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2014-11-01

Aord31, FeAdulta, Jn14,1-6: Fieles Difuntos

feadulta
29 de octubre de 2014
Asunto: ¡¡gracias!!

Amigas y amigos:
Me sale del alma lo primero de todo daros las gracias, muchas gracias, por tantos y tan cariñosos mensajes. Los he leído y releído y los he llorado. Sobre todo me han consolado y me han ayudado a aceptar, aunque solo sea mentalmente, la pérdida de Conchita. Me consta que ella está con Dios, feliz como nunca. Reconozco que es mi natural egoísmo, las ganas de tenerla al lado, aunque sea para cuidarla, lo que me hace sufrir.
Con todas vuestras condolencias, con los poemas que nuestros poetas le han dedicado a Conchita y con los textos de la eucaristía que vamos a celebrar en su recuerdo, estamos completando un librito, que podréis descargar a partir del viernes. Esta celebración –me resisto a llamarla 'funeral'- será el jueves a las 7 de la tarde en la parroquia de San Federico de Madrid (detrás del IES Virgen de la Paloma).

Este próximo fin de semana se multiplican los temas y los evangelios. Empezamos por el pasaje de Juan que corresponde a la memoria de los difuntos.
Jn 14, 1-6. Conmemoración de todos los difuntos. 2 noviembre 2014. En el hogar de mi Padre hay vivienda para muchos.
Fray Marcos: Difuntos. La vida del que ya no está, sigue siendo lo importante. La vida termina, pero el haber vivido permanecerá para siempre.
José Antonio Pagola: En las manos de Dios. Los hombres de hoy no sabemos qué hacer con la muerte. A veces, lo único que se nos ocurre es ignorarla y no hablar de ella.
Enrique Martínez Lozano: Una confianza indestructible. La seguridad y la confianza no pueden apoyarse en ninguna creencia. Solo se sostienen sobre la realidad de lo que es.
Félix Jiménez Tutor: Conmemoración de los fieles difuntos. Hoy, hacemos memoria de Jesucristo y hacemos memoria de nuestros difuntos. Hacemos un acto de amor, nosotros los peregrinos con los que ya han consumado su peregrinación y han llegado al destino final.
Salomé Arricibita: Adónde vas. ¿Dónde estás... por qué... adónde vas? Son preguntas que como Tomás, nos hacemos o que hacemos a Dios todos los días.... pero Dios nunca está lejos aunque nos sintamos solos, vive en nosotros… Quiero aprender a fiarme... y a dejarme en sus manos... Presentación de Lenin Cárdenas.

Dos excepcionales presentaciones sobre el tema.
Morir para vivir más y mejor. Leonardo Boff y Asun Gutiérrez. La vida no fue creada para terminar en la muerte, sino para transformarse a través de la muerte hasta fundirse en la Realidad suprema.
Momentos. La felicidad aguarda a quienes lloran y sufren porque solo ellos pueden apreciar la importancia de quienes han dejado huella en sus vidas. Destaco una frase: "El amor entre las personas nace con una sonrisa, crece con un beso y acaba con una lágrima".

El evangelio de Mateo del Domingo 31 TO merecía nuestra atención, no podíamos dejarlo pasar sin más.
Mt 23, 1-12. Domingo 31 Tiempo Ordinario. No os llamaréis «padre» unos a otros en la tierra.
Llevan unos magníficos Puntos de reflexión de Mari Patxi Ayerra. No dejéis de echarles un vistazo… ¡y una pensada!
Vicente Martínez: Quia nominor leo. Jesús más bien nos dijo que fuéramos servidores. Y el fabulista Fedro añade que no conviene asociarse con los poderosos, porque se quedan el provecho y sólo dejan el trabajo a los débiles.
Malaquías 1, 14 y 2, 8-10. ¿No tenemos todos nosotros un mismo Padre? ¿No nos ha creado el mismo Dios?
1 Tesalonicenses 2, 7-13. Pablo se ganaba la vida con su trabajo de tejedor "para no ser gravoso a nadie". Da gracias a Dios porque acogieron la Palabra de Dios.
Santiago 2, 1-9. Hermanos míos, no confundáis la fidelidad a nuestro Señor Jesús, Mesías glorioso, con ciertos favoritismos. Esta es nuestra oferta de lectura alternativa para los que les repele leer las maldiciones de Yahveh.
Florentino Ulibarri: Soñando la iglesia. Nos dejamos llamar "señor" y "maestro", pensamos que somos algo más que hermanos. Por eso seguimos soñando una Iglesia diferente.
Vicky Irigaray: Los últimos serán los primeros. El que más importa es el que más necesita. Que nosotros la Iglesia seamos maestros en servir y en cuidar a los olvidados de nuestro mundo.
Rafael Calvo: Todos iguales. No tenemos derecho a excluir ni hacer de menos a nadie.
José Luís Sicre: Dos malos ejemplos y uno bueno. Los sacerdotes y los escribas y fariseos se portan mal con Dios y con el prójimo; Pablo se entrega por completo a sus cristianos.
Fray Marcos: Todos hermanos. En lo esencial, nadie es más que nadie. Lo que nos diferencia es lo accidental, es decir, lo que no debía tener ninguna importancia para nosotros.
M. Asun Gutiérrez: Sin privilegios. Jesús nos invita a servir a los demás y a ofrecer alivio y descanso a quienes viven agobiados.

Por último, la fiesta de los santos que somos todos.
Mt 5, 1-12. Festividad de todos los santos. 1 noviembre 2014. Las bienaventuranzas.
Fray Marcos: Todos santos. Con mis limitaciones, puedo alcanzar la plenitud. Si creo que para ser feliz tienen  que desaparecer mis carencias, nunca lograré la felicidad.
Teresa. Un compendio de actitudes cristianas plenamente humanas derivadas de unas palabras que firmaría el Jesús de su nombre. Las 'Teresas' son santas indiscutibles (me refiero también a la de Calcuta).
Bienaventuranzas de la comunidad. Miguel Ángel Mesa y M. Asun Gutiérrez. Felices los que intentan descubrir en los hermanos lo positivo que tienen y vibran de gozo junto a su comunidad.

Los grandes problemas de nuestro mundo y los también importantes de nuestra Iglesia.
Faustino Vilabrille: Ébola: La hipócrita indecencia de occidente. Un mundo tan lleno de injusticias como las que están ocurriendo en África no tiene futuro, tenemos que luchar todos por cambiar este estado de cosas.
Koldo Aldai: La fe como vacuna. Un mundo tan lleno de injusticias como las que están ocurriendo en África no tiene futuro, tenemos que luchar todos por cambiar este estado de cosas. Una apuesta  por la fe, un alegato contra el miedo con la excusa  del terror que ha sembrado el famoso  virus.
José M. Castillo: Familia: ¿Qué quiere la iglesia? Los problemas que ha tratado el Sínodo no son los que más interesan y preocupan a la gran mayoría de las familias de los pobres de este mundo.
José M. Castillo: Lo que nos enseña el Sínodo: El papado es necesario en la Iglesia. Francisco está cambiando el papado. El conservadurismo de la Curia pierde fuerza. Ya no son intocables determinados problemas morales que lo eran.  La forma de ejercer el poder se está desplazando.
En noticias de alcance nos hacemos eco también de la primera charla del Obispo Osoro, que marca un giro de 180º en nuestra diócesis madrileña. Bendito sea Francisco que parece lo ha aleccionado.
El Papa ha conversado con unas familias. Y el primer tema ha sido sobre la problemática del Sínodo. Es el vídeo que encontraremos en Portada…
El problema de los tres sacerdotes chilenos ha dado pie a una carta al Papa que respaldan 118 firmas. Hacen bien en no pasar página. Y exigir responsabilidades.

Otros puntos no menos importantes.
En el apartado de Comunidades cristianas hemos recuperado una ejemplar reseña de la "Comunidad de la Cripta Peregrina" de la ciudad argentina de Córdoba.
Julián Mellado: Odium theologicum. Es necesario acercarse al espíritu de Jesús que no condenó a nadie por motivos de doctrina y que no permitió que nadie se otorgara el título de maestro.
Jesús Gil García: El ministerio consagrado. El sacerdote decidía cómo se veneraba a Dios correctamente y lo que Él requería del comportamiento ético de las personas. En una época creyente, la gente aceptó esta situación con increíble sumisión.
Me he encontrado en Internet con unos vídeos muy bonitos que cuentan con dibujos infantiles y música apropiada hasta doce parábolas. Y con ellos hemos abierto una nueva sección, Iniciación cristiana, quizás para obligarnos todos a aportar materiales acordes con una fe adulta y que nos valgan para una buena primera catequesis. Siempre pensé que esta es una asignatura pendiente.
Y ya solo me queda por daros una buena nueva. Por fin, después de insistirle una y mil veces, Florentino Ulibarri nos ofrece sus vivencias poéticas "Al calor de tu Evangelio", una recopilación de sus maravillosas plegarias y salmos. Para orar en particular y para leer en las celebraciones comunitarias. Hace el número 27 de nuestra colección.
Esta semana he recibido muy buenos abrazos. Quisiera devolveros tanto cariño. Gracias, amigas, gracias, amigos.
Rafael Calvo

2013-11-02

Tears in Heaven | Para recordar a nuestros difuntos

Tears in Heaven




"El 20 de marzo de 1991 Conor, el primer hijo de Erick Clapton, muere al caer accidentalmente de la ventana del piso 53 de un rascacielos en Manhattan, New York. Falleció a los cuatro años y medio de edad. Tres esto, y como una manera de sobrellevar aquel horrible dolor, Clapton compuso "Tears in Heaven" (Lágrimas en el cielo). En ella se pregunta qué pasaría si volviera a reencontrarse con su hijo en el paraíso. A la vez, se dice a sí mismo que debe ser fuerte y que su vida debe continuar. Es una de las canciones más hermosas existentes. Hoy, te invito a tener en mente a alguien que hayas perdido, bajo cualquier circunstancia y que lo recuerdes emocionad@."
Y CON ESPERANZA EN LA RESURRECION DE LOS MUERTOS Y EN LA VIDA ETERNA. AMEN.


2011-03-12

Venciendo las tentaciones como Jesús

VENCIENDO LAS TENTACIONES COMO JESUS
CICLO-A, PRIMER DOMINGO DE CUARESMA (MT 4, 1-11)



PALABRA CLAVE: Fidelidad
OBJETIVO: Entender que Jesús se mantuvo fiel al Padre y al proyecto del Reino, venciendo los obstáculos que podían apartarlo del camino, a fin de que, nosotros, con su ejemplo y con su ayuda nos mantengamos fieles al proyecto del Reino
Preparar: Cruz - Biblia - candela - dibujo ampliado

ENTRADA
Saludo a los participantes

Canto: “Danos tu Cuerpo y Sangre”
http://www.youtube.com/watch?v=ZnFBk0lcJbA
El banquete ya está listo acerquémonos con Fe.
Nos invita el mismo Cristo a comer de su con qué.
Qué chula se ve la mesa con su blanco y gran mantel!
y sobre ella el pan sabroso que nos ha de sustentar.
Con el vino delicioso todos vamos a brindar.
HOY SEÑOR TENEMOS HAMBRE DE TRABAJO, TECHO Y PAN.
DANOS YA TU CUERPO Y SANGRE, DANOS COMBATIVIDAD. (2v)
Quien acepta el pan y el vino acepta la comunión con la lucha y el camino de Jesús en su pasión. Ofrendar también su vida en generosa oblación, darse entero y sin medida en cada paso y acción, con el pueblo que se alza por su reivindicación.
Este generoso te agradecemos Señor, es misterio tan hermoso tu sacrificio de amor, al darte como comida en el duro caminar de tu Pueblo tan hambriento que lucha por mejorar sus condiciones de vida y poderse organizar.
Al comer tu Cuerpo y Sangre vive la Comunidad para seguir adelante cumpliendo tu voluntad de repartir entre todos los bienes de la Creación, siendo ejemplo entre los .lobos, de Justicia y Comunión, siendo ejemplo entre los lobos, de la gran Liberación.

Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo

MIREMOS NUESTRA REALIDAD
¿Qué vemos en el dibujo ampliado?
¿Qué nos recuerda?
¿Qué nos hace pensar?
Recordar algunas personas que han dejado su práctica cristiana y los que se han unido a otros grupos religiosos
Reflexionar ¿Cuáles son las cosas o circunstancias que han influido en esa separación?
¿Qué consecuencias ha traído para la comunidad esa separación?

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción: La cultura religiosa y el estilo literario del tiempo en que se escribieron los evangelios obligaban a usar en el relato de Jesús en el desierto la figura de un Tentador exterior a Jesús, la persona tentada. La Biblia menciona frecuentemente al demonio con diversos nombres: el Adversario, Luzbel, Satanás, Belcebú.
El relato evangélico de las tentaciones en el desierto no debe ser leído como una narración histórica, sino como un esquema teológico, en tres momentos, de las pruebas que Jesús tuvo que superar a lo largo de toda su vida.
La clave para entender el relato está en las tres frases con las que Jesús responde al Tentador. Las tres aparecen en la narración del peregrinaje del pueblo hebreo por el desierto (Deuteronomio 8, 3; 6, 16; 6, 13). Entonces, Israel falló y cayó en la tentación de la desconfianza, la acumulación y la prepotencia.
Jesús se mantuvo fiel. Los evangelistas quieren expresar que en la historia personal de Jesús se rescata la historia colectiva del pueblo de Israel.

Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios, cantando un himno de alabanza...
Lector(a): (Mateo 4, 1-11)
Hacemos un rato de silencio, para que la Palabra de Dios pueda anidar en nuestros corazones..., observemos con mucha atención la manera en que Jesús vence las tentaciones que encuentra a su paso
Animador(a): Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
Preguntas
¿En qué escenarios sitúa Mateo a Jesús?
¿Cuáles son las tres propuestas que se le hacen a Jesús?
¿En qué forma responde a cada una?
¿Dónde encontró Jesús la respuesta para cada una de las tentaciones? Observa las citas que vienen al margen en tu Biblia Latinoamérica o La Biblia de Nuestro Pueblo.
¿Qué tenemos que hacer nosotros como discípulos de Jesús, en nuestros momentos de duda y de dificultad? ¿Dónde tenemos que buscar luz y apoyo?

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a): Para que nos mantengamos fieles a Dios invoquemos su auxilio
Oremos con el Salmo 95 “No endurezcan su corazón”

Nuestros Obispos en el documento de Aparecida nos dicen
DA 149. Jesús, al comienzo de su vida pública, después de su bautismo, fue conducido por el Espíritu Santo al desierto para prepararse a su misión (cf. Mc 1, 12-13) y, con la oración y el ayuno, discernió la voluntad del Padre y venció las tentaciones de seguir otros caminos. Ese mismo Espíritu acompañó a Jesús durante toda su vida (cf. Hch 10, 38). Una vez resucitado, comunicó su Espíritu vivificador a los suyos (cf. Hch 2, 33).

Cosme

2010-12-23

HILO 4: Tejiendo nuevas relaciones con sentido

HILO 4
Tejiendo nuevas relaciones con sentido
y nos llevan a una esperanza activa…

¿Podemos vivir sin relaciones? ¡Claro que no!
Siempre nos movemos y actuamos en relaciones. Son relaciones familiares de pareja y de padres e hijos y viceversa, relaciones con vecinos del pueblo o del barrio y con colegas y compañeras/os de trabajo. Hay relaciones amistosas, de cuates y compadres y relaciones de palancas y políticas y de luchas sociales y civiles. Relaciones por doquier…

Y en todo esto, nos relacionamos también con lo divino: Religión es sobre todo nuestra relación con el Dios de la Vida. Nos relacionamos y nos ligamos con él; y lo divino hace lo suyo con nosotras y nosotros.

¿Cómo son normalmente estas relaciones?
Muchísimas relaciones no son como queremos que sean. Cuantas veces las relaciones de pareja se tensan, brotan conflictos no reconciliables, crecen conflictos entre familiares que llegan hasta la violencia familiar física… Las separaciones y divorcios están en un aumento significativo. Las relaciones truenan si una parte quiere imponerse a la otra, ya sea con chantajes o hasta con violencia física. Una separación puede ser hasta una liberación de lo insoportable e inaceptable.

Se puede decir algo semejante de las relaciones entre vecinos, entre jóvenes del mismo grupo escolar, entre colegas del mismo trabajo o bien entre gente de organizaciones sociales y civiles: muchas veces “reina” la lógica de “dominación-subordinación”: yo o nosotros mandamos y ustedes obedecen; y si no, castigamos con toda la amplia gama de medidas sicológicas o económicas o políticas, de desprecio y discriminación hasta la tortura y los asesinatos. Podemos contarnos ejemplos en abundancia de cómo se manifiestan en lo micro y hasta lo macro estas relaciones de inequidad o de asimetría, como los expertos las llaman.

Todo indica que en este tiempo que nos toca vivir se ha desbordado de manera preocupante lo desequilibrado y enfermizo del conjunto relacional de nuestra sociedad.

¿Por qué lo estamos viviendo-sufriendo? ¿Qué está detrás?
Siempre han existido entre los seres humanos los impulsos de dominar para ganar una pareja, mucha riqueza, un gran prestigio… Caín mató a su hermano Abel, así terminó la relación familiar entre el agricultor y el fundador de la vida urbana e inició una historia sin fin de relaciones tronadas. Durante milenios, el ser humano no ha logrado de manera suficiente dejar de cultivar lo animal salvaje dentro de sí mismo ni ha logrado la creación consolidada de sistemas de valores y derechos humanos respectados por todas y todos. Desde hace casi 3 mil años contamos con el decálogo que indica que todas y todos somos iguales y por eso: no matarás… no robarás… Y seguimos violando, robando y matando con salvajismo.

Se trata de humanizar y cultivar las relaciones sexuales-libidinales (vitales para reproducirse y vivir amorosamente), las relaciones económicas (vitales para sobrevivir y vivir de manera digna) y las relaciones de poder (vitales para convivir y organizarse para el buen vivir de todas y todos).

No lo hemos logrado de manera suficiente como valores-hábitos cotidianos en la vida, no lo hemos logrado en las relaciones personales ni tampoco en la vigencia respetada de estructuras-reglas de relaciones libidinales, económicas y políticas correspon-dientes.

Sí, ha habido avances que bien podemos considerar como significativos por medio de luchas arduas en defensa de la dignidad humana y de relaciones de equidad. Recordamos las luchas históricas para abolir la esclavitud y el apartheid. Mencionamos también los movimientos obreros y sus organizaciones sindicales para equilibrar las relaciones laborales. En el tiempo más reciente, hay que valorar los movimientos indígenas para reconocer sus derechos integrales, los movimientos ciudadanos de participación política, los movimientos ecológicos, de diversidad sexual, contra la discriminación, etc.: crece la indignación por relaciones injustas y la organización para transformar lo indigno en relaciones de respeto mutuo. ¡Ya no víctimas de asimetrías, sino sujetos que comparten para tejer juntos una vida más plena para todas y todos!

Esta es también una expresión clave de la esencia cristiana
Jesús vino para que tengamos “vida en plenitud” (Jn 10.10). Y esta vida se manifiesta en la nueva manera de vivir el conjunto de las relaciones de cada uno. El “Reino de Dios y su justicia” (Mt 6,33) anunciado y vivido por Jesús tiene exactamente este eje de rehacer las diferentes relaciones que marcan nuestra vida y nuestra sociedad. Lo expresa de manera rotunda el canto muy querido: “Tu Reino es vida, tu Reino es verdad, Tu Reino es justicia, tu Reino es paz, tu Reino es gracia, tu Reino es amor. Venga a nosotros tu Reino, Señor!” (cf. salmo 71) Estos valores del Reino “vida-verdad-justicia-paz-gracia-amor”, o los practicamos realmente en nuestras relaciones o la referencia a ellos será puro “rollo”.

Jesús lo puso en práctica en su relación con los marginados y excluidos, con mujeres, con adinerados y gente de poder político y religioso. Y fue muy claro en exigir nuevas relaciones: “Ustedes saben que quienes figuran como jefes de las naciones las gobiernan tiránicamente y que sus dirigentes las oprimen. No debe ser así entre ustedes. El que quiera ser importante entre ustedes, que sea su servidor.” (Mt 10, 42-43). Y lo concretiza: “Tuve hambre… tuve sed... fui un extraño… estaba desnudo… enfermo… y en la cárcel…; Cuándo lo hicieron con uno de mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron.” (Mt 25, 31-46) Así es la esencia de lo que cuenta al final de cada vida.

¿Cómo hacerlo hoy en día?
En medio de tantas relaciones aberrantes, injustas y enfermizas habrá que empezar a cambiar lo que está a nuestro alcance directo:

Una nueva relación consigo mismo
Aceptarme y apreciarme como soy: mujer o varón, con mi cuerpo y mi sexualidad, con mi raza y rasgos culturales, con mi carácter y dones concretos, con mi edad actual… Pues, así soy. Y soy hija e hijo de Dios; si él me quiere así, por qué yo no…Esto no excluye el trabajar conmigo mismo y madurar.

Una nueva relación con los demás
Me autoestimo y estimo así también a las y los otros con quienes me relaciono. Y me opongo firmemente contra las discriminaciones, sean cuales sean. Todos somos hijas e hijos de Dios y con la misma igualdad. Por eso, nada de superior e inferior, de machismo, arrogancia…

Una nueva relación con la naturaleza
Formamos parte de un conjunto más grande, la naturaleza y el cosmos: son creación divina. “Dios habló y se hizo…” (Gn 1). ¿Cómo explotar y depredar lo divino y destruir lo que las futuras generaciones necesitan para vivir? Una nueva relación humana con la naturaleza incluye hábitos de responsabilidad ecológica: cuidado del agua, compra de productos orgánicos, separación de basura, entre muchos otros más.

Una nueva relación con los procesos económicos
“Nadie puede servir a Dios y al mismo tiempo al dinero.” Jesús (Mt 6 19-24). ¡Desintoxíquense de este Dios-Mamón! Hay que rehacer relaciones económicas solidarias: un consumo solidario con compras en común de productos solidarios (y lo menos posible en supermercados), manejar el dinero en lo posible en cajas de ahorro y crédito (y lo menos posible en bancos comerciales), etc.

Una nueves relación con los poderes políticos
Ya lo practicaron los primeros cristianos, hablaron sin miedo, con libertad frente a las autoridades judías. “Al ver la valentía con que se expresaron Pedro y Juan, no salían de asombro, sabiendo que eran hombres del pueblo…” (Hch 4, 1-22). Las autoridades políticas deben ser elegidas limpiamente por los ciudadanos y gobernar obedeciendo lo que el pueblo manda. Como ciudadanos nos toca expresar continuamente nuestras preocupaciones y propuestas, vigilar la aplicación limpia de programas, colaborar…

Y en todo esto,
una nueva relación con lo divino en medio de todas estas relaciones
La relación con Dios no se hace aparte de todo esto en símbolos y ritos ajenos a la vida real. Él está dónde la vida arde…, él está “donde están dos o tres reunidos en mi nombre…” (Mt 18, 20). Esto incluye descubrir a Dios en medio de nuestras relaciones sociales, ecológicas, económicas y políticas. Habrá que cultivar una nueva “espiritualidad en la acción misma” (Aparecida 284).

Al andar se hace camino…
Tejiendo nuevas relaciones en todas estas dimensiones es una tarea ardua y permanente durante toda la vida: siempre habrá necesidad y oportunidad de conversión y transformación. Pero y sobre todo, es un camino de liberación gozosa: ¡Ya basta de sufrir relaciones marcadas por desprecio, humillación, discriminación, por manipulación y corrupción, por explotación y violencia...! ¡Hagámosnos sujetos de nuestra vida y en nuestras relaciones en sus distintas dimensiones!

No es fácil hacerlo solos. Por eso, la importancia del grupo, de la pequeña comunidad, del colectivo, de la comunidad de base… “Al compartir lo reconocieron…” (…en el camino a Emaús, Lc 24,13-35). Ahí se puede compartir lo que se sufre por relaciones de inequidad, se pueden compartir los anhelos de una vida y sociedad con otras y nuevas relaciones y encontrar caminos prácticos para transformar lo que es opuesto a la libertad y la solidaridad.

Los tiempos de Adviento-Navidad y de Cuaresma-Pascua se ofrecen como propicios para esta tarea ardua y liberadora.

2010-12-11

HILO 3: Tejiendo comunidades solidarias

HILO 3
Tejiendo comunidades solidarias

Tejedoras de una esperanza activa
Comunidades solidarias
Interpeladas por la realidad

Tenemos conciencia de lo difícil que es mantener la esperanza en el complejo contexto que vivimos, todo pareciera decirnos que es más fuerte la violencia, la corrupción en todos los niveles, el narcotráfico, el deterioro del medio ambiente, la permanente crisis económica y social, son estas y muchas realidades más, que van rompiendo y deteriorando la fuerza de organización en nuestros pueblos.

No podemos acostumbrarnos a sobrevivir en esta realidad, son muchas las causas, las luchas y los testimonios de hombres y mujeres, de grupos, organizaciones y comunidades, como la familia de Pasta de Conchos, el movimiento 5 de junio con los padres de familia de la guardería ABC de Hermosillo, el pueblo de Atenco, los mineros y electricistas, campesinos defensores de la tierra, luchadores de los DDHH, las muertas de Ciudad Juárez y de toda nuestra frontera norte tan golpeada por la violencia, así como los migrantes que buscan atravesar los muros de la discriminación de la frontera sur a la norte. La situación por la que atravesamos exige de nosotros un fuerte sentido de hermandad, de valorar la vida humana, de creatividad y de organización para ser signos visibles del reino de Dios en esta historia (Mc 4, 30-34).

Comunidades solidarias
La experiencia del Resucitado en la vida de las primeras comunidades cristianas (Hech 2, 42-47; 4, 32-37), nos muestra la fuerza y el valor de una comunidad organizada, que intentan en medio de sus contradicciones y de su momento histórico, ser comunidades alternativas e inclusivas, llamadas a buscar el bien común, responsables unos de otros, sobre todo de los más vulnerables.

Creemos que es posible vivir dignamente en nuestra propia tierra, la búsqueda de alternativas de vida que busquen la paz y la justicia, llevando en sí la sabiduría del sueño de nuestros abuelos y abuelas, de nuestros pueblos originarios, de nuestros jóvenes y niños, quienes por medio de sus diferentes expresiones, nos invitan a cantar con el profeta Isaías: “Hacemos arados de nuestras espadas y sacamos hoces de nuestras lanzas” (cf. Is 2, 4b), es decir, la comunidad organizada es una enorme fuerza capaz de transformar la muerte y el dolor en vida, la indiferencia y el individualismo en solidaridad, y a vivir el conflicto tejiendo una esperanza activa y creativa.

Ahora bien ¿Cómo podemos enfrentar nuestras realidades, desde la comunidad? ¿Qué actitudes y valores nos impulsa el espíritu a cultivar en esta realidad que vivimos? ¿Qué acciones elementales/básicas necesitamos mantener e impulsar? (análisis, organización, solidaridad, trabajo con organizaciones, educación en la no violencia o para la paz).

Es posible cambiar los mecanismos de exclusión, de violencia y marginación tanto personal como comunitaria, desde la experiencia de sabernos pueblo, y un pueblo llamado a ser hermano por el camino de la solidaridad, la justicia y la paz. La comunidad nos hace ser personas con la posibilidad de crear vínculos reales, que sanan y curan las heridas; la comunidad nos devuelve la confianza de sabernos acompañados en el camino.

Tejedoras de una esperanza activa
Por eso hoy queremos seguir dando testimonio de lo que hemos visto y oído, visibilizamos las pequeñas y grandes luchas, la creatividad de las nuevas generaciones, de mujeres y hombres de buena voluntad que nos expresan su cambio de lógica y su deseo de promover la cultura de la paz, el respeto por todos y todo, defendiendo los Derechos Humanos, el trabajo digno, la libertad de expresión, el derecho a vivir en paz en nuestras pequeñas y grandes ciudades, generando mayor conciencia del cuidado del medio ambiente, así pues, se van cambiando las espadas en arados y las lanzas en hoces… al cambiar la relación con nosotros mismos, con los otros y otras, con la tierra, donde el Dios con nosotros, el Resucitado nos ha mostrado el camino de solidaridad humana tejiendo redes de una esperanza activa.

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ANEXOS

CANTO: HAZ RENACER LA ESPERANZA


FAMILIA PASTA DE CONCHOS
http://www.youtube.com/watch?v=mOtq3kTt534&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=NAbKnhjKXjo&feature=related
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Misión por la Fraternidad 2011, Tejiendo una esperanza activa

HILO-2: Tejiendo nuevas identidades

HILO 2
Tejiendo nuevas identidades

Redescubrir y recrear nuestras identidades, el valor de lo propio y de lo diverso. De víctimas a sujetos, identidades colectivas y ciudadanas.

Día a día escuchamos y vemos en las noticias que México vive situaciones de descomposición social muy graves: crisis económica prolongada y agravada que ha dejado sin empleo a millones de personas, altos índices de violencia e inseguridad por todos lados, lo mismo en el norte que en el sur y el centro del país. La impunidad de un sistema que niega la justicia para todos y otras notas más que nos provocan incertidumbre y temor y nos llevan a replegarnos buscando protección y seguridad en los espacios más familiares. En este escenario no resulta fácil encontrar razones para mantener la esperanza, por eso nos vemos desafiados a mirar dentro de nosotros mismos y a nuestro alrededor para descubrir los signos pequeños y a veces escondidos que nos ayuden a creer que es posible vivir de otra manera.

Este año en la Misión por la Fraternidad nuestro lema es Tejiendo la esperanza esta frase está cargada de un significado que nos lanza a observar y actuar en comunidad, nos llama a ponernos en acción para cambiar nuestro entorno y nuestra realidad. Esta frase nos invita a ser sujetos activos y creativos de una realidad distinta, animada desde la esperanza, construida desde la solidaridad y también desde el reconocimiento de que la vida humana, la persona humana, posee una dignidad que tiene que ser reconocida y respetada.

¿Cómo podemos tejer la esperanza? Un punto de partida posible es centrar la mirada en lo que somos, es decir, en nuestra identidad. Cuando hablamos de la identidad estamos hablando de la conciencia que tenemos de nosotros mismos y la que tienen los demás, recordemos el pasaje en el que Jesús pregunta a sus discípulos. ¿Quién dice la gente que soy yo? (Lc 9, 18 -19 y ss). Los discípulos le ofrecen distintas respuestas y terminan por hacer una profesión de fe: Tú eres el Cristo. Jesús consciente de su realidad interior, de su identidad, les manda callar.

Preguntarnos sobre la propia identidad es una tarea vital: somos lo que hemos vivido, somos los lazos que construimos, la cultura que recreamos, somos lo que creemos y lo que hacemos, es decir la identidad, la idea de los que SOMOS nos remite a nuestra historia, a nuestra cultura, a nuestras relaciones, también a un proyecto de vida o lo que es lo mismo, a la manera de estar presentes en el mundo, en la historia. Pero en la base de la idea que tenemos de nosotros mismos está un principio inquebrantable: somos hijos e hijas de Dios, poseedoras/es de una dignidad que nadie puede pisotear y que nos hace iguales unos a otros.

El principio de la dignidad humana con el que nacemos, nos hace buscar alternativas, salir de la pasividad resignada frente a la desolación para reconocernos como sujetos, es decir como personas pensantes y actuantes en la realidad. La identidad es un tesoro que cada ser humano posee, por eso decimos que podemos tejer la esperanza reconociendo lo valioso que hay en cada uno de nosotros, la alegría, la solidaridad, el compromiso con los nuestros, la sensibilidad frente a las necesidades de los demás, la creatividad… cada quien tiene lo propio.
Pero reconocer la identidad propia en tiempos de crisis nos lleva a recrearla, a aferrarnos a lo bueno que hay en nosotros y expresarlo creativamente en las realidad que nos desafían día con día.

El reconocimiento de la propia dignidad nos lleva también a reconocer lo valioso de los demás, ese es un segundo punto importante para animar nuestra esperanza. Seguramente alrededor nuestro hay hombres y mujeres, viejos y niños, adolescentes jóvenes y adultos originales, que expresan su identidad de maneras diferentes a las nuestras pero no por ello menos valiosas. Pareciera que el tiempo presente está marcado por la intolerancia, por el miedo a los y las diferentes y eso en lugar de permitir el diálogo, acrecienta las divisiones, el recelo y desafortunadamente también la rivalidad.

Para tejer la esperanza es necesario superar el miedo a lo que desconocemos y aventurarnos a dar pasos para acercarnos, dialogar, comprendernos y colaborar juntos en las tareas comunes, en el interés común por salir adelante.

Finalmente un tercer punto de apoyo para tejer activamente la esperanza es sacudirnos el pesimismo, ponernos de pie y en marcha, como lo hizo el Pueblo de Israel para liberarse de la esclavitud de los egipcios, enfrentándose a lo desconocido, sintiendo añoranza por las cebollas de Egipto, pero también decididos a vivir en una tierra propia. Ser sujetos de nuestra historia implica dejar de lamentarnos, de ser víctimas para apropiarnos y responsabilizarnos de las decisiones que tomamos buscando el bien común.

Reconocernos como sujetos de la historia significa reconocernos como ciudadanos de verdad, no solo como los ciudadanos que van a votar en tiempos de elecciones, sino como los ciudadanos que se saben poseedores de derechos que el Estado debe respetar y garantizar, que están informados de lo que sucede en la sociedad y que se organizan para exigir sus derechos y los derechos de todos aquellos que sufren atropellos, que son marginados, vistos con sospecha por ser pobres, por ser jóvenes, por ser diferentes.

El ejercicio de la ciudadanía nos hace personas incluyentes, preocupadas y corresponsables de la vida de los demás, de la vida de la comunidad y de las transformaciones que este país y el mundo necesitan para que la vida plena sea un derecho y una realidad para todo ser humano que aquí habita. El ejercicio de la ciudadanía no es pues cuestión de los “políticos” que vemos en la televisión lanzando discursos de los que todos dudamos. El ejercicio de la ciudadanía, para los cristianos y cristianas de hoy significa comprometernos con la vida digna, con la justicia, la paz, la libertad y la igualdad de todos los seres humanos. Estas son palabras actuales para describir el proyecto de Dios para la humanidad, porque además la ciudadanía no se vive en aislamiento, por el contrario, nos conecta unos a otros, desde la familia, la comunidad, la localidad, el estado, la región, el país y con el mundo, en otras palabras nos hermana con la familia humana, más allá de credos, posición económica, sexo y preferencia sexual, cultura y raza.

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ANEXOS

CANTO DE ADVIENTO


POBREZA Y HAMBRE
http://www.youtube.com/watch?v=MCdoQDjmGx4&feature=related

MARGINACIÓN EN AMÉRICA LATINA
http://www.youtube.com/watch?v=W-D5L8Ls2jI

CANTO: DIOS NO VENDRÁ


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Misión por la Fraternidad 2011, Tejiendo una esperanza activa

2010-12-02

HILO-1: Tejiendo nuestro cuidado por la tierra

HILO 1
TEJIENDO NUESTRO CUIDADO POR LA TIERRA
Tejer Esperanza, Cuidando la Tierra



VER: La ceguera de mirar torcidamente
Todos conocemos los enormes y graves problemas por los que está pasando el planeta en estos momentos de la historia
: deforestación y desertificación, cambio climático y calentamiento global, escasez de agua dulce cada vez más aguda, los agujeros en la capa de ozono, sobrepoblación mundial, etc. Estos problemas ecológicos no son causados simplemente por procesos naturales. Son generados por prácticas humanas, las cuales tienen su origen en la forma de “ver” el mundo, de situarse ante él y de actuar sobre él. En las últimas décadas estos problemas se han agravado de manera alarmante. Como alguien lo ha expresado, el ser humano está serruchando la rama del árbol sobre la que está sentado.

El problema de fondo es que tenemos una visión dualista, o sea que separa y desune indebidamente lo que de por sí está unido e integrado. En este caso, separa a los seres humanos de nuestro entorno, del medio ambiente en que crecemos, porque se lo ve como algo externo, lejano y sin importancia. Y una visión así por consecuencia influye negativamente en la forma como nos relacionamos con las cosas y la naturaleza, por eso las tratamos sin respeto y sin cuidado.

La utilización mercantil de la tierra, las cosas, la naturaleza es una de las formas más extendidas y burdas de su descuido y maltrato. Cuando vemos las cosas y a los demás seres como meros valores de cambio, como “recursos”, como meras instrumentos para ser usados y lograr con ello algún tipo de beneficio en términos de ganancia económica, entonces estamos degradando a los seres a meros productos, objetos de compra y venta.



PENSAR: El necesario cambio de mirada
Ya no podemos considerar la relación con las cosas, los animales y las plantas como algo secundario, que puede ser tomado en cuenta si nos queda tiempo, ganas y energía después de hacer muchas cosas por las personas, los individuos y la sociedad. Hoy ya sabemos, porque nos lo dicen todas las ciencias, que todos los seres, incluidos los seres humanos, estamos totalmente insertos en la trama, en el tejido de la vida, y por lo tanto somos todos interdependientes unos de otros. Lo que le pasa a unos, le afecta a otros, lo que le beneficia a unos, le beneficia a todos.

Esta nueva forma de ver nos hace que descubramos el cosmos y la naturaleza no como algo que “está afuera”, que está aparte de nosotros los humanos, y por lo tanto como algo que sólo de manera muy superficial tiene que ver con el desarrollo de nuestras vidas. Por lo contrario, nuestra vida es parte de esa Vida global que es la Tierra en todas sus múltiples manifestaciones.

Los seres humanos tenemos que cambiar nuestra mirada, así como nuestra forma de situarnos en el mundo, que implica nuestras actitudes y acciones. El cambio radical de mirada nos pide, nos exige ya no ponernos por encima de las cosas y de los demás seres, sino al lado de todos, sabiéndonos parte de un Todo que requiere de aprecio y cuidado. Somos parte de una casa común que es el planeta.

Implicaciones desde la religión y la fe cristiana
Esta forma de ver el mundo, las cosas, la naturaleza y al ser humano como formando parte de un todo integral, formado por seres armónicamente entrelazados, interdependientes unos de otros, implica también una nueva forma creyente y religiosa de comprender el mundo, la historia, la humanidad y aún a la misma divinidad.

La visión dualista que señalábamos antes, contempla a ‘Dios’ como un ser superior que está más allá y afuera de este mundo, en otra dimensión, en “el cielo”. Es un Dios que está “por encima” del cosmos y de todos los seres. Es un Dios separado de su creación, la que al perder su carácter sagrado es algo que puede ser manipulado a discreción y al antojo, algo que puede ser usado y desechado, algo carente de vida y derechos. De ahí que la actitud y la práctica anti-ecológicas tienen también su explicación religiosa en imágenes de Dios como las que aquí se describen.

El cambio radical y profundo que tenemos que hacer en nuestra mirada y en nuestras actitudes y prácticas debe pasar necesariamente también por esta dimensión creyente, de fe o religiosa de nuestras vidas y de las vidas de nuestros pueblos y de nuestras sociedades. La era ecológica en la que estamos ya inmersos debe fomentar una nueva y profunda conciencia de la presencia de lo sagrado en cada realidad del universo. ‘Dios’ ya no puede ser el ser lejano y separado de su creación, del mundo y de los seres. En esta Realidad Total que es el cosmos y los seres que lo habitan, incluido el ser humano, está presente la divinidad. ‘Dios’ está inmerso, metido de lleno en esta realidad en evolución. ‘Dios’ está presente en el cosmos y el cosmos está presente en ‘Dios’, como dos realidades íntimamente conectadas. ‘Dios’ en todo y todo en ‘Dios’.

Si es esto así, entonces el cosmos, la naturaleza y los seres todos que en ella habitan no son simplemente cosas indiferentes, o realidades sin valor, menos aún cosas que valen sólo por su calidad de compra-venta y su precio. Por lo contrario, toda la realidad recupera su carácter de sagrada, impregnada de divinidad, y por tanto merece todo nuestro aprecio, nuestra atención y nuestro cuidado. El mundo pasa a ser como el “cuerpo de Dios”. La implicación profunda de esta afirmación está en que, como dijimos, si todo está interrelacionado y es interdependiente, lo que hacemos al cosmos y a los seres le afecta a ’Dios’ presente en sus creaturas, y por tanto nos afecta a nosotros los seres humanos. Lo que destruyamos y descuidemos, lo que contaminemos y desechemos, afectará a La Vida en su totalidad. Y lo que cuidemos, regeneremos y construyamos recreará la totalidad de La Vida.

Todo esto nos pide una conversión muy radical al Dios de la Vida, el Dios que nos reveló Jesús el Cristo: “Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10). Todos los procesos de guerra, violencia, destrucción y muerte, causados a cualquier ser de la creación –sobre todo al ser humano-, niegan la presencia de la Vida y niegan a Dios.

ACTUAR: La Ecología y nuestra Misión por la Fraternidad planetaria
Existen ya muchas prácticas ecológicas que viven nuestros pueblos autóctonos que no han perdido aún esa mirada nueva y a la vez muy antigua de armonía y cuidado de la tierra, la naturaleza y las personas y comunidades. Quizá habría que comenzar por conocer y aprender de esa sabiduría ancestral. Hay otras muchas acciones que están realizando otras personas y comunidades rurales y urbanas que caminan hacia esta consciencia. Y habrá múltiples acciones nuevas que se podrán ir encontrando al comenzar a integrar de manera más consciente esta dimensión en nuestras vidas. Lo importante es comenzar a caminar en esta dirección.

Esta dimensión ecológica de la vida, que tiene implicaciones en los ámbitos personal, comunitario, social, cultural y político, tiene que ser una dimensión transversal, un eje de acción que cruza todos los ámbitos y aspectos de la realidad. No lo consideramos un aspecto o elemento opcional. Demanda por lo tanto una gran responsabilidad ética y un profundo compromiso teológico. La Misión por la Fraternidad quiere ser un eco más de esta responsabilidad y compromiso, invitando a todas las personas que colaboran de diversas maneras con esta iniciativa y a todas las comunidades que la usan y la operan, a ser parte de las múltiples voces que cada vez con más decisión, ternura y vigor se preocupan y ocupan del Cuidado de la Tierra y de La Vida.
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La realidad del deterioro de la tierra es inminente y también es inminente que los seres humanos somos causantes de esta destrucción. Pero hoy ¿qué me toca hacer a mí por cambiar esta realidad desde mis propias convicciones? ¿Qué granito de arena pongo para volver a restaurar la tierra, mi casa? ¿Realmente me sé agente de cambio en el cuidado del planeta?

Misión por la Fraternidad 2011, Tejiendo una esperanza activa