más solidaria, esta puede ser una de las bendiciones de la globalidad.
¡Urgente! En esta Navidad lo urgente es la "revolución de la ternura" de nuestro Papa Francisco, querer a todos los que nos rodean y hoy, especialmente, a la familia.
Natividad barroca. Tenemos que contemplar estos cuadros y empaparnos de  esa ternura sencilla que tratan de inspirarnos.
Salomé Arricibita: Duérmete, María. No todo van a ser villancicos y nanas al Niño. También María merece descanso y cuidado...

No nos olvidamos de Francisco ni de Nelson ni de los que sufren.
Juan Rubio: Sinodalidad, periferias y Lampedusa… El Papa Francisco se ha constituido en la figura de este año. La periferia ha llamado a las puertas de Vaticano y por fin parece que comienzan a abrirse.

Eloy Roy: Celda y pesebre. Goodbye, Nelson. Las vidas de Jesús y de Mandela despiertan lo mejor que tenemos dentro de nosotros. No nos dejan seguir viviendo como muertos.

Tablón de anuncios: La paz, fruto de la justicia. Una economía de la exclusión y de la inequidad es una economía que mata, frente a ello no podemos permanecer indiferentes. La paz es el fruto de la justicia. Un manifiesto en nombre del evangelio.
Os dejamos mucha tarea para las vacaciones, perdón y hasta el lunes que viene, un abrazo cargado de felicidad.
Rafael Calvo

2013-12-24

NATIVIDAD DEL SEÑOR 2013

Servicio Bíblico Latinoamericano
Miércoles 25 de diciembre de 2013
Natividad del Señor


Misa del día

Is 52,7-10: Verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios
Salmo 97: Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Heb 1,1-6: Dios nos ha hablado por el Hijo
Jn 1,1-18: La Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros

 


Hoy celebramos la fiesta del nacimiento de Jesús de Nazaret, pero en realidad en esta fiesta hay muchos componentes, de muy diverso género, y no sería bueno tratarlos todos como dimensiones teológicas racionalmente interpretables. Hay también elementos culturales, sociales, históricos, afectivos... Esta mezcla hace desaconsejable echar mano sólo de la lupa teológica racional. Quizá es ésta una fiesta en la que hay que dejar a un lado esa perspectiva, y hacernos niños, y celebrar con la ingenuidad de ese niño/a que todos/as llevamos dentro.
Pero digamos una palabra sobre cada lectura.
La lectura de Isaías es un canto de alabanza de la próxima liberación de Jerusalén. Dos imágenes enmarcan la lectura, por una parte la de los mensajeros que sobre los montes de Judá traen la noticia de la próxima liberación, y gritan: ¡Yahvé reina! La segunda imagen es la de los centinelas que prorrumpen en júbilo porque ven el retorno de Yahvé a Sión y exclaman alborozados como el Señor ha consolado a su pueblo y ha rescatado a Jerusalén. Y es que en el contexto en que se escribe el libro de Isaías, la mayoría del pueblo de Israel se encuentra exiliado en Babilonia, son esclavos de los Asirios. Sin embargo, ven como muy positivo que Darío asuma el poder, pues ponen sus esperanzas en que el será el «rescatador», que les permitirá retornar a su tierra. Esta realidad es inminente, por lo que el escritor canta ya la alegría del retorno a la tierra. Para nosotros hoy, esos pies del mensajero anuncian el nacimiento del Señor, y nosotros, como los centinelas, proclamamos alegres la presencia del salvador que se hace vida en medio de nosotros.
El salmo responsorial corresponde a un himno de alabanza dirigido a Yahvé porque ha obrado maravillas y porque ha revelado la justicia a las naciones acordándose de la lealtad de Dios a Israel. El salmista invita a toda la creación (mar, ríos y montes) a aclamar a Yahvé que llega a juzgar el mundo con justicia y los pueblos con equidad. Esa felicidad la compartimos nosotros con el salmista cuando recibimos a Jesús que llega, que nace. Él es Dios mismo que se convierte en Buena Noticia, anuncio de salvación para todos los pueblos, que asume nuestra condición humana y por ello estamos alegres y cantamos llenos de júbilo y esperanza.
La carta a los hebreos refuerza aún más la alegría de esta celebración de la Natividad del Señor Jesús. Expresa que «muchas veces y de múltiples maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas, pero en estos últimos tiempos nos habló por medio de su Hijo a quien instituyó heredero de todo. Hermanos, estamos en los últimos tiempos pues la revelación a llegado a su plenitud en Jesucristo. Él es imagen de Dios invisible, quien le ve a él ve al Padre; pues al asumir la condición humana y al nacer en un establo, como un hombre pobre; Dios se ha manifestado como solidario con todos los hombres de la tierra y por medio de Jesús ha mostrado el camino de la salvación.
La liturgia de hoy, la de la misa del día, como la más solemne –porque otra es la de la media noche–, proclama el prólogo del evangelio de Juan. Un texto bien solemne, y muy especial. Haríamos mal en leerlo como cualquier otro de los relatos evangélicos de la Navidad, en torno al nacimiento de Jesús, como los evangelios de la infancia. El texto de Juan pudo ser escrito treinta años más tarde, el último de entre los textos evangélicos hoy canónicos, en torno al año 100 d.C. Entenderlo como un relato «descriptivo» que nos trasmite información sobre «cómo sucedieron las cosas», información transmitida a Juan evangelista por revelación directa. Hoy la ciencia bíblica enfoca este texto con otra luz, conoce mejor su naturaleza y sabe que se trata de otra cosa.
En todo caso, es un texto clave, uno de los pocos textos de los que se puede decir que han sido sencillamente decisivos para la configuración concreta del desarrollo del cristianismo. Muchos opinan que, hablando de una manera cuasiliteraria, fue Pablo el creador del cristianismo, más que los evangelios sinópticos por ejemplo. Otra opinión también común es la de que quien fundó el cristianismo fue Juan, al fundamentarlo con esta visión fantástica genial que catapultó la reflexión sobre Jesús a su máxima dimensión.
Más allá de lo que de este texto hubiera de ser retenido o no, la dimensión de encarnación que daría al cristianismo lo ha marcado, realmente. Encarnación, y su complemento, la divinización, son como una columna vertebral del cristianismo, y una de las marcas registradas de su espiritualidad y su compromiso histórico.
En la dimensión concreta de la historicidad, ya sabemos: no tenemos ninguna noticia histórica de la fecha del nacimiento de Jesús. El 25 de diciembre fue tomado de la fiesta romana del nacimiento del Sol, pues a partir de ese día –hoy sabemos que no exactamente– comienza a aumentar el tiempo de insolación (en el hemisferio norte, obviamente); el Sol superaba su período anterior invernal, de muerte y disminución. Si a Jesús se le llamaba «el Sol de Justicia», qué mejor fecha para datar su nacimiento que el día del nacimiento del Sol astronómico, que en el mundo romano era considerado divino.
Puede ser interesante tener la curiosidad de examinar la letra de algunos de los «villancicos» tradicionales más comunes. Podrá observarse que en muchos casos su letra, en verdad, es teológicamente pobre, y a veces, realmente insostenible. «Pero funciona», es decir: en el sentimiento religioso, la racionalidad tiene poco que decir. Lo religioso es pluridimensional; es también afectivo, estético, fruitivo, contemplativo... y sí, también intelectual y racional.
Pero hoy, Navidad, manda el Niño Jesús, y el niño que llevamos dentro cada uno de nosotros. Démosle libertad completa.


Para la revisión de vida

          En todo caso, la Navidad es fiesta de humanización, que celebra lo más humano de la vida: el amor, la ternura, la familia, la solidaridad... ¿Qué debo hacer para que no se me escape la Navidad, para vivirla a fondo?

Para la reunión de grupo

-                 Recordemos la «infraestructura» de la fiesta de la Navidad: Coincide con el comienzo del invierno astronómico, cuando los días comienzan a crecer... Era una fiesta también romana, y fue la Iglesia quien «cristianizó» esa fiesta poniendo en ella la celebración del nacimiento de Jesús. ¿Qué nos inspira todo esto?
-                  En el centro de la Navidad está el tema de la encarnación: Dios se ha hecho ser humano. Si el grupo lo cree oportuno, comentar el conocido tema de «La metáfora del Dios encarnado», título del libro de John Hick. (En la RELaT –servicioskoinonia.org/relat– hay dos capítulos del mismo; ver el libro en tiempoaxial.org)
-                 La navidad es en algunos países el período en que más suicidios se producen, sobre todo por parte de personas que viven solas, apartadas de la familia, o sin familia... Todos podemos aventurar una interpretación y hacer alguna reflexión.

Para la oración de los fieles

-                 Por todos los hombres y mujeres del mundo, especialmente por los más necesitados, para que acojan con amor y alegría al Dios que a todos sale al encuentro, a cada uno por sus propios caminos religiosos, roguemos al Señor
-                 Para que el nacimiento de Jesús nos dé la confianza y el optimismo de saber que Dios no abandona a la Humanidad, y que a toda ella la guía y conduce...
-                 Para que el ambiente social navideño vaya acompañado en nuestras vidas por una vivencia intensa del misterio de la navidad, con oración y contemplación llena de paz y de agradecimiento...
-                 Por todos los que están lejos de sus hogares, o no tienen familia, o están en soledad obligada o voluntaria; para que experimenten gozosamente la comunión y el amor por encima del cerco soledad que les rodea...
-                 Para que el ambiente de la navidad propicie en nuestros hogares el necesario clima de amor y ternura que durante la vida diaria nos es más difícil...

Oración comunitaria

          Dios, Padre Nuestro, que en Jesús nos has dado tu Palabra, hecha carne y sangre, fuerza y ternura, muerte y resurrección; te pedimos nos des la fuerza necesaria para seguir sus pasos por el camino que él nos trazó para llegar hasta ti, abrazando en nuestro caminar hacia ti a todos los hermanos y hermanas. Por Jesucristo Nuestro Señor.