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2009-01-07

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

Ciclo B, Ord1, 11 de Enero de 2009


Jesús de Nazaret fue bautizado por Juan en el Jordán

JESÚS DE NAZARET optó por distanciarse de las autoridades religiosas de su tiempo por considerarlos muy alejados de los pecadores y pobres. Por eso tomó la determinación de acercarse a Juan el Bautista, “hacer fila” con los pecadores y recibir el bautismo de arrepentimiento. En esa fila seguramente había corruptos, prostitutas, alcohólicos, enfermos… que buscaban a Dios de todo corazón, pero que eran marginados por las autoridades religiosas de su tiempo. Ya Isaías había profetizado “será contado entre los pecadores”; aunque él no tenía pecado, decidió realizar su misión con y desde los pecadores y pobres a quienes pasó su vida sirviéndoles. Y precisamente habiendo sido bautizado se oyó entonces una voz del cielo que decía: “Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias”. Y, en medio de tentaciones y persecuciones, empezó su misión…

EN APARECIDA se lamentan los Obispos que poco nos hemos preocupado por los pobres (100-b) y que, en ocasiones, nos hemos apartado de una vida más sencilla, austera y solidaria (100-h), siendo que la Iglesia es casa de los pobres (8), y que el discípulo misionero “ha de ser un hombre o una mujer que hace visible el amor misericordioso del Padre, especialmente a los pobres y pecadores” (147). Asimismo, subraya que son muchos los alejados de la misa dominical (173). Por eso se nos invitan a que los discípulos y misioneros de Jesucristo seamos pobres para ir al encuentro de los pobres (540). Es necesario dedicar tiempo a ellos y transformar su situación, desde ellos (397), ser sus amigos (398). También nos invitan a que pasemos de “una pastoral de conservación a una pastoral misionera” (370), lo cual implica necesariamente acercarnos y proponer la vida nueva en Cristo a todos los pecadores y tratar de “hacer fila con ellos”, con los arrepentidos, puesto que también nosotros somos pecadores. Misericordiosos como Jesús.

QUÉ LES PARECE si visitamos algún lugar que nos permita encontrarnos con personas pobres y que son consideradas pecadoras para convivir con ellos y, así, tengamos las mismas actitudes de Jesús de Nazaret. Que les parece si nos incorporamos al proceso de Pueblo de Dios en Misión o Misión Permanente y procuramos visitar y convivir en los barrios. Qué les parece si nos dejamos cuestionar por personas que piensan diferente a nosotros (no sea que estemos alejados de Jesús y del Bautista) y con humildad reconocer nuestras debilidades. Qué les parece si intensificamos la Oración para fortalecernos frente a las tentaciones y persecuciones.

Agustín Pbro.

2008-09-22

LOS DOS HIJOS

LOS ADELANTADOS EN EL REINO DE DIOS
Ciclo A, 26° Dom.Ord. 28 de Septiembre de 2008

¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?...
(Mt 21, 31)


La pregunta que Jesús hace a los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo, no deja escapatoria y exige discernimiento para contestar.

EL PRIMER HIJO, representa sobre todo al pueblo judío que dijo que sí a la ley de Moisés, pero se ha negado a aceptar la invitación a la Conversión, hecha por Juan el Bautista y por Jesús, que les dijo: “Conviértanse porque está llegando el Reino de los cielos” (Mt 3, 2; 4, 17). Son aquellos que les gusta aparentar, que se la dan de muy religiosos, pero no transitan por el camino del amor del perdón y de la justicia.

EL SEGUNDO HIJO, representa a los paganos y pecadores (publicanos y prostitutas) que primero dijeron no con su mal comportamiento, pero finalmente han escuchado la invitación a trabajar por el Reino y se han convertido. Son Aquellos de espíritu rebelde, que de entrada se niegan, pero en el fondo tienen un buen corazón, generoso, y practican sin mucha ostentación las obras de justicia y misericordia.

Evidentemente que a Dios le agradan los que dicen sí y hacen sí. En su Palabra leemos: “No todo el que diga ‘Señor, Señor’ entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre” (Mt 7, 21)

CONCLUSIÓN: ¡Cuántos brillantes oradores existen en nuestra sociedad! Argumentan principios morales sólidos y dan consejos, corrigen al prójimo con autoridad, son inflexibles frente al mal… Pero actúan igual que sus corregidos.

ORACIÓN: Señor Jesús, danos la fuerza de corregir más con nuestras buenas obras que con las palabras. Amén

David, Pbro.