2015-09-30

23 septiembre: San Padre Pío, apóstol de la misericordia: "Dios cree en ti y te ama"

23 septiembre: San Padre Pío, apóstol de la misericordia: "Dios cree en ti y te ama"
23 septiembre, 2015 by Editor in Blog del director


23 septiembre: San Padre Pío,  apóstol de la misericordia: "Dios cree en ti y te ama"

No hace tantos años que "conozco" al Padre Pío de Pietrelcina. En las vísperas de su canonización -el 16 de junio de 2002-, me impresionaron las previsiones informativas que anunciaban que acudirían a la misma varios cientos de miles de peregrinos, como ya había acontecido el 2 de mayo de 1999 cuando fue beatificado.

Me impresionaron los testimonios recogidos que hablaban de un ardiente y unánime clamor y fervor popular en toda Italia en torno a su figura. Como hiciera en mayo de 1999, me aproximé a su figura y a su biografía de cruz y de gloria y recordé que la televisión italiana había emitido un par de series sobre él. ¿Dónde podría hacerme con ellas? No había, en efecto, versión española, pero probé fortuna en una comunidad de religiosas italianas por si acaso ellas tuvieran los vídeos. Así fue. Estaban grabados directamente de la televisión, con cortes publicitarios incluidos y hasta con programas especiales realizados sobre el Padre Pío. Saqué tiempo de donde pude para ver los filmes en cuestión. Eran dos, con más de tres horas de duración cada uno de ellos aparte de los anuncios y de los programas especiales.

Dios está aquí

Las películas me "convirtieron" al Padre Pío. Quedé deslumbrado y emocionado. Lo que aquellas películas narraban, lo que los biógrafos contaban, los que testigos señalaban eran pruebas inequívocas y fehacientes de que Dios está por medio, de que me hallaba ante uno de los grandes santos de nuestro tiempo y de todos los tiempos. Estaba cierto de que el Padre Pío había sido y seguía siendo un extraordinario instrumento de la Providencia y de la gracia para tocar el corazón de una humanidad siempre necesitada y cautiva.

En una estas películas -creo que en la realizada por la RAI-, entre otras muchas escenas, una se me quedó especialmente grabada: El Padre Pío había tomado conciencia de la necesidad de construir un hospital para socorrer y dar alivio al sufrimiento de tantas y tantas gentes.

En el entorno de las personas que ya colaboraban con él, de un modo u otro, había un médico indiferente religiosamente, pero de gran valía profesional. El Padre Pío le invitó a dar un paseo por las montañas de Gárgano, mientras le hablaba con pasión de su proyecto. El médico escuchaba atento, pero un tanto escéptico, consciente de que el proyecto del Padre Pío costaría miles y millones de liras. De regreso del paseo, no lejos del santuario y convento de Santa María de las Gracias de San Giovanni Rotondo, donde vivía el Padre Pío, señalando a un promontorio próximo, el buen fraile de los estigmas le dijo al joven médico:."Aquí vamos a construir el hospital y tú lo vas a hacer y tú serás su responsable". El médico se sonrió y le hizo constar al fraile lo disparatado e imposible de la idea. El Padre Pío le cogió las manos, le miró a los ojos y le dijo: "Para Dios nada hay imposible". El médico arguyó: "Padre, usted sabe que yo no creo en Dios". El Padre Pío le respondió: "Pero Dios sí cree en ti". Meses después comenzaron las obras del hospital y empezaron a llegar, milagrosamente, cientos y cientos de miles de liras, que pronto hicieron posible lo imposible. Nacía el hospital del Padre Pío, la Casa Alivio del Sufrimiento, entonces y hoy uno de los principales centros hospitalarios de toda Italia. Aquel médico fue su primer director.

Peregrinación de primavera

De tal modo me atrajo desde entonces el Padre Pío que entré en contacto con un capuchino navarro, el máximo especialista en España sobre su figura. Es Elías Cabodevilla Garde, a quien hice alguna entrevista radiofónica y quien en el invierno de 2004 me sorprendió con una llamada desde San Giovanni Rotondo: "Jesús, los frailes del convento de San Giovanni Rotondo, el convento del Padre Pío, quieren conocerte, te invitan a que vengas hasta aquí y conozcas el lugar". Me había duda posible: era la Providencia quien me llevaba a San Giovanni Rotondo, un lugar perdido del sureste italiano, junto al golfo de Manfredonia, en el corazón de las montañas del Gárgano, en la región de la Apulia.

En la primavera de aquel año, a finales de abril, viajé, por fin, hasta San Giovanni Rotondo. Pude así postrarme de rodillas ante la tumba de un santo casi desconocido que me había "atrapado", que me había seducido. Pude visitar sus celdas, su capilla privada durante los años en que le fue prohibido el ejercicio público del ministerio sacerdotal, pude contemplar los ríos de peregrinos en torno a su Iglesia y el fervor que desataba entre ellos. Me di cuenta de que el Padre Pío era y es de todos: de todo el pueblo santo de Dios, de pastores y de fieles, de alejados y de conversos, de ricos y pobres, de pecadores y de virtuosos. El Padre Pío entró ya en mí y para siempre como la presencia de un maestro y de un amigo, que el Señor enviaba a mi persona y mi ministerio sacerdotal.

Hubiéramos querido en aquel viaje de abril de 2004 trazar un plan estratégico para que el Padre Pío fuese más conocido en España. Era la idea motriz de mi peregrinación. Las circunstancias no lo hicieron posible. Pero yo me comprometí conmigo mismo a difundir su nombre y a regresar a San Giovanni Rotondo con un grupo de peregrinos.

Bodas de plata sacerdotales

Tres años después regresé a San Giovanni, regresé al Padre Pío. Fue en el pasado mes de julio. Quise hacerlo en el contexto de mis bodas de plata sacerdotales. El Padre Pío había sido, estaba siendo y seguirá siendo un inmenso regalo para mi sacerdocio. ¡Qué mejor que agradecer y ofrendar este regalo, este don en medio de la acción de gracias de los 25 años de mi sacerdocio!

Con medio de centenar de personas, bordeando el Adriático, volví a ascender hasta este lugar de gracia, que es un como un calvario, como una montaña santa. Me embargaba la emoción, a la par que experimentaba el ardiente deseo de que esta visita fuera también grata y fecunda para quienes me acompañaban. El Padre Pío es un santo inmenso, pero no es un santo fácil. Su vida no fue precisamente un jardín de rosas. Fue la vida de un crucificado, el crucificado del Gárgano. Y, no nos engañemos, la cruz le gusta a casi nadie. Permanecimos en San Giovanni Rotondo cerca de veinticuatro horas, a las que habría sumar otras tres más vividas y recorridas en Pietrelcina, la patria chica de nuestro querido santo.

El Padre Pío se hizo presente entre nosotros. Llegó a las gentes que me acompañaban y se nos quedó como un hallazgo de gracia, como un regalo de estío. Cuando emprendimos la peregrinación, el Padre Pío era "solo mío". Cuando la concluimos era de todos.

Pero, ¿quién es el Padre Pío?

Sí, reconozco que debía haber empezado el artículo por aquí, por la presentación de San Pío de Pietrelcina. Pero he preferido hacerlo al revés para expresar ante todo un testimonio sentido y sincero, para invitar a los lectores a conocer, a descubrir, a dejarse seducir por el Padre Pío, que es de todos. Se ha cumplido ahora, el pasado domingo 23 de septiembre, el 39 aniversario de su fallecimiento. Es, por lo tanto, un hombre de nuestro tiempo, un santo contemporáneo.

El Padre Pío procedía de una familia humilde, de labriegos y emigrantes. Es también uno de los nuestros. Fue fraile capuchino y sacerdote, por lo que se convierte en un luminoso modelo para la vida religiosa y sacerdotal. Congregó a numerosos grupos de hombres y de mujeres, con quienes después creó los llamados Grupos de Oración. Recibió durante su vida miles y miles de cartas con petición de favores, lo cual le aproximó, de nuevo, a tantos, a todos. Tras cincuenta años portando en su cuerpo los estigmas de la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, supo bien lo que era sufrir y supe transformar en amor ese sufrimiento. Solidario, pues, del dolor y del llanto de la humanidad, creó el citado hospital Casa Alivio del Sufrimiento. Las filas de penitentes ante su confesionario del santuario de Santa María de las Gracias de San Giovanni Rotondo eran siempre inmensas -como eran inmensos ríos de gracia y de conversión los que brotan de su absolución sacramental- y en ellas había gentes de todo tipo, circunstancia y condición. Y ahora cada año peregrinan hasta su tumba varios millones de personas anónimas y desconocidas, populares y encumbradas. ¡Algo tendrá, por lo tanto, este humilde fraile del sur de Italia! ¿Qué es?

El Papa Benedicto XV (1914-1922), cuando apenas nuestro querido fraile era apenas conocido, dijo: "El Padre Pío es uno de esos hombres extraordinarios que Dios manda de vez en cuando para convertir a los hombres". Juan Pablo II, que siendo estudiante en Roma peregrino a San Giovanni Rotondo para confesarse con el Padre Pío, nos propuso su ejemplo en cuatro actitudes centrales para la vida del cristiano: la oración, el sacramento de la Penitencia, el amor fraterno y el culto a la Virgen María. También Benedicto XVI alude con frecuencia a él, incluyéndolo entre los grandes santos de toda la historia de la Iglesia. Pero quizás fue el Papa Pablo VI quien mejor lo definió: "¡Mirad qué fama obtuvo! ¡Qué clientela mundial reunió junto a sí! ¿Pero, por qué? ¿Tal vez porque era un filósofo? ¿Por qué era un sabio? ¿Por que tenía medios a su disposición? No. Celebraba la misa humildemente, confesaba de la mañana a la noche y era, aún si es difícil de admitir, el verdadero representante de los estigmas de Nuestro Señor. Era hombre de oración y de sufrimiento".

El Padre Pío es de todos. Yo quiero que también lo sea de los lectores de estas líneas, que finalizo ya con la oración litúrgica que en su memoria e intercesión eleva la Iglesia: "Oh Dios, que has otorgado a San Pío de Pietrelcina la gracia de participar de manera especial en la Pasión de tu Hijo, concédenos por su intercesión conformarnos con la muerte de Jesús para ser partícipes de su resurrección". Dios cree en ti, amigo lector. Y el Padre Pío te ayudará a descubrirlo y a sentirlo.

Jesús de las Heras Muela


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2015-09-14

Bord24, COSME, Construir el Reino sirviendo y renunciando al triunfalismo

Bord24, COSME, Construir el Reino sirviendo y renunciando al triunfalismo

Is 50,5-9a: Ofrecí la espalda a los que me apaleaban
Salmo 114: Caminaré en presencia del Señor, en el país de la vida
Sant 2,14-18: La fe, si no tiene obras, está muerta
Mc 8,27-35: Tú eres el Mesías… El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho


Una tentación permanente para los cristianos, para los grupos creyentes y para las Iglesias, es trabajar por el Reino de Dios buscando el éxito, el triunfo y no el servicio. Esto nos lleva a valorar las grandes personalidades, los grandes acontecimientos, las liturgias esplendorosas, los lugares más impresionantes y no valoramos de igual manera al mendigo, al migrante.
Rendimos culto a Dios en las personalidades, en los actos solemnes, pero ignoramos la principal imagen de Dios que se refleja en el indígena, el campesino, el ser humano en desgracia.

El profeta Isaías nos enseña que el camino de la justicia, de la misericordia y la solidaridad no es un idílico sendero tapizado de rosas. La persona que opta por la verdad y la equidad debe prepararse al rechazo más rotundo e, incluso, a una muerte ignominiosa. Basta leer cualquier página del evangelio para verificar que ésta es la realidad de Jesús, su opción y su camino.

Para Jesús y sus acompañantes el camino a Jerusalén estaba plagado de dificultades, incertidumbres y ambigüedades. Una de ellas, era la incapacidad del grupo de discípulos para reconocer la identidad de Jesús. Aunque él había demostrado a lo largo del camino que su interés no era el poder, en todas sus variedades, sino el servicio, en todas sus posibilidades, sin embargo, sus seguidores se empeñaban en hacerse una imagen triunfalista de su Maestro.

A Pedro le parece una barbaridad que Jesús diga que va a ser rechazado, perseguido y llevado a la muerte por los dirigentes del pueblo, senadores, sumos sacerdotes y letrados. No es ése el camino que debía seguir el mesías según las tradiciones que ellos habían recibido; al contrario: el camino del descendiente de David debía ser el del triunfo y la gloria para sí y para el pueblo que Dios se había elegido en propiedad. Jesús, entonces, debe recurrir a duras palabras para poner en evidencia la falta de visión de quienes lo seguían. Pedro sigue aferrado a la ideología del caudillo nacionalista o del líder religioso y no descubre en Jesús al «siervo sufriente» que anunció el profeta Isaías.
Ninguno de los discípulos está de acuerdo con Jesús, aunque él esté realizando la voluntad del Padre. En medio de esta crisis del grupo de discípulos, Jesús decide continuar el camino y tratar de enderezar la mentalidad de sus discípulos. 

El anuncio que Jesús hace de las dificultades que van a venir, la debe ser tomado siempre como una consecuencia inevitable, no como algo buscado... Jesús no buscó la Cruz, ni debemos buscarla nosotros.

ü Buscar el reino de Dios con Jesús y como Jesús significa para nosotros hoy, renunciar a buscarlo por el camino del triunfo, renunciar a buscarlo por el camino del poder que oprime, y renunciar a buscarlo por camino de la riqueza que discrimina.
ü Buscar el reino de Dios con Jesús y como Jesús significa para nosotros hoy buscar el rostro de Jesús en el rostro de los más desamparados. En El documento de Puebla y en el de Aparecida, los Obispos nos ofrecen una lista de los rostros sufrientes de Jesucristo hoy (Documento de Puebla del número 32 al 39, Documento de Aparecida del número 407 al 430)
ü Pero no basta contemplar, hay que interpelarnos para descubrir cuál de esos grupos es el que más reclama nuestro servicio y buscar con otros creyentes la manera de atender estas situaciones procurando ir a las causas.
ü Tenemos que comenzar por lo que tenemos más cerca, los más débiles que están en nuestro entorno y promover la organización participativa con objetivos claros y metas realizables

Septiembre 12 del 2015 
Cosme Carlos Ríos


2015-09-13

Bord24, SBL, Mc 8,27-35: Tú eres el Mesías… El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho (20150913)

Servicio Bíblico Latinoamericano
Domingo 13 se septiembre de 2015
Domingo 24º de tiempo ordinario - Ciclo B
Juan Crisóstomo, obispo y doctor (407)

Is 50,5-9a: Ofrecí la espalda a los que me apaleaban
Salmo 114: Caminaré en presencia del Señor, en el país de la vida
Sant 2,14-18: La fe, si no tiene obras, está muerta
Mc 8,27-35: Tú eres el Mesías… El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho




Cuando los cristianos se propusieron la transformación del mundo esclavista, inhumano y violento que había impuesto el imperio romano, no comenzaron su labor apelando al hambre de la gente, ni a sus deseos de «acabar con los opresores romanos», sino que apelaron a la conciencia. En efecto, los discursos que prometen remediar el hambre, sólo son efectivos en la medida en que la carencia, la desprotección y el abandono son vistos como injusticias. De lo contrario, no pasan de ser una búsqueda de satisfacciones inmediatas y poco duraderas. Lo mismo ocurre con el deseo de derrocar a los poderosos del imperio y colocar allí a la gente del pueblo. Al poco tiempo, los líderes se llenan de ambiciones y se convierten en tiranos implacables. La única alternativa que queda y de la cual nos habla la carta de Santiago, es la frágil dignidad humana. Si la comunidad no está dispuesta a transformar en su interior toda esa realidad de muerte, miseria y marginación, es inútil que se proponga transformarla afuera. La solidaridad de la comunidad no sólo es un camino para remediar la injusticia en «pequeña escala», es una alternativa de vida. La solidaridad de una comunidad nos permite descubrir que «otro mundo es posible» y que el destino no está atado a la destrucción y la barbarie. La fe cristiana no es tal si se contenta con mirar, desde la barrera, el circo en el que mueren tantas personas inocentes.

El profeta Isaías nos enseña que el camino de la justicia, de la misericordia y la solidaridad no es un idílico sendero tapizado de rosas. La persona que opta por la verdad y la equidad debe prepararse al rechazo más rotundo e, incluso, a una muerte ignominiosa. Esto puede sonar un poco «patético», sin embargo, basta leer cualquier página del evangelio para verificar que ésta es la realidad de Jesús, su opción y su camino.

El camino a Jerusalén estaba plagado de dificultades, incertidumbres y ambigüedades. Una de ellas, era la incapacidad del grupo de discípulos para reconocer la identidad de Jesús. Aunque él había demostrado a lo largo del camino que su interés no era el poder, en todas sus variedades, sino el servicio, en todas sus posibilidades, sin embargo, los seguidores se empeñaban en hacerse una imagen triunfalista de su Maestro. Jesús, entonces, debe recurrir a duras palabras para poner en evidencia la falta de visión de quienes lo seguían. Pedro, Juan y Santiago, líderes del grupo de Galilea, siguen aferrados a la ideología del caudillo nacionalista o del místico líder religioso y no descubren en Jesús al «siervo sufriente» que anunció el profeta Isaías.

Este episodio marca el centro del evangelio de Marcos y es el punto de quiebre en el cual el camino de Jesús sorprende a sus seguidores. Ninguno está de acuerdo con él, aunque él esté realizando la voluntad del Padre. En medio de esta crisis del grupo de discípulos, Jesús decide continuar el camino y tratar de enderezar la mentalidad de sus discípulos, torcida por las ideologías sectarias y triunfalistas.

El anuncio que Jesús hace de las dificultades que van a venir, la «Pasión», la «Cruz», debe ser tomada siempre como una consecuencia inevitable, no como algo buscado... Jesús no buscó la Cruz, ni debemos buscarla nosotros... Véase el amplio comentario que hacemos al respecto en este próximo día 14, fiesta de la «exaltación» de la Cruz.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 67, «El bastón del mesías», de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1300067 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap67b.mp3 

Para la revisión de vida

          Hay preguntas decisivas en la vida de todas las personas; incluso no darles una respuesta clara y consciente es ya una manera de responder a esas preguntas. Una de ellas es la que Jesús hizo en una ocasión a los suyos y, a través de ellos, a toda la humanidad, incluidos nosotros. ¿Quién es Jesús para mí? Sólo que esta pregunta tiene un grave riesgo: que la contestemos con la respuesta aprendida de memoria en el catecismo infantil, en vez de contestar con el corazón. La pregunta ‘¿Quién es Jesús?’ no podemos ponerla entre preguntas del tipo ¿quién fue Napoleón, quién descubrió la penicilina o en qué año acaeció la Revolución francesa?, sino que hemos de ponerla entre preguntas del tipo ¿quiénes son mis amigos, cuánto quiero yo a mi familia, qué estoy dispuesto a hacer por aquellas personas alas que quiero? Consciente de todo esto, debo preguntarme: ¿quién es Jesús para mí, qué significa en mi vida?

Para la reunión de grupo

-                 Muchas veces hemos entrado en la discusión de si lo importante es la fe o son las obras. ¿No sería mejor ser consciente de que son las dos caras de una misma moneda, que si bien es cierto que es la fe la que nos salva, como dice san Pablo, también es cierto que una fe sin obras significa que no hay realmente fe?
-                 Después de casi 500 años de separación y enfrentamiento hasta la excomunión y el cisma, las Iglesias Católica y Luteranas han acordado una interpretación conjunta por la que ambas opiniones son conciliables y las dos son verdaderas... ¿Qué reflexiones nos plantea este hecho histórico, que incluye tantos enfrentamientos, condenas, separación...?
-                 La pregunta la podría hacer también Jesús hoy en nuestro círculo de estudio o grupo de reflexión: ¿Quién dice la gente que soy yo? Respondamos a esa pregunta. Y también nos haría Jesús su segunda pregunta: ¿y ustedes mismos, quién dicen que soy yo? Compartamos también en el grupo la respuesta que cada uno de nosotros le daría.

Para la oración de los fieles

-                 Por la Iglesia, para que anuncie de palabra y, sobre todo, con las obras, que Jesús es el único Señor. Oremos.
-                 Por todos los cristianos, para que seamos fieles a la llamada que hemos recibido del Padre, aunque ello nos traiga las injurias e incomprensiones de la gente. Oremos.
-                 Por todos nosotros, para que nuestro seguimiento de Jesús sea el fruto de una decisión personal, libre y responsable. Oremos.
-                 Por todos los que sufren incomprensiones, persecución y calumnias a causa del evangelio, para que se mantengan fieles en su misión y en su amor a todos. Oremos.
-                 Por esta comunidad nuestra, para que sepa ver y valorar siempre la vida y la historia, las personas y las cosas con los ojos de Dios. Oremos.

Oración comunitaria

          Escucha, Padre, nuestra oración, abre nuestros oídos para que sepamos escuchar siempre las continuas llamadas a la Justicia que Tú nos haces por medio de los pobres; abre nuestros ojos para que sepamos ver la miseria y el dolor de nuestro mundo, que nosotros tenemos que transformar en dignidad y esperanza; abre nuestros corazones para que sepamos ver a todas las personas como a tus hijos, nuestros hermanos y hermanas. Te lo pedimos por Jesucristo N.S.

2015-08-30

Bord22, COSME, Exigencia fundamental del Evangelio: El reino, la vida, la Justicia | 30 de agosto de 2015

Bord22, COSME, Exigencia fundamental del Evangelio:  El reino, la vida, la Justicia
30 de agosto de 2015



Primero de septiembre: Jornada Mundial de la Oración por el Cuidado de la Creación.

Es una tentación permanente el considerar que lo esencial de una religión está en el cumplimiento de formalidades rituales, y no en la asunción de sus principios vitales. Entre nosotros, se invoca demasiado la autoridad de la tradición, y se olvida, el valor del corazón. Nos preocupa mucho hacer lo que siempre se ha hecho, sin pararnos a averiguar si eso es lo que conviene al hombre.

El libro del Deuteronomio del que tomamos hoy la primera lectura propone como religión una serie de principios éticos orientados a crear lazos de solidaridad, equidad y justicia. 

En tiempos de Jesús, la pureza abarcaba toda la vida la religiosa de los judíos, en especial la de los fariseos. Los fariseos aumentaron las prescripciones en torno a la pureza apoyándose en tradiciones que, según ellos, tenían el mismo valor que los escritos bíblicos. Los discípulos de Jesús ya se habían liberado de la esclavitud de las leyes y de las tradiciones religiosas. 

Ahora, los fariseos, reforzados por la presencia de los letrados de Jerusalén, vuelven a atacar a Jesús sin perder ninguna oportunidad para desprestigiarlo.
En esta ocasión, se muestran inquietos porque los discípulos de Jesús comen el pan sin lavarse las manos; pero su preocupación no es una cuestión de higiene, es un asunto de carácter religioso. Para hacerles frente, Jesús escoge uno de los párrafos de los profetas y lo pone ante ellos como criterio definitivo de su manera de entender las relaciones con Dios: Este pueblo me honra de labios afuera, pero su corazón está lejos de mí.

Construir el Reinado de Dios: Anunciar la justicia y vivirla en el día a día constituye la exigencia fundamental del mensaje de Jesús. Los rituales, las prescripciones, las ceremonias, nos pueden ayudar a continuar por el camino de Dios, pero no pueden sustituirlo.

·        Valorar, conservar y mejorar la Creación, defender la vida de todo lo creado, tiene que ser para nosotros la mejor forma de dar culto al Creador.

·        Avancemos en los caminos iniciados y busquemos nuevos caminos.

·        La gloria de Dios es que el ser humano tenga vida: Valoremos, respetemos y apoyemos a los migrantes que migran en busca de una vida mejor y de seguridad para sus vidas y las de sus familias. El próximo domingo es el día del migrante.

·        La Biblia es lámpara para nuestros pasos: Valoremos y utilicemos la Biblia para iluminar la realidad, en la que cada día aparecen nuevos rostros necesitados de compasión. Septiembre es el mes de la Biblia.

Cosme Carlos Ríos


2015-08-27

Bord22, FeAdulta_Mc7,1-23, Apoyar a Francisco (20150830)

amigos de feadulta
26 de agosto de 2015
Apoyar a Francisco


Amigas y amigos:
Se acerca el Sínodo y nos jugamos mucho. Es hora de secundar iniciativas como la de decenas de teólogas y teólogos españoles que han firmado un manifiesto reclamando que los divorciados vueltos a casar puedan comulgar.
Desde Fe Adulta os animamos a todos a firmar en Change.org para "arropar al Papa Francisco" en su intento por construir una "Iglesia de la misericordia", frente a "los sectores ultra católicos y rigoristas" que "presionan cada vez más al Sínodo y a Roma".
Toda la información sobre el tema está en Noticias de alcance.

Evangelio y comentarios al Evangelio
Mc 7, 1-23. Se congregaron alrededor de él los fariseos y algunos letrados llegados de Jerusalén.
Vicente Martínez: Liberarse de leyes que esclavizan. Jesús resalta el valor interior de la conciencia como criterio de moralidad y raíz del comportamiento humano. Y hasta quizás nos sobre el Credo, dramática profesión de fe según Mozart.
Fray Marcos: Cumplir la norma no garantiza salvación humana. Solo descubriendo y viviendo lo que encuentre en el fondo de mi ser, podré desplegar mi humanidad.
José Antonio Pagola: No aferrarnos a tradiciones humanas. Es Jesús el que está rompiendo esa obediencia ciega a las tradiciones al crear en torno suyo un «espacio de libertad» donde lo decisivo es el amor.
Enrique Martínez Lozano: De los labios al corazón, de la religión a la espiritualidad. Una religión absolutizada se hace indigesta y peligrosa, y provoca automáticamente rechazo en las personas más lúcidas.

Artículos seleccionados para la semana
José María Castillo: El Evangelio de los empresarios. Es más cómodo poner al "empresario" en el cielo; y quedarnos nosotros con nuestras manos libres aquí en la tierra, para organizar las cosas como nos conviene. Pero, ¡por favor!, seamos honestos y no le pongamos límites al Evangelio.
Fernando Bermúdez: Jesucristo, ¿populista y extremista radical? El criterio para salvarse  no es la adhesión a dogmas, normas y ritos, ni siquiera la pertenencia a una religión, sino la práctica de la justicia, la misericordia y la fe sincera (Mt. 23, 23).
Gerardo Villar: De funerales. Dice una señora de mi pueblo que "Dios anda mal de memoria". Y puede que lleve razón porque nos pasamos medio funeral diciéndole "acuérdate"... ¿Es posible que haya que recordarle las cosas y sobre todo el nombre de sus hij@s?
Atrio: Los cristianos no tienen templos ni celebran sacrificios. La Cena del Señor, la Fracción del Pan, no nace en el templo sino en la Sinagoga. La Sinagoga Cristiana toma la estructura de la Judía, pero la modifica y la completa.
Leonardo Boff: El Partido del Trabajo o se renueva o se vuelve mediocre. Rejuvenecerse como el águila, significa entregar a la muerte todos los errores cometidos que impiden que el sueño despierte.
Antonio Esquivias: Las emociones desadaptativas al salir de una secta o grupo manipulativo: miedo y culpa. Quienes salen de una secta o de un grupo manipulativo, y también de grupos muy cerrados, necesitan un proceso para asimilar personal y emocionalmente esa salida.
José Luis Vázquez Borau: ¿Estamos llamados todos los seres humanos a desarrollar nuestra inteligencia espiritual? Cuando el Espíritu pone su morada en un hombre, éste ya no puede dejar de orar, ya que el Espíritu ora continuamente dentro de él.
Juan Masiá: Matrimonio en cuatro tiempos -Se acerca el Sínodo, repensemos-. Para cuidar la fidelidad y proteger su fragilidad, reflexionemos sobre la unión esponsal como don y tarea.

Para unas eucaristías más participativas y actuales
Deuteronomio 4, 1-2. 6-8. Habló Moisés al pueblo diciendo: Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os mando cumplir.
Santiago 1,17-18. 21b, 22-27. Todo beneficio y todo bien perfecto viene de arriba, del Padre de los Astros, en el cual no hay fases ni períodos de sombra.
Florentino Ulibarri: Saber escucharte, saber liberarme. ¡Tanto tiempo con la mochila a tope, cansado desde el primer paso! Pero Tú me has dicho con voz amiga: camina ligero de equipaje. ¡Yo quiero corazones libres y limpios!
Vicky Irigaray: Queremos convertirnos a ti. La esencia de lo religioso es la búsqueda de sentido a la vida desde el interior, entender a Dios como levadura de todo lo humano. Oremos.
Monjas Benedictinas de Montserrat. 22ª semana de Tiempo Ordinario.

Material multimedia                
Pensamientos saludables. Meditación dirigida por Louise Hay, escritora y oradora estadounidense, considerada una de las figuras más representativas del movimiento del Nuevo Pensamiento, que nos guía en una experiencia espiritual que irradia Amor y positivismo a nuestra propia vida y a de todos los demás.
Salomé Arricibita: Aquí está mi corazón. Sólo el amor da sentido a cada cosa que hacemos, no la razón sino el corazón... que pongamos el corazón en cada acto, celebración, rutina, rito, caricia, trabajo, conversación, paseo... en cada momento de nuestra vida.
Los olvidados de los olvidados. Impresionante documental, ganador de los premios URTI, sobre la labor de la Asociación St. Camille, todo un ejemplo en África. Narra la situación de muchos enfermos mentales africanos, desde esquizofrénicos graves a simples epilépticos. Hombres, mujeres y niños encadenados, la mayoría a la intemperie, privados de comida y agua, algunos de ellos azotados regularmente o abandonados en las ciudades desde niños por sus propias familias.
Coincidencia o creación. ¿Por qué a veces nos afanamos en sacar a Dios de nuestra realidad, cuando es más sencillo reconocer a nuestro alrededor una Inteligencia amorosa y creativa, que da unidad y sentido a todo?
El sosiego, la paz interior, la serenidad y la calma. Conferencia de Ramiro Calle, escritor afamado y maestro de yoga, en Málaga (7/11/2013), cerrando el ciclo de "Ciencia y Pensamiento". Confundimos el entretenimiento con la dicha, la realidad se nos escapa y el verdadero Yo interior, que  se descubre en el sosiego, se traduce en compasión. Sólo oírla, te llenará de Paz.

Para terminar os dejo un par de enlaces:
Al tablón de anuncios donde tenéis todo el programa del Congreso de Teología en Madrid.
A la suma de todos. Por fin volvemos a tener cuenta de la Asociación Fe Adulta en un banco ético. Han sido meses de papeleos pero por fin lo hemos conseguido. Gracias a todos por la paciencia y vuestros donativos. Este portal lo hacemos entre todos.

Un fuerte abrazo,
Inma Calvo


2015-08-24

Bord22, SBL, Mc 7,1-8.14-15.21-23: Anulan el mandato de Dios para aferrarse a la tradición (20150830)

Servicio Bíblico Latinoamericano 
Domingo 30 de agosto de 2015
Domigno 22º ordinario - Ciclo B
Pamaquio, senador romano (410)

Dt 4,1-2.6-8: No añadan nada a lo que les mando
Salmo 14: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?
Sant 1,17-18.21b-22.27: Lleven la palabra a la práctica
Mc 7,1-8.14-15.21-23: Anulan el mandato de Dios para aferrarse a la tradición



Es antigua la tentación de considerar que lo esencial de una religión está en el cumplimiento de formalidades rituales, y no en la asunción de sus principios vitales. También esta tentación acompañó al «pueblo de Dios» de Israel -como a muchos otros «Pueblos de Dios»-, desde tiempos inmemoriales. Hoy, si alguna persona se atreve a cuestionar, aunque sea indirectamente, ciertos lastres históricos y a proponer alternativas coherentes con el evangelio, en poco tiempo es tachada de «desviarse de la auténtica doctrina». Sin embargo, como nos recuerda el Salmo, no son los muchos ornamentos ni el boato de las celebraciones lo que nos eleva a Dios, sino la justicia, la honestidad, la recta intención y el respeto. Anunciar la justicia y vivirla en el día a día constituye la exigencia fundamental de las Escrituras judeocristianas –y en esto coinciden con tantas otras Escrituras-. Los rituales, las prescripciones, las ceremonias... nos pueden ayudar a continuar por el camino de Dios, pero no pueden sustituirlo. Por esta razón, la exhortación que Moisés dirige a su pueblo se centra en la necesidad que tiene el pueblo de Dios de hacer una clara opción por el Dios de la libertad y de la justicia que los ha sacado de Egipto. De lo contrario, el sueño de la «tierra prometida» se puede convertir en una cruel pesadilla.

Los primeros cristianos experimentaron en carne propia la amenaza del formalismo y el ritualismo. Después de un tiempo de dedicación y fervor por la misión, los ánimos comenzaron a ceder y la comunidad se vio rápidamente atraída por las relaciones puramente funcionales y formales. De este modo se perdía la fraternidad que les daba identidad y coherencia.

La carta de Santiago nos pone en guardia contra una religión que no encarne los valores del Evangelio. La palabra escuchada en la Sagrada Escritura debe ser discernida según el Espíritu para vivirla dócilmente en la vida cotidiana. El cristianismo no es una formalidad social que cumplir, ni un ritual más en las prácticas piadosas de una cultura. El cristianismo se manifiesta como una opción vital que requiere del compromiso íntegro de la persona. La comunidad de creyentes es el espacio ideal para que la persona realice su opción y viva, en compañía de otros hermanos y hermanas, el llamado de Jesús.

Aunque el libro del Deuteronomio -que Jesús sigue muy de cerca- propone como religión una serie de principios éticos orientados a crear lazos de solidaridad, equidad y justicia; sin embargo, el judaísmo del primer siglo estaba más inclinado a valorar las formalidades. Lavarse o no lavarse la manos antes de ingerir alimentos había pasado de ser una norma elemental de higiene a convertirse en una norma que decidía quién era religioso y quién era un pecador. La tentación de canonizar los objetos, los rituales, los espacios y el tiempo le pueden hacer olvidar a la persona piadosa que la esencia de su relación con Dios no está en los protocolos culturales, sino en el respeto, la compasión y la misericordia.

Jesús nos invita a redescubrir la esencia del cristianismo en nuestra opción por construir la Utopía de Dios -lo que él llamaba en arameo «Malkuta Yavé», Reino de Dios- y por vivir de acuerdo con los principios del evangelio. Todas nuestras normas y protocolos están al servicio de una auténtica vivencia de sus enseñanzas. Nosotros no debemos renunciar a una vida auténtica y creativa para seguirlo a él. Todo lo contrario. Debemos recrear aquí ya ahora toda la novedad de su profecía y toda la radicalidad de su amor incondicional por los excluidos.

Conectado con todo este tema está aquel otro de «la letra y el espíritu»: la letra es el detalle de lo mandado, la prescripción, el rito, la acción concreta, la «verdad superficial» (Niels Bohr)... El espíritu es el sentido con el que ha sido concebida aquella práctica concreta, y la vivencia con la que debe ser vivida, la «verdad profunda» (Bohr). Por eso se dice que la letra (se entiende: la sola letra, o la letra sin espíritu, la verdad superficial) mata, mientras que el espíritu vivifica. La letra es medio, mientras que el espíritu es un fin. Éste puede darse aun sin aquélla, al margen o incluso «en contra» de ella: en efecto hay veces que, en circunstancias muy especiales, el espíritu de una ley o de una práctica ritual puede exigir hacer en aquella situación, «precisamente lo contrario» de lo que la letra prescribe. Esa flexibilidad, esa «libertad de espíritu» se exige a los cristianos, como a todo ser humano adulto y maduro.
Otro problema distinto –que no podemos abordar aquí, pero que sería bueno no dejar de mantenerlo dentro del horizonte- es que la religiosidad actual se está transformando. Por su propia naturaleza, las «religiones» (llamamos así aquí, técnicamente, a «la forma que ha revestido la espiritualidad del ser humano a partir de su sedentarización neolítica», a partir de la revolución agraria, hace sólo unos pocos miles de años -porque antes había espiritualidad, pero no «religiones»), han tenido en los ritos, en las prácticas rituales, minuciosamente prescritas, un medio importantísimo de expresión, y un modo a la vez de control social. La religión, en las sociedades agrarias, ha sido el mejor y más potente vehículo de identidad de la sociedad, y de control por parte del poder, y han sido los ritos su expresión más visible.
Hoy estamos llegando precisamente al fin de la edad agraria (el neolítico), después de la revolución industrial y tecnológica, la mundialización plural, y el progresivo advenimiento de la sociedad del conocimiento. Las «religiones agrarias» -en aquel sentido técnico preciso- ya no tienen cabida. (Sí lo tiene, insuperablemente, la espiritualidad, la religiosidad profunda, más allá de sus concreción en las diferentes «religiones»). El ser humano post-agrario ya no puede aceptar su identidad ni puede aceptar un control por los vehículos «religionales» basados en «creencias» (en sentido también técnico). Obviamente, la espiritualidad del ser humano va a continuar, es inamisible. Pero lo que han sido técnicamente «las religiones agrarias», está muriendo, va a desaparecer, y es bueno que desaparezca, porque la humanidad está en otra etapa de su historia. Los ritos, las prácticas religiosas prescritas... son, por eso, en alguna sociedades actuales avanzadas, realidades «residuales», que desaparecen vertiginosamente. Si la Iglesia no acepta afrontar sin miedo estos planteamientos, lo único que hace es retrasar el reconocimiento de una enfermedad que no deja de socavarle sus entrañas en los millones de fieles que silenciosamente se van autoexiliando cada año, no sólo en las sociedades llamadas «avanzadas», sino también ya en América Latina. Fue en el año 2008 que comenzamos a conocer «apostasías» voluntarias de cristianos en algunos países de América Latina, un fenómeno absolutamente nuevo en su historia, pero un fenómeno significativo -y creciente- en el momento actual de la historia globalizada del mundo.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 098, «En la cumbre del Tabor», de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1500098 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap98b.mp3 

Para la revisión de vida

          Cuando Jesús denuncia las actitudes de sus contemporáneos fariseos, está denunciando una tentación permanente en la historia de las relaciones de las personas con Dios, que me afecta también a mí mismo. ¿Qué actitudes farisaicas detecto en mi vida, en mis relaciones con los demás y, sobre todo, en mis relaciones con Dios? ¿De verdad engañan mi conciencia esas actitudes mías? ¿Me engaño a mi mismo, pensando que puedo engañar a Dios?

Para la reunión de grupo

-                 En el llamado "despertar religioso" que se da en la actualidad, muchas «prácticas religiosas» están en boga: nuevos movimientos religiosos como la New Age, efervescencia en grupos evangélicos de «Iglesias libres», y, en los ambientes católicos más clásicos, peregrinaciones a lugares de apariciones, nuevas devociones como el Divino Niño, oraciones de intercesión a los santos, publicación en los diarios de agradecimiento por las «gracias recibidas», novenas, vuelta de los «jueves eucarísticos», cofradías, procesiones, medallas, escapularios… El apóstol Santiago, sin embargo, nos recuerda hoy en la segunda lectura que «la religión pura e intachable a los ojos de Dios es ésta: visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo». Se trata de un mensaje muy «secularizador», y muy recurrente en el evangelio.
-                 ¿Qué lugares del evangelio, o qué otras palabras del mismo Jesús recordamos en esta línea?
-                 ¿Se puede decir que la religiosidad, las prácticas religiosas son también, en algún sentido una tendencia «natural» de la persona humana y de los colectivos sociales, y no algo «puramente religioso»?
-                 ¿Se puede decir que el evangelio, en ese sentido, no es «religiosista», sino precisamente una «invitación a superar esa religiosidad»?
-                  
-                 Se suele distinguir entre la Tradición y las tradiciones. Existe una «Tradición» fundamental, derivada de la llamada «revelación» -tradición que, en realidad, no pasa de ser un núcleo, pequeño pero central-, y existe una multitud de «tradiciones» menores, que a veces provienen de apenas hace unos siglos, que no tienen fundamento ni bíblico ni teológico, o que, aunque su sentido ya pasó, se han enquistado en la Iglesia y muchos las ponen desapercibidamente en un nivel o rango que no les corresponde.
-                 Perseverar en una tradición con el pretexto de que si perdemos algo que funcionó en el pasado, lo habremos perdido todo, ni demuestra espíritu de libertad, ni contribuye al futuro desenvolvimiento de la libertad y la madurez de las personas. ¿Puede ser que nuestra Iglesia esté repitiendo normas, discursos, ritos, miedos, formas de organización eclesial, ritos litúrgicos... que considera una Tradición intocable o de «derecho divino», pero que sean en realidad "tradiciones" de raíces mucho más cortas, elementos que se han introducido en determinados momentos de la historia y que ya perdieron su sentido y que no responden adecuadamente a las necesidades pastorales de la sociedad de hoy, ni posibilitan la fidelidad a la Gran Tradición verdaderamente transmitida a partir del evangelio?
-                 Poner ejemplos.
-                 Hacer un elenco de "tradiciones" que deberían mudar en favor de la Tradición.
-                 Dialogar cada una de ellas.
-                  
-                 Es del famoso cristólogo Josef MOINGT esta cita que invitamos a comentar: «La gran revolución religiosa llevada a cabo por Jesús consiste en haber abierto a los hombres otra vía de acceso a Dios distinta de lo sagrado, la vía profana de la relación con el prójimo, la relación ética vivida como servicio al prójimo y llevada hasta el sacrificio de uno mismo. Se convirtió en Salvador universal por haber abierto esta vía accesible a todo hombre».
-                  
-                 Leer y comentar el libro de Mariano CORBÍ Religión sin religión, PPC, Madrid 1996. Disponible en formato digital en la biblioteca de los Servicios Koinonía (servicioskoinonia.org/biblioteca).

Para la oración de los fieles

-                 Para que la Iglesia sea siempre mensajera de la auténtica Palabra de Dios y no ponga su empeño en lo que sólo son palabras y tradiciones humanas. Oremos.
-                 Para que los creyentes busquemos no la fe fácil, sino la fe responsable, que nos hace adorar al Dios único y verdadero y servir a los hermanos, especialmente a los pobres y necesitados. Oremos.
-                 Para que crezca en todas las personas el sentido de libertad y responsabilidad ante las decisiones que debamos tomar en nuestra vida. Oremos.
-                 Para que sepamos educar a nuestros niños y adolescentes, no tanto en las tradiciones y folclores cuanto en una fe seria y madura. Oremos.
-                 Para que las normas religiosas humanas y los cánones jurídicos nunca ahoguen las exigencias del Evangelio. Oremos.
-                 Para que esta comunidad nuestra tenga claridad de ideas a la hora de distinguir lo verdadero de lo falso, lo importante de lo secundario, la Tradición de las tradiciones, la palabra humana de la voluntad divina... Oremos.

Oración comunitaria

          Dios, Padre nuestro, de quien procede todo bien y cuyo Espíritu nos llama a la Libertad. Te rogamos que las normas, leyes, ritos y temores… que muchas veces interponemos en nuestra relación contigo, no logren ocultarnos tu rostro de amor, de forma que lejos de aferrarnos a tradiciones simplemente humanas, estemos libres para encontrar creativamente vías siempre nuevas de llegar hasta Ti y de contemplar tu rostro, por J.N.S.

2015-07-16

Bord16, SBL, Mc 6,30-34: Andaban como ovejas sin pastor | 20150719

Servicio Bíblico Latinoamericano
Domingo 19 de julio de 2015
Domingo 16º de tiempo ordinario, Ciclo B
Justa, Rufina, Arsenio

Jer 23,1-6: Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores
Salmo 22: El Señor es mi pastor, nada me falta
Ef 2,13-18: Él es nuestra paz y ha hecho de los dos pueblos una sola cosa
Mc 6,30-34: Andaban como ovejas sin pastor




Jr 23, 1-6
En el Primer (Antiguo) Testamento los guías políticos y religiosos son presentados con frecuencia como pastores y el pueblo como el rebaño. La figura del jefe como pastor cobró vigencia a partir de David, el pastor convertido en rey. El rebaño no es propiedad de los pastores sino del Señor, ante el cual ellos son sus representantes, por eso él mismo les tomará cuentas. El oficio de los jefes se ha pervertido y esto ha permitido la dispersión y el extravío del rebaño. El rey Joaquín con su política desatinada provocó la intervención de Babilonia. La expulsión que se menciona aquí parece referirse a la primera deportación. La intervención del Señor se justifica por tratarse de su rebaño, está desarrollada en tres tiempos: repatriación de los deportados, nombramiento de pastores ejemplares y resonancia escatológica. Se pasa de los pastores al Pastor-Jefe, al rey davídico en quien los judíos ponen su confianza.

Jeremías es consciente de que el desorden, la situación de injusticia y el desplazamiento que tiene que soportar y sufrir el pueblo, se debe a los mandatarios que no han sabido gobernar en función del bien público sino en función de sus intereses personales y de clase, por eso han fracasado como gobernantes y es necesario entonces que Dios suscite nuevos pastores. Los pueblos viven añorando el cambio de la situación cada vez que se presenta la oportunidad de un nuevo gobierno. La esperanza y la ilusión de que algún día haya oportunidad para vivir en la justicia no se acaban aunque los hechos nos muestren que las situaciones siguen iguales. En este momento el problema de injusticia se ha agudizado más, porque los dirigentes de los pueblos tienen que obedecer al orden económico internacional, aunque haya esperanza no se encuentran las salidas, porque se requiere de la voluntad política de los grandes dirigentes del mundo y principalmente de quienes manejan la economía mundial. Hoy encontramos en el mundo más desorden, más injusticia, más desplazamiento. Que la palabra de Jeremías nos ayude a seguir creyendo que es posible la justicia.

Ef 2, 13-18
Este texto parece ser una inserción dentro de la carta a los Efesios, es diferente en el lenguaje, en las ideas y en la forma. Inserción en forma de himno sobre Cristo: la paz y la persona que nos trae la paz. Cristo derribó la pared divisoria, hizo de los dos ámbitos: judíos y gentiles, uno solo y destruyó por medio de su carne la enemistad.

El convertir la ley en una norma absoluta trae como consecuencias el casuismo y el legalismo; destruyendo este carácter de la ley, se elimina la enemistad. La gran acción de Cristo por la cual se demostró que es nuestra paz fue la eliminación de la ley como dogma, como norma absoluta y suprema que separaba a Dios y a los seres humanos, y a judíos y gentiles. Si los jefes dispersan, Jesús tiene la capacidad de reunir y de acabar con todo aquello que separa y divide a hombres y mujeres.

A Pablo le tocó enfrentar el problema cultural en la Iglesia primitiva entre cristianos judaizantes y gentiles, y luchó hasta conseguir que los gentiles fueran admitidos también dentro de la comunidad cristiana. En el texto de hoy nos recuerda que en Cristo Jesús desaparecen todo antagonismo y toda situación de injusticia que hacen que hombres y mujeres de la misma cultura y de culturas diferentes, no se entiendan entre sí... El evangelio es un mensaje de carácter universal, derriba los muros sociales, políticos, económicos, culturales y hermana a todos los hombres y mujeres.

Mc 6, 30-34
Dice el texto de Marcos hoy que a Jesús le dio lástima de la multitud porque andaban como ovejas sin pastor. Los discípulos han llegado de su labor apostólica a contarle a Jesús todo lo que les había pasado, Jesús entonces los invita a descansar en un lugar apartado pero cuando llegan allí fue imposible porque una gran multitud ya estaba en el lugar esperándolos. Jesús comprendió que más urgente que comer y descansar era atender a la multitud.

Si Jeremías en su tiempo se queja de los guías políticos mucha más aguda es la situación en tiempos de Jesús. En la época de Jesús los jefes políticos y religiosos dispersaban cada vez más al pueblo. El régimen político, militar y económico impuesto por Roma era una carga que pesaba sobre el pueblo y que se hacía más gravosa porque había gente que le hacía el juego a los romanos, entre ellos los saduceos, que administraban el Templo. El rey y los cobradores de impuestos eran nombrados por Roma y las fuerzas militares romanas tenían su fortaleza junto al templo de Jerusalén. Esta situación además de oprimir ofendía la dignidad del pueblo. El régimen tributario era demasiado minucioso y había que cumplir con el diezmo para el templo. La situación económica era crítica.

La sociedad se encontraba dividida y se atomizaba cada vez más tratando de buscar solución al problema del momento; unos creían en la fuerza de las armas, otros se aislaban y vivían en forma independiente. Se esperaba una irrupción de Dios que pusiera fin a esta situación y diera oportunidad al pueblo de Israel. Por otro lado después de la reconstrucción del templo al regresar del exilio, las leyes de purificación dominaron la religión judía hasta convertirla en un simple cumplimiento de normas, actitud con la cual Jesús no está de acuerdo porque se ha desligado totalmente de la vida haciendo falta la práctica de la justicia, del amor y de la misericordia. En una situación de éstas hay más desorientación y desconcierto en el pueblo, por eso Jesús es la alternativa de Dios en ese momento. Muchos se encuentran marginados del templo, han sido desplazados de allí por no cumplir con las normas rituales de purificación, cuando oyen hablar a Jesús se sienten identificados con su enseñanza y con su práctica, descubren que no están tan lejos de los caminos de Dios, encuentran en él al pastor que en vez de dispersar, congrega y reúne. Por eso, mientras los guías políticos y religiosos encuentran tiempo suficiente para descansar y comer, Jesús y los suyos tienen que inventar tiempo para satisfacer estas necesidades vitales. Marcos reconoce que Jesús, movido por la compasión de ver a la multitud que andaba como oveja sin pastor, se pone a enseñarles. Es la causa del Reino la que le consume su tiempo y su vida. Para esto ha venido, su pasión y su locura es el Reino, en otro pasaje del evangelio cuando María y los familiares de Jesús se enteran de que no les queda tiempo de comer por andar en los trabajos del Reino, vienen a buscarlo porque creen que se está enloqueciendo. Sólo quien ha andado en la vida motivado por una Causa entiende estas actitudes de Jesús, y no siente hambre ni fatiga por andar haciendo lo que le gusta y motiva.

Al evangelio de hoy se refiere el capítulo 57 de la serie «Un tal Jesús», titulado «Cinco panes y dos peces», de los hnos. López Vigil. El guión y su comentario pueden ser tomados de aquí: http://radialistas.net/article/57-cinco-panes-y-dos-peces Puede ser escuchado aquí: http://radioteca.net/media//uploads/audios/%25Y_%25m/057.mp3 

Para la revisión de vida

          Dios promete a su pueblo que le dará pastores que realmente lo guíen por los caminos de la paz, la justicia y la libertad. Y, aunque nosotros solemos repartir los papeles, haciendo “pastores” a unos y a otros “ovejas”, tenemos que reconocer que todos debemos ser “pastores amorosos” de todos. ¿Reconozco mi responsabilidad por la suerte de mis hermanos, me siento responsable de su vida, de su paz, de su felicidad, o dejo siempre el bien de los demás como tarea para otros?

Para la reunión de grupo

-                 Que Jesús diga “Vengan a un sitio tranquilo, a descansar un poco” se les antojaría a muchos como un detalle que desentona del resto del evangelio... Parecería que en el cristianismo el descanso, y mucho más el recreo o el placer... no tendrían carta de ciudadanía, serían siempre extraños y mal acogidos... El cristianismo de calidad siempre se llevaría mejor con preceptos, normas, obligaciones, oraciones, devociones, abstinencias, ayunos, heroísmos… ¿De dónde viene esta sensación? ¿Qué imagen de Dios lo fundamenta? ¿Es ésa la imagen de Dios que tiene Jesús?
-                 Aunque todo debemos ser en la Iglesia "pastores unos de otros", el tema bíblico de los pastores puede ser referido legítimamente al tema capital -y de tanta actualidad- de los ministerios en la comunidad cristiana: ¿cómo sentimos ese tema? Muchos cristianos "de a pie" se desentienden del tema, como si eso fuera responsabilidad sólo de los "pastores" precisamente... Una buena reunión del grupo de reflexión puede ser estudiar el tema en cualquiera de sus aspectos. Se puede llamar a alguien que lo introduzca con una exposición. Se puede partir de un artículo. Por ejemplo, de éste: http://servicioskoinonia.org/relat/201.htm

Para la oración de los fieles

-                 Por los responsables de las comunidades cristianas, para que sirvan con generosidad y entrega a todos sus miembros, sin acepción de personas, y atentos a sus necesidades, siendo los primeros en afrontar los problemas de la comunidad. Oremos.
-                 Por los gobiernos de las naciones, para que no busquen sus propios intereses sino que sirvan al bien común. Oremos.
-                 Para que en este mundo en que vivimos haya cada día más posibilidades para que las personas puedan desarrollarse en toda su integridad y con toda su dignidad. Oremos.
-                 Por todos los que sufren las consecuencias de una sociedad clasista, racista y egoísta, para que obtengan la ayuda que necesitan. Oremos.
-                 Por nuestra Iglesia, para que sepa afrontar con creatividad la continua reforma y mejora de los modelos ministeriales, como forma creativa de servir al pueblo de Dios que peregrina siempre por contextos históricos diversos. Oremos.
-                 Por esta nuestra comunidad, para que, después de reflexionar su fe, la traduzca en generosidad, en entrega a los demás y en cuidado amoroso hacia todos. Oremos.

Oración comunitaria

          Dios, Padre nuestro, míranos con amor, pues somos hijos e hijas tuyos, y aunque no siempre nos comportemos como los hermanos y hermanas que somos, no dejes nunca de guiarnos como buen pastor, para que transformemos nuestro corazón a semejanza del tuyo y se amos buenos pastores los unos de los otros. Por Jesucristo nuestro Señor.