2012-01-22

BOrd3_BiPo: Jesús llama a formar comunidad e iniciar la construcción del Reino

LA BUENA NOTICIA SEGUN SAN MARCOS - Evangelios de los domingos del ciclo "B"
3o. domingo ordinario - Tema 1.
JESUS LLAMA A FORMAR COMUNIDAD E INICIAR LA CONSTRUCCION DEL REINO

Palabra Clave :
"Reino-llamado-Comunidad"
OBJETIVO
Descubrir juntos cómo Jesús empieza a anunciar el Reino y llama a sus primeros discípulos para que reunidos en comunidad hagan lo mismo.
Preparar
Cruz - candela encendida que significa que Jesús nos ilumina por su palabra en la Biblia - Biblia - dibujo ampliado

ENTRADA
  • Saludos a los participantes
  • Invocar la luz y la fuerza del Espíritu Santo

MIREMOS JUNTOS LA VIDA
  1. ¿Qué vemos en el dibujo?
  1. ¿Cuáles actitudes representadas en el dibujo, expresan la voluntad de Dios, lo que Dios quiere, es decir su Reino entre nosotros(as)?
  1. ¿Qué actitudes contradicen lo que es Reino?

ESCUCHEMOS Y MEDITEMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a):
Vamos a oír como Jesús llamó a sus primeros discípulos para con ellos formar comunidad y, con ellos, iniciar la construcción del REINO. Abramos nuestros corazones a la palabra de Dios, cantando un himno de alabanza....
Lector(a):
MARCOS 1, 14-20
Hacemos un tiempo de silencio, para que la palabra de Dios pueda penetrar en nuestros corazones...
Animador(a):
Vamos a descubrir juntos lo que Dios nos quiere decir en este texto:
  1. Contamos juntos lo que hemos escuchado...
  1. ¿Por qué dice Jesús que el Reino de Dios se ha acercado?
  2. Jesús dice que "Tomen otro camino". ¿Que es para nosotros(as) "Tomar otro camino"?
  3. Jesús va llamando y reuniendo a los discípulos:
    ¿Para qué los reúne?
    ¿Que relación tiene este llamado con el Reino de Dios?
  4. ¿A qué nos llama Jesús, hoy?

CELEBREMOS JUNTOS LA PALABRA DE DIOS
Animador(a):
Ahora que hemos descubierto algo del proyecto que Jesús tiene, es decir de su Reino, vamos a elevar nuestra plegaria a Dios Padre y Madre, pidiéndole que nos reúna como a sus discípulos(as) y que podamos, con El, formar comunidad y construir su Reino de Amor.
- Cada participante hace una prece espontanea...
Vamos a cantar la oración que Jesús nos enseñó. En ella, pedimos que su Reino esté ya entre nosotros. Cantamos el Padre nuestro muy despacio.
Tomamos juntos un compromiso: preguntamos al Señor en que debemos cambiar para convertirnos al Reino (el Reinado no es un mero cambio interior, sino que comprende también el cambio de la sociedad, empezando con un grupo de personas nuevas que, reunidas en comunidad, colaboren con Jesús).

Textos de apoyo, para leer en casa o en otro momento:
  • Lucas 8,1-3 (Las mujeres discípulas acompañan a Jesús)
  • Marcos 1,1-11 (Juan el Bautista prepara el camino del anuncio)
  • Mateo 5,1-20 (La Ley de la nueva Alianza)
  • Lucas 4,16-30 (La misión liberadora de Jesús)
  • Juan 2,1-12 (Jesús comparte la alegría del pueblo, como señal del Reino que ya viene)
  • [APARECIDA: El proyecto de Jesús es instaurar el Reino de vida de su Padre (Mt 10, 7), y toda la misión de la Iglesia, debe manifestar esta oferta de una vida más digna para todos (AP 361). Las Señales del Reino son la vivencia de las bienaventuranzas, la evangelización de los pobres, el acceso de todos a los bienes de la creación, entre otros (AP 383)]

El proyecto de Jesús es:
"SI" al compartir y a la solidaridad
"NO" al poder y a la dominación

BiPo El Salvador

2012-01-15

LA BUENA NOTICIA SEGUN SAN MARCOS

LA BUENA NOTICIA SEGUN SAN MARCOS - Evangelios de los domingos del ciclo "B"
APOYO PARA LAS LECTURAS DEL
EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS

Evangelio quiere decir "Buena Nueva" o sea, "alegre noticia". Jesús envió a sus discípulos para que anunciaran la alegre noticia del Reino de Dios y de su venida. Como fruto de su predicación, nacieron muchas comunidades cristianas.
Jesús ya había muerto y resucitado: las pequeñas comunidades recordaron y reflexionaron la vida de su Maestro. Leyeron las escrituras a la luz de Jesucristo (Lc 24, 13-35). Pronto, desapareciendo los primeros testigos, quisieron elaborar por escrito todo lo que se transmitía sobre Jesús, su práctica y su enseñanzas.

La Palabra ilumina nuestra realidad

Los cuatro "evangelistas" redactaron sus evangelios adaptando los textos ya existentes a las circunstancias y necesidades de las comunidades donde vivían. De ahí vienen las diferencias que podemos observar entre los cuatro evangelios. Cada uno hacía una "relectura" de las enseñanzas de Jesús que posibilitara iluminar las situaciones difíciles vividas en sus comunidades.
Lo mismo hacemos nosotros(as), buscando en la "Palabra de Dios" una luz para nuestra vida y nuestras dificultades, hoy. Escuchar y meditar un Evangelio no es hacer una lectura "espiritualista" y milagrosa, alienada de la vida. Es seguir el camino recorrido por Jesús y el camino de las primeras comunidades cristianas. Es dejar que el Espíritu de Dios ilumine nuestras vidas y inspire nuestras prácticas.

¿Quién es MARCOS?

Es probable que era "Juan Marcos", hijo de una cierta María que vivía en Jerusalén y prestaba su casa para las reuniones de la comunidad (He 12,12).
Acompañó a Pablo y a su tío Bernabé en Chipre, durante el primer viaje misionero (He 12,25). Cuando Pablo estuvo encarcelado en Roma, Marcos estaba junto a él (Col 4,10). Lo encontramos también en Roma como secretario de Pedro que lo llama "mi hijo Marcos" (1 Pedro 5,13).
El libro de Marcos es el más antiguo de los cuatro evangelios que nos llegaron. Es dirigido a comunidades cristianas fuera de Jerusalén y de la Judea, con muchos cristianos de origen pagano y no judío. Así es que el evangelio según San Marcos se nos hace lo más sencillo y lo más accesible entre los cuatro evangelistas.

La enseñanza de Marcos

Una pregunta recorre el evangelio de Marcos, desde el inicio hasta el final: "¿Quién es este hombre?" o sea, "¿Quién es Jesús?"
Desde el inicio, Jesús llama a un grupo de discípulos para vivir con El. Juntos, lo siguen y van descubriendo:
  • Quién es Jesús, cuál es su práctica, cuales son sus opciones;
  • Cuál es su proyecto: el proyecto del REINO, que es VIDA.
La práctica de Jesús, para sus seguidores, es EL CAMINO donde nos llama a seguirlo.

Descubrimos, como características del camino y del Reino de Dios:
  1. Tener los mismos sentimientos y actitudes de Jesús: el servicio, el compartir, la capacidad de ver y oír la realidad, la reintegración de los marginados;
  2. Asumir las persecuciones a causa del Reino;
  1. Ser apóstoles de la buena Noticia del Reino de Dios;
  1. Ser profetas, rompiendo con las fuerzas del mal y de la dominación, como lo hizo Jesús.

En el seguimiento de Jesús y de sus discípulos, nos preguntaremos: ¿Qué quiere decir creer en Jesucristo, aquí, ahora, en medio de las dificultades y problemas de nuestras vidas?

El camino de Jesús

El libro de Marcos comienza con la predicación de Juan el Bautista. Seguía el mensaje del profeta Isaías (Mc 1, 2-3) y produjo un movimiento de conversión. "Acudían a él de todas las partes de Judea". Cuando Juan fue detenido y encarcelado, Jesús se fue a Galilea y comenzó a anunciar la Buena Noticia del Reino de Dios (Mc 1, 14-15). Como Juan el Bautista, Jesús tenía en el profeta Isaías las raíces de su espiritualidad y de su práctica. Se puede ver también en los demás evangelios (Mt 4, 16-17; 9,35; Lc 4,18-21 y 43).

En Marcos, Jesús está siempre "en camino". Vamos a ver algunos lugares donde se ubicó:
En Galilea: a la orilla del lago (1,16); en la casa de Simón, en Cafarnaún (1, 21 y 29); en los lugares desolados (1,35); con sus discípulos (1,23); con los enfermos (1,40); con los "pecadores" (2,15 ss.). Más tarde, Jesús irá a
Jerusalén: la sede del poder, el lugar opuesto a la Galilea de los pobres, para ser asesinado. Jerusalén, en Marcos, es el lugar de los que no aceptan a Jesús. En Mc 16, 1-8 vemos que los discípulos, después de la Resurrección son enviados de regreso a Galilea: el lugar de los pobres que aceptan a Jesús. En el final del camino de Jesús, está el inicio del caminar de sus seguidores para anunciar y testimoniar la Buena Noticia del Reino de Dios.

Galilea es la región más empobrecida de la Palestina. Los que allí viven son los excluidos de los grupos de poder de Jerusalén, cuyo centro vital es el Templo: el símbolo de su dominio y opresión, la morada del poder político, económico y religioso de Judea: el almacén del tesoro y del mayor centro de recaudación de los impuestos romanos. Galilea es la frontera donde limita el orden y la paz romana, es lo más marginal del imperio romano.
Ir, pues, a Galilea, es caminar hacia los pobres, es encontrarse con los desechados, con aquellos abandonados, de donde nadie espera que surja algo bueno, el lugar de las sombras y tinieblas, con gente empobrecida y marginada. Pero su tristeza y su clamor han sido escuchados y el opresor será quebrado (Is 9,1 ss.). Ha llegado la hora, se ha cumplido el plazo para la justicia y la fe: "EL REINO DE DIOS HA LLEGADO" (Mc 1,15).

El Reino de Dios

El centro del mensaje de Jesús es el Reino de Dios y su venida: la nueva sociedad donde se vive la solidaridad, el perdón, el compartir. No se limita a un mero cambio interior y personal. Exige convertirnos, o sea cambiar nosotros(as) mismos(as), para ser y actuar como Jesús.
En esa proclamación, nos encontramos cara a cara con la mejor revelación que Jesús hace de Dios. Con el mensaje del Reino, resulta que Dios se hace accesible a través de las promesas que comienzan a realizarse.
Con Jesús, el Reino prometido ha llegado ya, a través de su práctica y de sus obras (cfr. Mt 12,28 y Lc 17, 20-21). Se realizará plenamente en un futuro de vida eterna (Mc 9,43-47; 10,17-24). Es algo totalmente nuevo (Mc 12,34).

Eso sí, para Marcos, es claro que existen actitudes indispensables para seguir esta promesa: la conversión (Mc 1,15), la necesaria renuncia a las actitudes individualistas de este mundo, por Jesús y su Reino (Mc 10,29), para recibir con la disponibilidad de la niñez la Buena Noticia de la proximidad del Reino (Mc 10,15).
Marcos nos ofrece dos palabras claves: evangelio (Buena Noticia) y el Reino de Dios. Ambas cosas se juntan en la misma realidad: la presencia de Dios y su Reino en la persona de Jesús y en su práctica. Jesús ha sido muerto y resucitado, pero continua vivo entre la humanidad que le sigue como un grano que crece poco a poco y sin que nos demos cuenta en nuestra tierra (Mc 4, 26-29).
El evangelio es simplemente la proclamación del Reino de Dios que actúa eficazmente en el corazón de mujeres y hombres, transformando sus vidas y su entorno para compartirlo, multiplicarlo, hacerlo más pleno con la seguridad de que lo que Jesús ha hecho y anunciado en su vida entre el pueblo, lo volverá a hacer a través de su presencia en la comunidad y en la lucha por su Reino, como resucitado en el mundo.

La lectura del evangelio de Marcos en la clave fundamental del Reino de Dios, nos debe remitir a la gran riqueza con que a los oídos del pueblo de Israel sonaba el Reino, o mejor, el Reinado de Dios: justicia para el pobre, el afligido, el huérfano, la viuda (Is 11, 1-4); igualdad, abundancia y la presencia segura de Dios entre su pueblo. Aceptar ese Reino, era aceptar al Dios de la Historia de la Liberación en Egipto y al Dios que opta por estar entre su pueblo.
El Reino anunciado por Jesús e inaugurado con sus acciones a favor de la gente enferma, pobre y marginada y su promesa de plenitud, pero también de denuncia de todo lo que se opone a su realización, son el gran mensaje de los evangelios que nos urge hoy a un cambio radical. Ese cambio - la conversión - se opera en nuestras personas, en nuestros ambientes comunitarios, en nuestros pueblos y en toda la humanidad. Es la levadura de la nueva sociedad.

El Reino es algo gratuito ya ofrecido por Dios y que se establecerá definitivamente en un momento que no sabemos. Mientras tanto, mujeres y hombres que seguimos a Jesús, estamos llamados a vivirlo y a anunciarlo con fe y con nuestra práctica. Así estaremos contribuyendo a extenderlo entre toda la creación.
Este seguimiento de Jesús esta opuesto a todo lo que pregona nuestra sociedad. No es fácil seguir a Jesús y caminar con El en el sentido opuesto a esta sociedad donde vivimos. Jesús es muy exigente... y nuestra debilidad es muy grande.

"¿Como seguir a Jesús sin desanimarnos? El evangelio de Marcos ofrece una ayuda. El escribe para las comunidades perseguidas del año 70 después de Cristo, que corrían el peligro de desanimarse. Ellas vivían en el sentido opuesto al imperio romano y querían saber cómo ser discípulos(as) de Jesús en esta situación difícil. Marcos responde presentando el caminar de los(as) primeros(as) discípulos(as) de Jesús, como un espejo para todos los que quieren seguir a Jesús". (Carlos Mesters, Com Jesús na contramao, p. 127).
En el seguimiento y el compromiso con la vida y las opciones de Jesús, se encuentra la fuerza y la espiritualidad para seguir el camino.

2011-12-25

CicloB, Nav1, La vida antes, durante y después de la Navidad

EN NAVIDAD, TEJEMOS NUEVAS ALIANZAS PARA LA VIDA

La vida antes, durante y después de la Navidad

Materiales
Semillas o una plantita de nuestra preferencia, botes de PET cortados a la mitad (también pueden ser vasitos pequeñitos de yogurt limpios), tierra, agua y hojas secas.

Canto

Ambiente
El nacimiento.

Preparamos con anticipación a la Navidad (si es posible desde el primer domingo de adviento), un espacio en el nacimiento para poner unas macetas o botecitos, también preparamos unas plantitas o semillas. Las plantas o semillas, pueden ser según el número de los miembros de la familia o grupo. Esa semilla o planta, será el símbolo del Nacimiento, por lo que sería bueno prepararla con tiempo.

Poner junto al Nacimiento los siguientes mensajes en cartulina:
En Navidad, tejemos nuevas alianzas para la vida.
La vida antes, durante y después de la Navidad.

Introducción
Lectora lector 1: “Bendito es el fruto de tu vientre…” (Dt 28, 1), es la promesa en la espera de Jesús, es la bienvenida del fruto sembrado, como las semillas en buena tierra, Así es el Reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo” (Mc 4, 27), así es la espera de la Natividad, silenciosa y discreta pero delicada y paciente.

Madre de familia/Coordinadora o coordinador: Este año, preparemos  el nacimiento del Niño Dios, de manera distinta; esta vez lo podemos comparar con sembrar una planta, para eso hemos de juntar todos los elementos necesarios para esta misión.

Iniciamos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Canto

Acto penitencial
Lectora/Lector 2: Nos disponemos a hacer un acto penitencial.
-        Perdón Señor, porque en situaciones de violencia y muerte como las que vive nuestro país es muy difícil hacer posible la Vida. Perdón, Señor, perdón.
-        Perdón Señor, por todos aquellos que en nombre de Dios, en nombre del bien común y en nombre de las victimas justifican la sangre derramada. Perdón Señor, perdón.
-        Perdón Señor, porque la fiesta de la Navidad ha sido robada por las empresas interesadas en vender cosas que no necesitamos y nos distraen de lo verdaderamente importante. Perdón, Señor perdón.
-        Perdón Señor, porque la Navidad simboliza el gran amor que nos tienes, simboliza que has venido a este mundo como un niño, pequeño y amenazado por el poder. Simboliza que has querido nacer pobre para liberar al pobre de la injusticia y muchos de nosotros no estamos interesados por trabajar en la defensa de la vida, la paz y la justicia para nuestro país. Perdón, Señor, perdón.

(Cada uno puede hacer sus propias peticiones de perdón en familia y como grupo.)

Oración
Coordinadora/coordinador: “Que esta Navidad contemplemos en nuestras calles, barrios, comunidades y colonias, la vida que renace cada día cuando nos unimos a trabajar  solidariamente por la paz, la justicia, los derechos y el bien común. Eso hace que cada día pueda ser posible la Navidad”.

VER

Dinámica
Invitamos a todos los miembros de la familia o grupo a ponerse de pie alrededor del nacimiento, a cada uno se le da un botecito o maceta. Preparamos una jarra con agua para regar las plantas, una cubeta pequeña con tierra y un montoncito de hojas secas. También se preparan semillas o las plantitas que elegimos sembrar, una para cada miembro.

Coordinadora/Coordinador:
¿Qué simboliza una planta?
¿Qué relación tienen las plantas con la vida?
¿Qué motivos tenemos para celebrar esta Navidad desde la realidad de nuestro país, como familia y como grupo?

Lectora / lector 3:
(Se pueden sentar todos para escuchar)

¿Qué necesitamos para sembrar la planta del Reino?
  • Primero es necesaria tierra fértil (hombres, mujeres, niños y niñas) donde se encuentran todos los nutrimentos dispuestos a dar vida a través de las raíces; abonos naturales (valores como respeto, honradez, compromiso, trabajo social, fidelidad, servicios, tolerancia, fraternidad, solidaridad, empatía) y composta, se hace también con los residuos orgánicos, a veces lo que pensamos que es basura puede transformarse en tierra de la más alta calidad.
  • Las semillas (Evangelio, la palabra de los hermanos, la memoria de nuestros pastores, voces de nuestros pueblos, la palabra de los iluminadores) contienen en su interior la información esencial–genética-  para procurar vida, para construir esperanza, para crear otras posibilidades y nuevas estructuras.
  • Necesitamos un campo grande (ciudades, barrios, pueblos, comunidades rurales y urbanas, edificios, localidades indígenas, también mestizas, vecindades, casas, zonas habitacionales, fábricas) para esparcir semillas con suficiente espacio.

En el cuidado necesitamos agua, vigilaremos siempre la humedad en la tierra, justo lo necesario, ni más ni menos. El agua es como la reflexión que debemos tener acerca del mundo, de mi país, mi ciudad, mi pueblo, mi comunidad o colonia o barrio  donde yo vivo y me relaciono. Debemos regar la tierra también con la cultura, el análisis de la situación política, la economía, el proceso social y la iglesia; cualquiera que sea el credo que practicamos. En la oscuridad de la tierra, en silencio y discretamente es cuando salen las raíces, para llevar nutrimentos a la nueva estructura, si las raíces son débiles, aunque tenga tallo, morirá.

Primero salen las hojas débiles, amarillentas, tallos frágiles y tuberosos pero cuando es expuesta a los rayos del sol radiante, nada la puede detener hasta llegar a ser un árbol grande, fuerte, que da frutos y alimenta según lo sembrado, y da sombra y también puede recibir y proteger a otras vidas.

Una vez que asoman las hojas es necesario el Sol y el aire; los rayos llegan a la planta para convertir todo en energía, el sol alumbra, da cobijo a pobres y ricos, a blancos y negros, a campesinos y citadinos, el sol que nos abraza y nos calienta; es como el amor de Dios Padre-Madre derramado con ese mismo cariño, amor derramado al parejo, así caerá en las hojas dispuestas. El sol hace romper la vaina que envuelve a la semilla y va haciendo que poco a poco vaya tomando fuerza, para vencer todos los obstáculos.

Necesitamos el aire del ambiente como el espíritu; invisible pero necesario, sin verlo se siente y en ello lleva también la vida.

También requerimos varas y hojas secas para ponerlo de base, éstas pueden ser el conocimiento de mis ancestros, los testimonios de mis padres, mis raíces, la cultura de mi pueblo y sus tradiciones, sus comidas, fiestas, celebraciones y como ingrediente extra necesito… tiempo. Tiempo para sembrar, pero también necesito amor y paciencia y ¿cómo haría yo para sembrar todo esto?

En el campo grande que ya he ido escogiendo puedo cernir la tierra, quitarle todo lo que estorbe como las semillas que no germinaron; y no quiero piedras como pueden ser los odios, rencores, las malas semillas que sirven de abrojos, filtraré las falsas promesas de algunos políticos y de la publicidad. Ya está mi tierra.

Ha sido limpiada y espera con ansias esta semilla que depositaremos para que pueda crecer en lo oscuro, en hondo, discretamente debajo de la tierra, a solas, oculta del sol por unos días, entendiendo qué sucede o sabiendo qué sucede a nuestro alrededor. ¿Qué pasa con la cultura, la política, los derechos humanos, la soberanía alimentaria? ¿Qué pasa en la iglesia a la que pertenecemos y somos parte? ¿Qué pasa con esta guerra y la violencia? ¿Germinará la semilla en este ambiente?

JUZGAR

Lectora/lector 4:
Desde el Antiguo Testamento recibimos la promesa de bendiciones cuando la palabra es escuchada, nos va mostrando la confianza en la voz del nuestro buen Padre de que las bendiciones vendrán en la vida, en los frutos, en todos y todas, así como en los actos y frutos de nosotros mismos.

Deuteronomio 28: 1-14. Promesas de bendición.
Si escuchas la voz del Señor, tu Dios, y te empeñas en practicar todos los mandamientos que hoy te prescribo, él te pondrá muy por encima de todas las naciones de la tierra. Y por haber escuchado la voz del Señor, tu Dios, vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones:Bendito serás en la ciudad y bendito en el campo.Benditos serán el fruto de tus entrañas y el fruto de tu suelo, los partos de tu ganado y las crías de tus vacas y tus ovejas. Bendita será tu canasta y bendito el recipiente donde amasas tu pan.Bendito serás al salir y bendito al entrar.El Señor hará que caigan derrotados todos los enemigos que se alcen contra ti: vendrán a atacarte por un camino y por siete caminos huirán de ti.El Señor ordenará que la bendición esté contigo en tus graneros y en todas tus empresas, y te bendecirá en la tierra que Él te da.El Señor hará de ti su pueblo santo, como te lo juró, si cumples sus mandamientos y sigues sus caminos.

Entonces todos los pueblos de la tierra verán que tú eres llamado con el nombre del Señor, tu Dios, y te temerán.El Señor te dará sobreabundancia de bienes en el fruto de tus entrañas, en las crías de tu ganado y en los productos de tu suelo, de la tierra que él te da, porque así lo juró a tus padres. Él te abrirá el cielo —su rico tesoro— para proveer de lluvia a tu tierra en el momento oportuno, y para bendecir todos tus trabajos. Serás acreedor de muchas naciones y deudor de ninguna. El Señor te pondrá al frente, no detrás. Siempre estarás arriba, nunca abajo, con tal que obedezcas los mandamientos del Señor, tu Dios, que hoy te ordenó practicar cuidadosamente, sin apartarte, ni a la derecha ni a la izquierda, de las palabras que hoy te prescribo, y sin ir detrás de otros dioses para servirlos.

Lectora/lector 5:
Dios Padre tuvo el cuidado de bendecir el terreno para cuando envía a Jesús, preparó el campo fértil, María, y la bendijo (Lucas 1:39-45); donde había de germinar esa semilla con todas sus consecuencias.

Lucas 1:39-45. La visita de María a Isabel
En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor".

Isabel entonces reitera la bendición del fruto por la generosidad del vientre como tierra que recibe la semilla. Entonces la llegada del fruto es mucho más que un solo momento, nos habla del antes y después de la venida del fruto y sus consecuencias. Así pues, la Natividad en nuestros tiempos nos habla de la responsabilidad humana de sembrar y cosechar.

Dar la bienvenida al fruto significa ya un proceso anterior donde ya se construye vida aunque nuestros ojos no se dan cuenta. La Natividad de Jesús es como identificar un árbol por el fruto, podemos ver parecidas todas las plantas verdes y con hojas, pero a veces sólo se identifican cuando echan flor o dan el fruto. La Natividad de Jesús este año nos invita a dar testimonio por los frutos con todas sus consecuencias.

Tampoco fue fácil para María, tuvo tropiezos, dudas, tuvo la presencia solidaria de José y a pesar de todo, el niño nació, creció al cuidado de ella, lo primero que le enseñó a Jesús lo aprendió muy bien y también lo enseñó a escuchar al Padre, a ir dándose cuenta quién era verdaderamente.

Nació la semilla y creció un árbol grande y sus frutos aun los vemos,  curaba enfermos, se compadecía de los débiles, marginados, excluidos, de los hambrientos, fue compañero de publicanos y pecadores, y reconoció amorosamente a las mujeres y caminó optando por los pobres. La Natividad de Jesús este año nos dice que hay mucha vida desde antes de que nazca el fruto y mucha vida después. Hay vida que nos alegra y llena de esperanza, hay vida amenazada por la que hay que luchar y tenemos a muchas personas que trabajan porque en nuestro país todos tengamos vida. Con estas personas debemos unirnos, con estas personas tejamos nuevas alianzas para la vida.

ACTUAR

Coordinadora/Coordinador:
Vamos a sembrar nuestra semilla o plantita para darle la bienvenida al Niño Jesús, para recordar la vida antes, durante y después de la Navidad, como el Adviento como la Epifanía. Como la Iglesia semilla del Reino, como nosotros parte de la vida.

Tal vez, si comenzamos a sembrar se puedan reconstruir tejidos de vida en la sociedad y la Natividad vuelva a tener un sentido de construcción del Reino entre nosotros.
  ¿Quiénes trabajan por la vida de nuestro pueblo, comunidad, barrio o colonia?
  ¿Quiénes trabajan por la vida de nuestro país?
  ¿Con quiénes me he unido o a quiénes he apoyado? ¿Cómo los he apoyado?
  ¿Cómo puedo apoyar o unirme a quienes trabajan por la vida?

Nos disponemos a orar juntos diciendo la oración que Jesús hacía y que enseñó a sus discípulos: Padre nuestro…

Canto
Simbólicamente hacemos nuestra siembra. A cada uno se le pide pasar a poner hojas secas, luego tierra, luego la semilla o plantita y luego un poco de agua  en el botecito o maceta que se les dio al principio.
Esa plantita la vamos a cuidar como compromiso de unirnos a trabajar con quienes buscan la vida de la comunidad y del país. Cada uno se lleva su planta para cuidarla a partir de esta Navidad.

Nuestro Padre-Madre ha bendecido desde antes el terreno y bendecirá todo lo que venga a consecuencia del fruto.

CicloB, Adv4, Desde el pesebre: comprometidos/as con el bien común

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

Desde el pesebre: comprometidos/as con el bien común


Objetivo
Fortalecer la esperanza y actitudes personales y grupales que ayuden en la promoción del bien común.

Elementos didácticos
*        Tener en un punto visible el pesebre con las “sábanas”, las huellas y la paja de las sesiones anteriores.

*        Contar con crayolas, marcadores, plumones, cartulinas o papel que pueda ser usado para escribir.

*        Para el arreglo del lugar se dispone un espacio para colocar signos de las sesiones anteriores. Colocar siluetas de bebés en todo el lugar, de preferencia que sean de la misma cantidad de asistentes o más. Es necesario colocar en un espacio visible el título de la sesión.

*        El lugar puede estar dispuesto con sillas en torno a una mesa, puede ser que una mesa aloje a 4 personas, incluso se puede ofrecer algún refresco, té, o agua, generando un ambiente de estar entre amigos/as.

*        Se sigue recomendando contar con algunos gafetes y dinámicas de integración para la gente que participa por primera vez.

*        Contar con una corona de adviento.

Abriendo camino
En este cuarto domingo de adviento se presenta a María como la concretización, por excelencia, de las alianzas por la VIDA. Ella es un modelo accesible para cualquier persona de lo que implica y requiere el hacer una alianza que tiene como finalidad la plenificación y felicidad de toda persona.

Si vemos en María el modelo para establecer alianzas encontraremos que experimentamos las mismas emociones y los mismos pensamientos. Es a partir de ellos que también entramos en el dinamismo de implicarnos activamente en el proyecto de Dios, aunque parecen las dudas algo paralizante también tienen esa otra cara del impulso hacia eso que deseamos y que se nos propone.

Cualquier iniciativa, aceptación de proyectos, etc. No sólo es para un beneficio personal, incluso puede suponer y requiere arriesgarse bastante, incluso poner en peligro la propia vida, pero para el beneficio de los demás.

Motivación
Se recomienda realizar en este momento la dinámica de integración y junto con ella reconstruir lo visto en las sesiones pasadas, compartir los carteles de la gente que entrevistaron y compartirlos con los/as demás, posteriormente se pueden colocar en alguna lugar para que la gente de la comunidad los vea. Este momento es recomendable que se haga entre todos/as los/as asistentes.

Oración inicial
Cada pequeño grupo coloca el cartel que elaboró en el pesebre y se sugiere que puedan expresar lo que han aprendido de esas personas y agradeciendo a Dios por todo ellos.

Durante el desarrollo de esta actividad se puede colocar de fondo la música de Hazme volver. Puede apoyarse del video: http://www.youtube.com/watch?v=OKc2NqNZfSc

Poner los pies sobre la tierra
Para introducirnos a este momento sugerimos rescatar el papel de las mujeres en la construcción de una sociedad estable, equitativa, que busca el bien común. Incluso puede retomarse algunos de los carteles que surgieron de la sesión anterior.

Se proyecta el video de: el tren de las moscas

En pequeños grupos se comparte lo que sucede en el video. ¿Qué historia cuenta el video? ¿Qué papel juegan las mujeres? ¿Qué historias con mujeres conocen que se preocupen por los demás?

En las siluetas de los bebés cada integrante del pequeño grupo anota sus conclusiones.

Ver más allá
El último domingo de adviento nos presenta a María, una mujer que desde sus condiciones, asume un proyecto de parte de Dios, no para presumirlo a nivel personal, sino como un don para los demás, está aceptación del proyecto no es de forma pasiva, sino que también ella desea poner lo que está de su parte para que todo se desarrolle de mejor manera.

Lucas 1,26-38
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le podrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin." Y María dijo al ángel: "¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?"

El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible." María contestó: "Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y la dejó el ángel.

Para compartir:
  1. ¿De qué trata la lectura?
  2. ¿Qué me dice en lo personal?
  3. ¿Qué actitudes asume María y qué consecuencias tiene el hecho de que sea mujer, virgen y esté embarazada para su época?
  4. ¿Qué papel juega la alegría y la fe en María y en nuestra época? ¿Para mí?

Colocar las conclusiones en las siluetas de bebés.

Manos a la obra
El adviento nos insiste en que no es necesario ser poderoso, importante, distinguido, etc, para colaborar en el proyecto de Dios y en el bien para los demás, al contrario nos dice que es a partir de las personas “insignificantes” donde la historia se re – escribe, es desde estas perspectivas que dios desea establecer alianzas con nosotros/as, sólo espera nuestras respuestas.

Trabajo en pequeño grupo:
  1. ¿Qué necesidades concretas podemos identificar en nuestra comunidad que requieran alianzas para el bien común?
  2. A partir de nuestras experiencias ¿Qué tipo de alianzas hemos establecido? ¿Con quiénes? ¿Qué frutos han producido?
  3. Desde lo que he realizado en estas sesiones, ¿qué otras alianzas puedo asumir que beneficien a los demás o bien qué alianzas debo de romper?
  4. ¿Con quiénes puede vincularme para tener mayores alcances en la construcción de un mundo mejor?
  5. ¿Qué otra “tarea” podemos asumir”?

Las conclusiones escriben en las siluetas de bebés.

Para finalizar se realiza una exposición general con las conclusiones. Al finalizar se comparte lo que les llamó la atención

Oración final
Para este momento todos/as se colocan alrededor del pesebre y colocando la silueta del bebe a la altura del vientre.. Puede realizarse este momento dramatizando el pasaje de la Escritura, en el que un “un ángel” va pronunciando el nombre de cada uno/a (puede hacerse en general o en pequeños grupos de acuerdo al número de asistentes) quienes responderán SI acepto comprometerme o continuar en…. Que es una alianza que hace posible la presencia del Reino entre nosotros/as.

Con las velas encendidas un/a representante de cada pequeño grupo da gracias por las alianzas realizadas - renovadas.

Se puede realizar algún canto propio de la comunidad para acostar al Niño Dios.

Se puede organizar un convivio o utilizar la dinámica del Arbolito de Navidad (Anexo).