2013-12-24

NATIVIDAD DEL SEÑOR 2013

Servicio Bíblico Latinoamericano
Miércoles 25 de diciembre de 2013
Natividad del Señor


Misa del día

Is 52,7-10: Verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios
Salmo 97: Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Heb 1,1-6: Dios nos ha hablado por el Hijo
Jn 1,1-18: La Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros

 


Hoy celebramos la fiesta del nacimiento de Jesús de Nazaret, pero en realidad en esta fiesta hay muchos componentes, de muy diverso género, y no sería bueno tratarlos todos como dimensiones teológicas racionalmente interpretables. Hay también elementos culturales, sociales, históricos, afectivos... Esta mezcla hace desaconsejable echar mano sólo de la lupa teológica racional. Quizá es ésta una fiesta en la que hay que dejar a un lado esa perspectiva, y hacernos niños, y celebrar con la ingenuidad de ese niño/a que todos/as llevamos dentro.
Pero digamos una palabra sobre cada lectura.
La lectura de Isaías es un canto de alabanza de la próxima liberación de Jerusalén. Dos imágenes enmarcan la lectura, por una parte la de los mensajeros que sobre los montes de Judá traen la noticia de la próxima liberación, y gritan: ¡Yahvé reina! La segunda imagen es la de los centinelas que prorrumpen en júbilo porque ven el retorno de Yahvé a Sión y exclaman alborozados como el Señor ha consolado a su pueblo y ha rescatado a Jerusalén. Y es que en el contexto en que se escribe el libro de Isaías, la mayoría del pueblo de Israel se encuentra exiliado en Babilonia, son esclavos de los Asirios. Sin embargo, ven como muy positivo que Darío asuma el poder, pues ponen sus esperanzas en que el será el «rescatador», que les permitirá retornar a su tierra. Esta realidad es inminente, por lo que el escritor canta ya la alegría del retorno a la tierra. Para nosotros hoy, esos pies del mensajero anuncian el nacimiento del Señor, y nosotros, como los centinelas, proclamamos alegres la presencia del salvador que se hace vida en medio de nosotros.
El salmo responsorial corresponde a un himno de alabanza dirigido a Yahvé porque ha obrado maravillas y porque ha revelado la justicia a las naciones acordándose de la lealtad de Dios a Israel. El salmista invita a toda la creación (mar, ríos y montes) a aclamar a Yahvé que llega a juzgar el mundo con justicia y los pueblos con equidad. Esa felicidad la compartimos nosotros con el salmista cuando recibimos a Jesús que llega, que nace. Él es Dios mismo que se convierte en Buena Noticia, anuncio de salvación para todos los pueblos, que asume nuestra condición humana y por ello estamos alegres y cantamos llenos de júbilo y esperanza.
La carta a los hebreos refuerza aún más la alegría de esta celebración de la Natividad del Señor Jesús. Expresa que «muchas veces y de múltiples maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas, pero en estos últimos tiempos nos habló por medio de su Hijo a quien instituyó heredero de todo. Hermanos, estamos en los últimos tiempos pues la revelación a llegado a su plenitud en Jesucristo. Él es imagen de Dios invisible, quien le ve a él ve al Padre; pues al asumir la condición humana y al nacer en un establo, como un hombre pobre; Dios se ha manifestado como solidario con todos los hombres de la tierra y por medio de Jesús ha mostrado el camino de la salvación.
La liturgia de hoy, la de la misa del día, como la más solemne –porque otra es la de la media noche–, proclama el prólogo del evangelio de Juan. Un texto bien solemne, y muy especial. Haríamos mal en leerlo como cualquier otro de los relatos evangélicos de la Navidad, en torno al nacimiento de Jesús, como los evangelios de la infancia. El texto de Juan pudo ser escrito treinta años más tarde, el último de entre los textos evangélicos hoy canónicos, en torno al año 100 d.C. Entenderlo como un relato «descriptivo» que nos trasmite información sobre «cómo sucedieron las cosas», información transmitida a Juan evangelista por revelación directa. Hoy la ciencia bíblica enfoca este texto con otra luz, conoce mejor su naturaleza y sabe que se trata de otra cosa.
En todo caso, es un texto clave, uno de los pocos textos de los que se puede decir que han sido sencillamente decisivos para la configuración concreta del desarrollo del cristianismo. Muchos opinan que, hablando de una manera cuasiliteraria, fue Pablo el creador del cristianismo, más que los evangelios sinópticos por ejemplo. Otra opinión también común es la de que quien fundó el cristianismo fue Juan, al fundamentarlo con esta visión fantástica genial que catapultó la reflexión sobre Jesús a su máxima dimensión.
Más allá de lo que de este texto hubiera de ser retenido o no, la dimensión de encarnación que daría al cristianismo lo ha marcado, realmente. Encarnación, y su complemento, la divinización, son como una columna vertebral del cristianismo, y una de las marcas registradas de su espiritualidad y su compromiso histórico.
En la dimensión concreta de la historicidad, ya sabemos: no tenemos ninguna noticia histórica de la fecha del nacimiento de Jesús. El 25 de diciembre fue tomado de la fiesta romana del nacimiento del Sol, pues a partir de ese día –hoy sabemos que no exactamente– comienza a aumentar el tiempo de insolación (en el hemisferio norte, obviamente); el Sol superaba su período anterior invernal, de muerte y disminución. Si a Jesús se le llamaba «el Sol de Justicia», qué mejor fecha para datar su nacimiento que el día del nacimiento del Sol astronómico, que en el mundo romano era considerado divino.
Puede ser interesante tener la curiosidad de examinar la letra de algunos de los «villancicos» tradicionales más comunes. Podrá observarse que en muchos casos su letra, en verdad, es teológicamente pobre, y a veces, realmente insostenible. «Pero funciona», es decir: en el sentimiento religioso, la racionalidad tiene poco que decir. Lo religioso es pluridimensional; es también afectivo, estético, fruitivo, contemplativo... y sí, también intelectual y racional.
Pero hoy, Navidad, manda el Niño Jesús, y el niño que llevamos dentro cada uno de nosotros. Démosle libertad completa.


Para la revisión de vida

          En todo caso, la Navidad es fiesta de humanización, que celebra lo más humano de la vida: el amor, la ternura, la familia, la solidaridad... ¿Qué debo hacer para que no se me escape la Navidad, para vivirla a fondo?

Para la reunión de grupo

-                 Recordemos la «infraestructura» de la fiesta de la Navidad: Coincide con el comienzo del invierno astronómico, cuando los días comienzan a crecer... Era una fiesta también romana, y fue la Iglesia quien «cristianizó» esa fiesta poniendo en ella la celebración del nacimiento de Jesús. ¿Qué nos inspira todo esto?
-                  En el centro de la Navidad está el tema de la encarnación: Dios se ha hecho ser humano. Si el grupo lo cree oportuno, comentar el conocido tema de «La metáfora del Dios encarnado», título del libro de John Hick. (En la RELaT –servicioskoinonia.org/relat– hay dos capítulos del mismo; ver el libro en tiempoaxial.org)
-                 La navidad es en algunos países el período en que más suicidios se producen, sobre todo por parte de personas que viven solas, apartadas de la familia, o sin familia... Todos podemos aventurar una interpretación y hacer alguna reflexión.

Para la oración de los fieles

-                 Por todos los hombres y mujeres del mundo, especialmente por los más necesitados, para que acojan con amor y alegría al Dios que a todos sale al encuentro, a cada uno por sus propios caminos religiosos, roguemos al Señor
-                 Para que el nacimiento de Jesús nos dé la confianza y el optimismo de saber que Dios no abandona a la Humanidad, y que a toda ella la guía y conduce...
-                 Para que el ambiente social navideño vaya acompañado en nuestras vidas por una vivencia intensa del misterio de la navidad, con oración y contemplación llena de paz y de agradecimiento...
-                 Por todos los que están lejos de sus hogares, o no tienen familia, o están en soledad obligada o voluntaria; para que experimenten gozosamente la comunión y el amor por encima del cerco soledad que les rodea...
-                 Para que el ambiente de la navidad propicie en nuestros hogares el necesario clima de amor y ternura que durante la vida diaria nos es más difícil...

Oración comunitaria

          Dios, Padre Nuestro, que en Jesús nos has dado tu Palabra, hecha carne y sangre, fuerza y ternura, muerte y resurrección; te pedimos nos des la fuerza necesaria para seguir sus pasos por el camino que él nos trazó para llegar hasta ti, abrazando en nuestro caminar hacia ti a todos los hermanos y hermanas. Por Jesucristo Nuestro Señor.

2013-12-19

Aadv4_Mt1:18-24: El matrimonio, sacramento del eros (FeAdulta20131222)

El matrimonio, sacramento del eros. 
18 dic 2013

Amigas y amigos.
La Navidad está cerca, está ahí mismo, como quien dice a la vuelta de la esquina. Y por eso, pretendemos adelantarnos y salir el próximo lunes con las alforjas ya cargadas de buenos deseos navideños.

Hoy la mayoría de nuestros temas rozan ya la Navidad.
Vicente Martínez: El Matrimonio, Sacramento del ErosEl hombre fue creado por amor y para el amor.
Mt 1, 18-24. El ángel tranquiliza a José, receloso, que finalmente se lleva a su mujer a casa.
José Enrique Galarreta: Isaías 7, 10-14La virgen está encinta y da a luz un hijo y le pone por nombre Emmanuel (que significa "Dios-con-nosotros"). Romanos 1, 1-7. Hemos recibido esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe…
Florentino Ulibarri: Cuando menos lo esperas… Y estemos preparados o noDios toma la iniciativa y se cuela en nuestra vida, y cambia tu suerte para siempre.
Vicky Irigaray: Anuncio del ReinoCada uno de nosotros estamos llamados e invitados a ser señales del Reino para los demás,
Rafael Calvo: Dios en nosotrosSi Dios se encarna en Jesús, es encarnación en todos y siempre.
Fray Marcos: Lo divino en Jesús no puede percibirse por los sentidos. Ni en su nacimiento ni en su vida hubo espectáculo alguno de luz y sonido. Lo divino se funde con lo humano.
José Antonio Pagola: Experiencia interior. El evangelista Mateo tiene un interés especial en decir a sus lectores que Jesús ha de ser llamado también “Emmanuel”.
Enrique Martínez Lozano: La realidad es “Emmanuel”.“Emmanuel” es el “abrazo” no-dual de lo Invisible y lo manifiesto. 
José Enrique Galarreta: La buena noticia de Jesús nos liberaToda la escritura se encamina a Jesús. Jesús salva de los pecados. Oración sobre el salmo 27.
José Enrique Galarreta: Navidad, Navidad, dulce Navidad.El Niño desde el principio tuvo corazón de pobre y hasta llegó a decir: “Dichosos los pobres porque de ellos es el Reino”.
Julián Mellado: ¿Conoces la historia? Ayer y hoy es la historia de siempre. Pasan los años y los humanos no sabemos salir de esa espiral de odio y destrucción repetida que nos anima.
Carlos Barberá: Otra Navidad¿Cómo celebramos nuestra Navidad? Jesús no viene a amargarnos las fiestas pero si a decirnos que él la celebró con unos pastores pobres.
Adviento y Navidad. Maria metáfora de toda la humanidad representa al proceso gestante de ese Jesus que tiene que ser realizado en todos nosotros.
Viaje necesarioNo tienes que andar buscando en esta Navidad, el Belén está dentro de nosotros mismos, en lo más profundo de nuestro ser.
Salomé Arricibita: EmmanuelComo María daremos a luz el Amor, El Amor nos habita, nunca más solos, siempre con Él.

Las noticias de actualidad se merecen un espacio.
Juan Arias: ¿Y si el papa la aboliese de una vez? Hay voces en el Vaticano que comienzan a levantarse contras los dichos y hechos del Papa Francisco ¿qué se puede hacer?
Noticias de alcance: Francisco tenía que celebrar su primer cumpleaños como Pontífice a su estilo. Es decir: desayunando con cuatro sin techo. Un artículo de Irene Hdez. Velasco.
José Arregi: Nelson Mandela, profeta y políticoEl domingo pasado, 15 de Diciembre, fue enterrado en Qunu – su patria chica–, en la tierra –su patria grande– Nelson Mandela, un profeta de nuestro tiempo y un gobernante modélico.
Karibu: Ser migrante es un derecho; la hospitalidad, un deberManifiesto contra las muertes de migrantes en el mediterráneo. Y el endurecimiento de la política europea de migración y asilo. Mensaje de la Iglesia de Tánger.

En el tablón de anuncios, Ramón Leonato lanza un SOS que conmueve. A ver si alguien sabe de la mejor solución para esa mujer asturiana.
La suma de todos sigue activa. Gracias a todos.
Os adelantamos nuestros mejores deseos para la Navidad. Con un abrazo,
Rafael Calvo


'via Blog this'

2013-12-17

Aadv4_Mt1,18-24: Jesús nacerá de María (SBL20131222)


Servicio Bíblico Latinoamericano
Domingo 22 de diciembre
Domingo 4º de Adviento - Ciclo A
Clotilde, reina y viuda (a. 545)

Is 7,10-14: La virgen está encinta y dará a luz un hijo
Salmo Responsorial 23: Que entre el Señor, el rey de la gloria
Rom 1,1-7: Jesucristo, de la estirpe de David, Hijo de Dios
Mt 1,18-24: Jesús nacerá de María



Vamos a hacer en primer lugar un comentario litúrgico-pastoral a estos textos bíblicos en una línea más bien tradicional. Luego una nota crítica.
El pasaje de Isaías que escuchamos hoy resuena ese anuncio esperanzador del nacimiento de alguien que estará permanentemente inserto en medio de su pueblo. Al parecer estas palabras del profeta al rey Acaz se dieron en un contexto en el que las esperanzas del mantenimiento de la seguridad del reino de Judá se centraban más en el poder político y militar, dejando a un lado la confianza en YHWH. Isaías ha visto los afanosos intentos del rey para aliarse con sus vecinos en orden a defenderse de las amenazas del reino del norte, quienes a su vez se han aliado con otros para defenderse del poderoso de turno.
Para despertar de nuevo la confianza en Dios, el profeta se vale de un hecho probablemente histórico, el embarazo de alguna de las doncellas del rey. Así como esa joven dará a luz un primogénito, del mismo modo enviará Dios un descendiente davídico que asuma los destinos del pueblo, en medio del cual estará siempre; por eso su nombre “Emmanuel”, Dios con nosotros. Con base en esta profecía, se fue fomentando la idea de que el Mesías nacería de una virgen. Toda primeriza en Israel albergaba la esperanza de ser la madre del Mesías; todo ello debido a la misma terminología empleada tanto en el hebreo como en el griego y luego en nuestra lengua. Cuando Mateo relata la concepción de Jesús, se hace eco de esta profecía de Isaías y lo cita textualmente.
La segunda lectura está tomada de la carta de san Pablo a los romanos, más exactamente se trata del encabezamiento de la carta. Allí relata Pablo a los cristianos de Roma su vocación al apostolado, para lo cual fue elegido por el mismo Dios. Para Pablo está claro que el evangelio que él predica es Jesucristo mismo, su persona, su obra, su muerte y resurrección. Es muy importante para el apóstol subrayar que este Jesús es descendiente de David en cuanto a lo humano, pero que Dios le otorgó su Espíritu constituyéndolo en Mesías todopoderoso, Señor Único, resucitándolo de entre los muertos. Otra cosa que recalca Pablo es que su actividad evangelizadora le ha sido otorgada por puro don, por vocación; de ahí que su preocupación haya sido durante toda su vida el dar a conocer a la noticia de Jesucristo especialmente a los gentiles.
En el evangelio, Mateo nos narra el origen de Jesucristo. María estaba desposada con José, pero aún no vivían juntos. Ello indica que estaban en un período que llamaban desposorio o compromiso matrimonial, período que podía durar de seis meses a un año, tiempo prudente para el esposo construir o acondicionar la casa en donde recibiría a su esposa. En el entretiempo la novia seguía viviendo con sus padres, dependiendo de su papá hasta que pasara formalmente a depender de su marido. La promesa de matrimonio o desposorio implicaba completa fidelidad al novio; todo acto de infidelidad era adulterio, y como tal podía ser castigado conforme a la ley mosaica.
En esas circunstancias, pues, nos narra el evangelio que María resultó embarazada; pero aclara diciendo “por obra del Espíritu Santo”. El hecho haría sentir muy mal a José; sin embargo, agrega Mateo, que “era un hombre justo, y para no exponerla a la infamia, decidió abandonarla en secreto”. José hubiera podido hacer valer sus derechos, exigir el castigo previsto por la ley; con todo, sin darse cuenta, va colaborando también él con los planes divinos.
En estos planes divinos no todo está garantizado, pues en ellos también están involucradas la libertad y la voluntad humanas. Es una constatación que podemos hacer en toda la historia de la salvación partiendo desde el mismo paraíso. Parece que los planes de Dios caminaran sobre el filo de la navaja (!). Un ejemplo de ello lo tenemos en el relato que hoy nos cuenta Mateo.
Pero en esos planes hay siempre una cosa muy importante que se llama diálogo. Precisamente en el diálogo con el ángel que le habla en sueños a José se nos muestra cómo Dios va incorporando a su proyecto a sus mismas criaturas. El silencio de aceptación de José es la respuesta que Dios nos pide también a nosotros. Le ponemos muchas trabas y condiciones a la obra de Dios. A veces intentamos “corregir” la manera como Dios actúa; ¡no es necesario! Basta que pongamos nuestra fuerza y voluntad al servicio del plan de Dios, lo demás Él sabe cómo lo hace.
Aunque en nuestro pasaje se resalta la figura de José en su duda, en su aceptación de ser padre de Jesús y de ponerle el nombre, la verdad es que María, que apenas es nombrada, está también allí recordándonos su actitud de fe y sumisión a los planes de Dios que son vida para el hombre y la mujer de todos los tiempos.

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 133 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil, titulado «Una noche de dudas». El guión del texto, y su comentario, puede ser tomado de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1600133 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap133b.mp3

Como nota crítica podríamos decir algo que hace mucho tiempo que es ya un «lugar común» en el mundo bíblico: los profetas no fueron en su tiempo adivinos del futuro, ni muchas de las cosas que los primeros cristianos creyeron ser «cumplimiento de lo anunciado por las Escrituras» realmente lo fueron. Ese esquema apologético de que lo sucedido en Jesucristo estaría previsto y anunciado en el pasado, hace tiempo que ha sido abandonado en los estudios bíblicos. Más. Desde hace apenas unos años, menos de veinte, se está hablando de una nueva ola, un «revolcón» en el tema de la historicidad bíblica. Ya sabíamos que había muchas cosas y figuras (importantes) de la Biblia que no eran literalmente histórica. Los grandes especialistas bíblicos ya exhibían hace tiempo una visión bastante matizada de la base histórica de la Biblia. Los planteamientos concordistas de La Biblia tenía razón, aquel famoso libro, hace mucho tiempo que no gozan de audiencia. Pero en los últimos años, como decimos, se ha dado un cambio significativo de postura. Hay toda una corriente arqueológica última, la más actual, que se pronuncia ya con claridad por una postura bastante más radical sobre la historicidad. No quieren ya utilizar la arqueología para ornamentar con curiosidades la ciencia bíblica, sino que creen que debemos ser honrados y someter los estudios bíblicos a lo que la arqueología descubre y cree poder probar. Es, de alguna manera, una nueva edición del conflicto entre la ciencia y la fe, pero a estas alturas la solución del conflicto está ya muy precocinada, y no caben componendas. Ya no vamos a condenar a Galileo, ni a los arqueólogos.
No podemos entrar aquí en más profundidad. Remitimos a un libro clave, de Finkelstein, La Biblia desenterrada. Una nueva visión arqueológica del antiguo Israel y de los orígenes de sus textos sagrados, Siglo XXI Editores, Madrid y Buenos Aires, 2003.

Concretamente en torno a la Navidad, para grupos más críticos o formados, puede ser bueno estudiar a fondo el tema del significado de la encarnación, tanto del misterio en sí mismo, cuanto de los relatos evangélicos correspondientes. Hay propuestas teológicas muy interesantes que merecen atención, como «La metáfora de Dios encarnado» de John HICK (tiempoaxial.org), o «Jesús, hijo de mujer» de John Shelby SPONG (en la biblioteca de Koinonía, servicioskoinonia.org/biblioteca), o el estudio sobre «Las narraciones de la Natividad de Jesús» de Mariano CORBÍ, en la RELaT (servicioskoinonia.org/relat), el nº 381. Otras muchas ideas y sugerencias pueden verse en servicioskoinonia.org/pastoral en tiempo previo a la Navidad. 

Para la revisión de vida

          En esta última semana de adviento, trato de hacer una revisión de mi vida sobre cómo me estoy preparando para vivir la conmemoración del nacimiento de Jesús.
          ¿Voy a estar atento a no caer en esa tentación que se ha hecho clásica ya, la de la identificación de la navidad con el consumismo?
          ¿Voy a vivir especialmente en esta navidad la solidaridad con los pobres?

Para la reunión de grupo

-                 Retomar la lectura de todo el cap. 7 de Isaías, una vez leído, discutir y asimilar las notas explicativas que trae la Biblia Latinoamericana.
-                 Leer de nuevo el pasaje de Mateo y estudiar la nota a este pasaje en la Biblia Latinoamericana.
-                 Escuchar y/o leer el capítulo 133 de “Un tal Jesús” y comentar en el grupo lo que nos sugiere sobre esta vivencia de la Navidad.
-                 Tomar esos materiales de profundización sugeridos más arriba, y organizar una o varias sesiones de estudio.

Para la oración de los fieles

-                 Por los cristianos de todas las confesiones, para que por encima de nuestros intereses de grupo, seamos capaces de transparentar en el mundo la presencia única y permanente de Dios. Oremos...
-                 Para que nuestra vida personal y grupal sea fiel reflejo del amor del Padre manifestado en su Hijo. Oremos...
-                 Para que esto en estos días de Navidad no olvidemos a los más necesitados de nuestras comunidades. Oremos...
-                 Para que la Navidad deje en nosotros frutos de una conversión sincera y de una adhesión incondicional a los planes del Padre... Oremos...

Oración comunitaria

          Padre bueno y misericordioso, cuando hacemos nuestra propia voluntad nos perdemos, se diluye el sentido de nuestra vida y arrastramos a muchos a la perdición; que al contemplar hoy a María y José obedientes a tu voluntad, sintamos también nosotros el placer y la necesidad de adherir a Ti nuestro ser y nuestra voluntad. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

2013-12-16

Aadv3, Mt11:2-11: JESÚS, MAESTRO ARTESANO DE OFICIOS HUMANITARIOS (FeAdulta20131215)


JESÚS, MAESTRO ARTESANO DE OFICIOS HUMANITARIOS
11 dic 2013


Amigas y amigos:
Francisco está entre los diez finalistas a "persona del año" de la revista Time, que premia a quien haya ejercido una mayor influencia en las noticias del 2013. Cuenta con nuestro voto. Ayer presentó la "Campaña contra el hambre en el mundo" puesta en marcha por Caritas Internacional y secundada, en España al menos, por Manos Unidas. Y ojalá que por todos nosotros. Volvemos a la Evangelii Gaudium, hoy en treinta frases. Todo ello lo encontraremos en noticias de alcance.

El pasaje de los emisarios de Juan el Bautista encierra lecciones muy diversas.
Vicente Martínez: Jesús, Maestro artesano de Oficios HumanitariosEsta es, sin duda, nuestra fidedigna vocación como cristianos.
Mt 11, 2-11.  ¿A qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, desde luego, y más que profeta…


José Enrique Galarreta: Isaías 35, 1-6. Un poema de ilusión y de esperanza, en tiempos muy difíciles, cantando el final de los males. Santiago 5, 7-10. Tened paciencia, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca.
Florentino Ulibarri: Llegará un nuevo día. Un día en el que la libertad no sea un sueño sino una alegre realidad para todas las personas. Llegará un día en el que esta sociedad se sienta renacer…
Vicky Irigaray: Camino hacía DiosEl profeta Isaías nos ha recordado el sueño de Dios: una humanidad capaz de convivir en paz y fraternidad.
Rafael Calvo: TestigosEstamos llamados a ser profetas de la verdad para el mundo de hoy.
Fray Marcos: A Jesús, nunca terminaremos de conocerlo. Si de verdad queremos acercarnos a él, nos sorprenderá cada día. Nunca te conformes con lo que sabes de él.
José Antonio Pagola: Curar heridas. La actuación de Jesús dejó desconcertado al Bautista. Él esperaba un Mesías que extirparía del mundo el pecado imponiendo el juicio riguroso de Dios.
Enrique Martínez Lozano: Vericuetos del ego y verdad.Fácilmente nos perdemos en "discusiones", confundidos en nuestros pensamientos y alejados de la verdad que somos.
José Enrique Galarreta: Seguimos siendo una religión de ricos, sabios y perfectosDe muchas cosas nos tiene que liberar el Señor, sobre todo, de nuestro deseo de que esta vida se convierta en el Paraíso por la fuerza milagrosa de Dios.
Rogelio Cárdenas: Seamos quienes somosNecesitamos cuidar nuestra higiene psico-espiritual, estar más en el presente y vivir viviendo con amabilidad nuestro autentico ser. Saborear a Dios en todo.
Apareció la ternura y el amor de DiosDios está en nosotros y con nosotros, no podemos vivir sin Él, es nuestra esencia, nuestro sustento, es y en Él somos.
Salomé Arricibita: Ven a mí. Los ciegos ven, los mudos hablan, los sordos oyen, los cojos andan... Quiero dejarme habitar, quiero ver, hablar, escuchar, caminar... quiero preparar mi corazón... ¡¡¡Feliz esperanza!!!

El mensaje de Nelson Mandela podría decirse que es cristiano, porque es humano y por eso universal.
Javier Marín: Mandela logra aunar el rezo de todas las religiones. Decretan el Día Nacional para la Oración y la Reflexión por Mandela. Iglesias, sinagogas, mezquitas y otros templos religiosos se llenan por él.

Leonardo Boff: Mandela y el futuro amenazado de la humanidadMandela ha sido capaz de transmitirnos una esperanza inquebrantable  en que el ser humano todavía tiene solución.

Europa cerradaMandela ha sido capaz de enseñar a Europa y al mundo lo importante que es integrar a una minoría, en su caso la blanca.

La actualidad nos lleva a otras reflexiones.
José Arregi: ¿Qué harías con un asesino o un violador?Una amiga me ha dirigido tres preguntas incómodas. No las eludiré, aunque sé de antemano que no despejaré su perplejidad ni la complejidad del asunto.
Salvador Sostres: Un obispo que nos ameSi los pastores no aman y se preocupan por sus rebaños, las ovejas se desnortan y debilitan. Los obispos deben ser el refugio espiritual de los fieles que les han sido encomendados.
Redes Cristianas: Manifiesto de la IV Asamblea.Queremos con Redes Cristianas una Iglesia más democrática y más evangélica en el mundo de hoy, siguiendo las directrices que el Papa Francisco ha marcado en su Exhortación Apostólica.

La suma de todos habla por sí sola de la buena gente que nos lee.
Tenemos que agradecerle a José Enrique Galarreta que nos haya escrito con tanta valentía y claridad lo que piensa y lo que siente. El último libro de José Enrique es todo un testimonio de fe adulta. Bueno, si aún no lo tienes, pregunta a quien lo haya leído. A lo mejor tienes suerte y te lo presta.
Un cariñoso abrazo,
Rafael Calvo
Enviado desde Evernote

2013-12-14

Aadv3_Mt11,2-11: ¿Eres tú el que ha de venir? (SBL20131215)


Servicio Bíblico Latinoamericano
Domingo 15 de diciembre de 2013
Domingo 3º de Adviento - Ciclo A
María de la Rosa, fundadora (a. 1855)

Is 35,1-6.10: Dios viene en persona y los salvará
Salmo Responsorial 145: Ven, Señor, sálvanos.
Sant 5,7-10: Manténganse firmes, porque la venida del Señor está cerca
Mt 11,2-11: ¿Eres tú el que ha de venir?





La primera y la segunda lectura de hoy, del profeta Isaías y del apóstol Santiago, coinciden en el mensaje: merece la pena esperar, hay que esperar, debemos esperar, porque viene nuestro Dios, él mismo viene en persona, y trae el desquite... Hay que tener paciencia, porque es inminente su llegada, ya está a la puerta...
No dudamos de que esta forma de plantear la esperanza, de vivirla y de transmitirla, ha sido útil y muy eficaz para muchas generaciones anteriores a nosotros, pero tampoco dudamos de que hoy día, ese planteamiento pudiera no servir ya.
- Este motivo aducido clásicamente para fundamentar la esperanza (de que Alguien viene, alguien va a irrumpir apocalípticamente en nuestra vida, incluso con inminencia, y de que nuestra esperanza consista en «esperar» (de espera, no de esperanza) su llegada... no resulta hoy ya plausible.
- Ese esquema conceptual según el cual Dios ha anunciado que vuelve, en una segunda venida que sellará el final del mundo, y que nosotros estamos por tanto en un tiempo intermedio, incierto y amenazado por la espada colgante (de Damocles) de esa sorpresa divina que llegará como la visita del ladrón, ha sido una imagen poderosa, que ha cautivado la atención de muchas generaciones, pero que hoy empieza ya a no funcionar.
- Esa idea de que debemos esperar que en el futuro Dios va a castigar a los malos... y así «poner las cosas en su sitio» y vengar las maldades de los que nos han hecho daño... probablemente fue muy efectiva en otro tiempo, como lo ha sido en pedagogía todo lo referente a los premios y castigos, las buenas y las malas notas, pero hoy ya muy pocas mentes lúcidas pueden aceptar que la pedagogía humana infantil pueda ser atribuida al misterio existencial del ser humano.
Aquellas generaciones tenían una comprensión del mundo fundamentalmente religiosa, inserta en las coordenadas de la descripción del mundo que las mismas religiones habían elaborado: un mundo que consistía esencialmente en un «plan de Dios» para poner una prueba al ser humano y llevarlo a otra vida, mejor o peor según mereciera premio o castigo. Dentro de ese «pequeño mundo», dentro de esa cosmovisión religiosista que ocupó por milenios el imaginario de nuestros mayores, funcionaba el hablar de una segunda venida, de la prueba que Dios nos pone, de la amenaza que supone la posible sorpresa del Dios que viene e irrumpe en el mundo para finalizarlo e inaugurar otro eón, el de los premios y castigos. Este imaginario religioso (tradicional, antiquísimo, milenario...) está agotándose, desapareciendo con las generaciones mayores, desvaneciéndose y perdiendo vivacidad y plausibilidad en las generaciones medias, y siendo rechazada en las generaciones jóvenes, en las que no logra ya implantarse. La transmisión de ese tipo de fe se está interrumpiendo.
En el nuevo imaginario o cosmovisión que muchos estamos adquiriendo, fundamentado en la nueva imagen que la cosmología y el conjunto actual de las ciencias nos ofrecen, ya no cabe concebir la realidad tan «antropocéntricamente» como para pensar que todo consiste y todo se reduce a «un plan que Dios ha hecho para probar al ser humano». Al ser humano actual no le resulta ya plausible una espiritualidad que le dice que él es el centro del cosmos, y que este cosmos «ha sido creado simplemente para servir de escenario al drama humano de su salvación ultraterrena»... Y no le resulta plausible tampoco que el misterio tan respetable del más allá sea asociado con y puesto al servicio de la amenaza de castigos o la promesa de premios...
¿Es posible ser cristiano sin aceptar estas imágenes que hoy sentimos como no incorporables a nuestra cosmovisión? Sí, lo es, al costo de purificar nuestra esperanza -y, más ampliamente, nuestra cosmovisión religiosa global- de aquellas imágenes propias de un tiempo que ya no es el nuestro.
En realidad, lo que importa es el contenido profundo, la experiencia espiritual, la dimensión de esperanza (en este caso), no el soporte de categorías, esquemas mentales, cosmovisiones apocalípticas o esquemas de concepción del tiempo de los que echaron mano nuestros antepasados. El cristianismo, a lo largo de su historia, ya ha abandonado muchas imágenes que en su tiempo fueron comunes, que luego se oscurecieron, y que finalmente nos resultaron inaceptables (de algunas de las cuales hoy incluso nos avergonzamos). Durante muchos siglos el predominio del pensamiento estático, el supuesto de la ahistoricidad y la negación del carácter evolutivo de todo, nos ha querido hacer pensar que no podemos cambiar nada, que debemos creer a la letra lo que expresaron nuestros mayores, sin remontarnos a revivir su misma experiencia profunda pero con libertad y creatividad, y que nada puede ser innovado. Pero la misma historia está ahí para mostrar lo contrario a quien sepa y quiera verlo. Y también está ahí el presente: son muchos ya, de hecho, los cristianos/as que «creen de otra manera».

El evangelio de Mateo nos presenta la llamada «prueba mesiánica». Juan el Bautista desde la cárcel manda emisarios para preguntarle a Jesús si es él el esperado o si deben esperar a otro. Jesús no responde con algunas pruebas teologicas, ni con citas bíblicas apologéticas, o con algunos dogmas o doctrinas, sino que se remite y remite a los consultantes a los puros hechos, que pueden ser «vistos y oídos»: «los ciegos ven, los inválidos andan, los leprosos quedan limpios... y a los pobres se les anuncia el Evangelio, la Buena Noticia». Estos «hechos», estas buenas noticias, son la prueba de identidad del Mesías. Y serán, tienen que ser, la prueba de identidad de quienes sigan al Mesías, al Xristós, o sea, los «cristianos». Sólo si nuestra vida produce esos mismos hechos, sólo si somos «buena noticia para los pobres», sólo entonces estaremos siendo seguidores de aquel Mesías, del Xristós, o sea, «cristianos».

El evangelio de hoy es dramatizado en el capítulo 45 de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil, titulado «Una pregunta desde la cárcel». El guión del texto, y su comentario, puede ser tomado de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1200045 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap45b.mp3

Respecto al tema de los premios y castigos eternos, repetimos aquella indicación bibliográfica para quienes puedan leerlo en inglés –mientras está a punto de salir en castellano en la colección «Tiempo axial» (tiempoaxial.org)–, el libro de John Shelby SPONG, Eternal Life: A New Vision. Beyond religion, beyond theism, beyond heaven and hell. HarperCollins Nueva York 2009. Las palabras del subtítulo son muy elocuentes. 

Para la revisión de vida

          Detengámonos un momento en nuestro camino de evangelizadores y tratemos de configurar de nuevo en nuestra vida la imagen de Jesús: ¿coincide esa imagen con la que nos revelan los evangelios? Preguntémonos: “eres tú, o debemos replantearnos tu imagen?

Para la reunión de grupo

-                 ¿El mundo se va a acabar, puede ser que se acabe «con la segunda venida de Cristo»? ¿Es dogma de fe? ¿Qué fundamento tiene esto? ¿Y qué significaría en todo caso? ¿Es un elemento esencial del «relato» cristiano? ¿Qué es lo que sería esencial, la expresión o su contenido profundo? ¿Y cuál es ese contenido? Se puede ser cristiano y «creer» en el mundo que la ciencia nos presenta hoy día? Alguien puede preparar este tema con una reflexión-planteamiento del tema. Luego se conversa y dialoga abiertamente, y alguien finalmente trata de expresar una conclusión común, aunque no sea única.
-                 Retomemos la respuesta de Jesús a los mensajeros de Juan, ¿cuáles son las señales que Jesús ve como la prueba de su mesianismo? ¿Valen esas mismas señales para probar la identidad del seguidor del Mesías? Poner algún ejemplo: ¿en qué situaciones, actitudes, personas, grupos... creemos que hoy se dan esas buenas noticias, esas pruebas de estar compartiendo la misión del Mesías... y en cuáles no?

Para la oración de los fieles

-                 Por los que viven sin esperanza o en tristeza, para que Cristo Salvador los llene de fortaleza y de alegría. Roguemos al Señor.
-                 Por nuestros grupos y comunidades, para que a pesar de las dificultades e injusticias que enfrentamos cada día, seamos capaces de sembrar esperanza y luchar con entusiasmo evangélico por un mundo mejor. Roguemos al Señor.
-                 Por los que hemos sido llamados a trabajar de manera directa en el anuncio del Evangelio, para que el Jesús que predicamos sea el que realmente vivimos y seguimos. Roguemos al Señor.
-                 Por todas las iglesias que confiesan su fe en Jesús, para que más allá de los intereses de grupo sepamos poner todos nuestros esfuerzos a favor de la paz, la unidad y la fraternidad. Roguemos...

Oración comunitaria

          Padre bueno, al acercarnos a la celebración de la fiesta entrañable de la Navidad te pedimos que acrecientes nuestra esperanza, para que nunca desistamos del esfuerzo por crear un mundo en el que el amor sea posible. Nosotros te lo pedimos por Jesús de Nazaret, hijo tuyo y hermano nuestro, cuyo nacimiento nos aprestamos a celebrar. Amén.

          Oh Fuerza vital que nos constituyes, que nos has hecho brotar de la Vida, como Materia organizada y consciente, que se mantiene y se sostiene contra el embate del Tiempo, que tiende continuamente a disolverla... Nos entregamos a tu abrazo poderoso que nos ha traído al ser, nos mantiene en él, y un día nos abrazará plenamente hasta absorbernos en su seno y mantenernos ya para siempre unidos a Ti... Amén.

2013-12-04

Aadv2_Lc1,26-38: PADRES SECUNDUM NATURAM (Inmaculada Concepción)

PADRES SECUNDUM NATURAM
4 dic 2013


Amigas y amigos:
Francisco es noticia de portada un día sí y otro también. Lombardi debe estar muy cómodo porque el Papa se basta cada día para hacer los titulares. La encuesta, que no hay que olvidarla, y la exhortación nos han dado material para varios meses de reuniones en la comunidad ¿no es eso? Nos ha puesto a trabajar.

Este segundo domingo de adviento celebramos la fiesta de María.
Vicente Martínez: Padres secundum naturamLa filiación divina de Jesús, tema más prioritario del calor humano del corazón que de los fríos conceptos teológicos de la cabeza.
Lc 1, 26-38Alégrate, favorecida, el Señor está contigo. Aquí está la sierva del Señor,



José Enrique Galarreta: Génesis 3, 9-15 y 20Este relato trata de explicar, en un intento fallido, la presencia del mal en el mundoEfesios 1, 3-6 y 11-12Una exhortación a la santidad fundada en la ayuda de Dios, que aquí se quiere aplicar (de forma más bien exclusiva) a la madre de Jesús.
Florentino Ulibarri: Canto de María tras la Anunciación.Canto a Dios que me dio y da la vida, Él regala todo lo suyo a quien se deja regalar…
Vicky Irigaray: Vivir como MaríaFiándonos de Dios, abiertos, disponibles para hacer lo que Él quiera de nosotros.
Rafael Calvo: Fiesta de María. María supo estar siempre disponible y respondió cuando se hizo precisa su intervención.
Fray Marcos: En todos hay algo inmaculado. Los fallos nunca pueden imputarse a un defecto de fábrica, sino a un mal uso de sus limitadas capacidades.
José Antonio Pagola: Recorrer caminos nuevosDespués de veinte siglos, el Papa Francisco nos está gritando a los cristianos: Abrid caminos a Dios, volved a Jesús, acoged el Evangelio.
Enrique Martínez Lozano: María y el hijo, metáforas de lo real. Somos Plenitud que se manifiesta en un "estar haciéndose".
José Enrique Galarreta: María y nosotros la Iglesia. El pueblo cristiano desplazó los atributos de Dios a la madre de Jesús: refugio de pecadores, consuelo de afligidos...
Salomé Arricibita: Sí. Es tiempo de despertar, de escuchar, de mirar... de decir SI, como María... aunque no entendamos nada... es tiempo de confiar.

La Iglesia, el Papa, su Evangelii Gaudium…
José M. Castillo: Las mujeres, ¿sacerdotes en la Iglesia?Sé que es duro y dará que hablar. Pero lo que hace falta no es que ordenen mujeres, sino que se acabe el clero. Y que aumente la pasión por seguir con fidelidad y sin mentiras a Jesús.
Hans Küng: Contra el viento de proa de la curia¿Sigue Ratzinger actuando en la sombra a través de Müller, el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe?
José Arregi: Evangelii Gaudium. Una lectura. "El gozo del Evangelio". No es fácil decir más en menos: el Evangelio es gozo. Ofrezco una  introducción y una selección de textos. 
En noticias de alcance, una crónica de José M. Vidal: La hoja de ruta de Francisco para alcanzar la primavera de la Iglesia.
Eloy Roy: Ovejas dentro de la casaLa iglesia es la casa de los últimos donde siempre tienen reservados los primeros asientos.
La historia de Vinicio. El enfermo consolado por el Papa.Este hombre es un auténtico cristiano. En estas fotos he visto a Jesús entre nosotros. Y he llorado de emoción (es el comentario de Julián Mellado que me lo manda).

Otros temas que nos deben preocupar…

Leonardo Boff: ¿Seremos una célula cancerígena a ser extirpada? O cambiamos nuestro paradigma de relación con la Tierra o vamos irrefrenablemente al encuentro con lo peor.

Fernando Bermúdez López: Volver a nacer de nuevoEl viaje más fascinante de la vida es el viaje rumbo  hacia el interior del propio corazón preparando el encuentro con lo Trascendente.
El silencio interiorCuando hay silencio interior todas las preguntas están listas para ser respondidas.
Termino ya. Estamos muy contentos por la buena acogida de que goza el último libro de José Enrique Galarreta. Es el mismo contento que gozan los que lo están leyendo.

La suma de todos sigue su marcha. Gracias una vez más.
En noviembre hemos batido record de lectores: 125.074 visitas. Aleluya.
Un abrazo en la alegría que nos une,
Rafael Calvo
Enviado desde Evernote

2013-12-02

Aadv2_Mt3,1-12: Vuelvan a Dios porque ya llega su reinado (SBL20131208)


Servicio Bíblico Latinoamericano 
Domingo 8 de diciembre de 2013 - Ciclo A
2º de Adviento
Beato José María Zabal Blanco, mártir (a. 1936)

Is 11,1-10: Juzgará a los pobres con justicia
Salmo Responsorial 71: En sus días florecerá la justicia y brillará la paz
Rom 15,4-9: Mantengamos la esperanza que infunden las Escrituras
Mt 3,1-12: Vuelvan a Dios porque ya llega su reinado


La primera lectura es uno de esos varios preciosos textos de Isaías, y de los profetas bíblicos en general, que nos «describen» la «utopía» bíblica. Por definición, la u-topía «no tiene lugar», no se la puede encontrar, todavía no se ha concretado en ningún sitio, no existe... y en ese sentido tampoco se puede describir cómo es. Pero si hablamos de la utopía -y si incluso soñamos con ella- es porque sí tiene alguna forma de existencia. No existe concretamente... «todavía». Como decía Ernst Bloch, no sólo existe lo que es, sino lo-que-no-es-todavía (el “noch nicht Sein”). No es, pero puede ser, quiere ser y, como podemos comprobar de tantas maneras, lucha por llegar a ser.
El pensamiento utópico, es un componente esencial del judeocristianismo. No lo es de otras religiones, incluidas las grandes religiones. No hay sólo un tipo de religiosidad. Podemos encontrar varias corrientes en las religiones (neolíticas, de los últimos cinco mil años). Unas experimentan lo sagrado sobre todo en la conciencia (la interioridad, el pensamiento silencioso, la experiencia de la iluminación, de la no dualidad... una especie de estado modificaco de conciencia), otras lo experimentan en la naturaleza, en la experiencia cósmica... (la experiencia de sintonía con la naturaleza, de unidad e interdependencia con ella, de su sacralidad imponente, de la Pachamama... lo que Mircea Elíade llama la «experiencia uránica» que todos los pueblos han sentido al contemplar la belleza del cosmos). Las religiones abrahámicas, por su parte, han experimentado lo sagrado en la historia, por medio de la fe, la esperanza y el amor, a través del llamado de una Utopía de Amor-Justicia.
Ésta última es, concretamente, el ADN de nuestra religión. Todo lo demás (doctrina, moral, liturgia, institución eclesiástica...) añade, reviste, completa... pero la esencia de la religiosidad abrahámica es esa fuerza de la experiencia espiritual mediante el llamado de la Utopía del Amor-Justicia. Que, por ser “amor-justicia”, obviamente, siempre estará de parte de los pobres, de los “injusticiados”, en cualquier nivel o tipo de injusticia (económica, cultural, racial, de género...).
Los profetas, Isaías en el caso de la lectura de hoy, «describe» la Utopía, o «cuenta el sueño» que le anima: un mundo amorizado, fraterno, sin injusticia, sin injusticiados, en armonía incluso con la naturaleza... La Utopía fue tomando en Israel el nombre de «reinado de Dios»: cuando Dios reina el mundo se transforma, la injusticia deja lugar a la justicia, el pecado al perdón, el odio al amor... las relaciones humanas descompuestas se recomponen en una red de amor y solidaridad. El conocido estribillo del canto del salmo 71 (el de la liturgia de este domingo) lo dice magistralmente: «Tu Reino es Vida, tu Reino es Verdad, tu Reino es Justicia, tu Reino es Paz, tu Reino es Gracia, tu Reino es Amor». Donde Dios está presente y «reina», es decir, donde se hacen las cosas «como Dios manda», allí hay Vida, Verdad, Justicia, Paz, Gracia y Amor. Por eso hay que clamar con el estribillo cantado de ese salmo: «Venga a nosotros tu Reino, Señor». No hay sueño ni Utopía más grande, aunque esté tan lejana.
El adviento es, por antonomasia, el tiempo litúrgico de la esperanza. Y la esperanza es la «virtud» (la virtus, la fuerza) de la Utopía, la fuerza que la Utopía provoca, crea en nosotros para esperar contra toda esperanza. Adviento es por eso un tiempo adecuado para reflexionar sobre esta dimensión utópica esencial del cristianismo, y un tiempo para examinar si con el paso del tiempo nuestro cristianismo tal vez olvidó su esencia, tal vez arrincónó tanto la utopía como la esperanza.

El evangelio de Mateo nos presenta a Juan Bautista pidiendo a sus coetáneos la conversión, «porque el reinado de Dios [reinado “de los cielos” dirá Mateo, con el pudor reverencial judío que evita «tomar el nombre de Dios en vano»] está cerca». En aquellos tiempos de mentalidad precientífica y apocalíptica, la propensión a imaginar futuras irrupciones del cielo o del infierno servía para mover a las masas. Hoy, con una visión radicalmente distinta sobre la plausibilidad de tales expectativas apocalípticas, la argumentación de Juan Bautista ya no sirve, resulta increíble para la mayor parte de nuestros contemporáneos. No es que hayamos de cambiar (que hayamos de convertirnos) «porque el reino de Dios está cerca», sino exactamente al revés: el Reino de Dios puede estar cerca porque (y en la medida en que) decidimos cambiar nosotros (convertirnos) y con ello cambiamos este mundo... Ya no estamos en tiempos de apocalipsis (una irrupción venida de fuera y de arriba), sino de praxis histórica de transformación del mundo y de su historia (una transformación venida de abajo y desde dentro). El reinado de Dios -la Utopía, para decirlo con un lenguaje más amplio e interreligioso- no es ni puede ser objeto de «espera» (como ante algo que sucederá al margen de nosotros), sino de «esperanza» (la desinencia «anza» expresa ese matiz de actividad endógena). La esperanza es esa actitud que consiste en «desear provocando», desear ardientemente una realidad todavía «u-tópica», tratando de hacerla «tópica», presente en el «topos», en el lugar, aquí y ahora, en la Tierra, no en el cielo futuro.
Insistimos: otras religiosidades discurren por otro tipo de experiencia de lo sagrado -y ello no es malo, es muy bueno, y es muestra de la pluriformidad de la religiosidad-, pero la vivencia espiritual específicamente judeocristiana es esta esperanza activa histórico-utópica comprometida. En este Adviento podríamos hacer de esto una materia de reflexión y examen.

Por cierto, la segunda lectura, de la carta a los romanos, coincide curiosamente con este mismo enfoque esencial: «Todas las antiguas Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que entre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza»... Mantener la «esperanza», mantener esa tensión de compromiso histórico-utópico es el objetivo de las Escrituras (por cierto, de todas las Escrituras, no sólo de la Biblia...). Es decir: las Escrituras fueron escritas para eso. No para fines piadosos, para fines estrictamente transcendentes o sobrenaturales... sino «para mantenernos en la esperanza», por tanto, para comprometernos en la historia, para encontrar lo divino en lo humano, el Futuro absoluto en el futuro histórico y contingente. Cualquier utilización bíblica que nos encierre en la misma Bíblia, nos separe de la vida o nos haga olvidar el compromiso histórico de construir apasionadamente la Utopía en esta tierra, será un uso malversado -o incluso perverso- de la Biblia.

El evangelio de hoy es dramatizado en varios capítulos de la serie «Un tal Jesús», de los hnos. López Vigil. Son los capítulos 2, 3 y 6. El guión -y su comentario- del capítulo 2 puede ser tomado de aquí: http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1100002 Puede ser escuchado aquí: http://www.untaljesus.net/audios/cap02b.mp3 Los guiones, comentarios y audios de los demás capítulos pueden ser encontrados en www.untaljesus.net 

Para la revisión de vida

          ¿Soy persona de Utopía? ¿Vibro por ella? ¿Puedo decir que mi vida es un «vivir y luchar por la Causa (Utopía) que Jesús nos comunicó? ¿He llegado a descubrir y vivir el cristianismo como «militancia» histórica, como construcción de un Mundo Nuevo?
          Juan es la antítesis de la sociedad de su tiempo; es decir, no se amoldó cómodamente a las maneras de ser y de pensar de sus contemporáneos. ¿Cómo me comporto yo en el ambiente en que vivo? ¿Hay algo de anuncio-denuncia en mi manera de ser y de transmitir el mensaje?

Para la reunión de grupo

-                  Recoger, reunir los pasajes bíblicos más importantes que parecen describir el mundo de la Utopía. Comentar tras su lectura.
-                 Nos sirve hoy la manera de argumentar de la predicación de Juan Bautista? ¿Por qué no?
-                 Recordar el canto del salmo 71 (de Juan Antonio Manzano), y su estribillo: «Tu Reino es Vida, tu Reino es Verdad, tu Reino es Justicia, tu Reino es Paz, tu Reino es Gracia, tu Reino es Amor. ¡Venga a nosotros tu Reino, Señor!». ¿Por qué ese estribillo es una de las mejores síntesis del mensaje cristiano y de su Utopía? Aprenderse ese estribillo como una definición muy práctica y asequible del Reinado de Dios. Ponerlo como una hermosa pancarta en nuestra casa o en el local comunitario.

Para la oración de los fieles

-                 Por nuestros grupos y comunidades células de la Iglesia, para que fieles a la misión que nos corresponde seamos capaces de anunciar valientemente el evangelio en todos los lugares.
-                 Por los que trabajan por la paz, la justicia y la prosperidad: para que descubran en su empeño el proyecto de Dios revelado en Jesús.
-                 Por las comunidades cristianas de todas las confesiones: para que nos preparaos a la conmemoración de la venida de nuestro salvador con obras de amor, justicia y de paz.
-                 Por todos nosotros para que este tiempo de adviento haga resonar en nuestros corazones las palabras de Juan que nos preparen de verdad a celebrar la llegada de Jesús.

Oración comunitaria

          Dios Padre-Madre que nos entregas todo tu amor; haz que nuestras palabras y obras muestren siempre nuestra disposición al amor y la reconciliación; aleja de nosotros toda actitud de discordia, egoísmo y violencia, y haz que el encuentro que hoy celebramos nos fortalezca en la construcción de la Utopía del “otro mundo posible” que tú nos propones ayudarte a crear. Nosotros te lo pedimos por Jesús de Nazaret, hijo tuyo, hermano mayor nuestro. Amén.

          Oh Fuerza Misteriosa que animas este proceso bio-cósmico, en el que nos sentimos inmersos sin comprenderlo ni terminar dejarnos transformar por él. Nos entregamos a Ti, Misterio de atracción irresistible, que del caos has originado este cosmos, con esa flecha meta-histórica que todo lo arrastra y lo lleva hacia adelante, también en nuestra propia vida, como en todo lo existente... Haz que nos sintamos cada vez más atraídos por Ti, Fuerza que todo lo atraes, y dejemos pasar esa Fuerza a través nuestro, para que asumida y multiplicada, siga transformando toda la realidad, esa Fuerza que eres Tú misma, que todo lo crea y lo recrea. Amén.