2017-11-20

Jornada Mundial de los Pobres, homilía del Papa Francisco

Jornada Mundial de los Pobres, homilía del Papa Francisco

Domingo 33 del tiempo ordinario, 19 de noviembre de 2017, basílica vaticana



Tenemos la alegría de partir el pan de la Palabra, y dentro de poco de partir y recibir el Pan Eucarístico, que son alimento para el camino de la vida. Todos lo necesitamos, ninguno está excluido, porque todos somos mendigos de lo esencial, del amor de Dios, que nos da el sentido de la vida y una vida sin fin. Por eso hoy también tendemos la mano hacia Él para recibir sus dones.

La parábola del Evangelio nos habla precisamente de dones. Nos dice que somos destinatarios de los talentos de Dios, «cada cual según su capacidad» (Mt 25,15). En primer lugar, debemos reconocer que tenemos talentos, somos «talentosos» a los ojos de Dios. Por eso nadie puede considerarse inútil, ninguno puede creerse tan pobre que no pueda dar algo a los demás. Hemos sido elegidos y bendecidos por Dios, que desea colmarnos de sus dones, mucho más de lo que un papá o una mamá quieren para sus hijos. Y Dios, para el que ningún hijo puede ser descartado, confía a cada uno una misión.

En efecto, como Padre amoroso y exigente que es, nos hace ser responsables. En la parábola vemos que cada siervo recibe unos talentos para que los multiplique. Pero, mientras los dos primeros realizan la misión, el tercero no hace fructificar los talentos; restituye sólo lo que había recibido: «Tuve miedo —dice—, y fui y escondí tu talento en la tierra; mira, aquí tienes lo que es tuyo» (v. 25). Este siervo recibe como respuesta palabras duras: «Siervo malo y perezoso» (v. 26). ¿Qué es lo que no le ha gustado al Señor de él? Para decirlo con una palabra que tal vez ya no se usa mucho y, sin embargo, es muy actual, diría: la omisión. Lo que hizo mal fue no haber hecho el bien. Muchas veces nosotros estamos también convencidos de no haber hecho nada malo y así nos contentamos, presumiendo de ser buenos y justos. Pero, de esa manera corremos el riesgo de comportarnos como el siervo malvado: tampoco él hizo nada malo, no destruyó el talento, sino que lo guardó bien bajo tierra. Pero no hacer nada malo no es suficiente, porque Dios no es un revisor que busca billetes sin timbrar, es un Padre que sale a buscar hijos para confiarles sus bienes y sus proyectos (cf. v. 14). Y es triste cuando el Padre del amor no recibe una respuesta de amor generosa de parte de sus hijos, que se limitan a respetar las reglas, a cumplir los mandamientos, como si fueran asalariados en la casa del Padre (cf. Lc15,17).

El siervo malvado, a pesar del talento recibido del Señor, el cual ama compartir y multiplicar los dones, lo ha custodiado celosamente, se ha conformado con preservarlo. Pero quien se preocupa sólo de conservar, de mantener los tesoros del pasado, no es fiel a Dios. En cambio, la parábola dice que quien añade nuevos talentos, ese es verdaderamente «fiel» (vv. 21.23), porque tiene la misma mentalidad de Dios y no permanece inmóvil: arriesga por amor, se juega la vida por los demás, no acepta el dejarlo todo como está. Sólo una cosa deja de lado: su propio beneficio. Esta es la única omisión justa.

La omisión es también el mayor pecado contra los pobres. Aquí adopta un nombre preciso: indiferencia. Es decir: «No es algo que me concierne, no es mi problema, es culpa de la sociedad». Es mirar a otro lado cuando el hermano pasa necesidad, es cambiar de canal cuando una cuestión seria nos molesta, es también indignarse ante el mal, pero no hacer nada. Dios, sin embargo, no nos preguntará si nos hemos indignado con razón, sino si hicimos el bien.

Entonces, ¿cómo podemos complacer al Señor de forma concreta? Cuando se quiere agradar a una persona querida, haciéndole un regalo, por ejemplo, es necesario antes de nada conocer sus gustos, para evitar que el don agrade más al que lo hace que al que lo recibe. Cuando queremos ofrecer algo al Señor, encontramos sus gustos en el Evangelio. Justo después del pasaje que hemos escuchado hoy, Él nos dice: «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt25,40). Estos hermanos más pequeños, sus predilectos, son el hambriento y el enfermo, el forastero y el encarcelado, el pobre y el abandonado, el que sufre sin ayuda y el necesitado descartado. Sobre sus rostros podemos imaginar impreso su rostro; sobre sus labios, incluso si están cerrados por el dolor, sus palabras: «Esto es mi cuerpo» (Mt 26,26). En el pobre, Jesús llama a la puerta de nuestro corazón y, sediento, nos pide amor. Cuando vencemos la indiferencia y en el nombre de Jesús nos prodigamos por sus hermanos más pequeños, somos sus amigos buenos y fieles, con los que él ama estar. Dios lo aprecia mucho, aprecia la actitud que hemos escuchado en la primera Lectura, la de la «mujer fuerte» que «abre sus manos al necesitado y tiende sus brazos al pobre» (Pr 31,10.20). Esta es la verdadera fortaleza: no los puños cerrados y los brazos cruzados, sino las manos laboriosas y tendidas hacia los pobres, hacia la carne herida del Señor.

Ahí, en los pobres, se manifiesta la presencia de Jesús, que siendo rico se hizo pobre (cf. 2 Co 8,9). Por eso en ellos, en su debilidad, hay una «fuerza salvadora». Y si a los ojos del mundo tienen poco valor, son ellos los que nos abren el camino hacia el cielo, son «nuestro pasaporte para el paraíso». Es para nosotros un deber evangélico cuidar de ellos, que son nuestra verdadera riqueza, y hacerlo no sólo dando pan, sino también partiendo con ellos el pan de la Palabra, pues son sus destinatarios más naturales. Amar al pobre significa luchar contra todas las pobrezas, espirituales y materiales.

Y nos hará bien acercarnos a quien es más pobre que nosotros, tocará nuestra vida. Nos hará bien, nos recordará lo que verdaderamente cuenta: amar a Dios y al prójimo. Sólo esto dura para siempre, todo el resto pasa; por eso, lo que invertimos en amor es lo que permanece, el resto desaparece. Hoy podemos preguntarnos: «¿Qué cuenta para mí en la vida? ¿En qué invierto? ¿En la riqueza que pasa, de la que el mundo nunca está satisfecho, o en la riqueza de Dios, que da la vida eterna?». Esta es la elección que tenemos delante: vivir para tener en esta tierra o dar para ganar el cielo. Porque para el cielo no vale lo que se tiene, sino lo que se da, y «el que acumula tesoro para sí» no se hace «rico para con Dios» (Lc 12,21). No busquemos lo superfluo para nosotros, sino el bien para los demás, y nada de lo que vale nos faltará. Que el Señor, que tiene compasión de nuestra pobreza y nos reviste de sus talentos, nos dé la sabiduría de buscar lo que cuenta y el valor de amar, no con palabras sino con hechos.

Jornada Mundial de los Pobres, homilía del Papa Francisco 

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2017-11-16

[FrayMarcos] Aord33, EL VERDADERO VALOR ESTÁ EN LO ESENCIAL

EL VERDADERO VALOR ESTÁ EN LO ESENCIAL 

Mt 25, 14-30


Mateo sigue con sus amonestaciones. Estamos en el tiempo de la comunidad, antes de que llegue el tiempo escatológico, que creían inminente. Cada miembro de la comunidad debe tomar la parte de responsabilidad que le corresponde y no defraudar ni a Dios ni a los demás. En tiempo de Mt, ya muchos se hacían cristianos, no por convicción, sino para vivir del cuento, sin dar golpe. Es curioso que las tres parábolas de este c. 25 hagan referencia a omisiones, a la hora de ponderar las consecuencias de nuestras acciones.

El talento no era una moneda real. En griego "tálanton" significa el contenido de un platillo de la balanza (pesada). Era una cantidad desorbitada, que equivalía a 26-41 kilos de plata = 6.000 denarios; el salario de 16 años de un jornalero. Para entender lo de enterrar el talento, hay que tener en cuenta, que había una norma jurídica, según la cual, el que enterraba el dinero, que tenía en custodia, envuelto en un pañuelo, no tenía responsabilidad civil, si se perdía. Enterrar el dinero se consideraba una buena práctica.

Durante mucho tiempo se ha interpretado la parábola materialmente, creyendo que nos invitaba a producir y acaparar bienes materiales. De esta mala interpretación nace el capitalismo salvaje en Occidente, que nos ha llevado a desigualdades sangrantes que no hacen más que crecer, incluso en plena crisis. Una vez más, hemos utilizado el evangelio en contra del mensaje de Jesús. Me gusta más la versión de Lc, en la que todos los empleados reciben lo mismo; la diferencia está en la manera de responder.

También sería insuficiente interpretar "talentos" como cualidades de la persona. Esta interpretación es la más común y ha quedado sancionada por nuestro lenguaje. ¿Qué significa tener talento? Tampoco es éste el verdadero planteamiento de la parábola. En el orden de las cualidades, estamos obligados a desplegar todas las posibilidades, pero siempre pensando en el bien de todos y no para acaparar más y desplumar a los menos capacitados. Para mayor "inri", dando gracias a Dios por ser más listos que los demás.

Si nos quedamos en el orden de las cualidades, podíamos concluir que Dios es injusto. La parábola no juzga las cualidades, sino el uso que hago de ellas. Tenga más o menos, lo que se me pide es que las ponga al servicio de mi auténtico ser, al servicio de todos. En el orden del ser, todos somos idénticos. Si percibimos diferencias es que estamos valorando lo accidental. En lo esencial, todos tenemos el mismo talento. Las bienaventuranzas lo dejan muy claro: por más carencias que sientas puedes alcanzar la plenitud humana.

En todos los órdenes tenemos que poner los talentos a fructificar, pero no todos los órdenes tienen la misma importancia. Como seres humanos tenemos algo esencial, y mucho que es accidental. Lo importante es la esencia que constituye al hombre como tal. Ese es el verdadero talento. Todo lo que puede tener o no tener (lo accidental) no debe ser la principal preocupación. Los talentos de que habla el evangelio, no pueden hacer referencia a realidades secundarias sino a las realidades que hacen al hombre más humano. Y ya sabemos que ser más humano significa ser capaz de amar más.

Los talentos son lo bienes esenciales que debemos descubrir. La parábola del tesoro escondido es la mejor pista. Somos un tesoro de valor incalculable. La primera obligación de un ser humano es descubrir esa realidad. La "buena noticia" sería que todos pusiéramos ese tesoro al servicio de todos. En eso consistiría el Reino predicado por Jesús. El relato del domingo pasado, el de hoy y el del próximo, terminan prácticamente igual: "Entraron al banquete de boda..." "Pasa al banquete de tu señor". "Heredad el Reino..." Banquete, boda y Reino son símbolos de plenitud.

Algunos puntos necesitan aclaración. En primer lugar, el que no arriesga el dinero, no lo hace por holgazanería o comodidad, sino por miedo. El siervo inútil no derrocha la fortuna; simplemente la guarda. Debía hacernos pensar que se condene uno por no hacer nada. Creo que en nuestras comunidades, lo que hoy predomina es el miedo. No nos deja poner en marcha iniciativas que supongan riesgo de perder seguridades, pero con esa actitud, se está cercenando la posibilidad de llevar esperanza a muchos desesperados.

En segundo lugar, la actitud del Señor tampoco puede ser ejemplo de lo que hace Dios. Pensemos en la parábola del hijo pródigo, que es tratado por el Padre de una manera muy diferente. Quitarle al que tiene menos lo poco que tiene para dárselo al que tiene más, tomando al pie de la letra, sería impropio del Dios de Jesús. Dios no tiene ninguna necesidad de castigar. El que escondió el talento ya se ha privado de él haciéndolo inútil para él mismo y para los demás. Es algo que teníamos que aprender también nosotros.

Finalmente es también muy interesante constatar que, tanto el que negocia con cinco, como el que negocia con dos, reciben exactamente el mismo premio. Esto indica que en ningún caso se trata de valorar los resultados del trabajo, sino la actitud de los empleados. En una cultura en la que todo se valora por los resultados, es muy difícil comprender esto. En un ambiente social donde nadie se mueve si no es por una paga; donde todo lo que hace tiene que reportar algún beneficio, es casi imposible comprender la gratuidad que nos pide el evangelio. Si necesito premio es que no entendí nada.

La parábola nos habla de progreso, de evolución constante hacia lo no descubierto. El único pecado es negarse a caminar. El ser humano tiene que estar volcado hacia su interior para poder desplegar todas sus posibilidades. Todo el pasado del hombre (y de la vida) no es más que el punto de partida, la rampa de lanzamiento hacia mayor plenitud. La tentación está en querer asegurar lo que ya tengo, enterrar el talento. Tal actitud no demuestra más que falta de confianza en uno mismo y en la vida, y por lo tanto, en Dios.

Lo que tenemos que hacer es tomar conciencia de la riqueza que ya tenemos. Unos no llegamos a descubrirla y otros la escondemos. El resultado es el mismo. No es nada fácil, porque nos han repetido hasta la saciedad, que estamos en pecado desde antes de nacer, que no valemos para nada, que la única salvación posible tiene que venirnos de fuera. Lo malo es que nos lo seguimos creyendo. El relato del camello que se negaba a moverse porque se creía atado a la estaca, aunque no lo estaba. O el león que vivía con las ovejas como un borrego más, sin enterarse de lo que era, es el mejor ejemplo de nuestra postura.

Todo afán de seguridades, nos aleja del mensaje de Jesús. Todo intento de alcanzar verdades absolutas y normas de conducta inmutables, que nos dejen tranquilos, carece de sentido cristiano. Ninguna conceptualización de Dios puede ser definitiva; hace siempre referencia a algo mayor. Estamos aquí para evolucio­nar, para que la vida nos atraviese y salga de nosotros enriquecida. El miedo no tiene sentido, porque la fuerza y la energía no la tenemos que poner nosotros. Nuestro objetivo debía ser que al abandonar este mundo, lo dejáramos un poquito mejor que cuando llegamos a él, haciéndolo más humano.

Meditación
No hay un "yo" que posea un tesoro.
Soy, realmente, un tesoro de valor incalculable.
Solo hay un camino para poder disfrutar de lo que soy.
Poner toda esa riqueza a disposición de los demás
es la gran paradoja del ser humano.
Solo alcanza su plenitud cuando se da plenamente.


Fray Marcos

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[FeAdulta] Aord33, El talento del ser

El talento del ser
15 de noviembre de 2017

amigos de feadulta

Amigas y amigos:
La interpretación de la parábola de los talentos en clave económica o psicológica no concuerda con lo que sabemos sobre Jesús. Enterrar el talento que hemos recibido sería más bien paralizarnos en el desarrollo de nuestro ser personal. Copio unas palabras de Fray Marcos que resumen bien el mensaje de hoy: «Los talentos de que habla el evangelio no pueden hacer referencia a realidades secundarias, sino a las realidades que hacen al hombre más humano. Y ya sabemos que ser más humano significa ser capaz de amar más».
En la Escuela, proponemos la segunda parte de la clase de la semana pasada de Fray Marcos: desmitificar la mística (II). Las ciencias que estudian el cerebro aseguran que todo lo que ocurre cuando pensamos, imaginamos, recordamos o sentimos, se traduce en impulsos eléctricos neuronales. Por lo tanto podemos afirmar que todos los fenómenos místicos tienen base biológica. Desarrollando estas premisas se pueden sacar interesantísimas conclusiones prácticas para entender la espiritualidad.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 25, 14-30. El empresario se va de viaje y deja a cargo de sus bienes –los talentos- a tres empleados.
Vicente Martínez: Un regalo de ser Dios. Cada persona ha recibido unas cualidades, unos dones, para servir a Dios y al prójimo. Lo que nos obliga a poner en juego cuanto uno es y tiene.
José Luis Sicre: El empleado miedoso y la empresaria modelo. La parábola del domingo pasado (las diez muchachas) animaba a ser inteligentes y previsores. La de hoy anima a la acción, a sacar partido de los dones recibidos de Dios.
Fray Marcos: El verdadero valor está en lo esencial; La diferencia en las cualidades de cada uno, no tiene ninguna importancia para alcanzarla la plenitud.
José Antonio Pagola: Búsqueda creativa. A pesar de su aparente inocencia, la parábola de los talentos encierra una carga explosiva. Es sorprendente ver que el tercer criado es condenado sin haber cometido ninguna acción mala.
Carmen Soto: En clave profética. Nos encontramos con una parábola difícil de incorporar a nuestra habitual interpretación de las parábolas de los evangelios, por eso necesitamos entender el contexto original que le da sentido y descubrir desde él las claves que puedan hacer comprensible su mensaje.

Artículos seleccionados para la semana

Leonardo Boff: La ideología es como la sombra: siempre nos acompaña. El tema de la ideología está a la orden del día. Intentemos poner en claro esta cuestión.
Koldo Aldai: Una Europa transreligiosa. Construimos dioses y religiones a voluntad y los estrellamos contra otros dioses, porque no es suficiente enfrentarnos los humanos, también han de hacerlo nuestros Cielos y Olimpos. 
Religión Digital: Conclusiones del IV foro católico-musulmán, celebrado en Berkeley. Católicos y musulmanes se comprometen con el desarrollo integral de la humanidad.
Enrique Martínez Lozano: Todo pasa. Tú no eres nada de lo que pasa; eres "Eso" en lo que todo pasa.
José Arregi: Cantar de los cantares. Pido disculpas por hablar de cosas tan sublimes mientras en el mundo aumentan los dramas y los grandes medios nos siguen ocultando tantos graves desórdenes...
Gabriel Mª Otalora: Iglesia y política. La dicotomía entre religión y política es uno de los temas más espinosos que tenemos los seguidores de Cristo.
Juan José Tamayo: Recorrido por las teologías contra-hegemónicas del sur global (I). Son teologías emergentes, contra-hegemónicas y creadoras de discursos alternativos que intentan responder a los grandes desafíos de la nueva era que estamos viviendo.
Noticias de alcance. La CEE y Cáritas invitan a los fieles a responder con obras al grito de los pobres.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Proverbios 31, 10-31. Vana es la hermosura, la mujer que teme al Señor, esa será alabada.
1 Tesalonicenses 5, 1-6. Vosotros no vivís en la oscuridad, ese día no os sorprenderá como ladrón, pues todos vosotros sois hijos de la luz.
Florentino Ulibarri: Oración del payaso. Me espanta mi pobreza, pero me consuela tu ternura. Acepta la ofrenda de este atardecer. Mi vida, como una flauta, está llena de agujeros…
Vicky Irigaray: Arriesgar como tu hijo Jesús. Se nos invita y urge a construir Reino, a dar testimonio.
Anáfora: Cooperación. El mundo soñado es posible si todos aportamos nuestro grano de arena.
Monjas Benedictinas de Montserrat. 33º domingo de Tiempo Ordinario.

Material multimedia

El perdón y la culpa. Por Borja Vilaseca. Nuestros enemigos, no son las personas que nos odian, sino las personas que nosotros odiamos.
Salta. Canción Álvaro Fraile. Parábola de los talentos: "la vida es de los que apuestan y saltan, porque detrás cada miedo, hay un reto y todo es posibilidad. Te puedes fiar".
Salomé Arricibita: El miedo y los talentos. Amar es reinventar cómo dar vida, es hacer fecundo y fértil cada día, y quererme como soy, respetando lo que otro ansía.
Tu YO sagrado. Texto de Wayne Dyer. La experiencia del júbilo interior, hace que todo el exterior, parezca carente de significado, aunque no se pueda explicar con palabras.
Equipo Quiero Ver: Somos don. Los tres empleados de la parábola están equiparados en la realidad del don. Ellos, con sus talentos, son un don. Distinto cuantitativamente pero siempre don. Para todos.
Héroes invisibles: Zambia. ¡¡¡IMPRESIONANTE!!! No te pierdas esta serie documental que viaja por todo el mundo para descubrir historias de españoles que decidieron dejarlo todo en España y salir de su zona de confort para dedicar su vida a lograr que niños, mujeres y hombres en diferentes situaciones de vulnerabilidad consiguiesen labrarse un futuro mejor. Pobreza, inmigración, hambre o desigualdad son sólo algunas de las situaciones a las que hacen frente los protagonistas. El espacio visita Zambia, donde conoceremos a una joven madrileña que dejó su vida en España para fundar una ONG.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.
Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,
Inma Calvo

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2017-11-11

[Cosme] Aord32, la verdadera sabiduría

LA VERDADERA SABIDURÍA Escuchar las enseñanzas de Jesús Practicar las obras del Reino

COSME CARLOS RÍOS·SÁBADO, 11 DE NOVIEMBRE DE 2017

Sab 6,12-16: Encuentran la sabiduría quiénes la buscan
Salmo 62: Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío
1Tes 4,13-17: A los que han muerto en Jesús, Dios los llevará con él
Mt 25, 1-13: Las vírgenes prudentes


Pocos cristianos tienen conciencia de que somos seguidores de Jesús al servicio de los demás y los que tienen conciencia de servir a los demás, prestan este servicio más con el discurso, las palabras, que con las obras

La primera lectura de hoy, que tomamos del Libro de la Sabiduría, es un himno que canta las maravillas de la Sabiduría. Ésta sale al encuentro de quienes la buscan, de quienes la aman, y ella misma se muestra.

La única condición para que este encuentro se llegue a dar, es, estar abierto a la sabiduría, buscarla como se busca a Dios: o sea que para ser sabios hay que buscar, saborear y hacer vida el proyecto de Dios

Para entender mejor el Evangelio de hoy, conviene tomar en cuenta que en los tiempos de Jesús, se celebraba la boda después de que la pareja llevara un año de noviazgo oficial.

La ceremonia se desarrollaba más o menos así: el novio, con sus amigos, con canto y con música de instrumentos, se dirigía a la casa de la novia, donde era recibido por las amigas de ésta, que llevaban lámparas encendidas.

Después de recoger a la novia, se dirigían juntos, entre cánticos y danzas, al lugar en el que se celebraba el banquete nupcial, con el que se iniciaba la fiesta de bodas, que podía durar varios días.

Muchas veces en la Biblia, la boda, el banquete o la fiesta de bodas se usa para referirse a quienes, viven junto a Dios. Es un modo de describir la cercanía de Dios como una situación en la que reinan el amor y la alegría.

En la parábola que comentamos hoy, la llegada del novio representa el momento del encuentro definitivo de los creyentes con el Padre, momento de alegría y de amor profundo.

En la parábola del evangelio, entre las muchachas que esperaban al novio, se presentan dos tipos: uno lo constituyen las muchachas necias, el otro las sensatas.

En el evangelio de Mateo se considera sabia o sensata aquella persona que escucha el mensaje de Jesús y lo pone por obra; necia, la que conoce el mensaje de Jesús, pero no lo practica. (La casa construída sobre roca)

La parábola nos enseña que el final de cada persona depende del camino que se escoja, que de alguna manera, la muerte es consecuencia de la vida –prudente o necia- que se ha llevado.

Muchachas necias son las que han escuchado el mensaje de Jesús pero no lo han llevado a la práctica. Muchachas sabias o prudentes son las que lo han traducido en su vida, por eso entran al banquete del Reino. El aceite que las necias habían olvidado, no es sino la práctica del mensaje de Jesús.

Como a las chicas de la parábola, a los creyentes nos toca la comisión de alumbrado. El evangelio de Lucas y Concilio Vaticano II nos presentan a Jesús como luz de las naciones.

En la ceremonia de nuestro bautismo se entregó a nuestros papás y padrinos una vela en señal de que también nosotros hemos de ser luz de Cristo para iluminar a nuestro mundo con nuestra palabra y sobre todo con nuestro servicio misericordioso.

Para cumplir nuestra comisión de ser, con Jesús, luz para el mundo, nuestras lámparas tienen que estar cargadas de aceite del conocimiento y amor de Dios y de la práctica del amor misericordioso hacia los hermanos.

Ser sabios hoy, implica para nosotros una doble actitud: Hacer oración, leer el Evangelio para sintonizar con Jesús y el Padre, y la práctica de las obras del Reino, en particular la misericordia para con los más débiles

La oración y meditación de la Palabra, alimentan nuestras lámparas para que estemos en condiciones de servir al mundo iluminándolos con nuestra práctica de la misericordia.


Cosme Carlos Ríos
Noviembre 11 del 2017

2017-11-04

[Cosme] Aord31, Mt23,1-12, La autoridad religiosa servidora como Jesús

LA AUTORIDAD RELIGIOSA SERVIDORA COMO JESÚS

Mal 1,14b–2,2b.8-10: Se apartaron del camino Salmo 130: Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor 1Tes 2,7b-9.13: Deseábamos entregarles el Evangelio Mt 23,1-12: No hacen lo que dicen



Nuestra sociedad acostumbra privilegiar a las personas con autoridad, incluyendo a las autoridades religiosas. Se considera legítimo que tengan más honores, privilegios y bienes materiales que los demás y hasta se toleran abusos de la autoridad.

Malaquías fue un profeta de la época que siguió al destierro en Babilonia cuando el pueblo judío regresó a su tierra, a finales del siglo VI a. C. La mayor parte de los exiliados estaban más preocupados por hacer fortuna y ocupar la mayor parte de tierra posible, que por reedificar los fundamentos éticos, sociales y fraternos del nuevo Israel.

Los habitantes de la provincia de Judá, Galilea y Samaría se vieron muy afectados por la agresividad de los repatriados, que disponiendo de cuantiosos capitales, pretendían apoderarse de la tierra tratando a la gente del país como extranjeros. Lo peor de todo era que esta manera abusiva y violenta de proceder era liderada por un grupo de levitas que se consideraban los propietarios de la auténtica religión de Israel.

El profeta Malaquías denuncia fuertemente las arbitrariedades de la casta sacerdotal que se aprovecha de la ignorancia de la gente humilde de la provincia para cometer toda clase de atropellos.

Lo más grave es los que se presentan como baluartes de la Ley, no tengan ni el más mínimo sentido de justicia. No respetar el derecho de los pobres es violar la alianza del Señor, y ésta es una ofensa más grave que cualquier infracción ritual o disciplinaria.

Relacionando con el El evangelio de San Mateo: En el año 70 después de Cristo, la ciudad de Jerusalén fue destruida por los ejércitos romanos. Desaparecen los grupos religiosos que conocemos de la época de Jesús. Con la destrucción del templo desaparecieron los saduceos y la guerra acabó también con los zelotas y los esenios.

Termina así esa organización la religión judía que tenía como centro el sacrificio y el templo y era conducida por el liderazgo de los sacerdotes. Lo que quedó de la religión de Israel fueron los fariseos y las comunidades judías de la Diáspora organizadas en torno a las sinagogas. Hacia el año 85 estos grupos se reunieron en la ciudad de Jamnia para una especie de Concilio, con el fin de encontrar una nueva forma de organizar su religión. La conclusión de esta Asamblea fue que a partir de ese momento ellos centran su vida religiosa en el culto de las sinagogas y en la fiel observancia de la Ley. Consecuentemente el liderazgo se desplazó hacia los expertos en el conocimiento e interpretación de la Ley. En esta Asamblea se tomaron decisiones radicales que afectaron a todas las corrientes contrarias a las enseñanzas de los fariseos, que fueron declaradas fuera de la religión judía.

Entre estos grupos estaban los seguidores de Jesús de Nazaret, a los que ellos llamaban “La secta de los Nazarenos”. Esta comunidad, excluída de la religión judía redacta el Evangelio según San Mateo, garantizando que Jesús es realmente el Mesías, el Emmanuel (Dios con nosotros).

Cabe recordar que los evangelios no son un libro de historia sino testimonios que fundamentan nuestra fe; en el caso de la lectura de hoy los redactores hacen un traslape de la vida de las comunidades a la vida de Jesús. Históricamente los enfrentamientos de Jesús con los escribas y fariseos no llegaron a tener tanta rabia como muestra la lectura de hoy.

El texto que leemos hoy, pone en labios de Jesús el sentir de las comunidades oprimidas y excluídas por la corriente farisea emanada del Sínodo del Jamnia. En nombre de Jesús denuncian el hecho de que las autoridades fariseas enseñan pero no ponen en práctica lo que enseñan; que ponen obligaciones muy pesadas a la gente, pero que ellos ni tocan ese peso; que son ostentosos.

Jesús declara que la verdadera grandeza consiste en ser servidores de los demás.

Vivir el mensaje de las lecturas de Malaquías y de San Mateo implica para las personas que tenemos autoridad, hacer uso de la autoridad y de nuestra misma persona en el servicio de la comunidad.

Vivir el mensaje de las lecturas de Malaquías y de San Mateo compromete a las personas que tenemos autoridad, a poner en práctica lo que enseñamos, a cumplir primero las obligaciones que ponemos a los demás y a evitar la ostentación.


Cosme Carlos Ríos
Noviembre 04 2017

2017-10-07

Aord27_Peticiones, VIVIR A TU ESTILO JESÚS

VIVIR A TU ESTILO JESÚS:
Aord27, PETICIONES

Written by Vicky Irigaray


Hermanos, el evangelio de hoy apela a nuestra responsabilidad moral y social, Jesús nos pregunta hoy ¿cuáles son nuestros frutos? ¿Cómo nos sentimos de responsables ante la vida de los demás? Oremos.

Queremos vivir a tu estilo Jesús.

• Que nuestra Iglesia sea la primera en implicarse en la construcción de una sociedad y un mundo más justo, más acogedor, más inclusivo, más igualitario y más pacífico para todos.

Queremos vivir a tu estilo Jesús.

• Que cada uno de nosotros nos sintamos responsables de adoptar actitudes saludables, reconciliadoras, de justicia e igualdad que propicien el desarrollo, la dignidad y el valor de todos los hombres y mujeres de este mundo.

Queremos vivir a tu estilo Jesús.

• Que desechemos todo tipo de violencia en nuestras vidas y contextos: violencia verbal, emocional, relacional, física y que juntos busquemos reconciliación y paz.

Queremos vivir a tu estilo Jesús.

• Que denunciemos con nuestra voz y vida las desigualdades sociales, las injusticias que se cometen en nombre de la religión, de las diferencias raciales o del lugar de nacimiento.

Queremos vivir a tu estilo Jesús.

Padre bueno, concédenos la gracia de vernos en verdad y así tomar conciencia de nuestra responsabilidad para hacer de este mundo un lugar más habitable para todos. Gracias por tu hijo Jesús.




Vicky Irigaray



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Aord27, DE CANCIÓN DE AMOR A CANCIÓN DE MUERTE | José Luis Sicre - FeAdulta

DE CANCIÓN DE AMOR A CANCIÓN DE MUERTE:

Written by José Luis Sicre


Acto I: Explanada del templo de Jerusalén. Hacia 735 a.C.


El murmullo se apaga lentamente. Cuando se hace silencio, Isaías se dirige a la gente congregada: «Voy a cantar una canción de amor. Del amor de mi amigo a su viña». El público sonríe incrédulo. No imagina al profeta cantando una canción de amor. Lo más frecuente en él son denuncias y elegías.

La canción habla del trabajo entusiasta que dedica su amigo a una hermosa viña: entrecava el terreno, lo descanta, planta buenas cepas, construye una atalaya y, esperando una magnífica cosecha, cava un lagar. Al cabo del tiempo, la viña, en vez de dar uvas hermosas y dulces, da ácidos agrazones.

Isaías aparta la cítara y mira fijamente al público: «Ahora os toca a vosotros hacer de jueces entre mi amigo y su viña. ¿Podía hacer por ella más de lo que hizo?».

La gente guarda silencio e Isaías continúa: «Voy a deciros lo que hará mi amigo: derribará su valla para que sirva de pasto a ovejas y cabras, para que la pisoteen mulos y toros; la arrasará para que crezcan en ella zarzas y cardos, y prohibirá a las nubes que lluevan sobre ella».

El profeta se interrumpe y pregunta de nuevo: «¿Quién es mi amigo y cuál es su viña?» Pero no da tiempo a que nadie intervenga: «La viña del Señor sois vosotros, los hombres de Israel y de Judá. Dios ha hecho mucho por vosotros, y esperó a cambio que practicarais el derecho y la justicia, que os portarais bien con el prójimo. Pero sólo habéis producido asesinatos y provocado lamentos».


Acto II: Explanada del templo de Jerusalén. Hacia año 29 de nuestra era.


Jesús acaba de contar a los sacerdotes y senadores la parábola de los dos hermanos, advirtiéndoles que las prostitutas y los publicanos les llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Inmediatamente, sin darles tiempo a reaccionar ni responder, les dice:

-Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar…

-Ésa ya la sabemos, comenta uno en voz alta. Ésa no es tuya, es de Isaías.

Jesús no se inmuta. Y la parábola toma de repente un rumbo imprevisible. A diferencia de la viña de Isaías, ésta sí da fruto. El problema no radica en la viña, sino en los viñadores, que se niegan a entregar los frutos a su legítimo propietario.

El drama se desarrolla en tres etapas. En las dos primeras, el dueño envía unos criados, y los viñadores los apalean, matan o apedrean. En la tercera, envía a su propio hijo. Cuando lo matan, Jesús, igual que Isaías, se encara con los oyentes, pidiéndoles su opinión: «¿Qué hará con aquellos labrado­res?»

A diferencia de lo que ocurre en Isaías, los oyentes intervienen, emitiendo una sentencia tremendamente dura: los viñadores merecen la muerte y la viña será entregada a otros más honrados.


Tres grandes enseñanzas


1. La canción de la viña de Isaías insiste en una idea que a muchos cristianos todavía les resulta extraña: el amor de Dios se paga con amor al prójimo. Dios ha hecho mucho por los israelitas, pero lo que pide de ellos no es actos de culto sino la práctica de la justicia y el derecho. Jesús dirá que el segundo mandamiento (amar al prójimo) es tan importante como el primero (amar a Dios). Y la 1ª carta de Juan afirma: «Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amar… a nuestros hermanos».

2. Para Jesús, a diferencia de Isaías, el pueblo no es una viña mala e improductiva. Al contra­rio, da frutos a su tiempo. El mal radica en las autoridades religiosas, que consideran la viña propiedad privada y no recono­cen a su auténtico propietario. Por eso Mateo termina con un comentario incomprensiblemente suprimido por la liturgia: «Al oír sus parábolas, los sumos sacerdotes y los fariseos se dieron cuenta de que iban por ellos» (v.45). Sería completamente equivocado utilizar la homilía de este domingo para atacar al público presente, que bastante hace con soportarnos. Quienes debemos sentirnos especialmente interpelados somos los que tenemos una responsabilidad dentro de la comunidad cristiana.

3. En su versión final (véase “Una cuestión discutida”), la parábola subraya la importancia y triunfo de Jesús. Después de todos los profetas (los criados), él es “el hijo”, lo más valioso que Dios puede mandar. Y aunque las autoridades religiosas lo infravaloren y desprecien, él termina convertido en la piedra angular del nuevo edificio de la Iglesia.

Una cuestión discutida


Ya que esta parábola sólo se encuentra en el evangelio de Mateo, se discute si la contó realmente Jesús o es creación del evangelista. Cabe una tercera postura: la parábola la contó Jesús, pero fue adaptada más tarde por Mateo.

En esta última hipótesis, la parábola primitiva hablaría sólo del envío de los criados, los profetas, a los que los viñadores apalean, matan o apedrean. Y terminaría con las palabras: «Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»

Cuando mataron a Jesús, los primeros cristianos pensaron que este era el mayor crimen, y Mateo habría añadido las palabras referentes al envío y la muerte del hijo. En la misma línea de subrayar la importancia de Jesús habría añadido las palabras del Salmo 118,22: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente». Es un cambio fuerte de metáfora. Los viñadores se convierten en arquitectos, y el hijo en una piedra. Los constructo­res la desechan, porque no la consideran válida como piedra angular, la que soporta el peso de todo el arco. Sin embargo, Dios la coloca en un puesto de privilegio. Con este añadido, la parábola pierde en clari­dad, pero advierte a las autoridades religiosas que su crimen no ha servido de nada, y alegra a los cristianos con la certeza del triunfo de Jesús.



José Luis Sicre



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[FeAdulta] Aord27, Respeto y diálogo (20171008)

Respeto y diálogo
4 de octubre de 2017
amigos de feadulta


Amigas y amigos:
Las III Jornadas EFFA que acabamos de celebrar fueron tal y como las imaginamos. Un lugar de encuentro y amistad, con un ambiente familiar y sencillo. Un remanso de paz, respeto y diálogo. Un sentimiento feliz, ensombrecido por lo que se estaba viviendo en nuestra querida Cataluña. Si no hay respeto mutuo, no se podrá llegar al diálogo.
Empezamos subiendo la primera de las conferencias que tuvimos el pasado viernes. Enrique Martínez Lozano: No dualidad, ver en profundidad y vivir en plenitud (I). Cuestiones previas y claves pedagógicas para una aproximación inicial a esa intuición milenaria, de Oriente y Occidente que, entre otros, hizo decir a Jesús: el Padre y yo somos uno.
Recogemos dos cartas de nuestros lectores, a los que agradecemos siempre su participación.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 21, 33-43. La parábola de la viña arrendada a unos colonos infieles, despiadados y asesinos… La piedra rechazada se convierte en la piedra angular…
Vicente Martínez: Dar buenos frutos. Los exégetas y comentaristas de la parábola de la viña afirman que "tanto la Iglesia primitiva como la de hoy sabe que su razón de ser está ligada a la fidelidad a la misión de Jesús, que no se define tanto por la ortodoxia de la doctrina como por la praxis de la liberación de los pobres".
José Luis Sicre: De canción de amor a canción de muerte. Para Jesús, a diferencia de Isaías, el pueblo no es una viña mala e improductiva. El mal radica en las autoridades religiosas, que consideran la viña propiedad privada y no reconocen a su auténtico propietario.
Fray Marcos: El relato nos insta a no apropiarnos de lo que no es nuestro. Los dirigentes están en un peligro mayor de caer en la tentación.
José Antonio Pagola: Crisis religiosa. La parábola de los «viñadores homicidas» es un relato en el que Jesús va descubriendo con acentos alegóricos la historia de Dios con su pueblo elegido. Es una historia triste.
Inma Eibe: Un canto de amor a la viña. Jesús actualiza el canto de amor a la viña del profeta Isaías que leemos como primera lectura. Nos invita a saber redescubrir nuestro lugar y misión en la viña de su Padre.

Artículos seleccionados para la semana

José Manuel Vidal: Entrevista a Joaquín Sucunza, 'mano derecha' de Bergoglio. Francisco va cuatro años por delante de la jerarquía de la Iglesia.
Nabil Antaki: "Ni guerra ni paz": nueva carta de los maristas de Alepo. Siguen los problemas con los refugiados y las personas desplazadas.
José María García-Mauriño: Mesa compartida, sí. Ni sacrificio, ni sacerdocio. El sacerdote ofrece sacrificios para aplacar la ira de los dioses. Esta mentalidad ancestral es la que se ha trasladado al cristianismo. El sacerdocio hace de mediación entre Dios y la comunidad cristiana.
José Arregi: Agur, Iñaki Beristain. Compartimos mesa, oración y trabajo en las entrañas más profundas de nuestro querido Arantzazu durante 14 años.
Gerardo Villar: Las huellas. Todo es cuestión de entrenamiento. Conocer cómo se manifiesta Dios, cómo deja sus huellas.
Gabriel Mª Otalora: Las mujeres le seguían. Solo ellas fueron las testigos directas de la Resurrección, acontecimiento central cristiano recogido por los cuatro evangelistas.
El Alto Comisionado de la ONU para los DDHH pide una investigación imparcial sobre la violencia policial en el 1-O. Zeid Ra'ad Al Hussein, pide que la situación se resuelva "a través del diálogo político".
José M. Castillo: Odio las fronteras. ¿Es que España o Catalunya son más importantes que el Evangelio de Jesús?
Noticias de alcance. El referéndum del 1-O fractura a la Iglesia catalana.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 5, 1-7. La viña plantada con esmero, es la casa de Israel que solo da malos frutos en vez de justicia y honradez. La reacción del dueño es arrasarla.
Filipenses 4, 6-9. Es la invitación de Pablo a orar confiadamente, a imitar los mejores valores que veamos en los demás… y el Dios de la Paz estará con nosotros.
Florentino Ulibarri: La viña de mi amigo. Mi amigo, que tan bien nos conoce, creía que estando solos, sin dioses que nos miren y controlen, trabajaríamos mejor… Pero los labradores se creyeron dueños de la viña y se dieron a la buena vida…
Vicky Irigaray: Vivir a tu estilo Jesús. Jesús nos pregunta hoy ¿cuáles son nuestros frutos? ¿Cómo nos sentimos de responsables ante la vida de los demás?
Anáfora: Religión. Hemos de ser viña agradecida. Y saber cuál es nuestra misión en la vida.
Monjas Benedictinas de Montserrat. 27º domingo de Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Lo que lleva a la paz. Por Sergi Torres. La honestidad es lo único que te lleva a la paz, a la aceptación y a la verdadera comunicación.
Bienaventuranzas. Preciosa reflexión, para alimentar nuestro interior, durante todo el curso.
Salomé Arricibita: ¿Qué quieres de mí? ¿Cómo anunciar tu amor a un mundo que no escucha?
El tesoro de la vida. Por Jorge Bucay. Un regalo para ti. Perdónales todo a todos, porque lo que verdaderamente importante, es AMAR.
Equipo Quiero Ver: No es tuyo. 27º Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A.
Los 10 fundamentos de Gandhi, para cambiar el mundo. "El perdón es un atributo del fuerte". En estos tristes momentos, en la que vivimos perturbados en nuestra convivencia, compartimos con vosotros este precioso mensaje, del mayor pacifista de la historia.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.
Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,
Inma Calvo



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