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2022-02-04

[feadulta] Cord04, lc5:1-11 Una pesca milagrosa - 6feb2022

De: Amigos de feadulta 
Date: mié, 2 feb 2022 
Subject: Una pesca milagrosa


Amigas y amigos:

Son muchas las lecturas que se pueden plantear a raíz del relato evangélico de este domingo. La confianza en Dios que supone remar mar adentro, donde no hacemos pie; La vocación de los discípulos llamados a ser pescadores (rescatadores) de hombres; La generosidad de dejarlo todo para seguir a Jesús; El pecado y la culpa en la reacción de Pedro; etc. Cada uno de nuestros comentaristas nos da un enfoque distinto y entre todos completan un mosaico muy enriquecedor.

El informe de Oxfam, comentado por Monseñor Lozano, nos habla de la desigualdad creciente en nuestras sociedades. Siguiendo con la simbología del relato, la pesca puede ser muy abundante, pero la avaricia y el acaparamiento de algunos provoca que no haya peces para todos.

Hay una entrada nueva en el Tablón de Anuncios.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Lucas 5, 1-11. Apártate de mí, que soy un pecador. Serás pescador de hombres.

Miguel Ángel Munárriz: La llamada. Máximo compromiso, máxima confianza.

José Luis Sicre: Tres vocaciones muy distintas: Isaías, Pablo y Pedro. La generosidad de los primeros discípulos, de Isaías, de Pablo, nos recuerda a tantas personas que siguen dejando todo, incluso la familia y la patria, para ayudar a cualquiera que lo necesite, incluso de religión distinta.

Enrique Martínez Lozano: Vulnerabilidad y plenitud. Somos vulnerabilidad y somos también, en nuestra identidad profunda, plenitud de vida.

Fray Marcos: Todos estamos llamados a desplegar nuestro ser sin límites. La mayoría nos instalamos en alguna estancia intermedia y renunciamos a ir hasta el final.

José Antonio Pagola: ¿Una moral sin pecado? Se dice a menudo que ha desaparecido la conciencia de pecado. No es del todo cierto. La crisis de fe ha traído consigo una manera diferente, no siempre más sana, de enfrentarse a la propia culpabilidad. 

Mª Guadalupe Labrador: Y dejándolo todo, lo siguieron. ¿Lo seguimos dejándolo todo o aún buscamos "arreglos" que nos permitan seguirle manteniendo nuestras cosas?

Artículos seleccionados para la semana

Aica: Monseñor Lozano: "Las desigualdades matan". Informe de Oxfam, cifras que espantan.

Loup Besmond de Senneville: Destacado cardenal europeo dice que "la Iglesia debe cambiar". Hacia un diálogo entre espiritualidades.

Magda Bennásar: Un cristianismo post-institucional. Personas conscientes de su llamada desde un Bautismo compartido con el de Jesús, que también sobre nosotrxs pronuncia «Tú eres mi hijx amada, en ti me complazco».

Leonardo Boff: Habitar la Tierra: ¿Cuál es el camino para la fraternidad universal? Venimos del barro de la Tierra, es el lazo que une.

José I. González Faus: Reaccionar cristianamente ante la pederastia: "A la Iglesia hay que exigirle más que a nadie". Ratzinger fue el primero en expulsar del ministerio a curas y religiosos abusadores.

Gonzalo Haya: El Sínodo y el Concilio de Jerusalén. Me arriesgaré a explicar este episodio en términos más actuales.

Xavier Pikaza: Por la Unión de las Religiones: dualismo teísta y misterio advaita. Con G. Haya y R. Panikkar. Es necesario que cada uno de nosotros conozca no solo "su" religión, en línea cerrada, sino en diálogo con otras religiones, no porque todo sea lo mismo, sino porque los demás pueden enseñarnos mucho, no sólo para conocer su religión, sino también la nuestra.

Gabriel Mª Otalora: Un premio merecido. Una reflexión válida para tantos lugares hoy. Hablar solo de paz como ausencia de conflicto no es suficiente al tratarse de un proceso más amplio que excede lo individual.

Noticias de alcance. Colectivos de Iglesia exigen a la Conferencia Episcopal una "Comisión de la Verdad" para investigar la magnitud de la pederastia clerical en España.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 6, 1-8. El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre su trono alto y excelso; la orla de su manto llenaba el templo.

1 Corintios 15, 1-11. Os recuerdo el Evangelio que os proclamé, y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé.

Florentino Ulibarri: En esta barca. Muchos dicen que en esta barca vamos, más que nunca, a la deriva. Antes de quedar varada en la orilla, todavía puede, siguiendo tu palabra, remar mar adentro y echar las redes.

Vicky Irigaray: 5º Domingo del Tiempo Ordinario. Que a los creyentes en Jesús nos identifique el servicio, el compromiso junto a los más desfavorecidos, el anuncio de la Buena Noticia, el ser semilla de bien en lo cotidiano.

Anáfora: Contemplativos en acción. Padre bueno, queremos descansar en tu presencia, a solas, y en silencio de palabras, sentir que estás en nosotros, dándonos la vida, y llenarnos de paz interior y fuerza para enfrentar nuestros problemas y salir al paso de los problemas de los demás.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo 5º del Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Puente sobre aguas turbulentas. Por Simon y Garfunfel. Inspiradora canción y vídeo que ilumina nuestra esperanza, nuestras certezas y nuestra conexión interior con Dios, la Vida, el Amor y la consciencia que somos, a pesar de todas las dificultades, flaquezas y desánimos. ¡¡No te la pierdas!! 

Dios es como una mujer. Por Cristóbal Fones SJ. Preciosa canción que nos inspira en nuestro camino de discípulos con una inmensa ternura, entrega y amor…, "como una mujer".

Salomé Arricibita: Mar adentro. "Rema mar adentro" es una frase del Evangelio que siempre me cuestiona. Yo que siempre intento ir por la orilla, con pie seguro, con poco riesgo, mirando más bien de lejos, sin mojarme demasiado... Viene Jesús y me pide que vaya mar adentro... quiero fiarme, y remar... y vivir... con Él.

Llegaste tú. Por Luis Guitarra. Con enorme ternura, esperanza, alegría y paz… esta hermosa canción abre nuestro corazón y nuestra vida, para dejar entrar en ella a Dios y a todos esos seres humanos en los que habita.

Equipo Quiero Ver: Cuestión de confianza. Dios se sirve de personas, de personas que dudan, que se saben débiles, pero que a la vez se dejan modelar por el maestro de Nazaret en su vida.

La muerte es una ilusión. Por Thich Nhat Hanh. "No hemos venido de ninguna parte, ni vamos a ninguna parte. Cuando se dan todas las condiciones, nos manifestamos, y cuando no se dan, dejamos de manifestarnos, pero esto no significa que no existamos, porque todo lo que ha existido, existe o existirá, está interconectado con todo lo demás y es interdependiente. Lo único que vale es la experiencia directa, observar la Vida con atención". ¡¡No podéis perderos este vídeo homenaje al gran maestro budista, en su transición!!

 

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna. También puede ser útil el enlace para acceder a los últimos vídeos que se han subido.

Y, como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

 

2015-01-14

Bord02, SBL20150118, Jn 1,35-42: Vieron dónde vivía y se quedaron con él

Servicio Bíblico Latinoamericano 
Domingo 18 de enero de 2015 - Ciclo B
2º domingo de tiempo ordinario
Beatriz, Prisca, Faustina

1Sm 3,3b-10.19: Habla, Señor, que tu siervo escucha
Salmo 39: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad
1Cor 6,13c-15a.17-20: Sus cuerpos son miembros de Cristo
Jn 1,35-42: Vieron dónde vivía y se quedaron con él




La primera y la tercera lecturas se complementan presentándonos el tema de «la vocación»: la vocación del pequeño Samuel en la primera, y la vocación o el llamado de Jesús a sus primeros discípulos.

El libro de Samuel nos presenta la infancia del joven Samuel en el templo al cual fue consagrado por su madre en virtud de una promesa. El niño duerme, pero una voz lo llama. Creyendo que es la voz de su maestro Elí, con ingenua obediencia se levanta el niño tres veces en la noche acudiendo a su llamado. Samuel no conoce aún a Yahvé, pero sabe de la constancia en la obediencia, y sabe acudir al llamado, una vez más, aun cuando en las primeras ocasiones le parecía haberse despertado en vano. Elí comprendió que era Yahvé quien llamaba al niño y le enseñó entonces a crear la actitud de escucha: “Habla señor, que tu siervo escucha”.
La vida actual está llena de ruido, palabras que van y vienen, mensajes que se cruzan y con frecuencia los seres humanos perdemos la capacidad del silencio, la capacidad de escuchar en nuestra interioridad la voz de Dios que nos habita. Dios puede continuar siendo aquel desconocido de quien hablamos o a quien afirmamos, creer pero con quien pocas veces nos encontramos en la intimidad del corazón, para escuchar contemplativamente.
Este texto sobre Samuel niño se ha aplicado muchas veces al tema de la “vocación”, palabra que, obviamente, significa “llamado”. Toda persona, en el proceso de su maduración, llega un día –una noche- a percibir la seducción de unos valores que le llaman, que con una voz imprecisa al principio, le invitan a salir de sí y a consagrar su vida a una gran Causa. Esas voces vagas en la noche, difícilmente reconocibles, provienen con frecuencia de la fuente honda que será capaz más tarde de absorber y centrar toda nuestra vida. No hay mayor don en la vida que haber encontrado la vocación, que es tanto como haberse encontrado a sí mismo, haber encontrado la razón de la propia vida, el amor de la vida. No hay mayor infortunio que no encontrar la razón de la vida, no encontrar la Causa con la que uno vibra, la Causa por la que vivir (que siempre es, a la vez, una causa por la que incluso merece la pena morir).

Pablo, en su carta a los corintios, nos recuerda que el cuerpo es templo, y que toda nuestra vida está llamada a unirse a Cristo, por lo que es necesario discernir en todo momento, qué nos aleja y qué nos acerca al plan de Dios. Por que la relación con Dios, no hace referencia solamente a nuestra experiencia espiritual sino a toda la vida: el trabajo, las relaciones humanas, la política, el cuidado del cuerpo, la sexualidad... En todo momento en cualquier situación debemos preguntarnos si estamos actuando en unidad con Dios y en fidelidad a su plan de amor para con todo el mundo.

En el evangelio de hoy, Juan nos relata en encuentro de Jesús con los primeros discípulos que elige. Es un texto del evangelio, obviamente simbólico, no un relato periodístico o una “crónica” de aquellos encuentros. Todavía, algunos de los símbolos que contiene no sabemos interpretarlos: ¿qué quiso Juan aludir, al especificarnos que... “serían las cuatro de la tarde”? Hemos perdido el rastro de lo que pudo tener de especial aquella hora concreta como para que Juan la detalle.
Dos discípulos de Juan escuchan a su maestro expresarse sobre Jesús como el “cordero de Dios”, y sin preguntas ni vacilaciones, con la misma ingenuidad que el joven Samuel que hemos contemplado en la primera lectura, «siguen» a Jesús, es decir, se disponen a ser sus discípulos, lo que conllevará un cambio importante para sus vidas. El diálogo que se entabla entre ellos y Jesús es corto pero lleno de significado: “¿Qué buscan?”, “¿Maestro donde vives?”, ”Vengan y lo verán”. Estos buscadores desean entrar en la vida del Maestro, estar con él, formar parte de su grupo de vida. Y Jesús no se protege guardando las distancias, sino que los acoge sin trabas y los invita nada menos que a venir a su morada y quedarse con él.
Este gesto simbólico se ha comentado siempre como una de las condiciones de la evangelización: no basta dar palabras, son precisos también los hechos; no sólo teorías, sino también vivencias; no «hablar de» la buena noticia, sino mostrar cómo la vive uno mismo, en su propia carne estremecida de gozo. O sea: una evangelización completa debe incluir una visión teórica, pero sobre todo tiene que ser un testimonio. El evangelizador no es un profesor que da una lección, sino un testigo que ofrece su propio testimonio personal. El impacto del testimonio de vida del maestro, conmueve, transforma, convence a los discípulos, que se convierten en testigos mensajeros.
Seguir a Jesús, caminar con él, no puede hacerse sino por haber tenido una experiencia de encuentro con él. Las teorías habladas –incluidas las teologías–, por sí solas, no sirven. Nuestro corazón –y el de los demás– sólo se conmueve ante las teorías vividas, por la vivencia y el testimonio personal.
En la vida real el tema de la vocación no es tan fácil ni tan claro como lo solemos plantear. La mayor parte de las personas no pueden plantearse la pregunta por su vocación, no pueden «elegir su vida», sino que han de aceptar lo que la vida les presenta, y no pocas tienen que esforzarse mucho para sobrevivir apenas. El llamado de Dios es, ahí, el llamado de la vida, el misterio de la lucha por la sobrevivencia y por conseguirla del modo más humano posible. Este llamado, la «vocación» vivida en estas difíciles circunstancias de la vida, son también un verdadero llamado de Dios, que debemos valorar en toda su dignidad.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 5 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1100005 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap05b.mp3 

Para la revisión de vida

          ¿Me he planteado que, de una manera u otra, mi vida tiene por delante un llamado, una vocación, un destino, una tarea, una misión? ¿Acepto las condiciones concretas que la vida me ha impuesto, mis características personales, mis limitaciones familiares, sociales... como una voz clara que expresa mi «llamado»?

Para la reunión de grupo

-                 ¿Qué es una vocación, en el sentido común de la palabra? ¿Qué es la vocación en un sentido religioso de la palabra?
-                 Distinguir entre los «maestros o profesores», que enseñan o dan lecciones con las ideas, y los «testigos», que simplemente testimonian con la propia vida. Presentar casos que conocemos de personas que son para nosotros maestros pero no testigos, o testigos aunque no sean “profesores”.
-                 ¿Qué sabemos del carácter de las narraciones que contiene el evangelio de Juan? Compararlo con el carácter de las narraciones de los evangelios sinópticos. Cfr por ejemplo, J. SANDERS, La figura histórica de Jesús, Verbo Divino, Estella 2000, p. 90-100.
-                 ¿Cómo pueden vivir un sentido «vocacional» las personas que no pueden elegir, que tienen que aceptar una pesada carga en la existencia? ¿Qué les diríamos si nos pidieran una palabra solidaria e iluminadora?
-                 ¿Puede un niño percibir ya su vocación? ¿En que sentido? ¿Con qué límites?
-                 ¿Para una vocación como la sacerdotal y la religiosa, es recomendable hoy día el sistema clásico de los «seminarios menores» -que se han dado de hecho en tantas religiones–, que apartaba al niño de la familia y de la sociedad para prepararlo a aceptar su vocación?

Para la oración de los fieles

-                 Por nuestros niños y niñas, para que sepamos enseñarles a escuchar no sólo los mandatos externos sino los llamados internos que Dios nos hace percibir en el interior de nuestros corazones.
-                 Por los jóvenes, para que descubran con entusiasmo y determinación su misión en el mundo y la vivan con coraje y autenticidad.
-                 Por los educadores de niños y sus profesores de religión, para que se planteen la necesidad de introducir a los niños y niñas en el sentido religioso profundo, en el sentido de la trascendencia, la escucha en el silencio interior...
-                 Por nuestro país, para que las políticas que en él se apliquen sean fruto del reconocimiento del valor de la vida y del cuerpo humano.
-                 Para que escuchemos la invitación de Jesús a ser personas nuevas capaces de asumir con convicción el camino del Maestro.

Oración comunitaria

           Padre bueno, que hablas siempre en la historia y en lo profundo del corazón humano, y que a nosotros nos hablaste también en Jesús, nuestro hermano mayor, proponiéndonos en él un camino de servicio y donación. Danos espíritu atento a tus llamados, actitud de búsqueda constante y discernimiento para buscar siempre y en todo la fidelidad a tu proyecto de Vida en plenitud para todos. Tú que vives y das vida por los siglos de los siglos.

2008-06-10

LA VOCACIÓN DE MATEO

Ciclo A, 10° Dom.Ord., 8 de Junio de 2008


"No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores"
(Mt 9, 13)

Mateo era recaudador de impuestos, por lo que la gente lo miraba con desprecio pues saben que es un traidor, que se había hecho rico a costa del pueblo. En efecto, Mateo era un recaudador de impuestos que extorsionaba a la gente… Pero de repente, un día sucedió algo impresionante: Jesús pasa junto a él, lo ve con ternura y compasión y le dice “Sígueme”. La respuesta de Mateo es inmediata: “El se levantó y lo siguió”. Y así de pronto su vida cambió, sentado ya en una nueva mesa en donde no hay engaños ni despojos, sino más bien todo se comparte. Una nueva mesa en donde no hay excluidos sino que todos son recibidos.

Pero no faltaron las murmuraciones de los que se creen muy buenos y rectos, pero desprecian a los demás. En este caso, los fariseos, quienes preguntaron a los discípulos: “¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?”

En nuestra parroquia estamos por iniciar un proceso misionero en los cuatro sectores de la colonia Cumbres de Santa Catarina y es posible que el Señor llame a más “Mateos”, es decir, a personas que a los ojos de los “fariseos de hoy” son indignos de participar en tal Misión. ¿Qué debemos de hacer ante esta posible situación?

Basados en que Jesús “no ha venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”, la Palabra de Dios de este domingo nos invita, por una parte a ser misericordiosos ante la conducta pecaminosa de nuestros hermanos, y por otra parte a recibirlos en la pastoral eclesial cuando son llamados por Dios, pues Jesús también los llamó para que formaran parte del equipo de sus discípulos.

Cuando un hermano comete pecado, ¿qué debo hacer? Guardar silencio, rezar por él y perdonar siempre. Recuerda y reflexiona la frase de San Agustín: “Cuando veas a tu hermano en el pecado no lo desprecies, dale la mano y levántalo, y piensa que tú puedes caer más bajo si la gracia de Dios te abandona”.

David, Pbro.