2011-09-04

Si te hace caso, has salvado a tu hermano

23º DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO:
Si te hace caso, has salvado a tu hermano
(MT 18, 15-20)

Palabra clave: Salvar
OBJETIVO: Entender que Jesús nos enseñó el camino para reprender a los hermanos que han cometido alguna falta, a fin de que nosotros al reprender busquemos siempre ganar al hermano.
Preparar: Cruz - Biblia - candela - dibujo ampliado
ENTRADA
Saludo a los participantes
Canto: Salmo 94
Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo

MIREMOS NUESTRA REALIDAD
Contemplar el dibujo ampliado
¿Qué vemos? ¿Qué sentimientos despierta en nosotros? ¿Qué nos hace pensar?
Preguntas
En nuestra comunidad, en nuestras familias:
¿En qué forma se reprende a las personas?
¿Qué se busca al reprender?
¿Qué piensas tú de esa forma de Reprender?
Comenta, platica

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Introducción: En toda Comunidad, familiar, religiosa, parroquial, diocesana, es necesario tener ideas claras acerca de la corrección, el perdón y la reconciliación. Esa sabiduría es necesaria para regir las relaciones familiares (entre esposos, padres e hijos, hermanos, cuñadas y parientes); en las relaciones religiosas (entre superiores y súbditos y de súbditos entre sí), en las relaciones parroquiales (entre sacerdotes y fieles) en las diocesanas (entre obispo, clero y fieles).
Apoyada en una doctrina evangélica clara puede surgir, cultivarse y desarrollarse una práctica de la corrección inspirada en la enseñanza y en la vida de Jesús. Corregir, perdonar y reconciliarse son parte de la cultura católica de una comunidad. Y una cultura se gesta, se aprende, se trasmite y se perfecciona.
En la enseñanza de Jesús corrección, perdón y reconciliación son algo más que hechos morales. Son hechos religiosos y pertenecen al ejercicio de las virtudes teologales y al ejercicio de la virtud de la religión. Su meta no es la perfección moral del individuo sino la preservación del amor. En la vida y enseñanza de Jesús y sus discípulos, la corrección fraterna está al servicio de la salvaguarda de las relaciones de amistad entre las personas

Abrimos nuestros corazones a la Palabra de Dios, cantando un himno de alabanza...
Lector(a): (Cita bíblica Mt 18, 15-20)
Hacemos un rato de silencio, para que la Palabra de Dios pueda anidar en nuestros corazones...
Animador(a): Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
Preguntas
¿Cuál es la primera recomendación de Jesús para reprender al hermano que ha cometido una falta?
¿Cuál es la segunda recomendación?
¿Cuál es la tercera recomendación?
¿Cuál es la cuarta recomendación?
¿Qué es lo que se busca con esta reprensión?
¿Qué vamos a hacer nosotros para ganar a los hermanos que han cometido una falta? ¿Cómo lo vamos a hacer?

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a): Jesús nos ha enseñado a buscar la salvación de los hermanos que han cometido alguna falta. Pidamos la luz del Espíritu Santo para ganar a los hermanos
Oremos con el Salmo 94: “Señor, que no seamos sordos a tu voz”

Conclusión: Nuestros Obispos en el documento de Aparecida nos dicen:
DA 394 De nuestra fe en Cristo brota también la solidaridad como actitud permanente de encuentro, hermandad y servicio, que ha de manifestarse en opciones y gestos visibles, principalmente en la defensa de la vida y de los derechos de los más vulnerables y excluidos, y en el permanente acompañamiento en sus esfuerzos por ser sujetos de cambio y transformación de su situación. El servicio de caridad de la Iglesia entre los pobres “es un ámbito que caracteriza de manera decisiva la vida cristiana, el estilo eclesial y la programación pastoral”.

Cosme

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