2013-10-18

Cord29_Lc18,1-8: Parábola de la viuda y el juez injusto (SBL20131020)


Servicio Bíblico Latinoamericano
Semana del 20 al  26 de Octubre de 2013 – Ciclo CDomingo 20 de octubre
29º domingo de tiempo ordinario
Pedro de Alcántara, penitente (a. 1562)

Éx 17,8-13: Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía Israel
Salmo Responsorial 120: Nuestra ayuda está en el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra
2 Tim 3,14–4,2: Proclama la palabra a tiempo y a destiempo
Lc 18,1-8: Parábola de la viuda y el juez injusto




Jesús propuso esta parábola para invitar a sus discípulos a no desanimarse en su intento de implantar el reinado de Dios en el mundo. Para ello deberían ser constantes en la oración, como la viuda lo fue en pedir justicia hasta ser oída por aquél juez que hacía oídos sordos a su súplica. Su constancia, rayana en la pesadez, llevó al juez a hacer justicia a la viuda, liberándose de este modo de ser importunado por ella.
Esta parábola del evangelio tiene un final feliz, como tantas otras, aunque así no suele suceder siempre en la vida. Porque, ¿cuánta gente muere sin que se le haga justicia, a pesar de haber estado de por vida suplicando al Dios del cielo? ¿Cuántos mártires esperaron en vano la intervención divina en el momento de su ajusticiamiento? ¿Cuántos pobres luchan por sobrevivir sin que nadie les haga justicia? ¿Cuántos creyentes se preguntan hasta cuándo va a durar el silencio de Dios, cuándo va a intervenir en este mundo de desorden e injusticia legalizada? ¿Cómo permite el Dios de la paz y el amor esas guerras tan sangrientas y crueles, el demencial armamento militar, el derroche de recursos que destruyen el medio ambiente, el hambre, la desigualdad creciente entre países y entre ciudadanos?
En medio de tanto sufrimiento, al creyente le resulta cada vez más difícil orar, entrar en diálogo con ese Dios a quien Jesús llama “padre”, para pedirle que “venga a nosotros tu reinado”. Desde la noche oscura de ese mundo, desde la injusticia estructural, resulta cada día más duro creer en ese Dios presentado como omnipresente y omnipotente, justiciero y vengador del opresor.
O tal vez haya que cancelar para siempre esa imagen de Dios a la que dan poca base las páginas evangélicas. Porque, leyéndolas, da la impresión de que Dios no es ni omnipotente ni impasible –al menos no ejerce como tal-, sino débil, sufriente, “padeciente”; el Dios cristiano se revela más dando la vida que imponiendo una determinada conducta a los humanos; marcha en la lucha reprimida y frustrada de sus pobres, y no a la cabeza de los poderosos.
El cristiano, consciente de la compañía de Dios en su camino hacia la justicia y la fraternidad, no debe desfallecer, sino insistir en la oración, pidiendo fuerza para perseverar hasta implantar su reinado en un mundo donde dominan otros señores. Sólo la oración lo mantendrá en esperanza.
No andamos dejados de la mano de Dios. Por la oración sabemos que Dios está con nosotros. Y esto nos debe bastar para seguir insistiendo sin desfallecer. Lo importante es la constancia, la tenacidad. Moisés tuvo esa experiencia. Mientras oraba, con las manos elevadas en lo alto del monte, Josué ganaba en la batalla; cuando las bajaba, esto es, cuando dejaba de orar, los amalecitas, sus adversarios, vencían. Los compañeros de Moisés, conscientes de la eficacia de la oración, le ayudaron a no desfallecer, sosteniéndole los brazos para que no dejase de orar. Y así estuvo –con los brazos alzados, esto es, orando insistentemente-, hasta que Josué venció a los amalecitas. De modo ingenuo se resalta en este texto la importancia de permanecer en oración, de insistir ante Dios.
En la segunda lectura Pablo también recomienda a Timoteo ser constante, permaneciendo en lo aprendido en las Sagradas Escrituras, de donde se obtiene la verdadera sabiduría que, por la fe en Cristo Jesús, conduce a la salvación. El encuentro del cristiano con Dios debe realizarse a través de la Escritura, útil para enseñar, reprender, corregir y educar en la virtud. De este modo estaremos equipados para realizar toda obra buena. El cristiano debe proclamar esta palabra, insistiendo a tiempo y a destiempo, reprendiendo y reprochando a quien no la tenga en cuenta, exhortando a todos, con paciencia y con la finalidad de instruir en el verdadero camino que se nos muestra en ella.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 74 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil, titulado «El juez y las viudas». El guión del capítulo, y su comentario, puede ser tomado de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1400074 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap74b.mp3

A quienes tienen una mentalidad moderna, en la que ya no imaginamos a Dios como un alguien que está «ahí afuera» y «ahí arriba» manejando los acontecimientos de este mundo, la oración clásica de petición se les ha ido transformando en su sentido. En un primer momento damos menos valor a la oración de petición: descubrimos su carácter egoísta, y su intención de «utilizar a Dios», «servirse» de él más que de servirle. Llega un momento en que asimilamos esta situación de estar en el mundo sin un «Dios tapa-agujeros» y le vemos menos sentido a estar recurriendo a él a cada instante. Vamos tratando de asumir este estar en el mundo «etsi Deus non daretur» (Grotius), como si dios no existiera. O, como dijo Bonhoeffer: nos sentimos llamados a vivir ante Dios pero «sin dios», es decir, sin poder echar mano de Dios; el Dios verdadero quiere que seamos adultos, que asumamos nuestra responsabilidad. 
La oración continúa teniendo sentido, obviamente, pero «otro sentido» que el de andar estableciendo transacciones («yo te doy para que tú me des») con el «dios de ahí arriba», que puede mejorarnos la salud, o facilitarnos alguna dificultad del camino removiendo los obstáculos. La oración es otra cosa, para otra finalidad, y sigue siendo bien necesaria, como la respiración, pero no sirve para hacer milagros. Después de Copérnico y Newton, ya no hay milagros.
Con una «segunda ingenuidad», cabe permitirnos una forma leve (light) de oración de petición: aquella forma de oración en la que sabemos que no pretendemos realmente una «transacción» con Dios, ni ponerlo de nuestro lado (influirle, hacerle cambiar de actitud), sino simplemente permitirnos expresarnos ante Dios y ante nosotros mismos nuestras inquietudes, como un desahogo personal, con una forma «teísta» de «hablar con el Misterio», como un modo de colocar nuestras preocupaciones en el contexto de la voluntad de Dios y de consolidar nuestra búsqueda de buscar esa voluntad.
Sobre la oración de petición y su necesaria reconsideración, ya se ha escrito mucho y probablemente lo hemos estudiado bien. Lo que nos toca ahora es irnos haciendo más y más consecuentes. 

Para la revisión de vida

          Como la viuda del evangelio, ¿soy una persona perseverante, convencida, que sabe lo que quiere y no vacila, que quiere lo que debe querer y en ello se realiza?
          ¿Sería yo capaz de pasar una situación difícil... sin pedirle a Dios que intervenga, aceptando lo que sé de que Dios no es un tapa-agujeros para mis debilidades o de las dificultades que se me presentan en la vida?
          “A Dios rogando y con el mazo dando”: ¿es lo que hago yo?

Para la reunión de grupo

-                 Hacer una reunión de estudio en torno al tema de la oración de petición. Comenzar con nuestras propias experiencias. Seguir con una iluminación teológica que puede preparar alguien. Continuar con un diálogo o debate. Extraer algunas conclusiones. Hay varios libros de Torres Queiruga sobre el tema. También los libros de Lenaers, y de Spong, de la colección «Tiempo axial» (tiempoaxial.org) tocan el tema.
-                 La viuda también representa a las personas sencillas del pueblo que, a pesar de su pequeñez e indefensión, encuentran en su fe fuerza para defender sus derechos, que son derechos de los pobres, y como tales, derechos de Dios... ¿Cómo se podría leer la parábola en este sentido, en un tiempo como el que vivimos de “globalización” y de “mundialización del derecho”?

Para la oración de los fieles

-                 Por todos los cristianos, para que creamos siempre en el valor de la oración, sin tener que identificarla con un recurso mágico o un remedio fácil para nuestros problemas, roguemos al Señor.
-                 -Por todos los que claman a Dios desde situaciones insoportables de marginación a las que el sistema económico actual los ha lanzado en las últimas décadas, para que comprendan que Dios quiere tanto su oración como su compromiso organizativo, social y político ("a Dios rogando y con el mazo dando")...
-                 Por todos los cristianos que participan en la administración de la "cosa pública", para que den ejemplo de celo por el bien común, frente a la ola de corrupción, falta de ética y el individualismo que invade nuestra sociedad...
-                 Por los cristianos que participan en la administración de la justicia, para que comprendan que antes que cualquier otra cosa, lo que Dios espera de ellos es un testimonio cabal de integridad y honradez...
-                 Para que la sociedad acierte a superar esta situación de desencanto y pesimismo, de individualismo y pasividad, de “fin de la historia” y ausencia de utopías... y para que los cristianos hagamos gala de la fuerza inquebrantable que la fe tiene para hacernos sostener nuestros brazos en alto...

Oración comunitaria

          • Oh Dios, Padre de misericordia, que miras con entrañas de Madre el sufrimiento de tus hijos e hijas: confiamos a tu corazón la esperanza y la resistencia de todos nuestros hermanos y hermanas que reclaman insistentemente una justicia que no saben de dónde les llegará, y te pedimos nos des un corazón como el tuyo, para que armados de fe y de coraje, resistamos la tentación de la desesperanza y permanezcamos firmes junto a Ti en tu proyecto de crear un Mundo Nuevo, más digno de Ti y de nosotros tus criaturas. Por nuestro Señor Jesucristo...

          • Oh Dios, misterio inabarcable, que nos has hecho parte del movimiento caótico de una Realidad global en la que nada se destruye y todo se transforma, en una sucesión permanente no exenta de dolor y muerte que generan nueva vida, nuevas complejidades, y nuevas auto-organizaciones sobre las inevitables y siempre recurrentes caídas en el caos... Permítenos contemplar receptivos el misterio de la creatividad siempre triunfante de la vida sobre el dolor y la muerte, confiados en la bondad global que transpira el Universo y que nos habla de ti, su Realidad suprema...



Lunes 21 de octubre
Gerardo de Mayela, religioso (a. 1755)
Úrsula, mártir (siglo IV)

Rom 4,20-25: Está escrito también por nosotros
Interleccional Lc 1,69-75: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado a su pueblo
Lc 12,13-21: Lo que has acumulado, ¿de quién será?



El evangelio de hoy está marcado por un claro lenguaje económico: herencia, codicia, riqueza, bienes, tierras, cosecha, graneros, trigo, acumulación, tesoros. También podemos identificar otro lenguaje, muy afín con los tiempos neoliberales que dominan el mundo de hoy: descansa, come, bebe y disfruta. Por estas dos perspectivas se orienta hoy en día la vida de muchas personas, que ponen su confianza en un sistema económico que les garantiza acumulación de bienes y posibilidades de disfrutar la buena vida. Sin embargo, los criterios del Evangelio parecen ser otros. El asunto es que “la vida no depende de los bienes”, ni de la voluntad nuestra. En cualquier momento nos será reclamada. ¿Cuál es, entonces, el meollo problemático de esta orientación de Jesús? Jesús recomienda cuidarse de la codicia, la acumulación para sí y la necedad. Aplicar esta lectura al pie de la letra puede resultar inconveniente, ya que aspirar a tener los bienes necesarios para una vida digna es un anhelo profundamente humano. Lo escandaloso es que orientemos nuestra vida a la acumulación de riqueza, al poder y al placer, haciendo “harina” a las demás personas. O que obtengamos riquezas a base de codicia, corrupción, usura y explotación. – ¿Cómo nos interpela este exigente evangelio?



Martes 22 de octubre
Hilarión, monje (a. 371)


Rom 5,12.15-21: Por el delito de un solo hombre comenzó el reinado de la muerte.
Salmo responsorial 39: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad
Lc 12,35-38: Dichosos los criados a quienes el señor los encuentre en vela



El seguimiento de Jesús en el Evangelio de Lucas se reviste de actitudes como estar en disposición de actuar rápido, de esperar y de estar en vela. Tener “la ropa puesta y las velas encendidas” se constituyen en distintivos de la comunidad, que no se duerme mientras espera la llegada del Señor Jesús. No obstante, hay que advertir que la llamada de Jesús no tiene hora ni plazo definido. Puede irrumpir en cualquier momento, razón por la cual hay que estar preparados y despiertos para ser bienaventurados. Puede acontecer a la media noche o al amanecer. Jesús, tomando ejemplos cotidianos de las relaciones sociales de su época, pedagógicamente nos transmite su enseñanza. Las figuras del amo y los siervos, representativas de la vida social y del mundo del trabajo, sugieren una inversión en las relaciones sociales, pues los amos tenían que ser servidos por sus siervos en las mesas. Realizar lo contrario resultaba escandaloso y fuera de lo común. Jesús se presenta, pues, como el que sirve, no como el que vino a ser servido. Reivindicar la dignidad de los siervos, darles su lugar de primeros en la mesa, representa el motivo fundamental para sentirse un cristiano bienaventurado. – ¿Vivimos nuestra vida con estas actitudes cristianas? 



Miércoles 23 de octubre
Juan Capistrano, religioso (a. 1456)
Antonio Galvao de Franca, religioso (Brasil, a. 1822)


Rom 6,12-18: Ofrezcan a Dios como hombres que han vuelto de la muerte a la vida
Salmo responsorial 123: Nuestro auxilio es el nombre del Señor
Lc 12,39-48: Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá



La lectura del Evangelio nos convoca a reflexionar sobre la actitud de estar en constante preparación ante la llegada del Hijo del Hombre. Muy probablemente, en tiempo de Jesús ocurría que la gente era víctima de los ladrones, quizás por falta de prevención. Jesús utiliza esa experiencia para dar una enseñanza a sus discípulos con respecto al carácter sorpresivo de la irrupción del Reino. Una segunda parábola, la del administrador, sirve de pretexto para ampliar las actitudes que han de caracterizar al discípulo de Jesús: la fidelidad, la prudencia, el cumplimiento y la confianza. La lectura advierte sobre las acciones que no sintonizan con las exigencias del seguimiento de Jesús, las cuales conllevan un juicio muy severo. – Ante el mensaje de la parábola que nos interpela en lo más profundo de nuestras vidas, reconocemos la abundancia de dones que el Señor nos ha regalado. Esos son los bienes que nos han sido confiados, por los cuales se nos exigirá un mayor resultado. ¿De qué manera estamos administrando los bienes que nos regaló el Señor, al interior de nuestras familias y de la sociedad? ¿Qué nos está pidiendo Dios hoy, en concreto, como respuesta agradecida a los bienes recibidos?



Jueves 24 de octubre
Antonio María Claret, obispo y fundador (a. 1870)


Rom 6,19-23: Ahora han sido hechos ustedes esclavos de Dios
Salmo responsorial 1: Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor
Lc 12,49-53: No he venido a traer paz, sino división



Jesús dice que desea prender fuego a la tierra; no ha venido a traer paz, sino división. ¿Cómo entender esto? Jesús tiene un ardiente deseo de llevar a cabo su misión. Su paz no es tranquilidad a cualquier precio, falsa. Es signo de contradicción; ante su mensaje no puede uno quedarse neutral. El evangelio despierta siempre el espíritu abrasador; la presencia de un auténtico cristiano es suficiente para inquietar a muchos. El fuego con el que quiere incendiar al mundo es su luz, su vida, su Espíritu. Jesús lleva dentro un fuego que le hace entregarse al cumplimiento de su misión. San Antonio M. Claret, cuya fiesta celebramos hoy, dejó esta definición del auténtico cristiano, del misionero: “Es un hombre que arde en caridad y que abrasa por donde pasa. Que desea eficazmente y procura por todos los medios encender a todo el mundo en el fuego del divino amor. Nada le arredra; se goza en las privaciones; aborda los trabajos; abraza los sacrificios; se complace en las calumnias; se alegra en los tormentos y se gloría en la cruz de Jesucristo…”. Y su lema episcopal fue: “El amor de Cristo me apremia”. – ¿Abrasamos también nosotros, como discípulos de Jesús?



Viernes 25 de octubre
Los Santos Macabeos (siglo II aC)


Rom 7,18-25ª: ¿Quién me librará de este cuerpo presa de la muerte?
Salmo responsorial 118: Instrúyeme, Señor, en tus leyes
Lc 12,54-59: ¿Cómo no saben interpretar el tiempo presente?



El Evangelio de hoy se centra en una interpretación del tiempo presente. ¿A qué tiempo se refería Jesús? La gente era experta en comprender los cambios en el clima. Podían darse cuenta de los momentos en que iba a llover o hacer calor. Jesús no ve nada de extraordinario en ese tipo de sabiduría. Que haga calor o llueva es propio de la tierra y del cielo. El señalamiento por parte de Jesús es muy fuerte, al llamarles hipócritas. El momento presente se refiere al tiempo de la manifestación de Dios en Jesús, que la multitud no interpreta acertadamente. Se trata del paso de Dios por la historia, del tiempo como “kairós”. La gente contemporánea de Jesús no sabe interpretar sus palabras y milagros como señales de la llegada del Reino de Dios. En su segunda parte, la lectura presenta una situación diferente. Se trata de un llamado a resolver los conflictos por medio del diálogo, con criterios de justicia. Estar a las puertas de un juez es recorrer un camino que tiene como destino la cárcel, sin muchas esperanzas de salir de allí. Por ello es importante acoger el diálogo y resolver los conflictos de manera madura, pacífica y constructiva.



Sábado 26 de octubre
Paulina Jaricot, fundadora (a. 1862)


Rom 8,1-11: El Espíritu del que resucitó a Jesús habita en ustedes
Salmo responsorial 23: Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor
Lc 13,1-9: Si no se convierten, todos perecerán de la misma manera



En la mentalidad judía rondaba una creencia de que la gente se moría por pecadora. Tras el personaje Pilatos o el derrumbe de la Torre de Siloé se evidencia una interpretación religiosa de los hechos equivocada. Jesús deja sin base una interpretación moralista de lo sucedido con los Galileos. Había también un sector de la población que se creía bueno y libre de pecado. Las palabras de Jesús advierten y enseñan que la bondad y la rectitud no se consiguen señalando y acusando a las demás personas de pecadoras, sino reconociendo la propia condición, teniendo una actitud de conversión y poniendo a producir al ciento por ciento los talentos que Dios nos ha regalado. El sentido de nuestra vida se asemeja a la higuera de la parábola. Las semillas sembradas por Dios en nuestra vida hay que cuidarlas, abonarlas y ponerlas a producir buenos frutos, de lo contrario nuestra vida se irá marchitando por falta de Dios y de prójimo. Sin embargo, hay un tiempo de gracia, una oportunidad para rectificar el camino, simbolizada en aquella acción de cavar y abonar. Cavar y abonar simbolizan el proceso de nuestra conversión para acoger la voluntad de Dios. – ¿Estamos dando fruto en lo que hacemos?





Servicio Bíblico Latinoamericano

2013-10-13

Cord28_Lc17,11-19: EL PERFUME DE... ¡GRACIAS! (VicenteMtz_FeAdulta_20131013)

EL PERFUME DE... ¡GRACIAS!

Escrito por 
13 de octubre, domingo 28 del TO
Lc 17, 11-19
"Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Este era un samaritano".


El Maestro Eckhart dijo una vez: "Si la única oración que dices en toda tu vida es 'gracias', ésta será suficiente".
Jesús encomia del leproso curado no solo sus palabras –alaba a Dios a grandes gritos- sino la demostración de su agradecimiento: se echó por tierra a sus pies. Porque dar las gracias y mostrar agradecimiento son significativamente diferentes. La gratitud no debe ser nunca deuda moral, es perfume de rosa porque es rosa, y nada más.
Ambos –dar y mostrar- pueden entregarse como de oficio, envueltos en papel de celofán: los condicionalismos sociales. Las ¡gracias! sinceras se dan por lo recibido, son siempre sentidas, y nunca por la esperanza del volver a recibir. "El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, solo con lo que esperas dar; es decir, todo" (Katherine Hepburn)
Otro mal de esta gran virtud es el vicio de depender de los agradecimientos de los demás. Cuando Jesús adivinó que le querían proclamar rey porque les había satisfecho el hambre, se retiró solo al monte (Jn 6. 15).
La gratitud ha sido muy valorada por todas las religiones, y en sus textos sagrados brilla como astro de primera magnitud. Cicerón dijo de ella: "no solo es la más grande de las virtudes, sino madre de todas las demás". Y el comediógrafo Plauto sentenció que "mal hombre es el que sabe recibir un beneficio y no sabe devolverlo". La Psicología la cataloga como un sentimiento. Y de quienes la poseen, solemos decir que son personas de corazón agradecido.
"El arte hace los versos, pero sólo el corazón es poeta, cantó Andrea Chénier. Es la belleza de la hija del Rey, que está en el interior según el Salmo, y que necesita un clima propicio para su natural eclosión. Las erupciones solares afectan al campo magnético de la Tierra y las ondas llegan distorsionadas a destino. En tiempos de tormenta emocional la gratitud se refugia en las cavernas. Saldrá cuando el temporal haya amainado.
Pitágoras de Samos lo advirtió de esta manera: "Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio". Y en Mt 5, 24 se recomienda que antes de presentar la ofrenda ante el altar, hay que reconciliarse con el otro. ¿Es La Gratitud, hermana menor del Amor, y por eso la Historia no la ha querido elevar todavía al Olimpo supremo de los Dioses?

¡ESTÁ BIEN!

Porque contemplo aún albas radiosas
y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas
en que tiembla el lucero de Belén,
y hay rosas, muchas rosas, muchas rosas
gracias, ¡está bien!

Porque en las tardes, con sutil desmayo,
piadosamente besa el sol mi sien,
y aun la transfigura con su rayo:
gracias, ¡está bien!

Porque en las noches una voz me nombra
(¡voz de quien yo me sé!), y hay un edén
escondido en los pliegues de mi sombra:
gracias, ¡está bien!

Porque hasta el mal en mí don es del cielo,
pues que, al minarme va, con rudo celo,
desmoronando mi prisión también;
porque se acerca ya mi primer vuelo:
gracias, ¡está bien!

Amado Nervo

Vicente Martínez

Cord28, Lc17:11-19: ¡GRACIAS! (FeAdulta20131013)

amigos de feadulta
9 de octubre de 2013 10:51


Amigas y amigos:
Estamos muy contentos con el desarrollo de la Primera Jornada Feadulta. Y muy agradecidos a cuantos asistieron y a los muchos que la hicieron posible con su dedicación y su contribución dineraria. A este respecto, véase La suma de todos (gracias!!) Y nos solidarizamos con los que no han podido asistir.
El reportaje de la Jornada es de Mari Paz López Santos: La fe empieza pequeña. Y es sencillamente magnífico. En Religión Digital y Eclesalia lo han reproducido (gracias!!).
Los vídeos de la Jornada los está editando Inma, pero no es tarea fácil. De momento podemos ver unos vídeos "provisionales"… Y la Galería de fotos que nos hizo la multifacética Vicky Irigaray (gracias!!)
El pasaje evangélico incide en el agradecimiento.
Vicente Martínez: El perfume de… ¡gracias!. Las ¡gracias! se dan por lo recibido, y nunca por la esperanza del volver a recibir.
Lc 17, 11-19 ¿No han quedado limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están?



José Enrique Galarreta: 2 Reyes 5, 14-17. Naamán el sirio bajó y se bañó siete veces en el Jordán y su carne quedó limpia de la lepra. 2 Timoteo 2, 8-13. Una exhortación de Pablo a mantener la fidelidad a Cristo en tiempos muy difíciles.
Florentino Ulibarri: El leproso agradecido. Y poco importa que sean leprosos y samaritanos, o emigrantes, negros, sin papeles, enfermos crónicos, parados… los que salen a nuestro encuentro y gritan sus necesidades.
Vicky Irigaray: Padre, enséñanos a ser agradecidos. Gracias, Padre, porque estás ahí escuchándonos, acogiéndonos y queriéndonos.
Rafael Calvo: Enfermedad y muerte. Hemos de luchar contra el mal, aceptando no obstante nuestras limitaciones.
Fray Marcos: La salvación llega con el agradecimiento. Este evangelio es un acicate para que de verdad nuestras eucaristías sean una manifestación comunitaria de agradecimiento y alabanza.
José Antonio Pagola: Creer sin agradecer. Una fe que no genera en los creyentes alegría y agradecimiento es una fe enferma.
Enrique Martínez Lozano: Crecer en compasión y en gratitud. Aceptarnos como somos para ser más compasivos y agradecidos.
José Enrique Galarreta: El milagro de la conversión. Hay autores que piensan que éste no es el relato de un suceso, sino una parábola vestida con imágenes. Para nuestra interpretación, nos es indiferente.
Faustino Vilabrille: La lepra de nuestro tiempo. Hoy muchas clases de lepras que corroen nuestra humanidad y muchos "victimadores" que están colaborando a su expansión.
La lepra está en tu mente. ¡¡Tócame!! La indiferencia es la mayor lepra que está corroyendo nuestra humanidad.
Via Crucis de África. Lampedusa. ¿Cuantos viacrucis vamos a tener que seguir "compadeciendo" similares a éste?
Salomé Arricibita: Cúrame. Cúrame con tu amor, límpiame, sana mi vida, cúrame, Señor… mi Dios… cúrame el alma. La presentación es de Lenin Cárdenas.
Sobre la temática Iglesia.
Leonardo Boff: Una Asamblea por la vida en la Tierra. Carta pública al papa Francisco. Una sociedad consumista y depredadora como la actual es la lepra que puede dar al traste con el futuro de nuestra humanidad.
José M. Castillo: La renovación que necesitamos. El problema capital no es el tema financiero, está en que el centro de la vida de la Iglesia no es el Evangelio sino la Religión.
José A. Pagola: Carta al Papa Francisco. Creo que la herejía más grave y sutil que ha penetrado en el cristianismo es el haber hecho de la Iglesia el centro de todo, desplazando del horizonte el proyecto del Reino de Dios.
Y la respuesta a unos comentarios.
José Arregi: ¿Un Jesús perfecto? En el artículo "Neuroteología" escribía: "Es más que probable que en la Tierra, dentro de muchos millones de años, vivan seres no humanos mucho más inteligentes o "espirituales" que nosotros (y que Buda o Jesús de Nazaret…)". El paréntesis molestó a no pocos lectores. Esta es la respuesta a algunas reacciones recibidas.
Nada más por hoy. Un abrazo fuerte y agradecido.
Rafael Calvo

2013-10-11

Cord28_Lc17,11-19: El que volvió agradecido era samaritano (SBL20131013)

Servicio Bíblico Latinoamericano
Semana del 13 al  19 de Octubre de 2013 – Ciclo C


Domingo 13 de Octubre
28º domingo del Tiempo Ordinario
Eduardo, rey (a. 1066)

2 Re 5,14-17: Volvió Naamán al profeta y alabó al Señor
Salmo Responsorial 97: El Señor revela a las naciones su salvación
2 Tim 2,8-13: Si perseveramos, reinaremos con Cristo
Lc 17,11-19: El que volvió agradecido era samaritano




 (Después de un comentario tradicional, añadimos un comentario crítico).
Ésta era la situación en tiempos de Jesús, judío de nacimiento, cuando tiene lugar la escena del evangelio de hoy. Los leprosos vivían fuera de las poblaciones; si habitaban dentro, residían en barrios aislados del resto de la población, no pudiendo entrar en contacto con ella, ni asistir a las ceremonias religiosas. El libro del Levítico prescribe cómo habían de comportarse éstos: “El que ha sido declarado enfermo de afección cutánea andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: ¡Impuro, impuro! Mientras le dure la afección seguirá impuro. Vivirá apartado y tendrá su morada fuera del campamento” (Lv 13, 45-46). El concepto de lepra en la Biblia dista mucho de la acepción que la medicina moderna da a esta palabra, tratándose en muchos casos de enfermedades curables de la piel.
Jesús, al ver a los diez leprosos, los envía a presentarse a los sacerdotes, cuya función, entre otras, era en principio la de diagnosticar ciertas enfermedades, que, por ser contagiosas, exigían que el enfermo se retirara por un tiempo de la vida pública. Una vez curados, debían presentarse al sacerdote para que le diera una especie de certificado de curación que le permitiese reinsertarse en la sociedad. Pero el relato evangélico no termina con la curación de los diez leprosos, pues anota que uno de ellos, precisamente un samaritano, se volvió a Jesús para darle las gracias.
Por lo demás algo parecido había sucedido ya en el libro de los Reyes, donde Naamán, general del ejército del rey sirio, aquejado de una enfermedad de la piel, fue a ver al profeta de Samaría, Eliseo, para que lo librase de su enfermedad. Eliseo, en lugar de recibirlo, le dijo que fuese a bañarse siete veces en el Jordán y quedaría limpio. Naamán, aunque contrariado por no haber sido recibido por el profeta, hizo lo que éste le dijo y quedó limpio. Cuando se vio limpio, a pesar de no pertenecer al pueblo judío, se volvió al profeta para hacerle un regalo, reconociendo al Dios de Israel, como verdadero Dios, capaz de dar vida. Este Dios, además, se manifiesta en Jesús como el siempre fiel a pesar de la infidelidad humana.
Lo sucedido al leproso del evangelio sentaría muy mal a los judíos. De los diez leprosos, nueve eran judíos y uno samaritano. Éste, cuando vio que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Estar a los pies de Jesús es la postura del discípulo que aprende del maestro. Los otros nueve, que eran judíos, demostraron con su comportamiento el olvido de Dios que tenían y la falta de educación, que impide ser agradecidos. Sólo un samaritano -oficialmente heterodoxo, hereje, excomulgado, despreciado, marginado-, volvió a dar gracias. Sólo éste pasó a formar parte de la comunidad de seguidores de Jesús; los otros quedaron descalificados.
Tal vez, los cristianos, estemos demasiado convencidos de que sólo los de dentro, los de la comunidad, «los católicos», o «los de la parroquia»... somos los que adoptamos los mejores comportamientos. Con frecuencia hay gente mucho mejor fuera de nuestras iglesias, en otras iglesias, o en otras religiones, incluso entre quienes dicen que «no creen». En el evangelio de hoy es precisamente uno venido de fuera, despreciado por los de dentro, el único que sabe reconocer el don recibido de Dios, dando una lección magistral a quienes no supieron agradecer. Aprendamos la lección del samaritano.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 89 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil, titulado «Los leprosos de Jenín». El guión del capítulo, y su comentario, puede ser tomado de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1400089 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap89b.mp3

Añadimos un comentario crítico-teológico.
Utilizar en la liturgia relatos bíblicos sobre la realización de milagros y, por tanto, tomarlos como plataforma sobre la que montar una reflexión cristiana que oriente nuestra vida actual, resulta problemático por varios conceptos. En primer lugar porque hoy dudamos seriamente de su veracidad histórica, incluso de la de muchos de los milagros atribuidos a Jesús. Pero también y sobre todo porque, aunque fueran muchos menos los milagros que los expertos bíblicos consideran «históricos», los milagros en sí mismos resultan incomprensibles para la mentalidad moderna posterior a Newton, en la que se abandona la visión precientífica de un mundo con un segundo piso superior desde el que los dioses vigilan e intervienen alterando el orden natural de las cosas. En la mentalidad moderna, los relatos religiosos sobre milagros tienen algo en común con la literatura de ficción.
Sólo simbólicamente -más allá pues o al margen de la historicidad o de la ficción- puede extraerse algún mensaje provechoso sobre el relato de la curación de Naamán (leyéndolo entero, no en el extracto que toma la liturgia de este domingo). Y otro tanto ocurre con el relato de hoy de la curación de los leprosos: fuera del valor ejemplarizante del agradecimiento precisamente del samaritano, poco nos aporta ver a Jesús haciendo ese tipo de milagros, que incluso nos lo alejan de la realidad de su entera y perfecta humanidad.
Lo cual sugiere lo que tantos están diciendo: ¿no es necesaria otra selección litúrgica de textos bíblicos en el actual ordenamiento del año litúrgico? Es cierto que la actual, que no tiene todavía cincuenta años, mejoró en mucho la anterior; pero los tiempos cambian -y nosotros con ellos-, y cunde la sensación de que la actual selección necesita una actualización importante. No se tratará sólo de seleccionar textos bíblicos mejores, sino de ampliar los criterios de selección (¿sólo textos bíblicos?), de superar la uniformidad obligatoria (¿todas las comunidades en la Iglesia cada domingo y cada día con los mismos textos?), de utilizar inteligentemente la liturgia también como vehículo de formación (con una ordenación sistemática que permita un itinerario formativo teológico, por ejemplo), de abrir la posibilidad de una liturgia experimental con símbolos y lenguajes nuevos (para los muchísimos, sobre todo jóvenes, que ya no tienen la mínima tolerancia a la simbología litúrgica actual), de abrir la posibilidad al enriquecimiento inter-religioso de formas de cultivo de la espiritualidad (una liturgia con más silencio, con menos palabra, con menos ideas, sin homilías reganoñas, dando paso a otros tipos de gestos)...
Si nadie lo dice, si nadie da voz al malestar que se percibe al respecto, seguiremos indefinidamente como estamos. Nosotros queremos decirlo. Por lo menos decirlo. Además, ¿no ha invitado el papa Francisco a los jóvenes a que «hagan lío» en la sociedad y en la Iglesia...  En todo caso, una forma de colaborar a hacerlo saber a quien corresponde, es la de tomarse la libertad de cambiarlos, allá donde las condiciones de la comunidad lo permiten y hasta lo aconsejan. El ordenamiento litúrgico de los textos, no es -ni de lejos- un dogma de fe, y supuesta la pervivencia de un ordenamiento oficial universal, debiera ser facultativa la posibilidad de acomodarlo en las comunidades locales que quieran aprovecharlo pastoralmente con inteligencia. Porque el ordenamiento litúrgico es para la comunidad, y no ésta para aquél.
¿Será que el papa Francisco ya ha pensado en que no hay por qué arrastrar por más tiempo esta situación? Tal vez él está demasiado ocupado con los problemas de la Curia... Pero no habría por qué perder más tiempo: una buena comisión de pastoralistas de mente abierta y práctica puede hacer excelentes propuestas. Cumplidos ya los 50 años de la liturgia re-ordenada por el Vaticano II, es el momento... no de cambiar, no de eliminar nada, sino de abrir una puerta a experiencias de grupos, comunidades y personas a quienes obviamente se les ha quedado demasiado chica la ordenación bíblico-litúrgica de hace 50 años...


Los diez leprosos (Pedro Casaldáliga)

Eran diez leprosos. Era
esa infinita legión
que sobrevive a la vera
de nuestra desatención.

Te esperan y nos espera
en ellos Tu compasión.
Hecha la cuenta sincera,
¿cuántos somos?, ¿cuántos son?

Leproso Tú y compañía,
carta de ciudadanía
nunca os acaban de dar.

¿Qué Francisco aún os besa?
¿Qué Clara os sienta a la mesa?
¿Qué Iglesia os hace de hogar?
 

Para la revisión de vida

          ¿Tengo personas en el círculo en que me muevo -o más allá- a las que he marcado para mí con una señal de segregación o marginación?
          ¿Vivo en actitud de acción de gracias?

Para la reunión de grupo

-                 Naamán no quería poner en práctica lo que el profeta le había mandado para curarse, porque le parecía demasiado simple; él esperaba algo más complicado, incluso espectacular... ¿Ocurre esto hoy día también?
-                 Un detalle curioso: Naamán, cuando percibió el milagro y dio gracias a Yahvé, pidió que le dejaran llevarse a su tierra una carga de tierra de Israel... «para poder adorar a Dios en su propia tierra». Preguntar, o buscar la explicación en algún libro, o en las notas mismas de la Biblia, y comentar esa «vinculación que se creía que había entre la Divinidad y la tierra»...
-                 ¿Quiénes son las personas más pobres y marginadas (los actuales "leprosos") del entorno en que vivimos? Describir los actitudes concretas con las que se les margina.
-                 ¿Cuál es nuestra proyección concreta hacia estas personas marginadas?

Para la oración de los fieles

-                 Para que descubramos los motivos que tenemos para vivir en "continua acción de gracias", roguemos al Señor
-                 Por los modernos "leprosos", los que la sociedad evita... para que nuestra fe rompa con esa imposición social y demos testimonio de una fraternidad que salta fronteras y separaciones...
-                 Para que, como Jesús, estemos atentos a recibir la sorpresa de la gratitud del extranjero, del pagano, del no creyente... y para que nosotros mismos seamos siempre agradecidos...
-                 Para que los cristianos defiendan el derecho de los pobres a buscar mejores condiciones de vida fuera de sus fronteras, cuando a los capitales de sus países nunca se les opuso resistencia para su fuga, y cuando el mercado libre proclama la igualdad de oportunidades...
-                 Para que, como recomienda Pablo a Timoteo, "hagamos memoria permanente de Jesús", y hagamos memoria también de quienes le siguieron fielmente, especialmente de los mártires de estas últimas décadas...
-                 Para que prolonguemos nuestra "eucaristía" (nuestra "acción de gracias") durante toda la semana que comenzamos...

Oración comunitaria

          • Dios Padre Nuestro, que en Jesús nos has mostrado tu voluntad de que se rompan las barreras y fronteras que nos separan, de que los "leprosos" de todos los tiempos sean curados y se integren a la comunidad; danos una actitud abierta y acogedora como la suya, que destruya los efectos de la marginación y nos ayude a construir una ciudad humana para todos, de hijos de Dios, hermanos y hermanas sin distinción. Por Jesucristo Nuestro Señor.

          º• Oh Dios, Misterio inefable de Vida y Plenitud, al que nos acercamos reverentemente, cada domingo, en comunidad, para volver a la profundidad de nuestro ser, a nuestro centro espiritual y realimentar nuestra capacidad de vivir y de amar. Empápanos de tu energía, transfórmanos con tu presencia, y llena con tu entusiasmo nuestros deseos silenciados. Tú que vives y haces vivir, , porque eres la misma Vida-Energía sin principio ni fin. Amén.



Lunes 14 de octubre
Calixto, papa y mártir (a. 222)

Rom 1,1-7: Por Cristo hemos recibido este don y esta misión
Salmo responsorial 97: El Señor da a conocer su victoria
Lc 11,29-32: A esta generación no se le dará más signo que el signo de Jonás



Sabiduría, predicación y conversión son palabras claves en el evangelio de hoy. Jesús advierte que su generación es apática, indiferente e incrédula ante la Buena Nueva que se anuncia. Decide enfrentarla, llamarla por su nombre y ponerla en el lugar adecuado. No duda, pues, en descubrir su maldad y perversidad. Como en otros pasajes, Jesús hace memoria de la actitud que tienen personas extranjeras como la reina del sur o la población ninivita, atraídas por la sabiduría de Salomón y por la predicación de Jonás. Cabe resaltar la contundencia y la radicalidad con las que Jesús se presenta a sí mismo como la señal mayor entre profetas y sabios, aunque no le escuchen ni le crean. La sabiduría de Salomón y la predicación de Jonás quedan superadas por Jesús. La escucha y la conversión representan las actitudes de quien quiera ponerse en el camino hacia Jerusalén. No es cuestión de grandes prodigios o milagros, sino de reconocer la acción salvadora de Dios en Jesús de Nazaret. – A nosotros nos corresponde dar razón del talante profético y sabio de Jesús ante una generación que en nuestros días es cada vez más apática, indiferente, insensible, individualista y contraria al auténtico mensaje cristiano.



Martes 15 de octubre
Teresa de Jesús, religiosa y fundadora (a. 1582)


Rom 1,16-25: Los hombres no han dado a Dios la gloria que se merecía
Salmo responsorial 18: El cielo proclama la gloria de Dios
Lc 11,37-41: Den limosna, y lo tendrán limpio todo



La escena de Jesús en casa del fariseo es impactante, y hasta desconcertante. ¿Cómo es posible que se atreva a cuestionar el sistema de normas de purificación que regía la vida de los fariseos? Uno puede imaginarse a Jesús sentado a la mesa, consciente de que es observado por el anfitrión de la casa, extrañado por que no cumplió con el protocolo de invitado. Y por si fuera poco, acusa a los fariseos de ladrones, insensatos y maliciosos. La denuncia es tremendamente radical y temeraria, desestabilizadora del sistema de pureza legal y social, que centraba su atención en las cosas insignificantes y olvidaba los grandes males sociales. ¿Podríamos imaginarnos la cara que puso el fariseo ante estas palabras de Jesús? Es de suponer que allí había también una práctica de muchas limosnas, como demostración de la bondad de los fariseos y maestros de la ley. Tampoco escapa a Jesús el que este sistema reportaba fama y reconocimiento social a la gente pudiente, que daba de lo que le sobraba. Jesús desaprueba todo sistema que, bajo el amparo de la ley o del reconocimiento social, esconde corrupción e injusticias. – Y nosotros, ¿aparentamos limpios por fuera, pero dentro estamos llenos de egoísmo y de maldad? 



Miércoles 16 de octubre
Margarita María de Alacoque, virgen (a. 1690)


Rom 2,1-11: Pagará a cada uno según sus obras
Salmo responsorial 61: Tú, Señor, pagas a cada uno según sus obras
Lc 11,42-46: ¡Ay de ustedes, fariseos! ¡Ay de ustedes, maestros de la Ley!



Desde la casa del fariseo, Jesús no da tregua a la confrontación con los fariseos y maestros de la ley, sus más directos opositores. Aquella invitación terminó desenmascarando el proceder de quienes alardeaban de ser celosos guardianes de la ley y de la purificación. El cumplimiento del impuesto de la hierbabuena, la ruda y las verduras, que simbolizan la práctica de los fariseos para quedar bien con las autoridades religiosas, contrasta con el descuido de la justicia y del amor de Dios, que es lo verdaderamente valioso que hay que observar y cuidar. Su rigurosidad y su fanatismo por la ley quedan al desnudo en esta confrontación. La esencia de toda práctica humana, religiosa y social, es que apunte a la salvaguarda de la justicia, la igualdad, la fraternidad y el amor de Dios. – La situación que vivimos hoy no dista mucho del ambiente social, político y religioso en tiempos de Jesús. Nuestros países están agobiados con leyes insoportables, mientras que la mayoría de quienes las promulgan y promueven nadan en mares de corrupción y de impunidad. A nivel religioso, abundan los ritos externos, pero naufragamos en una religiosidad distante del camino, de los valores y de la vida que nos enseñó Jesús.



Jueves 17 de octubre
Ignacio de Antioquia, mártir (a. 107)


Rom 3,21-30ª: El hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley
Salmo responsorial 129: Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa
Lc 11,47-54: Se pedirá cuenta de la sangre de los profetas



Seguimos acompañando a Jesús en esta larga contienda con los fariseos y maestros de la ley. La denuncia de Jesús señala la responsabilidad histórica de los crímenes cometidos en un largo período de la historia de su pueblo. Aquella comida se tornó en un tribunal para señalar a los culpables. Textos como éstos nos desmontan la imagen pasiva y espiritualizada de Jesús, que evita acusar y señalar. Jesús denuncia a los padres de sus opositores como los responsables directos de la muerte violenta de los profetas. A estos opositores también les toca la responsabilidad de cómplices de esas muertes. Se trata de una rendición de cuentas en el juicio final, del que no escapará esta generación, la de Jesús; pero también a la nuestra se le pedirán cuentas por la sangre que han derramado los poderes de la muerte. Jesús alude a la Sabiduría de Dios, denunciando que los doctores de la ley se han hecho dueños de las llaves del saber, en una lógica que ni entran ni dejan entrar. – Es un mensaje para quienes en la Iglesia sirven en el ministerio de la formación, de modo que no manipulen los saberes, y no sean intolerantes en la aplicación de la ley.



Viernes 18 de octubre
Lucas, evangelista


2 Tim 4,9-17ª: Sólo Lucas está conmigo
Salmo responsorial 144: Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado
Lc 10,1-9: La mies es abundante, pero los obreros pocos



La Iglesia celebra hoy la fiesta del evangelista Lucas, y nos invita a reflexionar nuevamente sobre el envío de los setenta y dos. Acerca de Lucas se nos cuentan cosas muy interesantes, como por ejemplo, que tenía una sensibilidad muy cercana con las personas enfermas, dada su profesión de médico. Poseía gran talento para escribir, como puede comprobarse en sus dos obras: el Evangelio y los Hechos de los Apóstoles. Su procedencia griega le hacía tener un vasto conocimiento de su cultura, evidenciado en la obra de los Hechos. Se nos cuenta también de su ímpetu misionero y espiritual, al conceder el carácter de un seguimiento de prisa a Jesús, guiado por la fuerza del Espíritu Santo. El envío de los setenta y dos simboliza la perspectiva ecuménica que sigue Lucas, para quien el cristianismo sobrepasa las barreras geográficas de Israel y los límites de Jerusalén. La frase “La mies es abundante y los obreros pocos”, dimensiona su perspectiva de evangelización inclusiva y universal. La misión de los doce discípulos, los setenta y dos, el viaje de Jesús a Jerusalén, de Pedro al mundo griego y de Pablo a Roma revela el lugar central de la evangelización en la Iglesia.



Sábado 19 de octubre
Pablo de la Cruz, fundador (a. 1775)
Isaac Jogues (a. 1646) y John de Brereuf (a. 1649), mártires (USA y Canadá)


Rom 4,13.16-18: Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza
Salmo responsorial 104: El Señor se acuerda de su alianza eternamente
Lc 12,8-12: El Espíritu Santo les enseñará lo que tienen que decir



En este pasaje del Evangelio se trata de percibir la radicalidad de decidirse por Jesús. Tal decisión no se plantea como vivir una vida relajada, sin conflictos, al gusto de todo el mundo. Al contrario, el seguimiento de Jesús implica persecución y sufrimiento, entereza y valor de reconocerlo abiertamente. Implica fidelidad y ser consecuentes en nuestras palabras y acciones. No se trata, pues, de un simple reconocimiento, sino de un compromiso, que implica hasta la decisión de morir por su causa. Así testimoniaron esta opción las primeras comunidades cristianas. Se extiende también este llamado a quienes hoy siguen creyendo y consagrando su vida a la causa del Reino de Dios. Jesús concede una papel muy grande al Espíritu Santo, como el defensor por excelencia en los momentos en que las autoridades pidan cuentas. Ante el poder de las sinagogas y de los tribunales, no proceden los recursos y méritos propios, sino que el Espíritu Santo nos reconforta y nos inspira para saber encontrar las mejores y apropiadas palabras. Hemos experimentado esto muchas veces, cuando nos hemos encontrado en apuros y en peligros. La acción del Espíritu nos sorprende a cada momento, y su poder nos relanza más allá de lo que nuestras fuerzas humanas nos permiten.





Servicio Bíblico Latinoamericano

2013-10-06

Cord27_Lc17:5-10: Si tuvierais fe... adulta (feadulta131006)

si tuvierais fe... adulta

amigos de feadulta2 de octubre de 2013 09:31
Amigas y amigos:
Ya está ahí mismo la primera Jornada Fe adulta.  Así que dentro de nada nos veremos las caras... los 160 participantes previstos y los que deseen conectarse a través de Internet. Vamos a grabar las distintas sesiones de mañana y tarde y trataremos de subirlas a la web poco después. Bastará con pinchar los enlaces que iremos colocando en la pestaña dedicada a la Jornada.
Como estas primeras grabaciones van a estar necesariamente limitadas de calidad, pretendemos editar unos vídeos más cuidados, que colgaremos en la web más adelante. Vamos a ver qué tal resulta todo.
En las cartas que nos llegan hemos recogido varias adhesiones a la Jornada. Gracias a todos y todas.
La semana viene tan cargada que hemos tenido que abrir una nueva pestaña de artículos 3.
El evangelio del domingo 27 nos viene que ni al pelo: celebramos juntos el año de la fe…
Vicente Martínez: "Si tuvierais fe"… adulta. Nuestra cualidad de cristianos nos pide ser el Evangelio encuadernado en piel humana.
Lc 17, 5-10. Auméntanos la fe... Si tuvierais una fe como un grano de mostaza…
José Enrique Galarreta: Habacuc 1, 2-3 y 2, 2-4. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe. 2 Timoteo 1, 6-8 y 13-14. Vive con fe y amor cristiano.
Florentino Ulibarri: Creo, pero aumenta mi fe. Hoy nos sentimos descolocados y con las entrañas yermas, aunque estemos celebrando el año de la fe…
Vicky Irigaray: El amor es nuestro credo y nuestra fe. Enséñanos a fiarnos cada día más de ti y que eso nos lleve a ser más próximos de los demás.
Rafael Calvo: Fe y confianza. Tener fe en Dios no es creer una serie de dogmas, es sencillamente confiar en Él.
Fray Marcos: La falta de fe, construye ídolos. Para la mayoría de los cristianos, su dios es un ídolo, en quien puede confiar. No es el Dios con quien Jesús se identificó.
José Antonio Pagola: ¿Somos creyentes?"¡Qué pequeña es vuestra fe!". Los discípulos no protestan. Saben que tiene razón.
Enrique Martínez Lozano: Fe y gratuidad. Todo es Consciencia…, todo es Gracia. 

José Enrique Galarreta: Nuestros actos de fe. Nuestra fe no consiste en que a los creyentes les sale todo bien porque Dios está con ellos para evitarles los males de la vida.

Miguel Angel Mesa Bouzas: La fe, patrimonio de la humanidad. La fe anida en el interior de cada persona, Tenemos que descubrirla para dar respuesta a nuestras inquietudes.
Rogelio Cárdenas: Fe adulta. La fe no es sólo razón, ni sólo tripa ni sólo corazón… Pero sin todo ello, le faltaría algo de humano.
Salomé Arricibita: Sin defensas. Tal cual soy, te quiero y te espero, aumenta mi fe, barre mis miedos…

Y Francisco sigue dando que hablar… para bien, a los telediarios y a los teólogos.

Leonardo Boff: Con el Papa Francisco, el Tercer Mundo en el Vaticano. La Iglesia no puede eludir la misión especial de ponerse al lado de los pobres y los oprimidos y luchar por su liberación

Hans Küng: La prueba decisiva de Francisco. ¿Representa, por fin, el papa Francisco la primacía de una Iglesia pobre y pastoral  sobre una Iglesia institucional y secularizada?
Pedro M. Lamet: Un Papa se desnuda. "Dios no es certeza sino búsqueda. Está en la vida de toda persona aun cuando la vida de esa persona haya sido un desastre."
Carlos F. Barberá: La teología de Francisco. El cristianismo consiste en el seguimiento de Jesús y no en la adhesión a unas verdades por muy ciertas que éstas sean.
Carlos Ayala Ramírez: La Iglesia que soñamos. La primera reforma debe ser la de las actitudes. El pueblo de Dios necesita pastores y no funcionarios "clérigos de despacho". Un Iglesia de la misericordia si tiene futuro.
José Arregi: Una Iglesia de misericordia. El poder del papa es hoy motivo de esperanza, pero el poder del papado es, para mañana, justamente el problema. Que desaparezca en la Iglesia el poder absoluto, para que perdure el primado de la misericordia.
Noticias de alcance: El papa denuncia que la Curia sólo se preocupe del Vaticano.
.231'-Y algo más…
La Biblia, como el móvil. Jesús dice: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí».  Juan, 14
Dar es la mejor comunicación. Y la mejor experiencia de que el otro soy yo. "Sin saber quién recoge, sembrad". Nunca nada cae en el vacío.
Nos queda por hablar de la suma de todos, porque son fechas de más gastos de lo normal y francamente haremos números rojos en cuanto paguemos al Colegio lo que debemos (por la comida y cafés, 17 € por comensal y 450 € por el alquiler del salón de actos y demás), salvo que… lo remediemos entre todos. Ánimo y muchas gracias.
Un abrazo con la emoción del encuentro,
Rafael Calvo