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2017-12-03

[SBL] Badv01, Mc 13,33-37: Velen, no saben cuándo vendrá el Dueño

Domingo 3 de diciembre de 2017
Domingo primero de Adviento
Francisco Javier, misionero (1552)

Is 63,16b-17.19b; 64,2b-7: ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases!
Salmo 79: Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve
1Cor 1,3-9: Aguardamos la manifestación de Jesucristo
Mc 13,33-37: Velen, no saben cuándo vendrá el Dueño


La comunidad judía que retorna del exilio enfrenta un gran desafío: reconstruir los fundamentos de la nación, la ciudad y el Templo. No era una tarea fácil. La mayoría de los exiliados ya se habían organizado en Babilonia y en otras regiones del imperio caldeo. La mayor parte de los que habían llegado desde Judea cincuenta años antes ya habían muerto y los descendientes no sentían gran nostalgia por la tierra de sus padres. Los profetas los habían invitado continuamente a reconocer los errores que habían conducido a la ruina, pero la mayor parte de los exiliados ignoraban a los mediadores de Yahvé.

Algunos tomaron entre sus manos el proyecto de reconstruir la identidad, las instituciones y la vida de la nación. Sin embargo, no contaron inicialmente con mucho apoyo, Parecía una idea loca e innecesaria: para qué volver a Jerusalén si ya no haía remedio... Lo mismo nos ocurre a veces a nosotros, vivimos de la nostalgia del pasado pero no nos comprometemos a transformar la realidad del presente. Añoramos otros tiempos en que se vivía mejor, pero no rescatamos los valores que hacen posible una convivencia humana justa y equitativa.

Jesús hace a sus discípulos una recomendación que hoy nos sorprende: mantenerse despiertos. ¡Todo lo contrario de lo que nosotros haríamos! Pero él tiene sus razones. Si cada día estamos embargados por las preocupaciones más superfluas, lo más seguro es que se nos pase la hora apropiada para realizar la misión que Jesús nos encomienda. Jesús, en el evangelio, nos enseña a estar en guardia contra los que creen que las enseñanzas cristianas son algo superfluo. El evangelio debe ser proclamado donde sea necesario, deber ser colocado donde se vea, debe ponerse al alcance de todos. Nuestra misión es hacer del evangelio una lámpara que ilumine el camino de la vida y nos mantenga en actitud vigilante.

La interpretación que se daba a estos textos del evangelio que apuntan hacia el futuro o hacia la escatología estuvo casi siempre revestida de un tinte apocalíptico y de temor: el Señor había establecido un plazo, que se podría cumplir en cualquier momento, imprevisiblemente, por lo cual necesitábamos estar preparados para un juicio sorpresivo y castigador que el Señor podría abrir en cualquier momento contra nosotros. «Que la muerte nos sorprenda confesados». Este miedo funcionó durante mucho tiempo, durante tantos siglos como duró una imagen mítica de Dios, excesivamente calcada de la imagen del emperador soberano o del señor feudal que dispone despóticamente sobre sus súbditos. El miedo a la condenación eterna, tan impregnado en la sociedad cristiana medieval y barroca, hizo que la «huelga de confesonarios» pudo ser en determinados momentos un arma esgrimida por el clero contra las clases altas, por ejemplo por parte de los misioneros defensores del pueblo contra los conquistadores españoles dueños de esclavos (recuérdese el film La misión, o la historia del profeta dominico Antonio Montesinos). Causa sonrisas pensar en la eficacia que una tal «huelga de confesionarios» pudiera tener hoy día. Y es que la estrella de la «vida eterna», el dilema de la salvación/condenación eternas, brillaba con su potencia indiscutible en el firmamento de la cosmovisión del hombre y la mujer premodernos... Pero son ya tiempos idos. Sería un error enfocar el comentario a evangelios como el que hoy leemos en esa misma perspectiva, pensando que nuestros contemporáneos son todavía premodernos...

El estado de alerta, la mirada atenta al futuro que evita el adocenamiento o la rutina... sí que es una categoría y una dimensión del hombre y de la mujer modernos. Si lo interpretamos como «esperanza», la pertinencia del mensaje aún es más vigente.

¿Qué puede significar «Adviento» para la sociedad actual? Como nombre de un tiempo litúrgico significa no significa mucho, y no habría que lamentarse mucho ni gastar pólvora inútilmente, pues cualquier día –tal vez más pronto que tarde– la Iglesia cambiará el esquema de los ciclos de la liturgia, que clama a gritos por una renovación. Lo que importa no es el tiempo litúrgico, sino el Adviento mismo, el «Advenimiento» –que eso significa la palabra–, el «noch nicht Sein» como diría Ernst Bloch, aquello cuya forma de ser consiste en «no ser todavía pero tratando de llegar a ser»... Ateo como era, Bloch construyó todo su poderoso edificio filosófico sobre la base de la utopía y la esperanza, y presentó en bellas páginas inolvidables la grandeza heroica del santo y del mártir ateo, capaz de dar la vida en aras de su esperanza... Ebeling, en la misma línea decía: «lo más real de lo real, no es la realidad misma, sino sus posibilidades»... Lo real más real no es lo real sin más, sino las posibilidades de ser que lo que hoy es lleva consigo.

Después de los años 90 del siglo pasado, estamos en un tiempo en el que se dice que se ha dado un «desfallecimiento utópico». Con el triunfo del neoliberalismo y la derrota de las utopías (no «de las ideologías», alguna de las cuales siguen muy vivas), la cultura moderna –o mejor posmoderna- castiga al pensamiento esperanzado y utopista. El ser humano moderno-posmoderno está escarmentado. Ya no cree en «grandes relatos». Se nos ha impuesto una cultura anti-utópica, antimesiánica, a-escatológica, ¿sin esperanza?, a pesar de la brillantez de que hacen gala los productos de la industria mundial del entretenimiento; detrás del atractivo seductor de ese entretenimiento, la imagen de ser humano que queda está ayuna de toda esperanza que trascienda siquiera mínimamente el «carpe diem», el «disfruta la vida». ¿Qué advenimiento («adviento») espera el hombre y la mujer contemporáneos? 

¿Cómo vivir el adviento en una sociedad que no espera ningún «advenimiento»? Desde luego, no reduciendo el adviento a un «tiempo litúrgico», o a un tiempo pre-navidad... ¿Cómo pues?
El Advenimiento que esperamos los cristianos no es la Navidad... Ni tampoco es «el cielo»... ¡Es el Reino! «No es otro mundo... es este mismo mundo... ¡pero totalmente otro»! Se puede ser cristiano sin celebrar el adviento, ¡pero no sin preparar el Advenimiento! Ser cristiano es hacer propia en el corazón la nostalgia de Aquel que decía: «fuego he venido a traer a la tierra, y ¡cómo deseo que arda...!». Los cristianos no podemos inculturarnos del todo en esta cultura anti-utópica y sin «grandes relatos», porque somos hijos de la gran Utopía de la Causa de Jesús, y tenemos el «gran relato» del Proyecto de Dios... Podríamos no celebrar el adviento, pero no podemos dejar de darnos la mano con los santos y mártires ateos y con todos los hombres y mujeres de la tierra, de cualquier religión del planeta, para trabajar denodadamente por el Advenimiento del Nuevo Mundo.

Cada vez se perfila mejor: crear un Mundo Nuevo, fraterno-sororal y solidario, sin imperios ni instituciones transnacionales o mundiales explotadoras de los pobres, lo que Jesús llamó malkuta Yahvé en su boca aramea, Reino de Dios, pero dicho con palabras y hechos de este ya tercer milenio, ése es el Advenimiento que esperamos, el sueño que nos quita el sueño, lo que nos hace estar en «alerta».

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 105 de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL, titulado «Un cielo nuevo y una tierra nueva». El audio, el guión y un comentario teológico–bíblico ad hoc pueden ser tomados de aquí: https://radialistas.net/article/1o5-un-cielo-nuevo-y-una-nueva-tierra/ 

Una sugerencia pastoral:
Durante la segunda parte del adviento y también en la navidad, los evangelios de la infancia van a ser una lectura constante. Recomendamos estas dos obras como texto-base para las reuniones de estudio de los grupos de formación en la comunidad cristiana:
• el texto de Leonardo Boff sobre los evangelios de la infancia, disponible en http://servicioskoinonia.org/biblico/textos/BoffEvangeliosDeLaInfancia.htm
• el libro de John Shelby SPONG, Jesús, hijo de mujer, disponible en la biblioteca de Koinonía (servicioskoinonia.org/biblioteca); en el menú “selección por autor”, seleccionar “todos los autores”, pulsar “ir”, y aparecerá la lista de obras entre las que buscar, por orden alfabético de autores.
• También podrán ser muy útiles los capítulos dedicados a este tema en la conocida serie «Un tal Jesús», cuyos textos, audios (mp3) y comentarios bíblico-teológicos pueden ser recogidos libremente en https://radialistas.net/category/un-tal-jesus/   

Para la revisión de vida

-               Adviento = Advenimiento = Esperanza:
-              ¿Se puede decir que mi vida espera algún Advenimiento (con mayúscula)?
-              ¿Es mi vida una vida de esperanza, de tensión, de búsqueda, de utopía, de proyecto histórico? ¿Camino hacia algún sitio, con algún norte? ¿Cuál? Auscultar realmente mi esperanza y hacer el ejercicio tal vez de expresarla por escrito para mí mismo/a.

Para la reunión de grupo

-              Hagamos en el grupo un «análisis de coyuntura de la esperanza»: ¿Cómo está la esperanza en nuestra sociedad? ¿Es una sociedad de esperanza? ¿Qué esperanzas («largas o cortas») mueven a las personas hoy? ¿Hay lugar para las actitudes utópicas? ¿Por qué?
-              Hagamos un juicio sobre esa situación de la esperanza hoy en nuestra sociedad. ¿Qué actitud debemos adoptar los cristianos ante esta situación? ¿Podemos «inculturarnos» en esta forma de ser y de vivir?
-              Numerosos pasajes del Evangelio contienen una llamada para que estemos vigilantes; clásicamente nos las interpretaron como llamados a estar «preparados para la hora de la muerte»... ¿Será que el Evangelio no tiene otro interés que el de prepararnos a “bien morir”, a que la muerte no pudiera «sorprendernos»? ¿No es más cierto que el Evangelio pretende, sobre todo, enseñarnos a vivir, y a tener una esperanza que no le tema a la muerte?

Para la oración de los fieles

-              Por la Iglesia, para que dé testimonio de la Utopía del Evangelio y anime con su esperanza a todas las personas. Oremos.
-              Por todas las situaciones de injusticia, explotación y violencia en que viven muchas personas, para que confrontemos con ellas nuestra esperanza. Oremos.
-              Por todas las personas de buena voluntad, por los sencillos, por los hijos del pueblo, para que nunca caigan en la trampa de renunciar a la utopía y a la esperanza. Oremos.
-              Por todos los que nos preparamos a celebrar la Navidad, para que la preparemos sobre todo en la transformación de nuestro corazón y nuestra vida. Oremos.
-              Por los obreros y campesinos, por los emigrantes, por los pueblos del tercer mundo, para que dejen de ser las víctimas del progreso y el bienestar de los países ricos y poderosos. Oremos.
-              Por todos nosotros, para que respondamos a la llamada a estar vigilantes, no para bien morir sino para bien vivir. Oremos.

Oración comunitaria

          Oh Misterio inefable que sustentas el Ser y la Vida, al cosmos y al ser humano dentro de él: acoge nuestro deseo de caminar por la vida confiados en la bondad primordial de tu iniciativa, que nos antecede y supera, y en la que queremos tener el coraje de cifrar nuestra esperanza a pesar de todos los signos de desesperanza que nos rodean. Te presentamos la expresión de nuestros sentimientos más profundos. Acógela. Amén.
         
          O bien:

          Dios, Padre nuestro, al comenzar un nuevo Adviento te pedimos que avives nuestra fe, fortalezcas nuestra esperanza y consolides nuestro amor, de modo que podamos celebrar con verdadero gozo el nacimiento de tu Hijo Jesucristo. Que vive y reina.

2017-11-29

[FeAdulta] Badv01, Cristianos con olor a oveja


Cristianos con olor a oveja
29 de noviembre de 2017
amigos de feadulta 
Amigas y amigos:
Acabamos de volver de Málaga, del Encuentro de Comunidades Cristianas Populares y como todos los años, volvemos con el poso de una experiencia fraterna muy auténtica, inspirada por la figura de Jesús, pero que va más allá de la religión, como requieren los nuevos paradigmas emergentes. Además del planteamiento teórico del encuentro, tan acertado, el mejor de los halagos es decir que allí se respiraba ese "olor a oveja" del que habla Francisco. Muchos participantes contaban su trabajo con "las viejas y las nuevas" pobrezas.
Tuvimos la suerte de escuchar en varias ocasiones a María López Vigil, periodista experta en la divulgación de la buena noticia de Jesús en palabras sencillas, adaptadas a las realidades de hoy y con una buena dosis de humor. Prueba de ello son sus obras para radio y sus libros como "Un tal Jesús" y "Otro Dios es posible, entrevistas exclusivas con Jesucristo". Recogemos aquí una de sus intervenciones: un testimonio muy breve y sobrecogedor sobre Monseñor Romero a modo de nota periodística.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mc 13, 33-37. Y lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: manteneos despiertos.
Vicente Martínez: Una película dirigida a nadie. Cicatrices grabadas a sangre y fuego sobre la piel sensible de la Tierra. Penetrantes heridas que nos permiten ver el Evangelio con ojos de Proyecto salvador de Vida. Ojos de visión persistente y aguda, con aires de novedad y frescor de existencia.
José Luis Sicre: Súplica, realidad, vigilancia. El Adviento es más que cuatro semanas para prepararnos a recordar el nacimiento de Jesús. Se trata de comprender a fondo lo ocurrido y prepararnos para el encuentro con el Señor.
Fray Marcos: Solo el despierto descubrirá que vive. Solo viviendo a tope puedo alcanzar mi plenitud humana.
Magdalena Bennásar: ¿Deterioro o evolución? ¿Vejez o gestación? Nos miramos en el tiempo litúrgico, como en un espejo, para entendernos desde las claves: "Jesús" y "comunidad cristiana".

Artículos seleccionados para la semana

José Arregi: El Misterio del mundo. Dios es –dicho con meras metáforas– el Todo irreductible a las partes, Corazón sin forma de todas las formas del cosmos, Aliento vital de todo cuanto es, Origen o Fuente o Fondo eternamente presente de toda energía y materia.
Juan Zapatero: Violencia contra la mujer. Ejercemos igualmente violencia contra la mujer cuando la excluimos de funciones que, no sé por qué razón, pensamos que son más propias del hombre.
Jesús Bastante: No queremos un sistema de desarrollo que fomente gente desempleada, ni sin techo, ni desterrada. El Papa pide a los sindicatos que huyan del corporativismo y que protejan "a todos los trabajadores".
Enrique Martínez Lozano: Materia, energía, información. Un campo cuántico es fuerza invisible en movimiento -en último término, información- que moldea la materia.
José Mª Castillo: El éxito del Papa Francisco. Por otra parte, insisto en que Bergoglio tiene tanto más éxito, cuanto más simple y sencilla es la gente que le escucha.
Luis Miguel Modino: Celso Carias: "El laico no es un súbdito, sino parte integrante del proceso eclesial". Es necesario atacar el clericalismo, pero es importante el ministerio diaconal para las mujeres.
Comunicado final del XIX encuentro estatal de comunidades cristianas populares. Percibimos por todas partes el avance de una perspectiva ecohumanista que se va situando como meta común de muchas personas de buena voluntad, sean agnósticos, ateos, de una u otra religión.
Pepe Mallo: Mi papá es un cura célibe. ¡Cuántos sacerdotes descubren su predisposición y aptitud para el ministerio, pero no se sienten "llamados" al celibato!
Noticias de alcance. Francisco se reúne con el responsable de la ofensiva contra los rohingyás.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 63, 16 a 64, 8. Tú, Señor, eres nuestro Padre. Nosotros la arcilla, y tú nuestro alfarero, la hechura de tus manos todos nosotros. Ea, mira, todos nosotros somos tu pueblo.
Corintios 1, 3-9. Se ha consolidado entre vosotros el testimonio de Cristo. Él os fortalecerá hasta el fin.
Florentino Ulibarri: Programa para adviento. Salir con los ojos bien abiertos, andar por las calles sin miedo, volver con los pies polvorientos, preñadas las entrañas… eso es Adviento.
Vicky Irigaray: Despierta nuestro corazón. Mantengamos una actitud de discernimiento frente a los signos de los tiempos y vivir con conciencia y responsabilidad.
Anáfora: Manteneos despiertos. Hemos de andar despiertos por la vida, conscientes de lo que pasa cerca y lejos de nosotros.
Monjas Benedictinas de Montserrat. 1º domingo de Adviento.

Material multimedia

Para alcanzar la iluminación… Por Emilio Carrillo. "No hay que hacer nada". Volver a desinquietarnos, vivir en paz, con amor y sencillez. Recordar lo que somos, es lo opuesto al estilo de vida de la mayoría de seres humanos.
Si yo no tengo amor. Por Tere Larrain. Yo nada soy Señor. Presentación de Lenin Cárdenas.
Salomé Arricibita: Entra en mi vida. Deja tu huella y quédate en ella.
La escucha. Por Papa Francisco. Cállate, dale un beso, hazle una caricia, y déjale hablar…
Equipo Quiero Ver. Estad en vela. 1º domingo de Adviento. La invitación a la vigilancia que resuena en cada Adviento nos viene muy bien para salir de la rutina y aprovisionarnos de ilusión y ganas de cambiar.
Justicia e Igualdad. En estos últimos días, marcados por la violencia contra las mujeres, éste video es un hermoso homenaje y un enorme grito, exigiendo justicia e igualdad.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.
Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,
Inma Calvo

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2014-11-30

Badv01, Cosme, Mc13:33-37: Despiertos cumpliendo con la tarea

Badv01, Despiertos cumpliendo con la tarea (20141130)

Is 63,16b-17.19b; 64,2b-7: ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases!
Salmo responsorial 79: Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve
1Cor1,3-9: Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo
Mc 13,33-37: Velen, pues no saben cuándo vendrá el dueño de la casa


Mientras que en nuestro país reinan la desigualdad, la violencia y la corrupción muchos cristianos vivimos desinteresados y llenos de miedo. En nuestro Iglesia hemos perdido el sentido de la igualdad bautismal, y hacemos privilegiados a los que tienen un ministerio, mientras que la mayoría de los bautizados vive como si fueran cristianos de segunda. Las mujeres realizan la mayor parte de la actividad pastoral, pero poco o nada, participan en la planeación y en el ejercicio del poder al tomar las decisiones. Añoramos aquellos tiempos de alegría y de seguridad en que vivíamos antes, pero no analizamos las causas ni nos organizamos para construir un mundo mejor.

Iniciamos hoy el tiempo de Adviento: tiempo de espera. Esperamos la venida de nuestro Señor Jesucristo, el que vino a mostrarnos el rostro misericordioso del Padre; el que vino a realizar la tarea de anunciar y hacer presente el reino de Dios con hechos y palabras.

En la primera lectura de Isaías, el profeta que actúa después del exilio, recuerda a Yahvé su providencia en el pasado, y lo invita a repetir sus prodigios con el pueblo. Le pide que contemple desde el cielo la situación actual del pueblo abandonado, y le reclama que si se le ha acabado el celo y fortaleza que antes mostró, ya que siempre ha sido compasivo y misericordioso.

El salmista, víctima de las intrigas y calumnias de sus adversarios, pide ayuda al Señor, quien puede cambiar el curso de las cosas y hacer que los malvados caigan en su propia trampa.

En el evangelio, Jesús invita a sus discípulos a velar y estar preparados y lo ilustra con la parábola de un hombre que salió de viaje y encargó una tarea a cada uno una tarea. La misma recomendación y la misma tarea es también para nosotros: “Velar y estar despiertos”. Es obvio que la tarea que se nos encomienda no puede ser otra que la que vino a realizar el mismo Jesucristo.

ü Estaremos realizando nuestra tarea de estar vigilantes, si tenemos los ojos y los oídos atentos a la realidad de nuestro país y dispuestos y organizados para ayudar a que la situación mejore. 
ü Estaremos realizando nuestra tarea de estar vigilantes si nos esforzamos para que en nuestra Iglesia se dé una verdadera igualdad entre ministros y fieles, respetando la responsabilidad que a cada uno corresponde.
ü Estaremos realizando nuestra tarea de estar vigilantes si en nuestra Iglesia valoramos el trabajo apostólico de la mujer y le damos oportunidad de participar en la planeación y en las decisiones.
ü Estaremos realizando nuestra tarea de estar vigilantes si dejamos de mirar al pasado y nos esforzamos organizadamente para construir un presente donde, venciendo el miedo y el encerramiento, nos unamos y organicemos para vivir la alegría y la confianza mutua.

El adviento es una oportunidad

Noviembre 29 del 2014 

Cosme Carlos Ríos

Badv01, FeAdulta, Mc13:33-37: PERDIDOS EN EL BOSQUE (20141130)

Badv01, feadulta
30 de noviembre de 2014
Asunto: PERDIDOS EN EL BOSQUE


Amigas y amigos:
Acabo de vivir unos días muy llenos en Málaga. La Semana Andaluza de Teología nº 17 me ha dejado un buen sabor de boca y mucho 'poso' vivencial. Y si os digo la verdad, me han gustado muchísimo los conferenciantes (Castillo, Pagola, Mari, Pope), eso era de esperar, pero lo que más me ha impresionado es lo bien que lo han hecho las distintas comunidades que han participado en su organización. Flotaba en el aire el espíritu que nos unía a todos: las ganas de seguir a Jesús, empezando por cuidar de los más necesitados. El caso es que nos hemos encontrado con un gratísimo ambiente familiar, no obstante ser más de 350 los participantes.
Nos han facilitado los audios de las conferencias y los coloquios posteriores. Pope Godoy nos ha enviado además el PowerPoint que fue una fiel transcripción de lo que nos decía.
Aquí tenemos el Comunicado final de la XVII Semana andaluza de teología: Seguir a Jesús desde las víctimas. Confesamos que seguir a Jesús nos mueve a llevar consigo la esperanza y el impulso de una nueva sociedad con unos valores alternativos a los dominantes.
Y allí mismo, en Málaga, hablando con él, me ha hecho saber la buena noticia: seguiremos disfrutando de los comentarios de José Antonio Pagola, aunque ahora sean una selección de los muchos escritos y publicados en los 34 años de vida de esas buenas noticias…

Entramos ya en Adviento, que es el atrio de todo el Ciclo B. ¡Marcos nos pide atención!
Mc 13, 33-37. Y lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: manteneos despiertos.
Puntos de reflexión de Mari Patxi Ayerra. Nos propone que revisemos nuestra actitud en el entorno familiar o más próximo y en el entorno de nuestras comunidades.
Vicente Martínez: Perdidos en el bosque. Encontrar a Jesús aquí y ahora. "¡Velad!" quiere significar ser yo mismo, ser la expresión del amor que soy y ver la perfección en mí mismo, en los demás y en el mundo que nos rodea.
Isaías 63, 16 a 64, 8. Tú, Señor, eres nuestro Padre. Nosotros la arcilla, y tú nuestro alfarero, la hechura de tus manos todos nosotros. Ea, mira, todos nosotros somos tu pueblo.
Corintios 1, 3-9. Se ha consolidado entre vosotros el testimonio de Cristo. Él os fortalecerá hasta el fin.
Tesalonicenses 5, 16-23. Estad siempre alegres. Orad constantemente. En toda circunstancia dad gracias, pues esto es lo que Dios quiere de vosotros. Es la lectura que podría ser alternativa del texto de Corintios.
Rafael Calvo: Manteneos despiertos. Hemos de andar despiertos por la vida, conscientes de lo que pasa cerca y lejos de nosotros.
Florentino Ulibarri: Programa para adviento. Salir con los ojos bien abiertos, andar por las calles sin miedo, volver con los pies polvorientos, preñadas las entrañas… eso es Adviento.
Vicky Irigaray: Los ojos bien abiertos. A nosotros nos toca caminar al encuentro del Dios que viene.
José Luís Sicre: Súplica, realidad, vigilancia. ¿Cuatro semanas para prepararnos a recordar el nacimiento de Jesús? No. El Adviento es más que eso.
Fray Marcos: No hay que esperar nada sino descubrir lo que ya tenemos. También hoy debemos superar la visión mítica de una salvación para el más allá.
José Antonio Pagola: Una iglesia despierta. Cuando vieron que el tiempo pasaba y la venida del Señor se demoraba, la vigilancia se convirtió en la palabra clave.
Enrique Martínez Lozano: Velar: Vivir en la atención. Detrás de todas sus imágenes y del lenguaje que utiliza, el evangelio nos recuerda constantemente que somos Vida.
Faustino Vilabrille: Armonía con Dios, con los hombres y con la naturaleza. Nuestra vigilancia tiene que ser para llevar a este mundo a una perfección más alta, a la plenitud definitiva.
M. Asun Gutiérrez: Ven pronto. Ven pronto que te esperamos, impulsaste la vida en nuestra tierra, se cumplieron en Ti antiguas promesas, Tú plantaste tu tienda en nuestro suelo.
Equipo Quiero Ver: Lánzate ya!!!. ¡¡Arriesga pasos nuevos!! , las palabras no sirven, las vidas, sí. Sé testigo del Amor descubierto en lo profundo de tu Ser.
Salomé Arricibita: Oh Dios que brille tu rostro (Salmo 79). De algún modo, esta antífona me ha acompañado en muchos momentos como un mar de fondo... pacificando, dando sustento y esperanza... Presentación de Lenin Cárdenas.

Hablamos ahora de lo bueno y lo malo de nuestra Iglesia. Conviene fijar bien nuestros criterios 'religiosos'.
Gonzalo Haya: Dios histórico o Dios inmutable. La Realidad Última es todo eso y mucho más como nos muestra el Pluralismo cultural y el Pluralismo religioso.
No me importa. La mejor religión es la que te aproxima más a Dios, al infinito, es aquella que te hace mejor.
Félix Jiménez Tutor: Cerrar iglesias. Los templos, cierto que hay que conservarlos, pero si han perdido su finalidad original, ¿por qué no ponerlos al servicio de la sociedad?
La mejor maestra. "Amarte como me amo a mí mismo es buscar oírte como quisiera ser escuchado y comprendido, como quisiera ser comprendido"
Un arzobispo que sepa a barrio. Es lo que piden las comunidades de Zaragoza. Ojalá les hagan caso. Va en 'cartas que nos llegan'.
Los "doce apóstoles" de Francisco. El Papa está estableciendo esta misma semana una especie de Consejo de ministros para el gobierno de la Iglesia, que dejará sin sitio en el Vaticano a más de veinte cardenales. Es la noticia que desarrolla Jesús Bastante en Religión Digital.
Escándalo en Granada. El evangelio es más tajante que el derecho penal. Es un artículo de José M. Castillo, a quien torpemente quisiera alguien involucrar. No hemos insistido más en el tema, porque ya se ocupan todos los medios en cubrir ampliamente las últimas noticias.

Aunque lo haya dejado para el final es lo más importante de esta carta.
Los grandes problemas de este planeta Tierra los describe Leonardo Boff: Si conociéramos los sueños del hombre blanco… Tenemos que abrirnos al nuevo paradigma de la religación sintonizando con las leyes fundamentales de la vida y del universo.

Voy a terminar pidiendo dinero, no para nosotros que gracias a vuestra generosidad no lo necesitamos de momento (como se puede comprobar en La suma de todos), sino para un proyecto muy concreto que nos presenta Faustino. Él va a implicarse personalmente ayudando sobre el terreno. Nosotros podemos hacerlo al menos con nuestras aportaciones.
Faustino Vilabrille: Agua para la ponderosa (Guatemala). Personas que tienen sed y nos piden agua. No podemos negarnos…

Un abrazo con mucho dentro y hasta pronto.
Rafael Calvo

2014-11-28

Badv01, SBL20141130, Mc 13,33-37: Velen, pues no saben cuándo vendrá el dueño de la casa

Servicio Bíblico Latinoamericano 
Domingo 30 de noviembre de 2014 - Ciclo B
Domingo 1º de Adviento
Andrés, Apóstol (s. I)

Is 63,16b-17.19b; 64,2b-7: ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases!
Salmo responsorial 79: Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve
1Cor1,3-9: Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo
Mc 13,33-37: Velen, pues no saben cuándo vendrá el dueño de la casa




La comunidad judía que retorna del exilio enfrenta un gran desafío: reconstruir los fundamentos de la nación, la ciudad y el Templo. No era una tarea fácil. La mayoría de los exiliados ya se habían organizado en Babilonia y en otras regiones del imperio caldeo. La mayor parte de los que habían llegado desde Judea cincuenta años antes ya habían muerto y los descendientes no sentían gran nostalgia por la tierra de sus padres. Los profetas los habían invitado continuamente a reconocer los errores que habían conducido a la ruina, pero la mayor parte de los exiliados ignoraban a los mediadores de Yahvé.
Algunos tomaron entre sus manos el proyecto de reconstruir la identidad, las instituciones y la vida de la nación. Sin embargo, no contaron inicialmente con mucho apoyo, Parecía una idea loca e innecesaria: para qué volver a Jerusalén si ya no había remedio... Lo mismo nos ocurre a veces a nosotros, vivimos de la nostalgia del pasado pero no nos comprometemos a transformar la realidad del presente. Añoramos otros tiempos en que se vivía mejor, pero no rescatamos los valores que hacen posible una convivencia humana justa y equitativa.

Jesús hace a sus discípulos una recomendación que hoy nos sorprenden: mantenerse despiertos. ¡Todo lo contrario de lo que nosotros haríamos! Pero él tiene sus razones. Si cada día estamos embargados por las preocupaciones más superfluas, lo más seguro es que se nos pase la hora apropiada para realizar la misión que Jesús nos encomienda. Jesús, en el evangelio, nos enseña a estar en guardia contra los que creen que las enseñanzas cristianas son algo superfluo. El evangelio debe ser proclamado donde sea necesario, deber ser colocado donde se vea, debe ponerse al alcance de todos. Nuestra misión es hacer del evangelio una lámpara que ilumine el camino de la vida y nos mantenga en actitud vigilante.

La interpretación que se daba a estos textos del evangelio que apuntan hacia el futuro o hacia la escatología estuvo casi siempre revestida de un tinte apocalíptico y de temor: el Señor había establecido un plazo, que se nos podría acabar en cualquier momento, imprevisiblemente, por lo cual necesitábamos estar preparados para un juicio sorpresivo y castigador que el Señor podría abrir en cualquier momento contra nosotros. «Que la muerte nos sorprenda confesados». Este miedo funcionó durante mucho tiempo, durante tantos siglos como duró una imagen mítica de Dios, excesivamente calcada de la imagen del señor soberano feudal que dispone despóticamente sobre sus súbditos. El miedo a la condenación eterna, tan impregnado en la sociedad cristiana medieval y barroca, hizo que la «huelga de confesonarios» pudo ser en determinados momentos un arma esgrimida por el clero contra las clases altas, por ejemplo por parte de los misioneros defensores del pueblo contra los conquistadores españoles dueños de esclavos (recuérdese el film La misión). Causa sonrisas pensar en la eficacia que una tal «huelga de confesionarios» pudiera tener hoy día... Y es que la estrella de la «vida eterna», el dilema de la salvación/condenación eternas, brillaba con su potencia indiscutible en el firmamento de la cosmovisión del hombre y la mujer premodernos... Pero son tiempos idos. Sería un error enfocar el comentario a evangelios como el que hoy leemos en esa misma perspectiva, pensando que nuestros contemporáneos son todavía premodernos...
El estado de alerta, la mirada atenta al futuro que evita el adocenamiento o la rutina... sí que es una categoría y una dimensión del hombre y de la mujer modernos. Si lo interpretamos como «esperanza», la pertinencia del mensaje aún es más vigente.

¿Qué puede significar «Adviento» para la sociedad actual? Como nombre de un tiempo litúrgico significa bien poco, y no habría que lamentarse mucho ni gastar pólvora inútilmente, pues cualquier día –tal vez más pronto que tarde- la Iglesia cambiará el esquema de los ciclos de la liturgia, que clama a gritos por una renovación. Lo que importa no es el tiempo litúrgico, sino el Adviento mismo, el «Advenimiento» –que eso significa la palabra–, el «noch nicht Sein» como diría Ernst Bloch, aquello cuya forma de ser consiste en «no ser todavía pero tratando de llegar a ser»... Ateo como era, Bloch construyó toda su poderoso edificio filosófico sobre la base de la utopía y la esperanza, y presentó en bellas páginas inolvidables la grandeza heroica del santo y del mártir ateo, capaz de dar la vida en aras de su esperanza... Ebeling, en la misma línea decía: «lo más real de lo real, no es la realidad misma, sino sus posibilidades»... Lo real más real no es sin más lo real, sino las posibilidades de ser que lo que hoy es lleva consigo.
Después de los años 90 del siglo pasado, estamos en un tiempo en el que se dice que se ha dado un «desfallecimiento utópico». Con el triunfo del neoliberalismo y la derrota de las utopías (no «de las ideologías», alguna de las cuales siguen muy vivas), la cultura moderna –o mejor posmoderna- castiga al pensamiento esperanzado y utopista. El ser humano moderno-posmoderno está escarmentado. Ya no cree en «grandes relatos». Se nos ha impuesto una cultura anti-utópica, antimesiánica, a-escatológica, ¿sin esperanza?, a pesar de la brillantez de que hacen gala los productos de la industria mundial del entretenimiento; detrás del atractivo seductor de ese entretenimiento, la imagen de ser humano que queda está ayuna de toda esperanza que trascienda siquiera mínimamente el «carpe diem» o el «disfruta la vida». ¿Qué advenimiento («adviento») espera el hombre y la mujer contemporáneos? ¿Cómo vivir el adviento en una sociedad que no espera ningún «advenimiento»? Desde luego, no reduciendo el adviento a un «tiempo litúrgico», o a un tiempo pre-navidad... ¿Cómo pues?
El Advenimiento que esperamos los cristianos no es la Navidad... Ni siquiera es «el cielo»... ¡Es el Reino! No es otro mundo... es este mismo mundo... ¡pero «totalmente otro»! Se puede ser cristiano sin celebrar el adviento, ¡pero no sin preparar el Advenimiento! Ser cristiano es hacer propia en el corazón la nostalgia de Aquel que decía: «fuego he venido a traer a la tierra, y ¡cómo deseo que arda...!». Los cristianos no pueden inculturarse del todo en esta cultura anti-utópica y sin «grandes relatos», porque somos hijos de la gran Utopía de la Causa de Jesús, y tenemos el «gran relato» del Proyecto de Dios... Podríamos no celebrar el adviento, pero no podemos dejar de darnos la mano con los santos y mártires ateos (quedan pocos) y con todos los hombres y mujeres de la tierra, de cualquier religión del planeta, para trabajar denodadamente por el Advenimiento del Nuevo Mundo.
Cada vez se perfila mejor: crear un Mundo Nuevo, fraterno-sororal y solidario, sin imperios ni instituciones transnacionales o mundiales explotadoras de los pobres, lo que Jesús llamó «malkuta Yahvé» en su boca aramea, Reino de Dios, pero dicho con palabras y hechos de este ya tercer milenio, ése es el Advenimiento que esperamos, el sueño que nos quita el sueño, lo que nos hace estar en «alerta».

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 105 de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL, titulado «Un cielo nuevo y una tierra nueva». El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1500105 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap105b.mp3

[Una sugerencia pastoral:
Durante la segunda parte del adviento y también en la navidad, los evangelios de la infancia van a ser una lectura constante. Recomendamos estas dos obras como texto-base para las reuniones de estudio de los grupos de formación en la comunidad cristiana:
• el texto de Leonardo Boff sobre los evangelios de la infancia, disponible en http://servicioskoinonia.org/biblico/textos/BoffEvangeliosDeLaInfancia.htm
• el libro de John Shelby SPONG, Jesús, hijo de mujer, disponible en la biblioteca de Koinonía (www.servicioskoinonia.org/biblioteca); en el menú “selección por autor”, seleccionar “todos los autores” y pulsar “ir”, y aparece la lista de obras, por orden alfabético de autores.
• También podrán ser muy útiles los capítulos dedicados a este tema en la conocida serie «Un tal Jesús», cuyos textos, audios (mp3) y comentarios bíblico-teológicos pueden ser recogidos libremente en www.untajesus.net ]. 

Para la revisión de vida

          Adviento = Advenimiento = Esperanza:
          ¿Se puede decir que mi vida espera algún Advenimiento (con mayúscula)?
          ¿Es mi vida una vida de esperanza, de tensión, de búsqueda, de utopía, de proyecto histórico? ¿Camino hacia algún sitio, con algún norte? ¿Cuál? Auscultar realmente mi esperanza y hacer el ejercicio tal vez de expresarla por escrito para mí mismo/a.

Para la reunión de grupo

-                 Hagamos en el grupo un «análisis de coyuntura de la esperanza»: ¿Cómo está la esperanza en nuestra sociedad? ¿Es una sociedad de esperanza? ¿Qué esperanzas («largas o cortas») mueven a las personas hoy? ¿Hay lugar para las actitudes utópicas? ¿Por qué?
-                 Hagamos un juicio sobre esa situación de la esperanza hoy en nuestra sociedad. ¿Qué actitud debemos adoptar los cristianos ante esta situación? ¿Podemos «inculturarnos» en esta forma de ser y de vivir?
-                 Numerosos pasajes del Evangelio contienen una llamada para que estemos vigilantes; clásicamente nos las interpretaron como llamados a estar «preparados para la hora de la muerte»... ¿Será que el Evangelio no tiene otro interés que el de prepararnos a “bien morir”, a que la muerte no pudiera «sorprendernos»? ¿No es más cierto que el Evangelio pretende, sobre todo, enseñarnos a vivir, y a tener una esperanza que no le tema a la muerte?

Para la oración de los fieles

-                 Por la Iglesia, para que dé testimonio de la Utopía del Evangelio y anime con su esperanza a todas las personas. Oremos.
-                 Por todas las situaciones de injusticia, explotación y violencia en que viven muchas personas, para que confrontemos con ellas nuestra esperanza. Oremos.
-                 Por todas las personas de buena voluntad, por los sencillos, por los hijos del pueblo, para que nunca caigan en la trampa de renunciar a la utopía y a la esperanza. Oremos.
-                 Por todos los que nos preparamos a celebrar la Navidad, para que la preparemos sobre todo en la transformación de nuestro corazón y nuestra vida. Oremos.
-                 Por los obreros y campesinos, por los emigrantes, por los pueblos del tercer mundo, para que dejen de ser las víctimas del progreso y el bienestar de los países ricos y poderosos. Oremos.
-                 Por todos nosotros, para que respondamos a la llamada a estar vigilantes, no para bien morir sino para bien vivir. Oremos.

Oración comunitaria

          Oh Misterio inefable que sustentas el Ser y la Vida, al cosmos y al ser humano dentro de él: acoge nuestro deseo de caminar por la vida confiados en la bondad primordial de tu iniciativa, que nos antecede y supera, y en la que queremos tener el coraje de cifrar nuestra esperanza a pesar de todos los signos de desesperanza que nos rodean. Te presentamos la expresión de nuestros sentimientos más profundos. Acógela. Amén.

          Dios, Padre nuestro, al comenzar un nuevo Adviento te pedimos que avives nuestra fe, fortalezcas nuestra esperanza y consolides nuestro amor, de modo que podamos celebrar con verdadero gozo el nacimiento de tu Hijo Jesucristo. Que vive y reina.