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2014-11-01

Aord31, FeAdulta, Jn14,1-6: Fieles Difuntos

feadulta
29 de octubre de 2014
Asunto: ¡¡gracias!!

Amigas y amigos:
Me sale del alma lo primero de todo daros las gracias, muchas gracias, por tantos y tan cariñosos mensajes. Los he leído y releído y los he llorado. Sobre todo me han consolado y me han ayudado a aceptar, aunque solo sea mentalmente, la pérdida de Conchita. Me consta que ella está con Dios, feliz como nunca. Reconozco que es mi natural egoísmo, las ganas de tenerla al lado, aunque sea para cuidarla, lo que me hace sufrir.
Con todas vuestras condolencias, con los poemas que nuestros poetas le han dedicado a Conchita y con los textos de la eucaristía que vamos a celebrar en su recuerdo, estamos completando un librito, que podréis descargar a partir del viernes. Esta celebración –me resisto a llamarla 'funeral'- será el jueves a las 7 de la tarde en la parroquia de San Federico de Madrid (detrás del IES Virgen de la Paloma).

Este próximo fin de semana se multiplican los temas y los evangelios. Empezamos por el pasaje de Juan que corresponde a la memoria de los difuntos.
Jn 14, 1-6. Conmemoración de todos los difuntos. 2 noviembre 2014. En el hogar de mi Padre hay vivienda para muchos.
Fray Marcos: Difuntos. La vida del que ya no está, sigue siendo lo importante. La vida termina, pero el haber vivido permanecerá para siempre.
José Antonio Pagola: En las manos de Dios. Los hombres de hoy no sabemos qué hacer con la muerte. A veces, lo único que se nos ocurre es ignorarla y no hablar de ella.
Enrique Martínez Lozano: Una confianza indestructible. La seguridad y la confianza no pueden apoyarse en ninguna creencia. Solo se sostienen sobre la realidad de lo que es.
Félix Jiménez Tutor: Conmemoración de los fieles difuntos. Hoy, hacemos memoria de Jesucristo y hacemos memoria de nuestros difuntos. Hacemos un acto de amor, nosotros los peregrinos con los que ya han consumado su peregrinación y han llegado al destino final.
Salomé Arricibita: Adónde vas. ¿Dónde estás... por qué... adónde vas? Son preguntas que como Tomás, nos hacemos o que hacemos a Dios todos los días.... pero Dios nunca está lejos aunque nos sintamos solos, vive en nosotros… Quiero aprender a fiarme... y a dejarme en sus manos... Presentación de Lenin Cárdenas.

Dos excepcionales presentaciones sobre el tema.
Morir para vivir más y mejor. Leonardo Boff y Asun Gutiérrez. La vida no fue creada para terminar en la muerte, sino para transformarse a través de la muerte hasta fundirse en la Realidad suprema.
Momentos. La felicidad aguarda a quienes lloran y sufren porque solo ellos pueden apreciar la importancia de quienes han dejado huella en sus vidas. Destaco una frase: "El amor entre las personas nace con una sonrisa, crece con un beso y acaba con una lágrima".

El evangelio de Mateo del Domingo 31 TO merecía nuestra atención, no podíamos dejarlo pasar sin más.
Mt 23, 1-12. Domingo 31 Tiempo Ordinario. No os llamaréis «padre» unos a otros en la tierra.
Llevan unos magníficos Puntos de reflexión de Mari Patxi Ayerra. No dejéis de echarles un vistazo… ¡y una pensada!
Vicente Martínez: Quia nominor leo. Jesús más bien nos dijo que fuéramos servidores. Y el fabulista Fedro añade que no conviene asociarse con los poderosos, porque se quedan el provecho y sólo dejan el trabajo a los débiles.
Malaquías 1, 14 y 2, 8-10. ¿No tenemos todos nosotros un mismo Padre? ¿No nos ha creado el mismo Dios?
1 Tesalonicenses 2, 7-13. Pablo se ganaba la vida con su trabajo de tejedor "para no ser gravoso a nadie". Da gracias a Dios porque acogieron la Palabra de Dios.
Santiago 2, 1-9. Hermanos míos, no confundáis la fidelidad a nuestro Señor Jesús, Mesías glorioso, con ciertos favoritismos. Esta es nuestra oferta de lectura alternativa para los que les repele leer las maldiciones de Yahveh.
Florentino Ulibarri: Soñando la iglesia. Nos dejamos llamar "señor" y "maestro", pensamos que somos algo más que hermanos. Por eso seguimos soñando una Iglesia diferente.
Vicky Irigaray: Los últimos serán los primeros. El que más importa es el que más necesita. Que nosotros la Iglesia seamos maestros en servir y en cuidar a los olvidados de nuestro mundo.
Rafael Calvo: Todos iguales. No tenemos derecho a excluir ni hacer de menos a nadie.
José Luís Sicre: Dos malos ejemplos y uno bueno. Los sacerdotes y los escribas y fariseos se portan mal con Dios y con el prójimo; Pablo se entrega por completo a sus cristianos.
Fray Marcos: Todos hermanos. En lo esencial, nadie es más que nadie. Lo que nos diferencia es lo accidental, es decir, lo que no debía tener ninguna importancia para nosotros.
M. Asun Gutiérrez: Sin privilegios. Jesús nos invita a servir a los demás y a ofrecer alivio y descanso a quienes viven agobiados.

Por último, la fiesta de los santos que somos todos.
Mt 5, 1-12. Festividad de todos los santos. 1 noviembre 2014. Las bienaventuranzas.
Fray Marcos: Todos santos. Con mis limitaciones, puedo alcanzar la plenitud. Si creo que para ser feliz tienen  que desaparecer mis carencias, nunca lograré la felicidad.
Teresa. Un compendio de actitudes cristianas plenamente humanas derivadas de unas palabras que firmaría el Jesús de su nombre. Las 'Teresas' son santas indiscutibles (me refiero también a la de Calcuta).
Bienaventuranzas de la comunidad. Miguel Ángel Mesa y M. Asun Gutiérrez. Felices los que intentan descubrir en los hermanos lo positivo que tienen y vibran de gozo junto a su comunidad.

Los grandes problemas de nuestro mundo y los también importantes de nuestra Iglesia.
Faustino Vilabrille: Ébola: La hipócrita indecencia de occidente. Un mundo tan lleno de injusticias como las que están ocurriendo en África no tiene futuro, tenemos que luchar todos por cambiar este estado de cosas.
Koldo Aldai: La fe como vacuna. Un mundo tan lleno de injusticias como las que están ocurriendo en África no tiene futuro, tenemos que luchar todos por cambiar este estado de cosas. Una apuesta  por la fe, un alegato contra el miedo con la excusa  del terror que ha sembrado el famoso  virus.
José M. Castillo: Familia: ¿Qué quiere la iglesia? Los problemas que ha tratado el Sínodo no son los que más interesan y preocupan a la gran mayoría de las familias de los pobres de este mundo.
José M. Castillo: Lo que nos enseña el Sínodo: El papado es necesario en la Iglesia. Francisco está cambiando el papado. El conservadurismo de la Curia pierde fuerza. Ya no son intocables determinados problemas morales que lo eran.  La forma de ejercer el poder se está desplazando.
En noticias de alcance nos hacemos eco también de la primera charla del Obispo Osoro, que marca un giro de 180º en nuestra diócesis madrileña. Bendito sea Francisco que parece lo ha aleccionado.
El Papa ha conversado con unas familias. Y el primer tema ha sido sobre la problemática del Sínodo. Es el vídeo que encontraremos en Portada…
El problema de los tres sacerdotes chilenos ha dado pie a una carta al Papa que respaldan 118 firmas. Hacen bien en no pasar página. Y exigir responsabilidades.

Otros puntos no menos importantes.
En el apartado de Comunidades cristianas hemos recuperado una ejemplar reseña de la "Comunidad de la Cripta Peregrina" de la ciudad argentina de Córdoba.
Julián Mellado: Odium theologicum. Es necesario acercarse al espíritu de Jesús que no condenó a nadie por motivos de doctrina y que no permitió que nadie se otorgara el título de maestro.
Jesús Gil García: El ministerio consagrado. El sacerdote decidía cómo se veneraba a Dios correctamente y lo que Él requería del comportamiento ético de las personas. En una época creyente, la gente aceptó esta situación con increíble sumisión.
Me he encontrado en Internet con unos vídeos muy bonitos que cuentan con dibujos infantiles y música apropiada hasta doce parábolas. Y con ellos hemos abierto una nueva sección, Iniciación cristiana, quizás para obligarnos todos a aportar materiales acordes con una fe adulta y que nos valgan para una buena primera catequesis. Siempre pensé que esta es una asignatura pendiente.
Y ya solo me queda por daros una buena nueva. Por fin, después de insistirle una y mil veces, Florentino Ulibarri nos ofrece sus vivencias poéticas "Al calor de tu Evangelio", una recopilación de sus maravillosas plegarias y salmos. Para orar en particular y para leer en las celebraciones comunitarias. Hace el número 27 de nuestra colección.
Esta semana he recibido muy buenos abrazos. Quisiera devolveros tanto cariño. Gracias, amigas, gracias, amigos.
Rafael Calvo

Aord31, Difuntos, SBL, Mc 15,33-39;16,1-6: Jesús, dando un fuerte grito, expiró

Domingo 2 de noviembre de 201
Conmemoración todos los Difuntos
Domingo 31 de tiempo ordinario

  • Job 19,1.23-27ª: Yo sé que está vivo mi Redentor
  • Salmo responsorial 24: A ti, Señor, levanto mi alma
  • Flp 3,20-21: Transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso
  • Mc 15,33-39;16,1-6: Jesús, dando un fuerte grito, expiró



El tema de la «vida eterna» no es un tema tan claro e intocable como en el ámbito de la fe tradicional nos ha parecido. Buena parte de la reflexión teológica renovadora actual está pidiendo replantear nuestra tradicional visión al respecto, la que habíamos aceptado con ingenuidad cuando niños, y que mantenemos ahí como guardada en el frigorífico del subconsciente, y que no nos atrevemos a mirar de frente.

A la luz de lo que hoy sabemos, no es fácil, en efecto, volver a profesar en plenitud de conciencia lo que tradicionalmente hemos creído: que somos un «compuesto de cuerpo y alma», que el alma la ha creado Dios directamente en el momento de nuestra concepción, y que como tal es inmortal; que la muerte consiste en la «separación de cuerpo y alma», y que en el momento de la muerte Dios nos hace un «juicio particular» en el que nos juzga y nos premia con el cielo o nos castiga con el infierno, con lo que ya sabemos tradicionalmente de estas dos imágenes. No resulta fácil hablar de estos temas, ni siquiera con nosotros mismos, en la soledad de nuestra conciencia frente a la esperada hermana muerte. Pero es conveniente hacerlo. La teología está asumiendo este desafío. Citamos sólo tres obras:
- Roger LENAERS, Otro cristianismo es posible, colección «Tiempo axial», Abya Yala (www.abyayala.org), Quito, Ecuador, 2007, con un capítulo expreso sobre el más allá, la vida eterna. El libro está puesto en internet y es muy recomendable como manual de texto para un grupo de formación que quiera actualizar su fe con valentía. Puede tomarse libremente, por capítulos (http://2006.atrio.org/?page_id=1616).
- También, John Shelby SPONG, Ethernal Life. A new vision, HarperCollins, 2010, 288 pp, publicado en español por la editorial Abya Yala de Quito, en su colección «Tiempo axial» (tiempoaxial.org).
- Hace ya unos 30 años Leonardo BOFF publicó su libro sobre escatología: «Hablemos de la otra vida» (Sal Terrae, que sigue reeditándolo actualmente; y está en la red, por cierto). Es una visión de los temas escatológicos desde una filosofía actualizada y desde una espiritualidad liberadora.
Los tres son muy recomendables, tanto para la lectura/estudio/oración personal, como para tomarlos como un manual de base para un cursillo de formación/actualización de nuestra fe en este ámbito de temas.

La fiesta de los fieles difuntos es continuación y complemento de la de ayer. Junto a todos los santos ya gloriosos, queremos celebrar la memoria de nuestros difuntos. Muchos de ellos formarán parte, sin duda, de ese «inmenso gentío» que celebrábamos ayer. Pero hoy no queremos rememorar su memoria en cuanto «santos» sino en cuanto difuntos.
Es un día para hacer presente ante el Señor y ante nuestro corazón la memoria de todos nuestros familiares y amigos o conocidos difuntos, que quizá durante la vida diaria no podemos estar recordando. El verso del poeta «¡Qué solos se quedan los muertos!», expresa también una simple limitación humana: no podemos vivir centrados exhaustivamente en un recuerdo, por más que seamos fieles a la memoria de nuestros seres queridos. Acabamos olvidando de alguna manera a nuestros difuntos, al menos en el curso de la vida ordinaria, para poder sobrevivir.
Por eso, este día es una ocasión propicia para cumplir con el deber de nuestro recuerdo agradecido. Es una obra de solidaridad el orar por los difuntos, es decir, de sentirnos en comunión con ellos, más allá de los límites del espacio, del tiempo y de la carne.

• En algunos lugares, la celebración de este día puede ser buena ocasión para hacer una catequesis sobre el sentido de la «oración de petición respecto a los difuntos», para la que sugerimos esquemáticamente unos puntos:
-el juicio de Dios sobre cada uno de nosotros es sobre la base de nuestra responsabilidad personal, no en base a otras influencias (como si la eficacia de la oración de intercesión por los difuntos pudiera actuar ante Dios como "argolla, enchufe, recomendación, padrino, coima...");
-Dios no necesita de nuestra oración para ser misericordioso con nuestros hermanos difuntos...; nuestra oración no añade nada al amor infinito de Dios, en cierto es innecesaria;
-no rezamos para cambiar a Dios, sino para cambiarnos a nosotros mismos;
-la «vida eterna» no es una prolongación de nuestra vida en este mundo; la «vida eterna», como todo el resto del lenguaje religioso, es una metáfora, que tiene contenido real, pero no un contenido “literal-descriptivo”.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 122 de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL, titulado «Hasta la muerte de Cruz». El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1600122 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap122b.mp3 

Para la revisión de vida

          La muerte es la realidad más seria de la vida. Vivir es caminar hacia la muerte, inevitablemente. ¿Es la muerte, la certeza de mi muerte futura -próxima o lejana, incierta en todo caso-, una realidad con la que cuento? ¿O soy de los que nunca pienso en ello y no integran esa dimensión real de su existencia a su vida diaria?

Para la reunión de grupo

-                 Leer y comentar estos dos pensamientos:
-                 No cometí fraude contra los humanos, no atormenté a la viuda, no mentí ante el tribunal, no conozco la mala fe, no hice nada prohibido, no mandé diariamente a un capataz de trabajadores más trabajo del que debía hacer, no fui negligente, no estuve ocioso, no quebré, no desmayé, no hice lo que era abominable a los dioses, no perjudiqué al esclavo ante su amo, no hice padecer hambre, no hice llorar, no maté, no ordené la traición, no defraudé a nadie... ¡Soy puro, soy puro, soy puro! (Fórmula para defenderse el alma en el juicio, en el Libro de los Muertos, Escritura Sagrada de la religión egipcia).
-                 El pensamiento de que me tengo que morir y el enigma de lo que habrá después, es el latir mismo de mi conciencia. Como Pascal, no comprendo al que asegura no dársele un ardite de este asunto, y ese abandono en cosa en que se trata de ellos mismos, de su eternidad, de su todo, me irrita más que me enternece, me asombra y me espanta, y el que así siente es para mí, como para Pascal, cuyas son las palabras señaladas, un monstruo. (UNAMUNO, Del sentimiento trágico de la vida, Austral, 11ª edición, pág. 38).
-                 Tomar cualquiera de los tres libros recomendados más arriba, y organizar una reunión de estudio.

Para la oración de los fieles

-                 Para que la Iglesia busque siempre la santidad por el camino de las bienaventuranzas. Roguemos al Señor.
-                 Para que los creyentes recorramos el Camino que es Jesús, con autenticidad, como transformación gozosa de nuestras vidas. Roguemos...
-                 Para que todas las personas que viven en la práctica las bienaventuranzas, sean del credo que sean, alcancen la dicha de la vida eterna. Roguemos...
-                 Para que nuestra condición de hijos de Dios nos ayude a vivir siempre con ilusión, gozo y esperanza. Roguemos...
-                 Para que todos nosotros nos reunamos un día con toda la Humanidad en el Reino de Dios y gocemos para siempre de su misma vida. Roguemos...

Oración comunitaria

          Dios Eterno, Misterio inabarcable, Fuerza creadora, sin principio ni fin, Sabiduría escondida: Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato, y ayúdanos a sentir, en la fe, la presencia espiritual de nuestros hermanos y hermanas que nos han precedido en la existencia y en el amor. Tú que vives y haces vivir, por los siglos de los siglos. Amén.

2008-11-05

LOS FIELES DIFUNTOS

Ciclo A, 31° Dom.Ord., 2 Noviembre de 2008

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, el que coma de este pan vivirá para siempre(Jn 6, 51)


INTRODUCCIÓN. Hoy, que recordamos a nuestros hermanos difuntos de quienes la muerte nos ha separado, es muy importante tener una idea clara y confortante de la muerte. El misterio de la muerte suscita en nosotros sentimientos de tristeza que son naturales, respetables y de los que no debemos avergonzarnos. La muerte causa una separación entre nosotros y las personas que amamos, la cual nos duele. Se ha dicho que la muerte es “La separación temporal del cuerpo y del alma. El cuerpo se va al sepulcro y el alma se va con Dios para ser juzgada”. San Agustín nos dice que “La muerte es el encuentro con Cristo, a quien amamos”.

EL MISTERIO DE LA MUERTE. En el momento de su vendida entre nosotros, Jesús tomó totalmente nuestra condición humana. No se sustrajo ni al dolor causado por la muerte de sus seres queridos, ni a su propia muerte, que él sabía que iba a ser humillante y dolorosa, y que incluso quiso sacarle la vuelta: “Padre mío, si es posible que pase de mí este cáliz…” Pero al morir, Jesús le dio un sentido nuevo a su muerte y a la de nosotros. Su muerte fue expresión de amor a su Padre y a nosotros.

Con la Resurrección de Jesús, Dios destruyó nuestra muerte. Jesús, nuestra cabeza, ha sido el primero en participar plenamente de la vida nueva, que también nosotros esperamos en él. El es el primogénito de entre los muertos. Jesús, en su propia muerte, da un sentido nuevo a su muerte y a la nuestra. Lo que para nosotros es un “hasta aquí llegaste”, él lo hace entender como un “inicio nuevo de existencia”. Lo que para nosotros era sólo muerte, él nos lo devuelve como vida nueva. Esta es nuestra fe y nuestra esperanza.

CONCLUSIÓN. El mayor miedo de la humanidad es el miedo a la muerte. Nadie nos queremos morir. Pero hoy se nos enseña una medicina para este miedo: Creer en la Palabra de Dios y recibir los Sacramentos. Cristo dijo: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, el que coma de este pan vivirá para siempre” (Jn 6, 51) ¿Tienes miedo a la muerte? Recibe la Eucaristía, previa Confesión. Y se acabó el miedo. La Eucaristía es germen de vida eterna.

Bienaventurados los que están de luto (por la muerte de un ser querido) y creen en la Resurrección de los muertos.

David, Pbro.