2012-04-15

MPF2012: Tiempo de Cuaresma y Pascua

MISIÓN POR LA FRATERNIDAD 2012
TIEMPO DE CUARESMA Y PASCUA


Tejiendo nuevas alianzas para la vida
Yo he venido para que tengan vida y la tengan en plenitud. (Jn 10, 10)

FOLLETO GUÍA

TEXTOS* **

Las alianzas de Jesús
Comunidades Eclesiales de Base
Parroquia Sn. Judas Tadeo
Torreón, Coah.

Tejiendo alianzas por la paz
José Guadalupe Sánchez (CEE)

Tejiendo alianzas por la seguridad humana
Gabriel Morales (SERAJ)

Tejiendo alianzas por la solidaridad
P. Camilo Daniel

Tejiendo alianzas por el bien común
Pilar Berrios (REMISOC) y Jaime Laines (CAM)

Tejiendo alianzas para la acción
Tere Lanzagorta (SERAJ)

EDICIÓN
Responsabilidad Editorial
Consejo Directivo de la Misión por la Fraternidad:
Centro Antonio de Montesinos, A.C. (CAM)
Todo en Comunidad, A.C. (CEB)
Centro de Estudios Ecuménicos, A.C. (CEE)
Servicios a la Juventud, A.C. (SERAJ)
Secretariado Social Mexicano, A.C. (SSM)

Coordinación de la Edición
Roberto Maciel (Misión por la Fraternidad)

Ilustración
Mariana del Castillo Olvera

Diseño de portada
conforma@prodigy.net.mx



*Todos los textos son responsabilidad de sus autores.
** Se permite la reproducción y modificación de los textos citando la fuente




PRESENTACIÓN

“La humanidad aguarda ansiosamente que se revelen los hijos de Dios” (Rom 8, 19)

Celebrar la Cuaresma es renovar nuestro compromiso y convicción en la propuesta de Jesús. A partir del Miércoles de Ceniza tenemos presente que los cristianos vivimos enfrentando las continuas muertes y superándolas. Todos los días vivimos superando la impotencia ante una realidad opuesta al Reino y no nos quedamos en el desánimo, no nos quedamos llorando al pie de la cruz o afuera del sepulcro. Porque nuestro Dios no es un Dios de muerte, Lc 20, 38; vivimos superando la tentación de abandonarlo todo frente a la incomprensión de los demás, superamos que los poderosos compren a nuestros líderes.

Superamos que nuestro grupo o nuestra organización se desintegre, superamos el habernos quedado sin empleo por no quedarnos callados frente a las injusticias, superamos la incomprensión de la familia hacia nuestro trabajo pastoral, superamos incluso el dolor y el horror del asesinato de amigos y amigas que han dado su vida por la justicia y la verdad, superamos que las autoridades no escuchen nuestros reclamos…

Vivimos el dolor pero no nos caemos, no nos arrodillamos ante esos poderes, no nos desalentamos. Aunque nuestros ojos se llenen de lágrimas de indignación y nuestros puños se cierren frente a la impotencia y nuestro dolor nos quiera empujar al cómodo sillón, la fe nos LEVANTA, nos saca de esos sepulcros (Rom 8, 35-39).

Los creyentes en Jesús vivimos superando continuamente esas muertes porque creemos en la resurrección.

Tejemos nuevas alianzas para la vida desde nuestra fe en la resurrección

Esta Cuaresma, tenemos la exigencia de reafirmar nuestra fe en la Resurrección. Otra vez la vida nos pone al pie de la cruz frente a tanto dolor, frente al asesinato de activistas defensores de derechos y al aumento de muertes violentas, a los oídos sordos de los gobernantes ¿seremos capaces de superar este dolor, estas frustraciones?

Confirmamos nuestra certeza de que sí es posible. Manteniendo nuestras utopías vigentes y alentando la esperanza al calor de una tarde compartiendo nuestras experiencias, nuestros miedos y nuestros sueños, tejiendo hilos desde la base, donde se dan los verdaderos cambios, haremos posible que el Resucitado se haga presente. Como aquél día en que unos amigos se unieron en el camino contando los acontecimientos sucedidos, las experiencias de dolor y frustración y también sus sueños que parecían perdidos. Ante ellos el resucitado se aparece para devolver la esperanza y alentar a la acción. Lc 24, 13-35.

Al calor del compartir, como aquellos discípulos en camino, nos daremos cuenta de que Dios sigue dando la razón a quienes viven la lógica del reino aunque parezca que para el “mundo” todo ha sido derrotado. Ahí, en comunidad Tejiendo Alianzas para la vida, se hará presente el resucitado.

Que en esta Cuaresma los hilos que tejamos sean en la dinámica de nuestra fe en la Resurrección que supera todas las muertes causadas por un sistema in-humano, por un no-reino.

Los hilos que podamos tejer por la paz, por la solidaridad, por el bien común, por los derechos y desde la articulación en la base, son los signos de resurrección que proclamaremos al mundo. Así podremos expresar: ¡Realmente el Señor ha resucitado! (Lc 24, 34).

Estoy seguro que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni potestades, ni presente ni futuro, ni poderes, ni altura ni hondura, ni criatura alguna nos podrá separar del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Nuestro Señor”. (Rom 8, 38-39)

¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN!




INDICACIONES PARA UN BUEN USO DE LOS MATERIALES


Misión por la Fraternidad ofrece propuestas para celebrar la Cuaresma, Semana Santa, Pascua y Pentecostés; así como Catequesis Comunitaria, Catequesis Infantil, temas para Jóvenes, Celebración del Día de las Mujeres, Día de las Niñas y Niños y Día de la Tierra. Estos temas y propuestas celebrativas son una herramienta para provocar la reflexión. Lo más importante será recuperar esa experiencia de reflexión y esas propuestas de acción que resulten de la misma comunidad.

Todos los temas tienen como eje los cinco hilos desde donde se pueden tejer alianzas para la vida. El propósito es hacer posible que tejamos desde la base los diferentes hilos de nuestras acciones para fortalecernos en estos tiempos tan difíciles que nos toca vivir. Es como si hiciéramos un tejido al igual que las raíces del árbol que se afianzan para no dejar caer nuestros proyectos.

Los cinco hilos son:

  1. Alianzas por la Paz
Identificar las raíces de la violencia y la propuesta de Jesús en un nuevo modo de relaciones humanas.

  1. Alianzas por la Seguridad Humana
Descubrir la importancia de trabajar por los derechos, sobre todo de los más vulnerables.

  1. Alianzas por la Solidaridad
Reflexionar qué nos divide como comunidad y buscar lo que pueda unirnos para hacer frente a la realidad que vivimos.

  1. Alianzas por el Bien Común
Discernir qué nos toca hacer por nuestras comunidades y país en vistas a las próximas elecciones: ¿Qué me toca hacer y cómo vamos a participar como creyentes? ¿Qué candidato se pone al lado de los y las bienaventuradas de este mundo?

  1. Alianzas para la Acción
Articular nuestras propuestas y unirnos a otras para hacer un tejido fuerte de mil colores. Un tejido que fortalezca la base y abrigue nuestra esperanza.

En cada celebración necesitamos ubicar alguno de los hilos, el que más tenga que ver con las acciones que estamos realizando o al que sentimos que tenemos que darle más importancia o urgencia. Una vez ubicado esto, el coordinador o coordinadora ayudará a que la comunidad saque mayor provecho de cada tema y que las personas se vayan movidas por una idea o una propuesta a nivel personal y comunitario.

Todos los temas siguen la metodología de VER, JUZGAR, ACTUAR. También hay propuestas para Celebrar y Evaluar lo que nos llevamos como aprendizajes.

No olvidemos preparar con tiempo los materiales y la ambientación del lugar de reunión, pues aunque parezca un detalle mínimo, en realidad muchas veces el buen resultado depende también del material usado y de los símbolos que se puedan visualizar.

A veces las personas salimos de la reunión pensando en el letreo de una cartulina o en una imagen o en algún canto… es decir, todo es importante.

Tengamos en cuenta que la Cuaresma en este año es un tiempo propicio para el discernimiento comunitario de cara a las elecciones, así que también aprovechemos para la reflexión, pues de ese proceso depende un cambio favorable para nuestro país.
No olvidemos que lo importante es seguir tejiendo alianzas, para una vida digna, la de las hijas e hijos de Dios. Todas son propuestas, lo importante es que sigamos avanzando en la construcción de un tejido fuerte de mil colores que fortalezca la base, que revista de colores la realidad con sus signos de Reino testimoniando al mundo nuestra fe y nuestra esperanza. No somos para quedarnos sentados, no somos para quedarnos callados mientras miles siguen muriendo, siguen siendo encarcelados, siguen siendo perseguidos y violentados… pues nuestro Dios es un Dios de vida.

Recordemos las palabras de San Pablo a los Romanos:

“Aunque no sabemos pedir como es debido, el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no se pueden expresar. Y el que sondea los corazones sabe lo que pretende el Espíritu cuando suplica por los consagrados de acuerdo con la voluntad de Dios.”
Rom 8, 26-27
MISIÓN POR LA FRATERNIDAD
CUARESMA 2012




LAS ALIANZAS DE JESÚS


El Dios de Jesús hace alianza con su pueblo
Jesús se acerca al Jordán (Bautismo), busca a Dios. Se manifiesta humilde y, junto con otras gentes, pide recibir el bautismo de Juan. Jesús se pone ante Dios en una total disponibilidad.

La experiencia de Dios fue central y decisiva en la vida de Jesús. Dios se le manifiesta como su Padre y se siente lleno de su Espíritu.

Ahora Jesús manifiesta que Dios es el Padre de todos, que quiere para sus hijos e hijas una vida más digna, amable y dichosa para todos, todas.

Experimenta al Dios Amigo, cercano, liberador, preocupado por la felicidad de los pueblos.

Siente al Dios cercano que actúa en la vida, movido por su ternura hacia los que sufren. El Dios que actúa en el presente, del lado de las víctimas.

Se encuentra con el Dios de la Alianza: Yo seré tu Dios tú serás mi pueblo.

Dios se le manifiesta como nuestro mejor aliado en la búsqueda de nuestra felicidad, bienestar, salud, paz, el disfrute de la vida.

Tejiendo alianzas para la Vida digna del ser humano, de la comunidad
A raíz del encuentro de Jesús con el Padre, Jesús, se manifiesta como enviado a promover la justicia de Dios y su misericordia. Se siente empujado a liberar a la gente de miedos y esclavitudes que les impiden ver a Dios, como Amigo de la vida y de la felicidad de sus hijos e hijas.

Jesús empieza por manifestarse en Galilea, la región de los pobres, de los inconformes. Entre la gente sencilla, poco culta, que viven de su trabajo, pescadores, algún cobrador de impuestos, mujeres. Con ellos y ellas hace alianza, en eso de proponer una vida nueva, alternativa, diferente, basada en la ley del amor… Manifiesta el amor que comparte, el amor que reconoce la dignidad de cada persona, sin importar raza o condición social o religiosa, el amor que aliviana a los más vulnerables, necesitados, marginados, el amor que perdona.

Tejiendo alianzas para la Vida con los otros y las otras
Jesús, desde que empieza su vida de caminante, va dando buenas noticias, proponiendo una manera nueva de vivir y se da cuenta de que esa tarea no es para Él solo, busca alianzas, escoge a compañeros y luego se suman mujeres interesadas en la propuesta de Jesús.

Jesús da criterios de nuevas alianzas: Todo el que cumple la voluntad de mi Padre ése es mi hermano, mi hermana, mi madre. Son ellas y ellos las mejores aliadas, aliados.

El que no está contra nosotros está con nosotros en la búsqueda de la felicidad y la vida plenas de la gente.

Los y las que promuevan la justicia de Dios y su misericordia, los y las que buscan liberar a gentes de sus miedos y esclavitudes, los y las amigas, amigos de la vida y la felicidad de todos, todas las hijas, hijos de Dios. En ellos y ellas encontraremos aliados, aliadas, en la búsqueda del sueño de Dios: Que todos y todas sus hijas e hijos tengan la vida en abundancia, como lo manifestó Jesús.

Si algo desea el ser humano es vivir y vivir bien. Si algo busca Dios es que ese deseo se haga realidad. Dios es nuestro mejor aliado para buscar la felicidad.

Una Nueva alianza
Jesús vino a manifestar lo que a Dios le interesa: El bienestar, la salud, la convivencia, la paz, la familia, el disfrute de la vida.

Jesús no puede pensar en Dios sin pensar en su proyecto de transformar el mundo. Humanizar la vida, hacer realidad el reino de justicia entre los hombres y mujeres.

Dios quiere ver a sus hijos llenos de vida: Es el mensaje de las personas curadas por Jesús.

Todos los hombres y mujeres de buena voluntad que se identifiquen con esta manifestación de Dios, de Jesús, de su Espíritu, serán nuestros aliados y aliadas.

Jesús, antes de que le arrancaran la vida en la última cena, nos invita a esta Nueva Alianza.

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MPF-2012

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