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2022-01-30

[Igl.chile] Cord04, comentario 20220130, Lc4:21-30 pasando por el medio de ellos se marchó.

 Comentarios del Evangelio Dominical


Domingo 30 de Enero de 2022


Cord04 - Lc 4,21-30

Pasando por el medio de ellos, se marchó

En dos domingos seguidos estamos leyendo lo que narra Lucas sobre la venida de Jesús a su propio pueblo de Nazaret, precedido por su fama, adquirida por su predicación y sus milagros en las otras sinagogas de la Galilea. De esta manera, tal vez sin intentarlo, se nos da la idea de lo que pudo haber ocurrido, como opinan algunos, también en dos sábados seguidos en la sinagoga de ese pueblo.


El domingo pasado concluíamos la lectura con el resumen en una línea de lo que predicó Jesús, a propósito de la profecía de Isaías sobre el Ungido del Señor, que había leído en la sinagoga ese sábado: «Hoy se ha cumplido esta Escritura en sus oídos». Se habría esperado que dijera: «Ante sus ojos»; pero, de esta manera insiste en que, cuando se trata de la Palabra de Dios, prevalece el oído, como lo afirma San Pablo: «La fe viene de la audición» (Rom 10,17). La Escritura que Jesús había leído es esta: «El Espíritu del Señor sobre mí, por cuanto me ha ungido para evangelizar a los pobres; me ha enviado…» (Lc 4,18).


El Evangelio de este Domingo IV del tiempo ordinario comienza con la reacción de todos en esa sinagoga a la predicación de Jesús, que ciertamente se extendió más que el resumen en una línea que nos ofrece el evangelista: «Todos daban testimonio de Él y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca». Daban testimonio de Él refiriendo cada uno lo que había oído que Él había hecho en los otros pueblos que había recorrido «con la fuerza del Espíritu». Se admiraban también porque Jesús, no sólo sabe leer la Escritura, sino que demuestra tener un conocimiento de ella similar al que tiene un autor de su propia obra. La admiración es la que anota Juan: «Los judíos, asombrados, decían: “¿Cómo entiende de letras sin haber estudiado?”» (Jn 7,15). Sus palabras son «de gracia», porque anuncian al cumplimiento del don de Dios a «lo débil del mundo y a lo que no es» (cf. 1Cor 1,27.28): El Evangelio a los pobres, la libertad a los cautivos, la vista a los ciegos, la libertad a los oprimidos y a todos los deudores «un Año de gracia del Señor».


Si asumimos la hipótesis de que el Evangelio reúne lo ocurrido en la sinagoga de Nazaret en dos sábados seguidos, podemos suponer que con ese entusiasmo concluyó ese primer sábado en la sinagoga de Nazaret y que Jesús transcurrió una semana en su pueblo sin obrar las curaciones que había obrado en los otros pueblos y que todos esperaban. Así se podría explicar que el sábado siguiente ese entusiasmo, no sólo se empezó a enfriar, sino que se convirtió en furor popular.


Comienzan objetando su humilde origen y lo hacen en un modo que denota escaso conocimiento de Él –no saben su nombre– y nos revela el anonimato en que se había mantenido Jesús durante 30 años: «¿No es este el hijo de José?». Si Jesús no fuera verdaderamente «hijo de José» habría tenido que sacarlos de su error. Pero Jesús es hijo de José, no porque José lo haya engendrado, sino porque Dios se lo dio como hijo suyo en este mundo. Dios dispuso que su Hijo fuera concebido por obra del Espíritu Santo en el seno virginal de María, cuando ella era esposa de «un hombre de la casa de David, llamado José». Por eso, el ángel Gabriel puede decirle con verdad acerca de ese Niño: «El Señor Dios le dará el trono de David, su padre» (Lc 1,27.32).


Jesús responde poniendo al descubierto el resentimiento que hay en la mente de todos, porque no ha hecho allí lo mismo que en otros lugares: «Seguramente, me dirán este refrán: “Médico, curate a ti mismo. Lo que hemos oído que ocurrió en Cafarnaúm hazlo también aquí en tu propio pueblo”». Para que se difunda ese reproche y cambie tan radicalmente la apreciación sobre Jesús, Él tuvo que detenerse un tiempo en su pueblo. Así se entiende que se vea en este relato lo ocurrido en dos sábados distintos. Jesús responde, definiendose como un profeta y explicando, de esta manera, el rechazo que está sufriendo de parte de sus conciudadanos: «En verdad les digo que ningún profeta es recibido en su propio pueblo». Y lo aplica a los grandes profetas de Israel, Elías y Eliseo: el primero fue enviado a una viuda de Sarepta de Sidón, habiendo muchas viudas en Israel; y el segundo limpió de la lepra a Naamán el Sirio, habiendo muchos leprosos en Israel. Esto terminó de encender el furor de todos en esa sinagoga: «Oyendo esto, todos en la sinagoga se llenaron de ira; y, levantandose, lo arrojaron fuera de la ciudad, y lo llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarlo».


En poco tiempo, la admiración se convirtió en ira criminal; quieren despeñarlo. Y lo habrían logrado, si Jesús no hubiera reaccionado en una forma que no conocemos; pero que se nos revela en esta conclusión: «Él, pasando por el medio de ellos, se marchó». Al final, realizó una de esas obras que revelan su poder, dejandolos a todos paralizados e impidiendoles cumplir su intención de eliminarlo. Pero se marchó ¡para no volver más!


Lo ocurrido a Jesús en su propio pueblo deja un sabor amargo. Se cumple en ese nivel restringido de su pueblo de Nazaret lo mismo que se cumplió cuando vino en medio de todos los que compartimos la naturaleza humana que Él asumió: «Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron» (Jn 1,11). Nos consuela el hecho de que el evangelista Juan abre una excepción: «A cuantos lo recibieron le dio el llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su Nombre» (Jn 1,12). Durante nuestra vida debemos procurar encontrarnos entre estos últimos, los que reciben a Jesús, porque creen que Él es el Hijo de Dios hecho hombre y, de esta manera, acogiendo su Palabra, son hechos hijos de Dios.


Felipe Bacarreza Rodríguez

Obispo de Santa María de los Ángeles

[igl.chile]

2013-10-06

Cord27_Lc17:5-10: Si tuvierais fe... adulta (feadulta131006)

si tuvierais fe... adulta

amigos de feadulta2 de octubre de 2013 09:31
Amigas y amigos:
Ya está ahí mismo la primera Jornada Fe adulta.  Así que dentro de nada nos veremos las caras... los 160 participantes previstos y los que deseen conectarse a través de Internet. Vamos a grabar las distintas sesiones de mañana y tarde y trataremos de subirlas a la web poco después. Bastará con pinchar los enlaces que iremos colocando en la pestaña dedicada a la Jornada.
Como estas primeras grabaciones van a estar necesariamente limitadas de calidad, pretendemos editar unos vídeos más cuidados, que colgaremos en la web más adelante. Vamos a ver qué tal resulta todo.
En las cartas que nos llegan hemos recogido varias adhesiones a la Jornada. Gracias a todos y todas.
La semana viene tan cargada que hemos tenido que abrir una nueva pestaña de artículos 3.
El evangelio del domingo 27 nos viene que ni al pelo: celebramos juntos el año de la fe…
Vicente Martínez: "Si tuvierais fe"… adulta. Nuestra cualidad de cristianos nos pide ser el Evangelio encuadernado en piel humana.
Lc 17, 5-10. Auméntanos la fe... Si tuvierais una fe como un grano de mostaza…
José Enrique Galarreta: Habacuc 1, 2-3 y 2, 2-4. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe. 2 Timoteo 1, 6-8 y 13-14. Vive con fe y amor cristiano.
Florentino Ulibarri: Creo, pero aumenta mi fe. Hoy nos sentimos descolocados y con las entrañas yermas, aunque estemos celebrando el año de la fe…
Vicky Irigaray: El amor es nuestro credo y nuestra fe. Enséñanos a fiarnos cada día más de ti y que eso nos lleve a ser más próximos de los demás.
Rafael Calvo: Fe y confianza. Tener fe en Dios no es creer una serie de dogmas, es sencillamente confiar en Él.
Fray Marcos: La falta de fe, construye ídolos. Para la mayoría de los cristianos, su dios es un ídolo, en quien puede confiar. No es el Dios con quien Jesús se identificó.
José Antonio Pagola: ¿Somos creyentes?"¡Qué pequeña es vuestra fe!". Los discípulos no protestan. Saben que tiene razón.
Enrique Martínez Lozano: Fe y gratuidad. Todo es Consciencia…, todo es Gracia. 

José Enrique Galarreta: Nuestros actos de fe. Nuestra fe no consiste en que a los creyentes les sale todo bien porque Dios está con ellos para evitarles los males de la vida.

Miguel Angel Mesa Bouzas: La fe, patrimonio de la humanidad. La fe anida en el interior de cada persona, Tenemos que descubrirla para dar respuesta a nuestras inquietudes.
Rogelio Cárdenas: Fe adulta. La fe no es sólo razón, ni sólo tripa ni sólo corazón… Pero sin todo ello, le faltaría algo de humano.
Salomé Arricibita: Sin defensas. Tal cual soy, te quiero y te espero, aumenta mi fe, barre mis miedos…

Y Francisco sigue dando que hablar… para bien, a los telediarios y a los teólogos.

Leonardo Boff: Con el Papa Francisco, el Tercer Mundo en el Vaticano. La Iglesia no puede eludir la misión especial de ponerse al lado de los pobres y los oprimidos y luchar por su liberación

Hans Küng: La prueba decisiva de Francisco. ¿Representa, por fin, el papa Francisco la primacía de una Iglesia pobre y pastoral  sobre una Iglesia institucional y secularizada?
Pedro M. Lamet: Un Papa se desnuda. "Dios no es certeza sino búsqueda. Está en la vida de toda persona aun cuando la vida de esa persona haya sido un desastre."
Carlos F. Barberá: La teología de Francisco. El cristianismo consiste en el seguimiento de Jesús y no en la adhesión a unas verdades por muy ciertas que éstas sean.
Carlos Ayala Ramírez: La Iglesia que soñamos. La primera reforma debe ser la de las actitudes. El pueblo de Dios necesita pastores y no funcionarios "clérigos de despacho". Un Iglesia de la misericordia si tiene futuro.
José Arregi: Una Iglesia de misericordia. El poder del papa es hoy motivo de esperanza, pero el poder del papado es, para mañana, justamente el problema. Que desaparezca en la Iglesia el poder absoluto, para que perdure el primado de la misericordia.
Noticias de alcance: El papa denuncia que la Curia sólo se preocupe del Vaticano.
.231'-Y algo más…
La Biblia, como el móvil. Jesús dice: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí».  Juan, 14
Dar es la mejor comunicación. Y la mejor experiencia de que el otro soy yo. "Sin saber quién recoge, sembrad". Nunca nada cae en el vacío.
Nos queda por hablar de la suma de todos, porque son fechas de más gastos de lo normal y francamente haremos números rojos en cuanto paguemos al Colegio lo que debemos (por la comida y cafés, 17 € por comensal y 450 € por el alquiler del salón de actos y demás), salvo que… lo remediemos entre todos. Ánimo y muchas gracias.
Un abrazo con la emoción del encuentro,
Rafael Calvo



2010-11-20

Cristo Rey con sombrero

Cord34, Cristo Rey con sombrero, 21 de Noviembre de 2010

2Sam 5, 1-3: Ungieron a David como rey de Israel
Salmo 121, 1-2. 4-5: Vamos alegres a la casa del Señor
Col 1, 12-20: Nos ha trasladado al reino de su Hijo querido
Lc 23, 35-43: Jesús, cuando llegues a tu reino acuérdate de mí


JESÚS DE NAZARET, cuando estaba ya crucificado, las autoridades le hacían muecas, nos dice el evangelio de Lucas. Desde mucho tiempo atrás, los israelitas esperaban a un mesías poderoso que iba a restablecer el poderío de Israel en el mundo. Por eso, cuando vieron a un personaje debilucho, pobre, que convivía con los pecadores y les lavaba los pies, incluso algunos lo veían como un peligro para sus intereses, mejor decidieron perseguirlo, burlarse y ejecutarlo en la cruz. Entonces, ¿de qué tipo de Reino hablaba Jesús de Nazaret? Actualmente, ¿cuáles son los signos del Reino? ¿Cuáles deberán ser las actitudes o rasgos de los discípulos de Jesús para pertenecer al Reino? ¿Cuál será el mejor camino para adentrarnos al Reino? La Iglesia actual, ¿es signo del Reino? ¿Quiénes? ¿Cómo? Es tiempo oportuno de evaluarnos.


La Palabra nos dice que Jesús incluye a todos en su Reino de Vida (Mc 2, 16; Lc 7, 36-50) y opta por las más pobres (Lc 14, 15-24). Por tanto, el reinado de Dios les pertenece en primer lugar a los pobres (Lc 6, 20; Cf. Lc 4, 18-19). En APARECIDA, los obispos afirman que Jesucristo es el Reino de Dios que transforma nuestra Iglesia y nuestra sociedad (AP 382), un Reino de vida digna para todos (AP 361). Habría que subrayar las señales del Reino: la vivencia de las bienaventuranzas, la evangelización de los pobres, el acceso de todos a los bienes de la creación, entre otros (AP 383). Esto implica ser discípulos que aprendemos y practicamos las bienaventuranzas del Reino, su estilo de vida, su obediencia, su compasión ante el dolor humano, su cercanía a los pobres (AP 139; Cf. 152; 353).


QUÉ LES PARECE si hacemos nuestra la misión del Reino de Jesucristo:

1) Asumimos las bienaventuranzas del Reino para ser seguidores de Jesús. ¿Cómo le hacemos?

2) Asumimos la evangelización de los pobres. ¿Cómo le hacemos?

3) Asumimos la transformación de nuestra Iglesia y la sociedad. ¿Cómo le hacemos?

Me parece que la pregunta de fondo es ¿Cómo le hacemos para quitarnos el cetro y ponernos un sombrero de paja? ¿Cómo le hacemos para quitarnos los apegos y el afán de triunfo y poder?


Agustín, Pbro.



Tu reino es vida -S. 72- Miguel Manzano - Ciberiglesia.net .mp3
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Constancia hasta el fin


Cord33, Constancia hasta el fin, 14 de Noviembre de 2010


Mal 3, 19-20a: Les iluminará un sol de justicia
Salmo 97: El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.
2Tes 3, 7-12: El que no trabaja, que no coma
Lc 21, 5-19: Gracias a la constancia salvarán sus vidas


JESÚS DE NAZARET, advierte a sus discípulos sobre el falso mesías: 'Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado' A principios de 1980 había un testigo de jehová que todavía esperaba el fin de este sistema inicuo de cosas pronosticado por su organización religiosa para 1975, por lo que, a pesar de andar ya en los treinta años de edad, había decidido no casarse para estar totalmente concentrado en tan importante acontecimiento. Ya antes la Watchtower había pronosticado varias veces el fin y… parece que no ha sucedido nada. El superintendente de quien hablamos actualmente es abuelo. La W hace tales pronósticos del fin argumentando que las guerras, los terremotos, epidemias y el hambre son signo de que ya es tiempo. Otros han puesto otras fechas más cercanas, por ejemplo en el año 2000 –cuando se vendieron muchas velas por una supuesta obscuridad- y últimamente en el 2012. Pues bien, no solamente nadie sabe ni el día ni la hora, sino que lo realmente importante, nos dice Jesús, es dar testimonio de él.


La Palabra recomienda, con respecto a los falsos mesías, no dejarnos engañar (Lc 21, 8). En APARECIDA, los obispos afirman que "el testimonio de comunión eclesial y la santidad son una urgencia pastoral" (AP 368). La comunión eclesial, la cual se refiere al Pueblo de Dios y se sustenta en la comunión con la Trinidad (AP 155), se vive en la pertenencia a una comunidad concreta en la que podemos vivir una experiencia permanente de discipulado y de comunión con los Obispos y con el Papa (AP 156), se nutre con el Pan de la Palabra y con el Pan del Cuerpo de Cristo (AP 158). La Iglesia atrae cuando vive en comunión (Rom 12, 4-13; AP 159).


QUÉ LES PARECE si procuramos primero estar en comunión diaria con Dios Trinidad: con Dios misericordioso y providente, con Jesucristo pobre y misionero, y con el Espíritu Santo autor de la comunión. Qué les parece si tratamos de articularnos todas las parroquias para tratar de vivir el mandamiento del amor. Qué les parece si tratamos de articularnos todos los grupos apostólicos, los movimientos, las asociaciones, las Cebs o pequeñas comunidades, y pongamos nuestros carismas al servicio de toda la comunidad bajo la guía del Obispo y del párroco. ¿Complicado, verdad? Precisamente porque se levantará un grupo contra otro, un movimiento contra otro, un modelo de Iglesia contra otro. Sin embargo, quien se mantenga constante tratando de dar testimonio de comunión conseguirá la vida (Cf. Lc 21, 19)


Agustín, Pbro.


2010-11-05

La conversión de Zaqueo


Cord31, San Zaqueo, 31 de Octubre de 2010

Sab 11, 22-12,2: Te compadeces, Señor, de todos, porque amas a todos los seres
Salmo 144: Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey
2Tes 1, 11—2, 2: Que Cristo sea glorificado en ustedes, y ustedes en él
Lc 19, 1-10: La conversión de Zaqueo


JESÚS DE NAZARET, poco antes de su entrada triunfal a Jerusalén, tiene un encuentro con una persona llamada Zaqueo, quien es jefe de publicanos y rico, y por lo mismo mal visto por la gente. Pues bien, en su casa le dice a Jesús que dará la mitad de sus bienes a los pobres y devolverá 4 veces más lo defraudado. Viene a mi mente el Sr. Warren Buffett, quien recientemente donó la cantidad de $31 mmd para obras de caridad. ¡Increíble! Hoy día, uno de los cánceres en todos los niveles sociales es la CORRUPCIÓN. Estamos tentados a enriquecernos con dinero mal habido o robarlo sea desde el erario público, la empresa o desde la Iglesia. Tentados a dar la mordida, despedir al trabajador sin su dinero completo, a evadir impuestos, etc. Observemos que el proceder justo, humano y solidario de Zaqueo fue debido al encuentro con Jesús. ¡Alegrémonos porque nosotros también tenemos la oportunidad de un encuentro así con el Señor!

La Palabra dice que entre los primeros cristianos: "No había entre ellos ningún necesitado, porque los que poseían campos o casas los vendían, y entregaban el dinero a los apóstoles, quienes repartían a cada uno según su necesidad." (Hech 4, 34-35). En APARECIDA, los obispos afirman que "Es necesario presentar a la persona humana como el centro de toda la vida social y cultural, y contrarrestar la cultura de muerte con la cultura cristiana de la solidaridad. (AP 480) En el proceso de la formación de los discípulos se afirma que la conversión "Es la respuesta de quien ha escuchado al Señor, cree en Él por la acción del Espíritu y se decide a ser su amigo, cambiando su forma de pensar y de vivir." (AP 278-b)

QUÉ LES PARECE si, como bautizados, procuramos recomenzar desde Cristo (AP 549) que significa renovar nuestro compromiso desde las bienaventuranzas, promover la cultura del compartir y una vida pobre (AP 540); como empresarios, procuramos generar empleo digno, promover una sociedad justa y una convivencia ciudadana con bienestar y paz, no invertir en acciones especulativas, considerar a los trabajadores "y a sus familias' como la mayor riqueza de la empresa, ser generosos en obras de solidaridad y misericordia (AP 404); Qué les parece si contra la corrupción promovemos leyes más severas contra funcionarios públicos y una nueva educación de honestidad e integridad moral (AP 507).

Agustín, Pbro.

2010-10-18

La viuda y el juez


Cord29, La viuda y el juez, 17 de Octubre de 2010
Ex 17,8-13: Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía Israel
Salmo 120: El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
2Tim 3, 14-4, 2: El hombre de Dios estará perfectamente equipado para toda obra buena
Lc 18, 1-8: Dios hará justicia a sus elegidos que claman

JESÚS DE NAZARET, después de haber contestado la pregunta de los fariseos sobre la llegada del Reino, inculca a sus discípulos a orar siempre sin desanimarse. Para ello les narra una parábola en donde una viuda pide al juez –ateo e irrespetuoso con los hombres- justicia con su adversario. Esta viuda representa a todas aquellas personas abandonadas a su suerte. El juez, finalmente acepta ayudar a la viuda para que ya no lo molestara. Si este juez injusto escuchó y ayudó a la viuda, ¡pues con más razón el Juez justo y misericordioso nos hará justicia contra nuestro adversario! El Señor nos inculca, pues, a que perseveremos en una oración confiada. Una oración que, además de sanarnos, nos fortalezca para cumplir la misión del Reino que consiste en solidarizarnos con las viudas desamparadas de hoy, es decir, los sujetos emergentes. ¿Hace usted oración todos los días? ¿Cómo le hace, qué dice? Además de la oración, ¿qué otras cosas hace?

La Palabra dice que cuando Jesús hacía oración en el huerto, momentos antes de su aprehensión, advierte a sus discípulos: "Permanezcan despiertos y oren para no caer en la tentación. El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil" (Mc 14, 38). Por otra parte, la petición de la viuda va en la línea de la propuesta del Señor: "Busquen primero el reino [de Dios] y su justicia" (Mt 6, 33). En APARECIDA, cuando se aborda la opción preferencial por los pobres (Cf. AP 391-393), se afirma que "Nuestra solidaridad se ha de manifestar en la defensa de la vida, de los ddhh, y en el acompañamiento de los más débiles y excluidos para que sean sujetos de cambio." (AP 394)

QUÉ LES PARECE si, recordando el axioma latino "ora et labora", nos proponemos por una parte orar todos los días, o bien en fortalecer nuestra oración. Es muy recomendable que nuestra oración sea dirigida al Padre, al Espíritu Santo y a Jesucristo. Agradecimiento con el Padre, los dones y el carisma con el Espíritu y la Misión del Reino con el Maestro, a quien seguimos sus pasos. Tomemos conciencia de nuestra enfermedad y pecado, y tomemos en cuenta a nuestros santos de devoción. Pero no nos establecemos aquí, ¿qué les parece si luego nos encarrilamos en la otra dimensión del axioma –labora- trabajando por la justicia en especial con aquellas personas que están abandonadas a su suerte como la viuda de la parábola.

Agustín, Pbro.

2010-09-29

El rico epulón

C26, El rico epulón, 26 de Septiembre de 2010

Am 6, 1a. 4-7: ¡Ay de ustedes, que viven tan tranquilos!
Salmo 145: Alaba, alma mía, al Señor.
Lc 16, 19-31: Parábola del rico Epulón

JESÚS DE NAZARET cierra con broche de oro el tema de la tentación del dinero con la parábola del rico epulón. Personaje que le gustaba vestir elegantemente con prendas muy caras y le gustaba banquetear espléndidamente todos los días, pero a la puerta de su casa estaba Lázaro, andrajoso, enfermo y hambriento. Ambos murieron y el rico se fue al infierno... y le suplicaba a Abrahán que mandara a Lázaro a advertir a sus hermanos para que no les pasara lo mismo. Pero Abrahan dijo que tenían a Moisés y a los profetas. La vida eterna se gana con la solidaridad presente, pero el mal uso del dinero es una piedra de tropiezo, y corremos el riesgo de pasar por alto lo realmente importante. Nos preguntamos: Desde el erario público: ¿Cómo gastamos el dinero? ¿Por qué sigue habiendo tanta pobreza, desigualdad y enfermedades en México? Desde las acciones eclesiales: ¿A qué le dedicamos más tiempo: a la misión permanente o a recabar fondos para x proyecto? ¿Qué porcentaje gastamos en la pastoral social, particularmente en los enfermos y hambrientos? Es posible que nuestro apego al dinero impida asomarnos fuera del templo y más aún, que nos mantengamos insensibles ante el enfermo y hambriento.

La Palabra dice que en el juicio final, los que fueron indiferentes en hacer el bien a los más vulnerables preguntarán al Señor que cómo fue, y "Él responderá: Les aseguro que lo que no hicieron a uno de estos más pequeños no me lo hicieron a mí. Éstos irán al castigo perpetuo y los justos a la vida eterna."(Mt 25, 45-46; Mt 6, 19; 16, 26) Por su parte en APARECIDA se dice que el consumismo y la acumulación de bienes nos lleva a un placer inmediato y oscurece el sentido de la vida (AP 357).

QUÉ LES PARECE si dentro del proceso de la misión permanente en que estamos incorporados, nos convencemos de llevarla a cabo principal y directamente en las casas de las pequeñas comunidades que hemos estado promoviendo. Y hacemos un buen análisis de la realidad para detectar a los "Lázaros" hoy en día. El Señor, con la parábola del rico y Lázaro nos invita a no ser atrapados por el dinero. Por tanto, ¡salgamos de nosotros mismos, de nuestros templos y salones parroquiales, y accedamos hasta el Señor presente en los marginados de hoy!

Agustín, Pbro.

2010-09-23

El administrador astuto


Cord25, El administrador astuto, 19 de Septiembre de 2010

Am 8, 4-7: Contra los que "compran por dinero al pobre"
Salmo: 112: Alaben al Señor, que alza al pobre.
1Tim 2, 1-8: Que se hagan oraciones a  Dios, que quiere que todos se salven
Lc 16, 1-13: No se puede servir a Dios y al dinero

JESÚS DE NAZARET vuelve a arremeter contra los fariseos, amantes del dinero (Lc 16, 14), con la parábola del "administrador astuto". Este, acusado de derrochar el dinero de su amo, y sabiendo que pronto será despedido, utiliza una estrategia que hasta será reconocida como astuta por su amo. Decide renunciar a su comisión de administrador que habría de ganar con los deudores de su amo. Esto le permite que al ser despedido, aquellos deudores le den chamba. Eso nos recomienda ahora el Maestro a nosotros: Que aprovechemos el dinero para hacer amigos que nos reciban en la morada eterna. ¿Cómo manejamos nuestro dinero? ¿Lo prestamos a usura? ¿Con intereses altísimos? ¿Acumulamos explotando a los trabajadores? ¿Acumulamos cobrando harto dinero por los servicios básicos? Hoy el evangelio nos invita a invertir nuestro dinero en beneficio de los demás. Podríamos decir que este beneficio podría ser lo justo o rayar en lo generoso, dependiendo de cómo lo hayamos obtenido. ¿En qué invertimos desde la Iglesia? ¿En qué invertimos desde el gobierno?

La Palabra dice que "No pueden estar al servicio de Dios y del dinero" (Lc 16, 13). San Pablo afirma que para los vanidosos "la religión es una fuente de riqueza", y su afán de enriquecimiento los hacer caer "en tentaciones y trampas… que precipitan a los hombres en la ruina y la perdición. La raíz de todos los males es la codicia" (1 Tim 6, 5.9-10). APARECIDA  por su parte afirma que "Ante la tentación del consumismo individualista, nuestra opción por los pobres corre el riesgo de quedarse en un plano teórico o meramente emotivo. Por tanto, se nos pide dedicar tiempo a los pobres, escucharlos, acompañarlos, compartir con ellos nuestro tiempo y buscar, desde ellos, la transformación de su situación (Lc 14, 13). / Ser sus amigos." (AP 397-398).

QUÉ LES PARECE si desde la Iglesia invertimos mucho más dinero para la planeación y ejecución de la misión continental permanente: Retiros, talleres, cuadernos, transporte, personal a tiempo completo, etc. Qué les parece si empezamos a conocer cómo ingresa el dinero a las arcas públicas y, lo más importante, cómo se gasta, para luego, ejerciendo nuestros derechos ciudadanos, busquemos la manera de participar cada vez más en las decisiones que tienen que ver con el sistema económico del país.

Agustín, Pbro.

Alegría por la conversión

Cord24, alegría por la conversión, 12 de Septiembre de 2010

Ex 32, 7-11. 13-14: El Señor se arrepintió de la amenaza que había pronunciado
Salmo: 50: Me pondré en camino adonde esta mi padre.
1Tim 1, 12-17: Cristo vino para salvar a los pecadores
Lc 15, 1-32: Habrá alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta

JESÚS DE NAZARET es criticado por los fariseos y escribas porque convive y come con pecadores. Entonces cuenta tres parábolas, llamadas "parábolas de la misericordia". La misericordia de Dios es una característica en el evangelio de Lucas. La primera la oveja perdida, la segunda es la moneda perdida y la tercera es el hijo pródigo. Las tres tienen como común denominador la alegría por haber encontrado la oveja, la moneda y al hijo que se había perdido. Hay una gran celebración en el cielo por el pecador arrepentido. Aunque Dios nos ama a todos, tiene una especial atención hacia el pecador. En nuestra vida ordinaria, en nuestro trabajo pastoral, ¿cómo nos acercamos a los pecadores? ¿Cómo involucramos a los que desean volver a la casa del Padre? ¿Nos alegramos o nos da envidia cuando vemos a una persona entregada a un ministerio eclesial después de haber salido del pecado? ¿Somos conscientes de la gratuidad de Dios?

La Palabra dice que "habrá más fiesta en el cielo por un pecador que se arrepienta que por noventa y nueve justos que no necesiten arrepentirse" (Lc 15, 7). También dice que "Dios no se complace en la muerte del pecador, sino en que se convierta y viva" (Ez 18, 23). APARECIDA por su parte afirma que "La alegría del discípulo es antídoto frente a un mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la violencia y el odio. Conocer a Jesús es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo" (AP 32).

QUÉ LES PARECE si en primer lugar tomamos conciencia de que somos hijos dignos de Dios destinatarios de su amor, con los mismos derechos y deberes, y que por lo tanto, vale la pena amarnos profundamente. Hijos "dignos" significa que Dios es feliz por habernos creado y habernos adoptado como sus hijos. Por lo mismo, tan llenos de amor no nos queda más que ir al encuentro del extraviado, del que sufre… hasta encontrarlo y finalmente celebrar ese encuentro. Cuando somos conscientes de la gratuidad de Dios y valoramos lo que nos ha dado, no existe el riesgo de la envidia.

Agustín, Pbro.

2010-09-12

El seguimiento total

Cord23, seguimiento total, 5 de Septiembre de 2010

Sab 9, 13-18: ¿Quién comprende lo que Dios quiere?
Salmo 89: Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Lc 14, 25-33: Amar más a Dios

JESÚS DE NAZARET había ido asustando a sus discípulos diciéndoles que seguirlo es tan difícil como entrar por la “puerta estrecha”. Anteriormente decía a sus discípulos que habría que recibir el Reino con una actitud de humildad y de caridad preferencial hacia los pobres. Ahora les pide un seguimiento total por encima de cualquier bien personal o familiar. Hoy, muchos bautizados tienen un cierto compromiso con su familia, con su trabajo y uno que otro con su entorno social. Pero casi nada de compromiso con la Iglesia ni con Dios. Hoy, Jesús condiciona su seguimiento: Primero el compromiso es con él y luego con lo demás. ¿Cuántas horas a la semana dedica usted a Dios, a su Iglesia, a su familia, a su trabajo, a su persona, al bien común?

La Palabra dice que “cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo” (Lc 14, 33). APARECIDA por su parte afirma que los Rasgos del discípulo son: que Jesucristo sea su centro, familiarizado con la Palabra, la confesión y la Eucaristía; se inserte en la comunidad eclesial y social; solidario y misionero (AP 292). El documento nos menciona algunos compromisos: Compromiso del bautismo (228), con la justicia social (363), con la cultura de la vida (358), con la misión continental (362), que hemos de fundamentar en la roca de la palabra de Dios (Benedicto XVI, DI 3; AP 247). El compromiso de formar pequeñas comunidades en el Continente (310), pues son un medio privilegiado para vivir la espiritualidad de comunión (307).

QUÉ LES PARECE si, partiendo de los cuatro ejes que Aparecida (# 226) nos recomienda reforzar, nos proponemos lo siguiente:
1) La experiencia religiosa: Nos comprometemos con Dios en la participación dominical en la Misa y rezando el Padre Nuestro todos los días.
2) La experiencia comunitaria: Nos comprometemos a construir en la parroquia una red de Cebs que favorezca la relación y el fortalecimiento de la familia, los derechos humanos, el mundo del trabajo y la participación en la vida pública del país.
3) La formación bíblico-doctrinal: Nos comprometemos a usar mucho más la Palabra de Dios. Que sea nuestro libro de cabecera, de estudio y de trabajo pastoral.
4) El compromiso misionero con los alejados: Nos comprometemos en participar en la misión continental permanente desde la parroquia a donde asisto.

Agustín, Pbro.

2010-09-04

La humildad

Cord22, la humildad, 29 de Agosto de 2010

Eclo 3, 17-18. 20. 28-29: Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios
Salmo 67: Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.
Lc 14, 1.7-14: El que se enaltece será humillado

JESÚS DE NAZARET advertía a sus oyentes que construir el Reino de Dios era tan complicado como entrar por la “puerta estrecha”. Ahora Jesús explicita esta idea cuando nos invita a recibir el Reino con una actitud de humildad y de caridad preferencial hacia los pobres. Complicadísimo en la cultura actual en la que nos vemos tentados a creer que por nuestro ministerio, profesión, estudios, religión, estado económico, color de piel, etc. somos superiores a los demás; y pensamos que los demás debieran de obedecer y servir a nuestras necesidades o a veces a nuestros antojos. Así podría suceder en la parroquia, en la diócesis, en la familia o en la sociedad con sus gobernantes. Su párroco, obispo, padre de familia; su alcalde, su gobernante, su presidente, ¿es humilde y ha optado por los lisiados? ¿O es soberbio y ha optado por sí mismo ocupando el mejor lugar del banquete?

La Palabra dice que el que quiera ser el más grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un servidor (Lc 22, 26). San Pablo nos recomienda mirar a los demás como superiores. APARECIDA por su parte afirma que la Iglesia es casa de los pobres (AP 524 y 8). Asimismo reconoce que Dios nos ha creado libres y nos ha hecho sujetos de derechos y deberes (AP 104). Dignidad que el Evangelio nos exige proclamar (AP 390). Los laicos tienen derecho de participar hasta en las decisiones de la acción pastoral de la Iglesia (AP 211, 213 y 371).

QUÉ LES PARECE si nos proponemos tumbar del caballo de la soberbia a toda aquella persona que siguiendo su soberbia ha marginado a los pobres de su participación en muchos sentidos. Qué les parece si ayudamos a que los marginados se incorporen al banquete del Reino y ocupen los lugares que les corresponde. Qué les parece si empezamos a diseñar herramientas que nos permitan participar con creatividad en la Iglesia, en la familia y en los asuntos públicos de nuestra comunidad y país.

Agustín, Pbro.

2010-08-22

La puerta estrecha

Cord21, la puerta estrecha, 22 de Agosto de 2010

Is 66, 18-21: De todos los países traerán a todos sus hermanos
Salmo 116: Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio
Heb 12, 5-7.11-13: El Señor reprende a los que ama
Lc 13, 22-30: Muchos intentarán entrar y no podrán


JESÚS DE NAZARET continúa su viaje a Jerusalén hacia la cruz, pasando por pueblos y aldeas en los que enseñaba. En este contexto alguien le pregunta: Señor, ¿son pocos aquellos que se salvaran? Jesús responde que para salvarse se necesita hacer un esfuerzo por entrar por la “puerta estrecha”, es decir, hacer un esfuerzo significativo por construir el Reino de Dios lo cual de por sí es complicado. Y más difícil cuanto más se acaparan los primeros lugares del Reino. Muchos fariseos y doctores de la ley pensaban que ese esfuerzo no les era necesario porque tenían ya segura la salvación. ¿Cuál será ahora la puerta ancha en el ámbito eclesial y social? El individualismo pastoral y el creciente estado de inseguridad y violencia me parecen las puertas malévolas más atrayentes en la actualidad. El primero se refleja en la falta de compromiso por el Reino en la mayoría de los bautizados; el segundo es consecuencia entre otros factores por el monopolio-pobreza y por un estado rebasado.

APARECIDA dixit que en Jesucristo, el Reino de Dios que transforma la Iglesia y la sociedad, somos hijos dignos de Dios, con los mismos derechos y deberes (AP 382). Y por tanto, ser discípulos y misioneros de Jesucristo nos lleva a promover la dignificación de todo ser humano, y a trabajar junto con los demás ciudadanos e instituciones para ello. Urge crear estructuras que consoliden un orden social, económico y político en el que no haya inequidad y donde haya posibilidades para todos, y que promuevan una buena convivencia humana que impidan la prepotencia y faciliten los consensos sociales (AP 384).

QUÉ LES PARECE si nos proponemos hacer el esfuerzo en trabajar en comunión a favor de todo el cuerpo de Cristo más allá de mi grupo o pequeña comunidad, más allá de mi movimiento o asociación, de mi capilla, de mi parroquia... Qué les parece si nos proponemos hacer 5 minutos diarios de oración por una persona que haya caído en la delincuencia y/o corrupción por su liberación de tal esclavitud del mal. Y finalmente, para los pudientes, qué les parece hacer el esfuerzo por promover integralmente a una persona o familia para que salgan adelante en este valle de lágrimas.

Agustín, Pbro.

2010-08-03

LA AVARICIA

Ciclo COrd.18, La avaricia, 1° de Agosto de 2010
¿Para quién serán todos tus bienes? (Lc 12,20)

JESÚS DE NAZARET se da cuenta cómo entre los mismos hermanos se da la avaricia al no querer compartir la herencia, y aprovecha para narrar la parábola del hombre avaro. Personaje que tuvo una gran cosecha y pensaba en construir graneros más grandes para acumular y darse a la buena vida. Sin embargo, esa noche iba a morir. Jesús, enseña a la multitud que la vida no depende de la abundancia de los bienes que se tenga. ¿Sabe usted que en México vive el hombre más rico del mundo? ¿Sabe usted que en México hay alrededor de 10 hombres con más de mil millones de dólares? ¿Qué opina de la acumulación de dólares de estas personas? Por otra parte, ¿conoce usted el saldo económico de su parroquia y de su diócesis?
APARECIDA dixit que la vida sólo se desarrolla plenamente en la comunión fraterna y justa (AP 359), pero la cultura dominante de la acumulación y el consumismo hedonista e individualista (AP 540 y 357), ha dado como resultado condiciones de exclusión para muchas personas, lo cual contradice el proyecto del Padre. Por esto el amor a Dios nos invita a todos a suprimir las graves desigualdades sociales y las enormes diferencias en el acceso a los bienes (AP 358). El Señor nos previene sobre la obsesión por acumular (Mt 6, 19; 16, 26; AP 357), y nos enseña que lo más importante es el Reino (Lc 12, 31).
QUÉ LES PARECE si nos proponemos promover la cultura del compartir y hacer un gran esfuerzo en vivir un estilo de vida sobrio, ya que además de seguir los pasos de Jesús, se nos recomienda para ir al encuentro de los hermanos que viven en la indigencia (AP 540). Qué les parece si hacemos el intento de comunicarnos con los hombres más ricos de México para dialogar y emprender proyectos creativos para restaurar la vida de millones de excluidos en México. Invitarlos a que no inviertan su capital en acciones especulativas o acumulativas sino en obras de solidaridad y misericordia (AP 404). Ciertamente no les afectará gran cosa y si ganarán mucho.

Agustín, Pbro.

2010-07-25

EL PADRE NUESTRO

Ciclo C, Ord.17, El Padre Nuestro, 25 de Julio de 2010

Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá (Lc 11, 9)

JESÚS DE NAZARET oraba con frecuencia, y en una ocasión los discípulos le dijeron que querían aprender a orar como los discípulos de Juan el Bautista. Les enseña una oración brevísima pero muy completa: el Padre Nuestro. Y les recomienda que lo hagan con una insistencia casi molesta. Me llaman la atención tres partes de la oración: “Padre nuestro”, “tu Reino” y “nuestro pan”, por ser el eje de nuestra vivencia evangélica. Ahora bien, ¿oramos con espíritu filial? ¿Oramos con insistencia? ¿Qué pedimos? Cuando decimos “Venga a nosotros tu Reino”, ¿nos acordamos de los deudos de la mina de Pasta de Conchos? ¿Nos acordamos de los trabajadores electricistas despedidos de LyFC y que integran el sindicato del SME?

APARECIDA dixit que lo primero que tenemos que anunciar y escuchar es que nuestro Padre desea que seamos hijos suyos y que participemos de su vida divina que es trinitaria (AP 348). Pero, además de apasionarnos por el Padre, los seguidores de Jesús, guiados por el Espíritu (Gal 5, 25), y siguiendo el ejemplo del Maestro, lo hacemos también por el Reino (AP 152), el cual consiste en una vida digna para todos (AP 361). Sus señales son la vivencia de las bienaventuranzas, la evangelización de los pobres y el acceso de todos a los bienes de la creación, entre otros (AP 383).

QUÉ LES PARECE si hacemos el intento de reflexionar sobre la situación de nuestra parroquia, diócesis y sociedad en relación a los signos del Reino para evaluar la misión permanente. Lo más importante a verificar es si estamos evangelizando a los pobres y el acceso de ellos a la comida. Sabiendo que esta misión es difícil, qué les parece si nos proponemos hacer oración y ayuno con insistencia para discernir la voluntad del Padre y vencer la tentación de tomar otros caminos (AP 149). Qué les parece si nos proponemos hacerla no sólo personalmente sino también comunitariamente teniendo como fuente de alimento la Palabra y la Eucaristía (AP 255), incluyendo la oración en familia (AP 119).

Agustín de Rem

2010-07-18

Marta y María

Cord16, Marta y María, 18 de Julio de 2010
Se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra
(Lc 10, 39)

JESÚS DE NAZARET, en su viaje a Jerusalén se detiene en Betania, en donde encuentra la hospitalidad de Marta y María, las hermanas de Lázaro. Allí, al mismo tiempo que descansa de sus correrías, aquellas mujeres le escuchaban con atención sin descuidar la hospitalidad. En este ambiente amable Jesús quiere enseñar a todos el verdadero valor de la Palabra de Dios. Quiere orientar nuestra mirada, de entre todo lo necesario a lo único esencial.

El trabajo, la participación ciudadana, la familia, el descanso, la recreación y el estudio son necesarios, pero la escucha de la Palabra de Dios es lo esencial, lo que da orientación a todos lo demás, como la visagra a todos los elementos de una puerta. Se trata de una asidua y atenta escucha de la Palabra que luego se convertirá en vivencia del evangelio. En una sociedad cada vez más laica la cosa se pone realmente problemática.

APARECIDA dixit que para que un discípulo sea discípulo de verdad se verán en él los siguientes rasgos: Que Jesucristo sea su centro, familiarizado con la Palabra, la confesión y la Eucaristía; se inserte en la comunidad eclesial y social; y sea solidario y misionero (Cf. AP 292).

QUÉ LES PARECE si, como pequeñas comunidades, nos proponemos que la Palabra de Dios sea el faro de nuestro camino misionero (AP 180). El don de la hospitalidad tiene mucho que ver en esto. Sería bueno trabajar la hospitalidad con los demás que nos visitan y con Dios que nos visita con su Palabra. Pero luego, habrá que reflexionar, responder y tratar de aplicar un plan en relación a los siguientes interrogantes: ¿Cómo hacerle para adecuar la pastoral a la realidad urbana en cuanto a lenguaje, horarios, y prácticas? (Cf. AP 518-A); ¿Cómo hacerle para anunciar la Palabra de Dios con belleza en la gran urbe? (Cf. AP 518, L).

Agustín, Pbro.

2010-07-13

El buen samaritano

XV Domingo del Tiempo Ordinario
Ciclo C Ord., 11 de Julio de 2010
Anda y haz tú lo mismo".

Una persona violentada en su dignidad, es abandonada a su suerte por los más rigurosos cumplidores, sacerdotes y levitas, y es paradójicamente el de fuera, el samaritano (el “ilegal”, el que se sale de la norma) el que acude en auxilio del que anda tirado y sufre. Jesús, sabía de la fuerza que tiene el verdadero encuentro con los Otros, sobre todo si se trate de seres sufrientes. Nuestro prójimo no es más que ese Otro que aparece en nuestro camino, que necesita de nuestra mirada, de nuestro tiempo… de nuestra escucha. Aquel en el que, podemos estar seguros, Dios habita y a quien hemos de Amar con toda el alma, con todo el ser.

Hoy, aquí y ahora, quién es "mi prójimo"? Acaso los damnificados por el huracán alex? Acaso los desempleados? Acaso los hijos abandonados por sus padres que ambos tienen que trabajar para alcanzar comer? Acaso por los que van viviendo una vida sin sentido?

Aparecida dixit: Hoy queremos ratificar, incluso hasta el martirio, la opción del amor preferencial por los pobres hecha en las Conferencias anteriores [Medellín 14, 4-11; DP 1134-1165; SD 178-181]. Que sea preferencial implica que debe atravesar todas nuestras estructuras y prioridades pastorales. (AP 396)

Si queremos llevar a cabo la misión continental permantente, actuemos en consecuencia. No nos quedemos sólo en el plano teórico, como bien nos advierte el Magisterio: Ante la tentación del consumismo individualista, nuestra opción por los pobres corre el riesgo de quedarse en un plano teórico o meramente emotivo. Por tanto, se nos pide dedicar tiempo a los pobres, escucharlos, acompañarlos, compartir con ellos nuestro tiempo y buscar, desde ellos, la transformación de su situación (Lc 14, 13) (AP 397). Seámos sus amigos (AP 398).

Agendemos un tiempo a la semana...
Agustín, pbro.

2010-07-01

Envío de los 72 discípulos

14º domingo de tiempo ordinario, ciclo C. 20100704, Eliana

Is 66, 10-14c: Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz
Salmo 65: Aclamen al Señor, tierra entera.
Gal 6, 14-18: Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús
Lc 10, 1-12, 17-20: La cosecha es abundante

Is 66, 10-14: Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo.

La alegría del pueblo de Israel cuando contempla su renacer después de todas las amarguras del destierro la muestra el tercer Isaías con la figura del parto y los hijos recién nacidos que necesitan de la madre para mamar de sus pechos y recibir sus consuelos, los llevaran en sus brazos y sobre las rodillas los acariciarán. Están en la mano del Señor y como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo.

La figura de Dios Madre es muy querida para los profetas. Sin duda la experiencia familiar del padre, de la madre y de los hijos, es quizás la más admirable y comprensible para todos, cuando se quiere hablar del amor de Dios.

Cuando la Biblia habla de Dios Padre, ciertamente no está determinando el género masculino de la divinidad. Es cierto que esta denominación y esta traducción están condicionadas sociológicamente y sancionadas por una sociedad de carácter varonil. Pero, realmente, a Dios no se le quiere concebir simplemente como a un varón. Sobre todo en los profetas, Dios presenta rasgos femeninos maternales. La noción de Padre aplicada a Dios, debe interpretarse simbólicamente. Padre es un símbolo patriarcal -con rasgos maternales-, de una realidad transhumana y transexual que es la primera y la última de todas.

El profeta Oseas en el capítulo undécimo, trae uno de los textos más bellos del Antiguo Testamento. La experiencia del amor de Dios hace decir al profeta que el Señor ha ejercido las tareas de un padre-madre con el pueblo. También otros profetas presentan a Dios con características materno-paternales: un Dios que consuela a los hijos que se marchan llorando, porque los conduce hacia torrentes por vía llana y sin tropiezos (Jer 31,9); un Dios a quien le duele reprenderlos: ¡Si es mi hijo querido Efraim, mi niño, mi encanto! Cada vez que le reprendo me acuerdo de ello, se me conmueven las entrañas y cedo a la compasión. (Jer 31,20).

Esa ternura del amor de Dios queda expresada de manera inigualable en la figura de la madre:

¿Puede una madre olvidarse de su criatura, dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvide, yo no te olvidaré (Is 49,15).

Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo (Is 66,13).

Realmente el pueblo se sentía hijo de Yahveh. Desde la primera experiencia salvífica de Dios en la salida de Egipto, el Señor ordenó a Moisés decir al Faraón: Así dice el Señor. Israel es mi hijo primogénito, y yo te ordeno que dejes salir a mi hijo para que me sirva (Ex 4,23). Y esa seguridad que la experiencia de Dios-Padre daba a los israelitas no les permitía sentirse huérfanos porque, si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá (Sal 27, 10).

La paternidad de Dios evocaba también una atención especial y una relación de protección de frente a aquellos que necesitaban ayuda y cuidado. Los profetas muestran la predilección de Dios por los pobres, los pecadores, los huérfanos y las viudas, en una palabra por todos aquellos que sólo podían esperar la salvación de la intervención amorosa del Padre-Madre que se preocupa más por los hijos desprotegidos y abandonados que por los demás.

Salmo 65 (66): Bendito sea Dios que no me ha retirado su amor

Se trata de un salmo cuya primera parte es un himno de alabanza y luego, a partir del versículo 13 continúa con una acción de gracias.

Los motivos de la alabanza son el poder soberano de Dios en favor de la humanidad, los prodigios que vivió el pueblo a la salida de Egipto, el paso del Mar Rojo y como se fueron rindiendo los enemigos.

Se invita a todos los pueblos a alabar al Señor, ya no por las acciones pasadas sino por los beneficios a la comunidad del salmista que se convierten entonces en motivos para la acción de gracias, peligros y pruebas ante las cuales la comunidad acude al Señor quien los escucha.

Todo el salmo es una invitación a los oyentes: la tierra entera, el pueblo de Israel, y los fieles a Dios, para alabar al Señor y dar gracias, porque Dios nos salva y nos protege aunque nos haga pasar por fuertes pruebas.

Gal 6, 14-18: ¿Para qué ser bien vistos en lo humano si no puedo gloriarme en la cruz de Cristo?

En la despedida de su carta a los Gálatas, Pablo de manera muy sintética reafirma dos de sus temas preferidos. La salvación no se da por la ley, y el hombre en Cristo es una nueva criatura.

La circuncisión era una muestra clara del cumplimiento de la Ley, pero Pablo les dice a los Gálatas que la salvación no proviene de la ley sino de Cristo. Y se apoya en la Cruz, signo de ignominia para los romanos, los paganos y los judíos, que ahora es el signo de la victoria y de la salvación, y por eso Pablo se gloría en ella, como también todos los cristianos, porque de ella brota la vida.

Circuncidarse o no circuncidarse no es lo importante. Lo importante es renacer como nueva criatura. El mundo de la ley ha muerto. Ya no hay diferencia entre judíos y paganos. Ya no hay circuncisos e incircuncisos, lo único que cuenta es el hombre nuevo, el hombre que es capaz de superar la tragedia del pecado y realizar el proceso de la resurrección de Jesús, para vivir como una persona nueva.

Lc 10, 1-12.17-20: Envío de los 72 discípulos.

Por segunda vez en el evangelio de Lucas, Jesús envía a sus discípulos a la misión. Ahora la época de la cosecha ha llegado y es necesario muchos obreros para recoger la mies; son setenta y dos, un número que evoca la traducción de los Setenta en Génesis 10, en donde aparecen setenta y dos naciones paganas. Jesús va camino hacia Jerusalén, el camino que debe ser modelo del camino de la Iglesia futura. Salen de dos en dos para que el testimonio tenga valor jurídico según la ley judía (cfr. Dt 17,6; 19,15).

La misión no será fácil; debe llevarse a cabo en medio de la pobreza, sin alforjas ni provisiones. La misión es urgente y nada puede estorbarla, por eso no pueden detenerse a saludar durante el camino; tampoco los discípulos deben forzar a nadie para que los escuchen pero sí es el deber anunciar la proximidad del Reino.

Este modelo de evangelización es siempre actual. Ciertamente es una tarea difícil si se quiere ser fieles al evangelio de Jesús. Muchas veces por una falsa comprensión de la inculturación se hacen concesiones que van contra la esencia del evangelio.

Cuando los discípulos regresan de la misión están llenos de alegría. Hay una expresión que merece un poco de atención: Hasta los demonios se nos someten en tu nombre. ¿Qué significado tienen los demonios? No se trata de ninguna visión extática, sino de una expresión simbólica que resume los efectos de la acción que han llevado a cabo los discípulos: ha sido una victoria sobre el poder de Satanás que atenazaba a los hombres. Frente a la actuación de Jesús y de los discípulos, Satanás deja de ejercer su función acusadora.

Jesús manifiesta su alegría porque se han vencido las fuerzas del mal, porque él rechaza cualquier forma de dominio, y exhorta a sus discípulos a no vanagloriarse por las cosas de este mundo. Lo importante es tener el nombre inscrito en el cielo, es decir participar de las exigencias del Reino y vivir de acuerdo con ellas (cfr. Ex 32,32).

Hay otro motivo de alegría para bendecir al Padre. Sus discípulos son una muestra de que el Reino se revela a los sencillos y humildes. No son los conocimientos lo que permite la experiencia del Reino. Es esa experiencia de Dios por medio del contacto íntimo con Jesús y su seguimiento.


Para la revisión de vida
-¿Podría ser yo -un cualquiera como soy- uno de los discípulos comunes que Jesús envió? ¿O considero que sólo los grandes pueden ser «apóstoles»?
-¿Tengo capacidad para captar, desde mi pequeñez, «estas cosas del Reino de Dios», que muchas veces los grandes y sabios no captan? ¿Me ayudan mi sencillez y humildad? ¿Estoy feliz de saborear en el corazón esta sabiduría?
-«Como un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo a ustedes» (Is 66,13). ¿Son todas masculinas las imágenes con que yo me relaciono con Dios? ¿O casi todas? Aparte del número, en realidad, mi imagen de Dios es masculina, patriarcal? ¿Qué significa eso?

Para la reunión de grupo
- ¿Vale este texto para aplicarlo a nuestra situación actual, cuando en realidad, más que hora de cosechar es hora de sembrar?
- «Los pobres y los ricos están en igualdad de oportunidades ante la salvación de Dios». Discutir esa frase. ¿Es verdad? ¿En qué aspectos sí y en cuáles no? ¿Tiene Dios acepción de personas? ¿Es irrelevante ante Dios ser rico o pobre?
- ¿Qué será eso que en teología se llama el «privilegio hermenéutico» de los pobres? [«hermenéutico» = interpretativo, de interpretación].
- ¿A qué se referirá Jesús cuando habla de «estas cosas» que han sido reveladas a los pequeños y que no logran captar los sabios e inteligentes?

Para la oración de los fieles
- Coloquemos nuestras peticiones en la mesa eucarística, con la seguridad de que el Padre-Madre del cielo las acogerá con ternura y amor.
- Te pedimos por tu Iglesia, para que sea reveladora de tu voluntad y acoja a los sencillos y humildes como portadores de tu palabra para el mundo de hoy. R/ Te rogamos, óyenos.
- Por todos los aquí reunidos, para que seamos capaces de comunicar el amor de Dios, Padre-Madre, a todos nuestros hermanos. R/ Te rogamos, óyenos.
- Te pedimos que envíes evangelizadores comprometidos con el evangelio, que sepan irradiar con sus vidas el amor que han recibido del Señor. R/ Te rogamos, óyenos.

Oración comunitaria
Te rogamos, Padre Bueno que acojas las súplicas que te hemos presentado y nos recibas y consueles a nosotros mismos de la misma manera que una madre acoge y consuela a sus pequeños hijos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.



Colaboración del Servicio Bíblico Latinoamericano

2010-06-25

Tomó la firme decisión de ir a Jerusalén

13° Domingo Ordinario, Ciclo C

1Re 19, 16b. 19-21: Eliseo se levantó y marchó tras Elías
Salmo 15: Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.
Gál 5, 1. 13-18: Vuestra vocación es la libertad
Lc 9, 51-62: Te seguiré adonde vayas

Narra la vocación de un profeta, Eliseo. Es un rico campesino. Estaba arando su finca con doce yuntas de bueyes cuando lo encuentra Elías. Éste le echa encima su manto y con esto adquiere sobre él como cierto derecho. Eliseo no sabe negarse; sacrifica la pareja de bueyes con que araba, abandona su familia y se pone al servicio de Dios. Se dan en el caso de Eliseo las condiciones de una vocación especial: llamada de Dios, respuesta a la llamada, ruptura con el pasado y nuevo género de vida al servicio de su misión.

Nunca como hoy el ser humano ha sido tan sensible a la libertad; el ser humano prefiere la pobreza y la miseria antes que la falta de libertad. Pablo dice con relación a este tema: el cristiano es libre: la vocación cristiana es vocación a la libertad, esta libertad nos la conquistó Cristo; la libertad se expresa y alcanza su plenitud en el amor; ante el peligro de que muchos seres humanos caigan en el libertinaje so pretexto de libertad, Pablo les advierte que la verdadera libertad, la que viene del Espíritu, libera de la esclavitud de la carne y del egoísmo.

El tema fundamental del evangelio es la presentación de tres vocaciones. Lucas las coloca en el marco del viaje de Jesús y sus discípulos hacia Jerusalén. Jesús, al que quiere seguirle le exige: despego de los bienes y comodidades materiales, pues el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza; llamamiento de Dios; ruptura con el pasado y el presente, incluso con la propia familia, y seguimiento. Todo esto para que el discípulo quede libre y disponible para poder anunciar el Reino de Dios.

Las lecturas de hoy tienen un tema común: las exigencias de la vocación. En ellas descubrimos cómo subyace la necesidad del desprendimiento, de la renuncia, del abandono de las cosas y personas como exigencia para seguir a Jesús. Por eso, no existe respuesta a la llamada para ponerse al servicio del Reino de Dios, en aquellos que anteponen a Jesús condiciones o intereses personales.

El Evangelio nos dice que el desprendimiento exigido por Jesús a los tres candidatos a su seguimiento, es radical e inmediato. Se tiene, incluso, la impresión de una cierta dureza de parte de Jesús. Pero todo está puesto bajo el signo de la urgencia. Jesús ha iniciado “el viaje hacia Jerusalén”. Esta “subida” interminable (que ocupa 10 capítulos en el evangelio de Lucas) no se encuadra en una dimensión estrictamente geográfica, sino teológica: Jesús se encamina decididamente hacia el cumplimiento de su misión.

El viaje de Jesús a Jerusalén no es un viaje turístico. Por eso el maestro exige a los discípulos la conciencia del riesgo que comparte esa aventura: “la entrega de la propia vida”.

Se diría que Jesús hace todo lo posible para desanimar a los tres que pretenden seguirle a lo largo del camino. Parece que su intención es más la de rechazar que la de atraer, desilusionar más que seducir. En realidad, él no apaga el entusiasmo, sino las falsas ilusiones y los triunfalismos mesiánicos. Los discípulos deben ser conscientes de la dificultad de la empresa, de los sacrificios que comporta y de la gravedad de los compromisos que se asumen con aquella decisión.

Por tanto, seguir a Jesús exige:

- Disponibilidad para vivir en la inseguridad: “No tener nada, no llevar nada”. No se pone el acento en la pobreza absoluta, sino en la itinerancia. El discípulo lo mismo que Jesús, no puede programar, organizar la propia vida según criterios de exigencias personales, de “confort” individual.

- Ruptura con el pasado, con las estructuras sociales, políticas, económicas y culturales que atan y generan la muerte. Es necesario que los nuevos discípulos miren adelante, que anuncien el Reino, para que desaparezca el pasado y viva el proyecto de Jesús.

- Decisión irrevocable. Nada de vacilaciones, nada de componendas, ninguna concesión a las añoranzas y recuerdos del pasado, el compromiso es total, definitivo, la elección irrevocable.

Hoy como ayer, Jesús sigue llamando a hombres y mujeres que dejándolo todo se comprometen con la causa del Evangelio y, tomando el arado sin mirar hacia atrás, entregan la propia vida en la construcción de un mundo nuevo donde reine la justicia y la igualdad entre los seres humanos.

Por otra parte, observamos una nota de tolerancia y paciencia pedagógica en el evangelio de hoy. Un celo apasionado de los discípulos es capaz de pensar en traer fuego a la tierra para consumir a todos los que no acepten a Jesús... Llevados por su celo no admiten que otros piensen de manera diversa, ni respetan el proceso personal o grupal que ellos llevan. Jesús «les reprocha» ese celo. Simplemente marcha a otra aldea, sin condenarlos y, mucho menos, sin querer enviarles fuego.

El seguimiento de Jesús es una invitación y un don de Dios, pero al mismo tiempo exige nuestra respuesta esforzada. Es pues un don y una conquista. Una invitación de Dios, y una meta que nos debemos proponer con tesón. Pero sólo por amor, por enamoramiento de la Causa de Jesús, podremos avanzar en el seguimiento. Ni las prescripciones legales, ni los encuadramientos jurídicos, ni las prescripciones ascéticas pueden suplir el papel que el amor, el amor directo a la Causa de Jesús y a Dios mismo a través de la persona de Jesús, tiene que jugar insustituiblemente en nuestras vidas llamadas.

Una vez que ese amor se ha instalado en nuestras vidas, todo lo legal sigue teniendo su sentido, pero es puesto en su propio lugar: relegado a un segundo plano. «Ama y haz lo que quieras», decía san Agustín; porque si amas, no vas a hacer «lo que quieras», sino lo que debes, lo que Dios amado espera de ti. Es la libertad del amor, sus dulces ataduras.

Una homilía para la celebración de hoy también podrá enfocarse desde el núcleo de la libertad religiosa. Jesús no acepta la intolerancia de los discípulos, que quisieran imponer a fuego la aceptación a su maestro. Y Pablo nos recuerda la vocación universal (de los cristianos y de todos los humanos, y de todos los pueblos) a la libertad, a vivir sin coacción su propia identidad, su propia cultura, su propia religión... El Vaticano II tomó decisiones históricas respecto a la libertad religiosa. Las posiciones de "cristiandad", de unión con el poder político, no son conformes con el evangelio. Y todo ello exige de los cristianos unas actitudes nuevas desde el fondo de nuestro corazón.

Para la revisión de vida
Deja que me vaya a enterrar primero a mi padre... Permíteme que me despida de los míos... ¿Qué ataduras me impiden seguir a Jesús?
¿Soy yo de los que a veces querría “hacer bajar fuego del cielo”?

Para la reunión de grupo
- ¿Quieres que mandemos bajar fuego del cielo que los consuma? Utilización religiosa del poder. Poner a Dios y sus poderes de nuestra parte. Imponer nuestra verdad religiosa. Estar en una posición de poder... ¿Hay algo de todas estas actitudes en la actualidad de la vida de nuestra Iglesia local?
- Ver las condiciones o exigencias del discipulado que aparecen en este pasaje del evangelio y en otros pasajes. Hacer una síntesis sobre las exigencias del seguimiento en el texto del evangelio. (Algún miembro del grupo puede haber preparado el tema previamente y exponerlo en la reunión). Buscar entre todos la aplicación al contexto actual: ¿cuáles son hoy las principales exigencias del seguimiento en nuestro mundo?
- Habéis sido llamados a la libertad... ¿Cómo está la libertad hoy en la vida de los cristianos? ¿Es la fe cristiana una potenciación real de la libertad humana? ¿En qué? ¿Por qué?

Para la oración de los fieles
- Por todos los cristianos que quieren seguir a Jesús pero sólo después de haber atendido primero a otras muchas obligaciones menores, para que tomen una decisión de radicalidad, roguemos al Señor...
- Por todos los que, convencidos de su verdad religiosa, quisieran imponerla al mundo, y por todos los que han sufrido en la historia las consecuencias de un proselitismo religioso compulsivo; para que, después de las enseñanzas del Vaticano II, "nunca más" los cristianos impongamos la fe a los pueblos ni a las personas...
- Por todos los que interpretan el poder religioso como un poder mundano, de coerción y fuerza, de privilegio; para que comprendan que el poder de Jesús no es ese poder...
- Para que seamos celosos cuidadores de nuestra libertad y comprendamos que ella acaba donde empieza la libertad del otro...
- Para que los deberes familiares no dificulten la generosidad de los que quieren seguir con radicalidad a Jesús...

Oración comunitaria
Dios Padre nuestro: tu Hijo Jesús, “decidió subir resueltamente a Jerusalén”, sin importarle todo lo que aquel camino le iba a acarrear de sufrimiento y de cruz; ayúdanos, a los que queremos ser seguidores radicales suyos, a tomar también resueltamente la opción de dar nuestra vida día a día en el servicio a la Causa que él con su entrega nos mostró. Por el mismo J.N.S.



Colaboración del Servicio Bíblico Latinoamericano

Cf. Aparecida 143 y 144